El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for the ‘Misticismo’ Category

La Felicidad es una construcción Interior

Posted by cosmoxenus en 22 agosto 2009

Podríamos callar, mirarnos a los ojos y sonreírnos. Podríamos encontrar en esos ojos una humanidad profunda y entrar en ese territorio de la magia que es el territorio de la vida. Podríamos creer que vivimos más allá de existir, a pesar de nuestro dolor.

A pesar de nuestras pequeñas miserias,..¡ hay tanta grandeza en la semilla humana!. Hay tanto en nosotros esperando para ser, para fructificar, para amar. Hay tanta humanidad esperándonos en las fronteras, tanta humanidad esperando un encuentro entre el Norte y el Sur, entre el Oriente y Occidente., para así encontrar ese sol del centro del ser humano.

Hay tanto en nosotros esperando revelarse, recrearse, fructificar. Somos semilla y a partir de ese potencial infinito, de ese océano interior podemos reencantar la vida. Podemos volvernos a crear y así divertirnos y gozar.

¿Y si de pronto pensáramos todos que el sentido de la vida es la felicidad? .¿Y si nos atreviéramos a ser felices?. ¿Cómo sería eso?. ¿Cuáles serían los ingredientes de la felicidad?. ¿Si pudiéramos identificarnos con el ser que somos y no con la sombra, -la apariencia o la dependencia-?

¿Y si de repente volviéramos a ser lo que somos, auténticos, creadores de nuestros propios días? .¿Si pudiéramos entrar de lleno en ese río profundo de la vida que nos habita en cada instante, para encontrar en ese cauce corrientes de amor?.

¿Si pudiéramos despertar ese torrente amoroso que habita en nuestra sangre.? ¿Si pudiéramos reencontrar la fuerza de nuestra propia identidad, y así nos completáramos los unos a los otros?. ¿Si pudiéramos como Pablo Neruda decir: "Súbete conmigo a nacer, hermano"?

¡Si pudiéramos entrar en nosotros y aceptarnos reconocernos y amarnos.! Dejar de buscar a Dios en el exterior y saber que estaba allí en nosotros, esperándonos en nuestro propio corazón con su infinito potencial.

Si el único partido que tomáramos fuera a favor del ser humano y nuestra única religión, la religión del amor, y nuestro único método, el método de la hermandad, descubriríamos que cada cosa, cada evento es un maestro con el alma como aprendiz.

Si nos bajáramos de los pedestales del orgullo, de la maestría y del materialismo de una vida repetida y nos inventáramos la vida y volviéramos a ser humildes y regresáramos a la inocencia,… y si nuestra inocencia no fuera una inocencia ingenua, sino consciente,…entonces volveríamos a ser como niños, porque el Reino de la inocencia es el Reino de los Cielos y ese Reino está en nosotros y es un templo de relaciones.

Si miráramos al dolor y la enfermedad como un Maestro;  …si aprendiéramos la lección y más allá de la culpa y más allá de la carga, pudiéramos liberar la levedad de ese aprendizaje y con esa levedad ascender…

Hay seres humanos que creyeron en imposibles y los realizaron. Ahí está Ghandi, Simón Bolívar, la Madre Teresa. Ahí están con la desnudez de su autenticidad. No tuvieron más escudo que su conciencia del amor, su corazón abierto, soñadores de imposibles, que nos revelaron que los imposibles se realizan cuando creemos en nosotros. Cuando creemos en

nosotros activamos el potencial de un Dios que no es externo, sino que es interior, un Dios que nos acompaña y nos da su corriente y su fuerza.

¿Es posible ser felices? .

Sí, es posible, a pesar del dolor, pues el dolor no es lo contrario de la felicidad.

Es posible ser felices a pesar de la muerte, la muerte no es lo contrario de la vida.

Es posible ser felices a pesar de la tristeza, la tristeza no es lo contrario de la alegría. La felicidad es ese sentimiento leve de compasión y de aceptación que te lleva por la vía del ser.

La felicidad es ese sentimiento incondicional en el que tú amas porque te da la gana, porque sí, porque llueve, porque hace sol; en cualquier caso sin ninguna condición. La felicidad sólo puede partir de ti. No es exterior, no depende de tu economía. La gente hoy en Europa tiene una economía dos veces superior a la de hace treinta años, pero es dos veces más infeliz.

La felicidad no depende del conocimiento. El conocimiento sin corazón es totalmente destructivo, no depende de ningún reconocimiento exterior. De repente adquieres un cáncer y descubres ese estado interior desde el cuál también puedes ser feliz.

La felicidad es una construcción interior, parte de un paraíso interno. El Paraíso no es ajeno, tú lo pintas y entras después en él. Tú lo creas y lo recreas.

En la felicidad no hay un Dios exterior. Tú eres a imagen y semejanza de ese Creador que habla en tu palabra, mira en tu mirada y ama con tu amor. ¿Podríamos entonces vislumbrar nuestro camino hacia la felicidad? . Sí. Ese camino es un camino de retorno. Es un camino de conciencia. Es un camino que libera. No está hecho de dependencias.

Nada que te ate, nada que te amarre, nada que conduzca por la vía del placer de los sentidos, que te conduzca al poder., conduce a la felicidad.

Más poder no da más felicidad, da más dependencia. Más placer no construye más felicidad. Más vivir para los sentidos, hace que pierdas el sentido.

La felicidad es un camino hacia el sentido, es un sendero que empieza en tu interior y termina en tu interior, cuando descubres con la física cuántica, pero también con la vivencia humana que el universo es interior.

Tú eres el centro del universo cuando eres consciente de ti.

La felicidad parte de la atención, y la atención es el uso fundamental de la conciencia. Cuando estás atento te centras. Cuando estás atenta eres dueña de ti misma, de tu propio potencial. Cuando estás atenta generas un

lasser con tu propia conciencia y en esta conciencia habitas y tienes el movimiento, la vida y el ser. Cuando estás atenta construyes un espacio interior pequeñito que te conecta con el infinito. Cuando estás atenta construyes el instante y en ese instante eres eterna. Cuando estás atenta te reconoces a ti misma y vuelves a nacer de ti misma y eres el parto y el

partero, eres el Creador, porque naces de ti y regresas a tu conciencia.

La atención es el momento más importante de la conciencia, es el momento de la creación en el que descubrimos el presente, es el tiempo de la sincronicidad, el tiempo de la resonancia. Uno nace de su propia muerte.

Uno nace al presente por la renuncia al pasado, al deshipotecar la vida de los condicionamientos del pasado. Tenemos la vida hipotecada con las expectativas hacia el porvenir y entonces nos perdemos el lugar de la vida que es este instante. Este instante es sagrado porque en este instante vive el ser. Allí no hay tener, allí no hay placer, allí solamente bulle el ser, y ese ser es lo que somos: potencial infinito que nos habita, Dios tan inmanente como trascendente.

Ese Dios Universal se interioriza en nosotros y convierte la vida en algo mágico. Ese Dios nos humaniza y nos redime. Ese Dios permite que el reino mineral cante y baile y que el reino vegetal florezca y que el reino animal pueda sentir. Ese Dios permite que el ser humano tenga las alas del pensamiento y desde las alas del pensamiento restaure la intuición, la visión de la totalidad. Desde esa visión de la totalidad nos unimos de nuevo en el maravilloso Camino de Regreso al Creador.

QUE EL AMOR LLENE TU SER:

Rita Scialabba

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LA CREENCIA EN DIOS

Posted by cosmoxenus en 27 mayo 2009

Por Jiddu Krishnamurti

Pregunta: La creencia en Dios ha sido un poderoso incentivo para un mejor vivir. ¿Por qué niega usted a Dios? ¿Por qué no trata de hacer revivir la fe del hombre en la idea de Dios?

KRISHNAMURTI: Consideremos el problema en forma amplia e inteligente. Yo no niego a Dios; sería una necedad hacer tal cosa. Sólo el hombre que no conoce la realidad gusta de palabras sin sentido. El hombre que dice que sabe, no sabe; el hombre que está viviendo la realidad de instante en instante no tiene medios de comunicar esa realidad.

La creencia es una negación de la verdad; la creencia obnsta a la verdad; creer en Dios no es encontrar a Dios. Ni el creyente ni el incrédulo encontrarán a Dios; porque la realidad es lo desconocido, y vuestra creencia o no creencia en lo desconocido es una mera proyección de vosotros mismos y por lo tanto no es real. Yo sé que vosotros creéis, y que ello tiene muy poco significado en vuestra vida. Hay mucha gente que cree; millones de personas creen en Dios y hallan consuelo. En primer lugar, ¿por qué creéis? Creéis porque ello os brinda satisfacción, consuelo, esperanza, y decís que ello da sentido a la vida. Vuestra creencia, en realidad, tiene muy escasa significación, porque creéis y explotáis al prójimo, creéis y matáis, creéis en un Dios universal y os asesináis unos a otros. El hombre rico cree también en Dios; explota cruelmente a los demás, acumula dinero y luego edifica un templo o se hace filántropo.

Los hombres que arrojaron la bomba atómica sobre Hiroshima decían que Dios estaba con ellos; los que volaron de Inglaterra para destruir a Alemania decían que Dios era su copiloto. Los dictadores, los primeros ministros, los generales, los presidentes, todos hablan de Dios, tienen inmensa fe en Dios. ¿Y prestan ellos servicios, hacen más feliz la vida del hombre? Los hombres que dicen que creen en Dios han destruido la mitad del mundo, y el mundo está en una miseria completa. Por causa de la intolerancia religiosa, existen las divisiones de la gente en creyentes y no creyentes, divisiones que conducen a las guerras de religión. Ello indica cuán inclinada a la política es vuestra mente.

¿Es la creencia en Dios “un poderoso incentivo para un mejor vivir”? ¿Por qué deseáis un incentivo para mejor vivir? Vuestro incentivo, por cierto, tiene que ser vuestro propio deseo de vivir de un modo puro y sencillo, ¿no es así? Si esperáis algo de un incentivo, no os interesa el hacer la vida posible para todos sino tan sólo vuestro incentivo, que es diferente del mío; y nos pelearemos por el incentivo. Mas si vivimos felices juntos, no porque creamos en Dios sino porque somos seres humanos, entonces compartiremos enteramente los medios de producción a fin de producir cosas para todos. Por falta de inteligencia aceptamos la idea de una superinteligencia a la que llamamos “Dios”; pero este “Dios”, esta superinteligencia, no habrá de brindarnos una vida mejor. Lo que conduce a una vida mejor es la inteligencia; y no puede haber inteligencia si hay creencia, si hay divisiones de clase, si los medios de producción están en manos de unos pocos, si hay nacionalidades aisladas y gobiernos soberanos. Todo eso, evidentemente, indica falta de inteligencia, y es la falta de inteligencia lo que impide un mejor vivir, no el no creer en Dios.

Todos vosotros creéis de diferentes maneras, mas vuestra creencia carece de toda realidad. La realidad es lo que vosotros sois, lo que vosotros hacéis, lo que vosotros pensáis; y vuestra creencia en Dios es una simple evasión de vuestra vida monótona, estúpida y cruel. Más aun: la creencia invariablemente divide a los hombres: ahí están el hindú, el budista, el cristiano, el comunista, el socialista, el capitalista, y así sucesivamente. La creencia, la idea, divide; jamás reúne a la gente. Puede que reunáis a unos cuantos en un grupo, pero ese grupo se opone a otro grupo. Las ideas y las creencias nunca son unificadoras; por el contrario, son separativas, desintegradores y destructivas. Por lo tanto, vuestra creencia en Dios está de hecho extendiendo desdicha por el mundo; aunque os haya traído momentáneo consuelo, en realidad os ha traído más desdicha y destrucción bajo forma de guerras, hambre, divisiones de clase, y la acción despiadada de determinados individuos. De suerte que vuestra creencia carece totalmente de valor. Si realmente creyerais en Dios, si ello fuera para vosotros una experiencia real, entonces en vuestro rostro habría una sonrisa; no destruiríais a los seres humanos.

Ahora bien, ¿qué es la realidad, qué es Dios? Dios no es la palabra, la palabra no es la cosa. Para conocer aquello que es inconmensurable, que no pertenece al tiempo, la mente debe estar libre del tiempo, lo cual significa que la mente debe estar libre de todo pensamiento, de todas las ideas acerca de Dios.¿Qué sabéis acerca de Dios o de la verdad? Vosotros, de hecho, nada sabéis acerca de esa realidad. Todo lo que conocéis son palabras, las experiencias de otros o algunos momentos de experiencias propias más bien vagas. Eso, por cierto, no es Dios, no es la realidad; eso no está fuera del ámbito del tiempo. Para conocer aquello que está más allá del tiempo, el proceso del tiempo debe ser comprendido; y el tiempo es pensamiento, el proceso de llegar a ser algo, la acumulación de conocimientos. Eso es todo el trasfondo de la mente; la mente misma es el trasfondo, tanto la consciente como la inconsciente, la colectiva y la individual.La mente, pues, debe estar libre de lo conocido, lo cual significa que la mente debe estar en completo silencio, noforzada al silencio. La mente que logra el silencio como un resultado, como consecuencia de una acción determinada, de la práctica, de la disciplina, no es una mente silenciosa. La mente forzada, dominada, plasmada, encuadrada y mantenida quieta, no es una mente en silencio. Puede que durante un lapso consigáis forzar la mente a estar superficialmente en silencio, pero una mente así no es una mente serena. La serenidad sólo ocurre cuando comprendéis el proceso del pensamiento en su totalidad, porque comprender el proceso es darle fin, y al cesar el proceso del pensamiento empieza el silencio.

Sólo cuando la mente está en completo silencio, no únicamente en el nivel superior sino fundamentalmente, en su totalidad, tanto en el nivel superficial como en los más profundos de la conciencia, tan sólo entonces puede advenir lo desconocido. Lo desconocido no es algo que la mente haya de experimentar; el silencio solamente puede ser experimentado, nada más que el silencio. Si la mente experimenta algo que no sea el silencio, no hace más que proyectar sus propios deseos; y una mente así no está en silencio. Mientras la mente no esté en silencio, mientras el pensamiento en cualquier forma, consciente o inconsciente, esté en movimiento, no puede haber silencio. El silencio es liberación del pasado, de los conocimientos, del recuerdo tanto consciente como inconsciente; y cuando la mente está del todo silenciosa, inactiva, cuando en ella reina un silencio que no es producto del esfuerzo, sólo entonces lo atemporal, lo eterno, puede surgir. Ese estado no es un estado de recordación; no hay entidad alguna que recuerde, que “vivencia”.

Por lo tanto Dios, o la verdad, o lo que os plazca, es algo que adviene de instante en instante; y ello ocurre únicamente en un estado de libertad y espontaneidad, no cuando la mente está disciplinada de acuerdo con una norma. Dios no es cosa de la mente, no surge mediante la proyección de uno mismo; sólo adviene cuando hay virtud, es decir, libertad. La virtud es enfrentarse con el hecho de lo que es, y el enfrentarse con el hecho es un estado de bienaventuranza. Sólo cuando la mente está dichosa, serena, sin ningún movimiento de ella misma, sin la proyección del pensamiento, consciente o inconsciente, sólo entonces adviene lo eterno.

 

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Las cualidades éticas de quien busca la verdad

Posted by cosmoxenus en 28 febrero 2009

Antiguamente en las Escuelas iniciáticas, los hierofantes egipcios comprobaban la dignidad de los candidatos antes de concederles la iniciación, aquellas duras experiencias se dividían en cinco grados ascendentes, cada uno correspondía a un elemento diferente: tierra, agua, fuego, aire y espíritu.  Al candidato para ser iniciado en los grados esotéricos, los hierofantes los hacían entrar en lugares que ponían a prueba su intrepidez y le hacían sufrir recias experiencias que demostraban su valentía.

Pero esas escuelas desaparecieron y con ellas además sus métodos, que en realidad no se adaptarían a las condiciones del mundo actual.

En nuestra época, nosotros también somos candidatos, la escuela es la vida.

Los hierofantes, son los hombres y mujeres, las circunstancias y situaciones que nos rodean, y todas, se usaran como señuelo para probar nuestros ideales morales.

Si antes era contraproducente revelar la enseñanza profunda al vulgo sencillo y sin instrucción y de esta manera destruir su fe en el único apoyo espiritual que podía comprender, es igualmente una falta no revelarla hoy, cuando los sufrimientos inherentes y los cambios educativos hicieron que ese vulgo madurase y se instruyese. En consecuencia, llegó el momento en el que el deber sagrado de los estudiantes es revelar cautamente lo que ayudará a sus semejantes en la crisis actual y hacer que estas enseñanzas estén a disposición de todos los que buscan la verdad; pues las eras pasadas de secreto y aislamiento, sirvieron para lo que se propusieron y tocaron a su fin.

A la Verdad, no le interesa adular al hombre ni complacer su vanidad, por tanto, comienza el aspecto practico de su disciplina señalándole sus defectos, imperfecciones y negligencias y por último, abriéndole los ojos antes las debilidades, incapacidades y complejos hasta entonces inconscientes o disfrazados.

Para avanzar con seguridad por el sendero, un hombre necesita curarse de obsesiones e irracionalidades fanáticas. Tal vez se piense que erradicar los defectos personales, tenga poco que ver con encontrar el verdadero yo, pero esto no es correcto. Estos mismos defectos surgen del falso yo, además, la erradicación se le sugiere, no solo para ayudarle a vencer esos conceptos falsos, sino también para ayudarle a ser un servidor mejor de la humanidad.

El aspecto practico de esta búsqueda, empieza con un lento alejamiento de la vida irreflexiva, un deliberado reordenamiento de los hábitos insatisfactorios, una voluntaria extirpación de los deseos que debilitan o degradan el carácter, y un constante autoexamen analítico para descubrir defectos del pensamiento, del sentimiento y de la conducta.

Pues solo si es honrado consigo mismo, si cesa de ocultar sus defectos y empieza a ponerlos bajo la plena luz, tiene posibilidad de realizar un avance concreto en la búsqueda.

Ahora enumeraremos una lista, de aquellas cualidades, que necesitamos adquirir o desarrollar, en la búsqueda espiritual:

1º- Quien busca la verdad debe aprender, el arte de ser dueño de si mismo en toda clase de circunstancias. El método de vencerse a si mismo es empinado y difícil, pero es esencial para la búsqueda.

2º- También es necesario realizar un esfuerzo paralelo de la voluntad, un abnegado empeño para elevar la acción a un nivel superior.

3º- Que nadie se comprometa en la búsqueda con las falsas esperanzas de una diversión perpetua, pues también se comprometió en una lucha.

4º- Debe estar alerta ante la primera incursión de emociones meramente negativas, depravadamente destructivas o vergonzosamente egoístas, es mas fácil detener la vida de tiernos brotes que de brotes mas maduros.

5º- El ejercitar la calma, es una clara ayuda, esto hace que nuestros juicios sean mas equilibrados y justos.

6º- No efectuara una critica negativa sin realizar, al mismo tiempo, una sugerencia positiva.

7º- No separara el Espíritu y la Materia, la lastimosa creencia de negar la materia lleva a una completa parálisis, pues el intelecto cesaría de moverse, el corazón cesaría de sentir y el cuerpo cesaría de actuar.

8º- El deseo es necesario para la vida humana y los deseos espirituales no extinguen el deseo, sino que solo le dan otra dirección superior.

9º- Debemos apelar a nuestras emociones superiores, no a nuestras emociones mas bajas, la verdad no esteriliza la emoción sino que la espiritualiza.

10º- El débil deseo inicial e automejoramiento, deberá evolucionar hasta sea una pasión fuerte y dominante, el aspirante deberá superar lo mejor de si, trascender su propio pasado.

11º- Quien busca la verdad debe disciplinarse para enfrentar los caprichos de la suerte y para superar las vicisitudes de la vida.

12º- Quien no llegue a esta autodisciplina desde dentro, de modo pacifico y voluntario, la tendrá impuesta desde fuera de modo obligatorio y violento.

13º- Al habito de pensar ordenadamente, deberá añadirle el habito de pensar desinteresadamente.

14º- El objetivo de quien busca la verdad debe ser retener y sostener sus ideales, cualquiera que sea el medio en que se encuentre, deberá mantener firmemente su integridad moral.

15º- No avanzamos cediendo ante la debilidad que se disfraza de virtud, sino fomentando la fortaleza aunque esta tenga un rostro desagradable.

16º- Es por ello que la búsqueda es solo para los fuertes y compasivos, no para los cobardes, los egoístas o los holgazanes.

17º- Cuando un hombre persevera realmente en esta búsqueda, llegara un tiempo en el que tendrá que asumir una posición heroica en defensa de sus principios morales, en el que deberá negarse a sacrificarlos por un beneficio pasajero.

18º- Necesita estar intelectualmente preparado y emocionalmente purificado antes de que el Yo Superior descienda para iluminar el intelecto y ennoblecer a la emoción.

19º- Debemos aprender a distinguir entre deseos inferiores y superiores, oponernos a unos y aceptar otros, pues el hombre esta encadenado a la tierra por sus muchos deseos y en su búsqueda se dará cuenta que muchos de sus deseos terminan en lamentables cautiverios. la dependencia crea aflicción.

20º- Quien lucha y logra vencer a la naturaleza inferior se llena con la serenidad y el misterio de lo superior.

Si el karma nos puso aquí, en este planeta, lo cual significa que la Sabiduría superior nos puso precisamente aquí, en el momento actual, es porque éste está cargado de una significación tremenda.

Si anhelamos y tenemos la libertad para escoger nuestro propio concepto de la verdad, nuestro deber es adquirir conocimientos para no andar a tientas, ni pasar hambre un día más, para cuando llegue la madurez, percibir, que aquí esta realmente nuestro “Pan de Vida”.

El candidato deberá empezar con la mas humilde opinión de si mismo, si algún día ha de terminar con la opinión mas elevada. De ningún modo debe caer en el error común de creerse más adelantado de lo que realmente es, pues esto conducirá al fracaso.

El hombre no iluminado no tiene mayor enemigo que su propio ego inferior, como el hombre iluminado no tiene mayor amigo que su propio Yo Superior. No solo la naturaleza inferior es su máxima enemiga, también es su mas sutil enemiga.

Durante el trayecto el aspirante necesitara ser dueño de una anonadada humildad y de una reverencia sumisa. La primera no es necesaria en presencia de los hombres, si no en presencia de Dios; la segunda no lo es en el bullicio del mundo, sino en el secreto del corazón. El ego inferior deberá rendirse ante lo superior, no ante otro ego.

El guru que afirme que con solo desearlo, él puede hacer que otra persona se realice, la esta engañando, el hombre que piensa, que poniendo toda su vida en manos de tal guru la realización sobrevendrá un día, por si sola, sin esfuerzo, lo que va a tener es un cruel despertar.

Un maestro procura ayudar a su discípulo para que se desarrolle lo que esta dentro de éste, no pretende nada mas.

Buda dijo “Aferraos a la verdad, como un refugio. No busquéis refugio en nadie, aparte de vosotros mismos”.

La intuición es algo que no puede comunicarse, sino que debe realizarse personalmente, es eternamente experimental.

Una voz le hablara en su corazón, le guiara de una etapa a otra, de una verdad a otra, de una percepción a otra percepción.

Cuando entendemos que este mundo es una manifestación de la divina realidad misma, entonces esta vida terrena no es enfáticamente una trampa que Satán nos arma, como algunos creen, ni un espejismo creado por una nube, como otros dicen. No es solo algo que importa, sino que por lo contrario, es algo que a quien encuentra la verdad, le deberá importar más, de lo que le importa al materialista.

Solo a través de los procesos de la evolución biológica un espermatozoide crece hasta convertirse en un ser humano adulto, y solo a través de los procesos de evolución espiritual, un hombre crece hasta convertirse en sabio, las transformaciones rápidas y repentinas no existen.

Cualesquiera que sean las diferencias de actitud metafísica, y de practicas externas entre él y los demás, el buscador aborrece las disputas y ama la amistad.

También conserva el recuerdo de las lecciones del pasado, de sus equivocaciones, pero abandona la culpabilidad, queda en paz con el, sabe que esas experiencias le ayudaron a superarse, a mejorar sus defectos y a iniciar una vida nueva y superior.

Llegara a ver su vida pasada como un sueño. El sentido de la proximidad del alma se vuelve real, y para él será una presencia diaria y una realidad continua.

Quien tiene la humildad, la fortaleza y la sabiduría para devolver su voluntad personal a su Yo Superior, con ello brinda la posibilidad de que fuerzas mayores que las suyas le bendigan, inspiren y usen. Quien tenga la valentía para realizar este acto único, jamás lo lamentara, pues sea lo que fuere lo que de él tome, su Yo superior la devolverá mas.

Quien encontró dentro de si al Amado, no teme estar solo, esta siempre gratamente dispuesto a aceptar la compañía, la amistad y el afecto que otros deseen darle, pero podrá vivir sin ellos, si el destino ordena que así sea. Alcanzo la sabiduría para bastarse a si mismo en lo interior, que hace lo mejor que puede, a favor de todos los hombres, pero nada espera de ninguno de ellos, trabaja para la vida, pero cuyo corazón poco espera de ella, tampoco de los demás, solo de si mismo espera la felicidad, y para lograrla, solo confía en si mismo.

El Yo Superior es realmente nuestro Ángel de la guarda

siempre esta a nuestro alcance y nunca nos abandona.

Es nuestro salvador invisible. Pero tenemos que comprender

que él, en primer lugar busca salvarnos, no del sufrimiento,

sino de la ignorancia, que es la causa del sufrimiento.

                ( Paul Brunton )

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LA VIDA TEOSÓFICA

Posted by cosmoxenus en 14 febrero 2009

Norman S. Hankin

The Theosophist, agosto 1989

Para comprender las profundidades ocultas en el aspecto místico de la Teosofía necesitamos introducir la Teosofía en nuestra vida diaria. Tenemos la tendencia a ser criaturas de tiempo lineal y de espacio tridimensional, pero estas limitaciones deben superarse antes de que podamos empezar a apreciar la sublime Verdad Eterna que estamos buscando. Como nuestro difunto Presidente, Sri Ram dijo :

Vive en el eterno ahora, como pájaro al que no le preocupa el mañana. Libérate de las cadenas nacidas de recuerdos desgraciados, lo mismo que de las esperanzas de satisfacciones preconcebidas, libérate de todo aquello que es producto del aspecto mecánico de la mente.

Esto no significa dejar de pensar- sino que significa pensamiento profundo que busca intensamente la motivación de nuestra vida y su misterio. La sabiduría profunda que descubre la Eternidad en medio del Tiempo señala al verdadero teósofo.

Como también dijo Sri Ram :

La forma perfecta o cáliz que es nuestra individualidad eterna está oculta a nuestra visión imperfecta por el velo del tiempo tejido en el telar de oro de Dios.

La Teosofía mística, pues, es real y verdadera Teosofía; aquello que trata de las verdades eternas, así como de sus imágenes temporales,; y como tal, es una Verdad intelectualmente incomprensible pero más real que cualquier experiencia nuestra de cada día. ¡El misticismo es la Realidad!.

Al abordar el trabajo de nuestra vida diaria deberíamos actuar, vivir y amar con esta Verdad mística interna irradiando a través de cada acción, e inspirándonos para reflexionar sobre el misterio de la vida.

Haciéndose eco de la eterna verdad de la Teosofía, Krishnamurti habla de la Realidad última y de su experiencia :

Hay una montaña, mucho más allá

de las llanuras y de las colinas,

cuya gran cima domina la oscuridad

del valle y de los mares abiertos.

Ninguna nube ni espesa niebla

ocultan nunca su serena apariencia.

Está por encima de las sombras

del día y de la noche.

Desde la vasta planicie ningún

hombre puede avistarla.

Algunos la han visto, pero pocos

son los que han llegado hasta sus

pies.

Uno en muchos miles de años

hace acopio de fuerza y gana

esa morada de eternidad.

Hablo de aquella cima de la

montaña serena, infinita, más

allá del pensamiento.

Estallo en gozo.

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TEOSOFÍA MÍSTICA

Posted by cosmoxenus en 14 febrero 2009

Norman S. Hankin

The Theosophist, agosto 1989

Como investigadores de la Verdad podemos equiparar la Teosofía mística con el misticismo de la filosofía perenne señalada por Happold en su libro Misticismo.

"Generalizando, el misticismo tiene su fuente en lo que es la materia bruta de toda religión y es también la inspiración de muchas de las filosofías, la poesía, el arte y la música. Es una conciencia de algo Invisible por encima y más allá de todo lo que se ve. En el místico desarrollado, esta conciencia está presente de una forma intensa y altamente especializada. El elemento místico entra en las formas corrientes de experiencia religiosa cuando los sentimientos religiosos sobrepasan su contenido racional, es decir, cuando los elementos ocultos, no racionales, inconscientes, predominan y determinan la vida emocional y la actitud intelectual. En el verdadero místico hay una extensión de la conciencia normal, una liberación de poderes latentes y una ampliación de visión, de suerte que aspectos de la verdad que están por investigar por parte del intelecto racional, se le revelan. Tanto por el sentimiento como por el pensamiento, el místico percibe una inmanencia de lo temporal en lo eterno y de lo eterno en lo temporal. En el místico religioso hay una experiencia directa de la Presencia de Dios. Aunque el no pueda ser capaz de describirlo en palabras, aunque no pueda ser capaz de demostrar lógicamente su validez, para el místico su experiencia es total y absolutamente válida y está rodeada de una certidumbre. Aunque la primera reacción del lector sea de escepticismo estoy totalmente satisfecho. Sin embargo, incluso en esta primera etapa quisiera pedirle que se hiciere a sí mismo estas preguntas: ¿Cuál es la naturaleza de la Realidad, de aquello que en definitiva es? Hasta donde se nos alcanza… ¿lo que sabemos o lo que creemos saber depende de lo que somos capaces de ver de ella con nuestra limitadísima línea de percepción?. ¿No podría ser una posibilidad al menos el que si nuestra línea de percepción se ampliara la viéramos totalmente distinta?

Los místicos no sólo se han encontrado en todas las épocas en todas las partes del mundo y en todos los sistemas religiosos, sino que el misticismo también se ha manifestado de formas parecidas o idénticas dondequiera que la conciencia mística ha estado presente. Por esto algunas veces se le ha llamado la Filosofía Perenne. De su experiencia y de su reflexión sobre ello han surgido las siguientes explicaciones:

1. Este mundo fenomenal de materia y conciencia individual sólo es una realidad parcial y es la manifestación de un Campo Divino en el que todas las realidades parciales tienen su existencia.

2. Forma parte de la naturaleza del hombre, no sólo que puede tener conocimiento de este campo Divino por inferencia, sino que también puede descubrirlo por intuición directa superior a la razón reflexiva en la que el conocedor está, de alguna manera, unido con lo conocido.

3. La naturaleza del hombre no es una naturaleza simple sino dual. No tiene un yo sino dos, el Ego fenomenal del cual es consciente principalmente y tiende a considerar como su verdadero ser, y el yo eterno no fenomenal, el hombre interno, el espíritu, la chispa de la divinidad en él que es su verdadero ser. Es posible para el hombre, si lo desea y está preparado para realizar el esfuerzo necesario, identificarse con su verdadero ser y, por consiguiente, con el Campo Divino que es de la misma o similar naturaleza.

4. El fin primordial de la existencia del hombre en la tierra es descubrir e identificarse a sí mismo con su verdadero ser. Al hacerlo así, llegará a un conocimiento intuitivo del Campo Divino y entonces percibirá la Verdad tal como realmente es, y no tal como, ante nuestras limitadas percepciones humanas parece que es. No sólo eso, sino que entrara en un estado de existencia al que se le han dado diferentes nombres, vida eterna, salvación, iluminación, etc.

En esta lúcida exposición, ¿no vemos las verdades básicas de la Teosofía claramente expresadas? La Monada eterna -siempre permanente en el Campo Divino- sembrando su Luz en la Individualidad Divina, o Ego, del hombre; de la cual emanan las diferentes personalidades parciales en el ‘mundo fenomenal’ el cual es sólo una realidad parcial. También debe tenerse en cuenta que el mundo del misticismo, en la filosofía teosófica, es el mundo de lo Real; donde el tiempo y el espacio tal como los conocemos dejan de existir y a medida que nos identificamos cada vez más con lo Real se convierten en la Duración y el Espacio sin las obstrucción de las idea tridimensionales del plano físico.

Como dice H.P.B. en La Doctrina Secreta:

El Espacio y el Tiempo son uno. El espacio y el tiempo no tienen

nombre porque son el incognoscible, aquello que sólo puede ser

percibido a través de los Siete Rayos,  que son las Siete Creaciones,

los Siete Mundos, las Siete Leyes, etc.

Sin embargo, para propósitos prácticos vivimos en un mundo de tiempo lineal y de espacio tridimensional y como seres humanos hemos de comprender y conquistar este mundo antes de levantar nuestra mirada hacia las montañas. Todas nuestras ideas sobre Teosofía; todo nuestro conocimiento de los sistemas solares, cadenas, rondas, razas, y subrazas; los principios y los vehículos del hombre; las leyes del karma y de la reencarnación; incluso los ideales que concebimos de Aquéllos que fortalecen y guían toda vida, son parte de este mundo irreal. Para conocer realmente debemos irrumpir, traspasando estos conceptos mentales en la Realidad viviente que ellos expresan en parte ; y es el misticismo teosófico el que nos lleva más allá de los confines del intelecto hacia el mundo de lo Real. Como todos los procesos de la vida, el trabajo es cíclico y es solo con la preparación de la conciencia (o vehículo, si lo prefieren) que aprende a comprender y a actuar desde los aspectos universales de la Realidad más bien que desde los caprichos pasajeros de la personalidad.

Oigamos lo que dicen sobe el tema del Espacio los místicos de diferentes épocas:

IBN’ ARABI ( Sufi ):

El corazón del gnóstico posee tal amplitud que Abu Yasid al – Bistami dijo de él : " Si el divino Trono, con todo lo que le rodea, se encontrara cien millones de veces en una esquina del corazón del gnóstico, él no lo sentiría”; y, Junayd dijo en el mismo sentido : "Si lo efímero y lo eterno se unen, ya no queda ninguna huella del primero;  porque ¿Cómo podría el corazón que contiene lo eterno sentir la existencia de lo efímero?

MEISTER ECKART ( cristiano ) :

El hombre que penetra en Dios ya no posee ni tiempo ni espacio, ni nada identificable que se exprese en palabras. Sin embargo, se puede razonar, si usted lo cree necesario, que el espacio ocupado por cualquier alma es ampliamente superior al que ocupan el cielo y la tierra y toda la creación de Dios. Diré más; Dios podría crear cielos y tierras a granel y sin embargo, estos junto con la multiplicidad, de las criaturas que ya ha creado, serían menos extensos que las simple cabeza de un alfiler comparado con el punto de vista de un alma armonizada en Dios.

Y sobre el tema del Tiempo, el Tao de Chuang.tse dice:

Antes que el cielo y la tierra existieran, el Yao ya era. Ha existido sin cambios desde siempre. Los seres espirituales tomaron su espiritualidad de ahí, mientras el universo se convertía en lo que ahora podemos ver.

Para el Tao, el cenit no está arriba ni el nadir abajo; ningún punto en el tiempo está lejos, ni con el paso de las edades ha envejecido.

Y de nuevo, de Meister Eckart:

“El ahora en donde Dios hizo al hombre y el ahora en donde el último hombre se disuelve, y el ahora en que estoy hablando, son todos lo mismo en Dios, donde no hay más que el ahora .Los acontecimientos de hace miles de años, los días que pasaron hace milenios, están en la eternidad, no más allá de lo que es este momento que yo paso ahora; el día que ha de llegar dentro de miles de años, o en tantos años que no se pueden contar, no está más distante en la eternidad de lo que lo está este mismo instante de ahora.”

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