El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

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LEOPOLDO LUGONES: SU BIOGRAFIA DESCONOCIDA

Posted by cosmoxenus en 1 julio 2009

Por Antonio Las Heras(*)

Admitido como uno de los grandes poetas del mundo hispano parlante, elogiado por Jorge Luis Borges y llamado por Rubén Darío "la nota más vibrante de la poesía argentina", Leopoldo Lugones es una figura de la literatura argentina sobre quien mucho se ha dicho y polemizado. Empero, hay un Lugones secreto y desconocido que es al que aquí queremos referirnos.

Pocos conocen que el autor de La Guerra Gaucha mostró gran interés por el espiritismo, el esoterismo, la radiestesia, la quirología, la homeopatía, y la incipiente parapsicologí a, también conocida entonces como metapsíquica. Fruto de ello fue su libro Las Fuerzas Extrañas (1906), conjunto de escritos entre el cuento y el ensayo donde se centra en lo fantástico, lo oculto, lo misterioso.

Fue seguidor de la teosofía creada por Elena Petrovna Blavatsky, que llevó desde la India hasta Londres a Jiddú Krishnamurti, atribuyéndole dotes de mesías. Al respecto, Ricardo Piglia afirma que el espiritismo fue la única visión del mundo a la que Lugones fue siempre fiel.

El mundo de lo iniciático; esto es de la tradición hermética que aspira a que el hombre obtenga los beneficios perdidos tras la Caída pero que le fueron comunes en los tiempos primordiales, fue otro de sus temas de interés.

"Entre los modernistas hispánicos, Rubén Darío aparte, es Leopoldo Lugones -explica Ricardo Guillén- quien más notable inspiración órfica acusa en su obra, especialmente en sus cuentos, donde la idea de que en todo lo existente -mineral, árbol, bestia…- late una fuerza que puede llamarse espiritual, da lugar a páginas notables. La convicción de que las cosas tienen alma, pues, y viven, y hasta matan (como mostró Darío alguna vez) es lo que permitió históricamente hechizos y conjuros, fetiches y amuletos. Idea órfica que empalma con la magia e incita a comunicar con los objetos, es decir con el espíritu que los habita, y esto tanto más cuanto se suponga, como Nerval suponía, que en las cosas hay una postulación hacia el reconocimiento, un deseo de ser reconocidas («Un mystère d’amour dans le métal repose»), una palabra que espera ser oída y podrá serlo cuando hacia ella se oriente una inquietud paralela".

Einstein y los masones

En 1925, Albert Einstein visita la Argentina; uno de quienes estará todo el tiempo a su lado es, precisamente, Leopoldo Lugones. El autor de Lunario Sentimental era el delegado argentino ante la Comisión de Cooperación Intelectual de la Liga de las Naciones (organismo anterior a las Naciones Unidas) presidida por el notable filósofo francés Henri Bergson. Einstein también formaba parte. Lugones, aprovechando esa personal relación con el físico, lo invitó a nuestro país.

Entusiasmado con los resultados de la visita, el autor de Romances del Río Seco, advirtiendo los sucesos que estaban aconteciendo en Alemania, lanza un llamado para recaudar fondos y radicar al notable físico en nuestro país.

Las complejidades de la física teórica no eran ajenas al poeta. "En 1920 el Centro de Estudiantes de Ingeniería de la UBA -escriben Miguel de Asúa y Diego Hurtado de Mendoza- invitó a este famoso escritor y personaje público a dictar una conferencia, la cual fue luego publicada como El tamaño del espacio. Ensayo de psicología matemática (Buenos Aires, El Ateneo, 1921), dedicada al Ing. Georges Duclout. Este trabajo es, en esencia, una larga discusión sobre el origen de los conceptos matemáticos. Lugones critica allí las posturas que considerarían válidos sólo aquellos conceptos geométricos que pueden ser ‘intuidos’ -visualizados por la imaginación- y defiende una posición según la cual, en el caso de las nociones geométricas, el único criterio de validez es el puramente racional. Para discutir esta cuestión el autor utiliza como principal ejemplo el de la teoría de la relatividad" .

En 1935 escribe el prólogo al libro La mentira más grande de la historia: los protocolos de los sabios de Sion, de Benjamín W. Segel (Ediciones DAIA., Buenos Aires 1936). La obra denuncia como falsificación a este escrito antisemita conocido como Los Protocolos de los Sabios de Sion.

El autor de Cuentos Fatales tuvo intensa actividad masónica. Fue iniciado en la Masonería Argentina el 13 de noviembre de 1899 en la Logia Libertad Rivadavia Nº 51. Obtuvo el grado de maestro el 10 de abril de 1900. El 1 de octubre de 1902 se incorporó a la Logia Confraternidad Argentina Nº 2. De 1905 a 1906 fue Gran Primer Vigilante; esto es, vicepresidente segundo de la Orden. De 1906 a 1907 fue Pro Gran Maestre. A partir del 8 de marzo de 1906 formó parte -en calidad de miembro activo- del Supremo Consejo del Grado 33 para la República Argentina. Tras el derrocamiento (apoyado por Lugones) de Hipólito Yrigoyen, quien también era Hermano Masón, el escritor se alejó de la Orden.

El 18 de febrero del año pasado se cumplieron 60 años de su suicidio. Durante décadas, su féretro permaneció en una tumba del cementerio de la Recoleta sin placa ni identificació n alguna, tal como él lo había solicitado. Sólo en 1994, por iniciativa del entonces Secretario de Cultura de la Nación, el poeta José María Castiñeira de Dios, en conjunto con la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), el catafalco fue retirado del anónimo reposo y llevado a Villa de María de Río Seco, su ciudad natal, en la provincia de Córdoba.

Diario LA GACETA – San Miguel de Tucumán

(*) Antonio Las Heras – Doctor en Psicología social (UAJFK) Escritor, consejero titular de la Fundación El Libro, ex secretario general de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).

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La Flauta Mágica la sublime creación de la Arquitectura Musical

Posted by cosmoxenus en 20 mayo 2009

1.-Introducción

Cuando era niño de seis años de edad, recuerdo con claridad una mañana soleada de un fin de semana, mi madre y mi abuelita me llevaron muy alegre y apresuradamente a ver una película titulada “Mozart” en un cartelón grande con una sombra inmensa de un hombre disfrazado; en el cine observaba con gran impresión las gigantescas imágenes de la película; pero lo que más me conmovió fueron las melodías que quedaron impregnadas hasta los presentes días, que consciente o inconscientemente las tarareo entre ellas la Kj.525 y la sinfonía No.40, Kj.550.Desde que vi la película “Mozart” me quedé impresionado por la vida y obra de aquel genio musical que según aquel film giraba en torno a una retrospectiva sobre la rivalidad existente entre Antonio Salieri y Amadeus Mozart; muchos años más tarde me enteraría de que en la vida real estos dos compositores fueron muy buenos amigos ya que los dos se necesitaban; Salieri poseía amistades y contactos entre la aristocracia y gente de poder; mientras que Mozart poseía la genialidad espontánea de la composición musical; que a los ojos de la Aristocracia y el Alto clero con mentalidad barroca; era la obra de un siervo más.

Pero en fin, gracias a esta película se encendió en mí, la Mozartmanía antes del Heavy Metal; el Punk destróyer; el tecno industrial y todo ritmo pegajoso del momento; pero siempre regreso a Mozart en mis reflexiones.

Este genio de Salzburgo nació un 27 de enero de 1756, entre una familia de Músicos, pues su padre Leopoldo y su hermana Nannerl dominaban este arte.

Sus nombres completos fueron: Johannes Chrystosmus Wolfgang Gottileb Mozart, este prodigio de la música fue alumno de su padre y a los cuatro años interpretaba melodías musicales; a los ocho se paseaba por Europa dando conciertos y escribiendo su primera sinfonía; dentro de sus características, se encontraban la alegre improvisación y la magnífica lectura de partituras musicales.

Para muchos que no lo comprendieron sostienen: “salvo una música sublime, pocas otras cosas hizo en serio, en sus breves, irresponsables y ligeros 35 años de vida…” criterio que en el fondo trata de mencionar que la genialidad y la personalidad no siempre van de la mano; pero para otros Mozart es el ser humano que en los momentos difíciles; disfrutó la vida con alegría y lo reflejó en su música, esto se transmite en el pensamiento de que: “para triunfar en algo es necesario ser feliz y hacer las cosas que le gustan a uno”.

Mozart fue autor de una obra musical celestial y revolucionaria pródiga y prodigiosa, “La flauta mágica”; la última ópera que compuso en vida.

Dos meses cinco días después de su estreno, pasada la madrugada del 5 de diciembre de 1791, Mozart fallece por una dolencia renal crónica, en una profunda miseria económica y sus restos primero son dirigidos al responso de la Catedral de San Esteban; para luego ser llevados a una fosa común compartiendo los hombres con el genio, una morada de descanso eterno; y, lastimosamente, nadie sabe con exactitud hasta nuestros días el sitio exacto en donde reposan sus huesos, quedando en el anonimato sus restos mortales; pero, de su legado de más de 600 obras musicales, nacería la leyenda: “Wolfgang Amadeus Mozart; el gran arquitecto de la música”.

2.-Mozart en la masonería

Mozart antes de ingresar a la masonería, era conocido por el caballero Otto Von Gemmingel notorio Abogado, y prestigioso H.•. M.•. que puso a Mozart en contacto con HH.•. de logias Francesas y dio como resultado que Mozart se dirija a Paris en 1777, donde las Logias Parisinas realizaban eventos culturales al aire libre, creando los masones los conciertos de aficionados (más tarde conciertos de la logia olímpica) y años más tarde éste H.•. lo presentaría en su Log.•.

El 14 de diciembre de 1784 es iniciado Mozart en la Logia vienesa para la Beneficencia

El 7 de enero de 1785, es adelantado al segundo grado; y,

en el mes de Abril de 1785. Mozart fue exaltado al tercer gr .•.

En la logia de la Beneficencia tenía entre sus filas al Barón Otto Von Gemmingen, uno de los QQ.•.HH.•. que levantaría coll.•. de aquella Log.•. y que invitó a Mozart a la Masonería.

En la Log. •. Para la Beneficencia, Mozart conocería a Johann Joseph Schikanneder que se hacía llamar Emmanuel, quien pasó a sueños después de conocer a Mozart; pero su gran amistad continuaría para toda su vida, dando un magnífico fruto entre el literato y el músico.

El padre de Amadeus Mozart; Leopoldo Mozart, fue presentado a Log.•.por su hijo en 1785, y el 22 de abril del mismo año fue exaltado.

Entre otros músicos célebres encontramos al Q.•.H.•. Joseph Haydn, quien se inició en febrero de 1785 en la logia vienesa, “la Verdadera Concordia” y cuyo padrino en la iniciación fue nada más y nada menos que Mozart.

2.1.- obras masónicas de Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart, al interior de la masonería, constituyó una cantera musical componiendo muchas obras que van desde todos los géneros y todos los ánimos, lo que nos demuestra que rió, y lloró junto a sus QQ.•.HH.•. masonicamente hablando, bebió del trago dulce; y, del amargo que lo trasmitió en su música; muestra de ello tenemos:

-Adagio para Clarinetes y tres bajos, obra muy simbólica ya que allí se pueden escuchar los golpes de los tres mazos;

-El canto del compañero, obra que dedicó a su padre cuando fue adelantado al segundo grado;

-La cantata de la alegría de los masones, en honor a Ignaz Von Born, erudito en temas de la Grecia clásica; que aportaría con ideas en los temas musicales de Mozart y V.•.M.•. de la Log.•. “la Verdadera Concordia” (logia en la que se encontraba el Q.•.H.•. Joseph Haydn);

-Cuatro cantos para coro acompañado de piano, obra que la escribiría para la celebración de la reorganización y fusión de varias logias Vienesas por mandato del Emperador José II (1741-1790);

-Oda fúnebre para sus HH.•.MM.•. El Duque Jorge Augusto de Mecklenbourg; y el conde Francisco Esterhazu;

-Alabanza a la amistad universal inspirada en el texto del Q.•.H.•. Emmanuel Schikanneder, y que en 1946 fue adoptado como el himno nacional austriaco;

-El himno ritual de los hermanos masones, escrito en 1772 y que adoptaría la logia vienesa como el himno oficial de la R.•.L.•.S.•. “para la Beneficencia” recién en 1948;

-Pequeña cantata masónica “Elogio de la amistad” Kj. 623, en ocasión de la consagración del nuevo templo de su Log.•.; lo interesantísimo es que esta obra musical la dirige en persona 17 días antes de su muerte;

-La flauta mágica, Kj.620, obra magna de la música indispensable para el conocimiento de los símbolos y reconocida como la madre de la ópera alemana, como lo han indicado nada más y nada menos que Beethoven y Wagner.

2.2.-La flauta mágica

2.2.1.-Nacimiento de la Obra

El 30 de septiembre de 1791, nacía al mundo una Opera. Hija pródiga del maestro, en un teatro de los suburbios populares de Viena, nos referimos a la ópera “la flauta mágica”.

No fue estrenada en los palacios de las cortes de los Monarcas, ante un pomposo, refinado y aristocrático público; sino en un modesto teatro, para el hombre y mujer común de barrio, que tienen derecho a un espacio de cultura; y que el genio de la música entregó con mucho afecto.

Lo que no ocurrió con su Opera Hermana “La Clemencia de Tito” que fue estrenada con anterioridad en el teatro Nacional de Praga el 6 de Agosto de 1791.

Sobre la flauta mágica, a lo largo de la historia han tratado de comprender y develar sus secretos, su mensaje, su figura, sus melodías, etc. que han sido objeto de innumerables interpretaciones, demostrando un determinado mensaje masónico.

La flauta mágica, es la vida humana desde varios puntos de vista, al mismo tiempo es una obra: sencilla y compleja; cómica y filosófica; real y fantasiosa; escrita por su amigo y H.•. Emmanuel Schikanneder hombre multifacético: actor, poeta, barítono, guionista, director y propietario del teatro Theater auf der Wieden; se sabe a ciencia cierta que Emmanuel Schikanneder interpretó al personaje del pajarero en el estreno, (personaje que simboliza al hombre bonachón, ingenuo y humilde de los alpes); mientras que Mozart dirigió en persona la orquesta en aquella primera presentación y tanto el compositor como el escritor eran miembros de la masonería.

Aquella ópera genial, desde su primera función tuvo un éxito rotundo y sobrepasó las expectativas de pocas temporadas, impregnándose en el acervo cultural trascendente de la humanidad.

Tanto impresionó esta obra a nuestro Q.•. H.•. Goethe, que éste escribió una segunda parte y dibujó unos bocetos con gran entusiasmo para que fueran aplicados en la continuación de la Opera, cuya segunda parte no es tan conocida.

En La Flauta Mágica, encontramos temas como: la amistad, el amor, la sabiduría, la verdad, etc. temas que también se encuentran bajo estudio en las planchas de nuestras RR.•.LL.•.SS.•. para el presente año log.•.

La flauta mágica, transmite un legado de conocimiento iniciático tomado de las antiguas iniciaciones provenientes del milenario Egipto conocida como el “Crata Repoa”.

2.2.2.-El Crata Repoa en el antiguo Egipto

El Crata Repoa era una iniciación egipcia a la que solo ingresaban personas selectas para acceder a ciertos conocimientos negados al vulgo.

Esta iniciación tiene mucho en común con la iniciación masónica, veamos las coincidencias y juzguemos:

Para ser iniciado en el Crata Repoa era necesario, tener una invitación de uno de los ya iniciados. El aspirante era llevado desde Heliopolis a los sacerdotes de Menfis y de allí a Tebas; el aspirante se encontraba en un estado de ayuno de ciertos alimentos y dedicado a la meditación en una cueva subterránea, que algunos sostienen que duraba tres años; en esa oscura caverna se le entregaba un papiro para que escriba lo que se le ocurriera en ésa época de ostracismo y encierro. Después se le llevaba por un corredor o pasadizo, hasta un mural donde se encontraban sentencias y máximas morales que el aspirante tenía que aprenderse de memoria; en cuanto se aprendía lo vendaban los ojos y ataban sus manos con cuerdas, y lo conducían a una sala frente a una gran puerta, en donde lo hacían inclinarse, abriéndose las puertas de una bóveda. Al ingresar a ella se le hacía varias preguntas. Algo muy parecido observe cuando tuve la oportunidad de visitar a una logia en el G.•.O.•.L.•.A.•. que practicaba el rito francés rectificado, y vi en una iniciación, que a sus profanos les vendaban los ojos y les encadenaban las manos, arrastrando unas cadenas, las cuales eran chocadas y lanzadas por el maestro de ceremonias con dirección a una de las columnas, después de el choque; sonaba un golpe fuerte de mallete, seguido de la voz del venerable maestro el cual gritaba: ¡qué es esto!… ¡cómo es posible que un ser humano se encuentre encadenado en éste lugar; si éste es el templo de la libertad! Y mandaba a que se le retiren las cadenas de inmediato y se ponga de pie.

Volviendo al Crata Repoa al aspirante dentro de la bóveda después de contestar las preguntas le indicaban que iba a pasar por una tormenta de viento, lluvia, truenos y relámpagos y que si tenía mucho miedo y era su deseo de abandonar aquel lugar y proseguir con su vida normal lo podía hacer; caso contrario proseguía su iniciación, informándole las reglas del Crata Repoa; luego de ello el aspirante aceptaba sin antes realizar un juramento de fidelidad y secreto mientras lo realizaba al aspirante le ponían en la garganta una espada filosa. Algo parecido sucede en la iniciación del rito York, donde al profano le amarran una soga al cuello y le ponen un puñal en la tráquea para que sea mayor el impacto emocional. Vale decir que estos actos están prohibidos en el rito francés por cuanto en este rito se precautela la integridad física de la persona que se va a iniciar.

Regresando al Crata Repoa después de hacer el juramento de fidelidad y secreto, poniendo al sol, la luna y las estrellas de testigos, sé le quitaba la venta de los ojos y se le colocaba entre dos columnas llamadas Betili, para después enseñarle las musas de la investigación científica celestial, además de explicarle las causas de los fenómenos naturales, del viento, del relámpago, del trueno y le instruían sobre conocimientos de: anatomía, medicina, y simbogía egipcia; exhortándole a moderar sus pasiones. Después le mostraban una especie de santo y seña para qué se reconozcan entre ellos en la vida fuera de templo. Mientras esto sucedía le ponían al iniciado un gorro en forma de pirámide, un mandil llamado Xilon y un collar que le llegaba hasta el pecho. Hasta ahí el primer grado; muy interesante no creen.

Volviendo la masonería del rito egipcio que tomaba ciertos elementos de enseñanza milenaria y que impactaron en los Q Q.•. HH.•. Wolfgang Amadeus Mozart y Emmanuel Schikanneder ; que practicaron este rito.

Este rito egipciaco, se expandiría a España en el siglo XVIII país donde se sumará el rico mosaico cultural de oriente y occidente; dando nacimiento al rito nacional español.

2.2.3.-La Obra y su Aspecto Masónico Iniciático

Volviendo a la ópera magistral, gira en torno a dos vías: la primera la vía lunar; y la segunda la vía solar que claramente encontramos estos dos símbolos en la Log.•., la luna símbolo de la apariencia de luz; mientras que el sol símbolo de la verdadera luz; y que en la sabiduría popular encontramos una frase que resume esto, indicando que: "no todo lo que brilla es oro" indicándonos que existen muchas apariencias en las situaciones de la vida.

En la vía lunar, se encuentran las pasiones, fanatismos que se ocultan en apariencias; su máxima exponente en ésta opera, es la Reina de la Noche, que para algunos HH.•. simboliza el pensamiento temeroso, fanático e intolerante de los grupos sacerdotales de todas las religiones del mundo que someten a las masas de enajenados.

Para otros, la Reina de la Noche fue la Emperatriz María Teresa (1717-1780), que era muy intolerante con la masonería. En fin. Este personaje en sus dos primeras intervenciones en la ópera tiene un mensaje que transmite el odio y la muerte, como lo han hecho las guerras santas impulsadas por las religiones.

En la obra observamos el odio, cuando la Reina de la Noche, le dice al joven príncipe Tamino, que la hija de ésta, se encuentra raptada por un malvado mago llamado Zarastro y que si la rescata ella, le dará la mano de su hija para que se casen y vierte lágrimas frente al príncipe Tamino que parte pronto a liberar a la princesa y a exterminar al malvado que después se enterará que los hechos son distintos a los relatados por la Reina de la Noche; hasta ello, en Tamino se ha sembrado el odio hacia alguien que no conoce; mientras que en su segunda aparición nos enteramos que la hija de la Reina de la Noche, por su propia voluntad, en búsqueda de la verdad y el conocimiento ha se ha refugiado en los dominios de Zarastro; es en este lugar donde aparece la Reina de la Noche y le pide a su propia hija que mate a Zarastro, entregándole un puñal; y amenazándole que su ira caerá contra ella sino cumple con su cometido. Hasta aquí el odio y la muerte.

La segunda vía es la vía solar, es todo lo contrario a la vía lunar.

La vía solar es la vía de los elegidos, de aquéllos que escapan a la enajenación del vulgo, y son iluminados con el conocimiento y son eternos buscadores de la verdad; y muchas veces han cuestionado al sistema y por eso han sido perseguidos.

En la opera el máximo exponente de la vía solar es el mago Zarastro que por las sugestividades inducidas por la Reina de la Noche hacen aparecer al mago Zarastro como el malo de la obra; pero al final, la verdad reluce y notamos que es el bueno y no hace daño a nadie y que después de un fallido plan contra su vida intentado por la Reina de la Noche y el moro traidor Monostatos, estos son expulsados a las tinieblas, es decir al mundo profano.

En la ópera “la flauta mágica”, dentro de los muchos personajes, encontramos al príncipe Tamino que cuando inicia la ópera, Tamino se encuentra combatiendo a una serpiente gigante o Dragón, que tiene un antecedente de los relatos medievales de fantasía; aquel monstruo simboliza los problemas que agobian al ser humano. Tamino ésta a punto de perder la batalla en la obra y cae inconsciente; en ese instante aparecen las tres damas que derrotan al monstruo, pero esto lo hacen con el interés de que el príncipe Tamino cumpla con la misión que le encomendará la Reina de la Noche.

Cuando el príncipe Tamino recobra la conciencia, aparece el pajarero y este se atribuye el acto heroico de haber matado al monstruo, en eso aparecen las tres damas y una de ellas como castigo le pone un candado en la boca por su mentira.

Para qué Tamino pueda cumplir con el supuesto rescate de la hija de la Reina de la Noche, le entregan una flauta con poderes mágicos instrumento del cual tomaría el nombre la ópera; mientras que al pajarero le ordenan que debe acompañar al príncipe y también le entregan un carillón mágico.

Se sabe que la música puede en el ser humano inducir a ciertos estados de relajamiento, lo que fue aprovechado por las civilizaciones de oriente que lo han utilizado desde mucho tiempo atrás como el Matrika yoga; y hoy en Occidente existe la musicoterapia .

Este dúo de aventureros tanto el príncipe Tamino y el pajarero en sus personalidades se asemejan tanto al dúo célebre de la obra inmortal de Miguel de Cervantes “Don Quijote de la Mancha”. Nos referimos a Don Quijote y a Sancho Panza.

El príncipe Tamino, al igual que don Quijote; son soñadores y piensan en alcanzar sus altos ideales; mientras que Sancho Panza y el pajarero, son personajes de un estrato popular; por consiguiente, más centrados en las necesidades realistas del presente.

En la ópera, el príncipe Tamino por sus ideales, y por ser un buscador constante de la verdad, es iniciado en el templo de Zarastro que tiene un simbolismo egipcio, en el cual la música de la opera comienza a girar en torno a las deidades egipcias Isis y Osiris; y que en la versión original dirigida por el propio Wolgang Amadeus Mozart, la princesa Pamina acompaña en los viajes de iniciación al príncipe Tamino con lo cual observamos claramente que Mozart apoyaba el ingreso de la mujer a la masonería y que la gran mayoría de logias masónicas de aquel tiempo se oponían a ello.

El pobre pajarero, por su parte desiste de ser iniciado y regresa, encontrándose en el camino a una pajarera con la cual forma una familia.

3.-Conclusiones

En conclusión encontramos la historia de una buena que en realidad es mala, de un malo que en realidad es bueno, igual que la masonería.

Un príncipe y un pajarero que acuden a rescatar a la hija de la Reina de la Noche, pero después de esclarecer se los hechos el príncipe decide iniciarse en el templo de la sabiduría; mientras que el pajarero desiste de ser iniciado y regresa; para algunos HH.•. esta odisea que para Tamino es un viaje ascendente; mientras que para el pajarero es un viaje descendente puede relacionarse con los solsticios de Invierno y Verano; o con de Deva Yana y con el Pitr Yana de la India.

También tenemos un mensaje que trata de la búsqueda del conocimiento que se encuentra oculto al cual se accede por medio de pruebas, en éste caso ritos de iniciación.

Además encontramos el mensaje de que en todo grupo existe disidencia, que en la ópera toma el caso del pajarero y el moro Monostatos, el primero es un personaje bondadoso que trabaja para la Reina de la Noche cazando pájaros a cambio de comida; el segundo es un personaje malvado fruto del fanatismo y las pasiones; que esta bajo las órdenes de Zarastro; este moro representa a aquellos HH.•. que han ingresado a la masonería; pero en el fondo no se identifican con la doctrina de la Orden.

Mozart, a sus personajes en la ópera les da una importancia numérica, interviniendo los números:

Dos, en el sol y la luna; la contraposición del bien y el mal;

El número tres en varios pasajes de la obra, por ejemplo:

Tres bemoles en la apertura y al final de la pieza; existen tres damas; Tres genios; Tres templos; Tres apariciones de la Reina de la Noche; etc.

El número cuatro, en los elementos que los antiguos pensaban que era la base de todas las cosas y eran: el agua, el aire, fuego y tierra. Elementos que también son utilizados en las pruebas del R.•.F.•.M.•.

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EL PODER DE LOS MASONES

Posted by cosmoxenus en 9 abril 2009

Por SERGIO OCAMPO MADRID

Gentileza RevistaDonJuan.Com

Una venda en los ojos, un lazo en el cuello, el hombro izquierdo por fuera de la camisa y el pie derecho apenas cubierto por una alpargata de fique.

El hombre camina inseguro y se adivina que está nervioso. Va custodiado por un grupo en atavíos de ceremonia, con gorros de fieltro como de turco viejo y delantales de faena, a la usanza del albañil medieval. Avanzan por esos sótanos donde el frío sobrecoge y no se escucha nada diferente al traqueteo de los zapatos de cuero. Es la hora del crepúsculo y ya campea la oscuridad.

Finalmente lo dejan en una suerte de mazmorra a la que debe entrar con la espalda muy arqueada pues la puerta de acceso tiene apenas un metro con veinte. Alguien la cierra. Él se retira el vendaje y en la penumbra se enfrenta a un espectáculo macabro. Las paredes están tapizadas con lápidas y losas mortuorias. Aquí y allá hay letreros intimidantes sobre la vanidad, la envidia, la ira… Cada pecado capital tiene su nicho. Y en el centro del recinto hay un ataúd que contiene una momia amortajada a medias y con una expresión dolorosa en la cara. El ambiente se llena de una bruma pesada y el frío se intensifica pues el viento ha empezado a soplar. En la pared derecha suena la madera de un sarcófago que se está saliendo de su bóveda.

“Si tu alma siente pavor, no prosigas”, reza un cartel que se ubica justo encima del único asiento en este sitio desolador.

Unos 3.000 colombianos han vivido esta experiencia escalofriante y pasaron la prueba, con lo cual ingresaron en la orden masónica. El rito puede tener unos setecientos años, y por medio de su simbolismo se va de la oscuridad a la luz, se acepta humilde cuán efímera es la existencia humana y se entra a esa hermandad universal misteriosa, vilipendiada durante siglos, perseguida por reyes y príncipes, excomulgada 19 veces por los papas desde 1738 y prohibida por algunos gobiernos.

Y aún así, este grupo esotérico muestra en sus archivos una lista muy larga de miembros ilustres que poco parecen tener en común. Hay allí hombres de guerra como Napoleón y Churchill; pero también pacifistas plenos como Gandhi y Luther King; padres fundadores como Bolívar, Washington y Juárez; genios de la música universal como Mozart, Bach y Beethoven, o de las letras como Shakesperare y Göethe. También están Sigmund Freud, Walt Disney, Cantinflas, dos de los tres astronautas que fueron a la Luna por primera vez, y cuatro de los últimos cinco presidentes de Estados Unidos, incluido Obama.

Si hubiera que arriesgar una definición de la masonería habría que decir que es una organización mundial de carácter secreto, exclusivamente de hombres, en la búsqueda de un conocimiento superior, intelectual y metafísico, que se agrupa en logias con símbolos y ritos herméticos que los acercan a los arcanos de la antigüedad pagana. Tienen unos códigos de conducta sometidos a las leyes y a la institucionalidad de cada país donde funcionen, y se consideran hermanos en solidaridad y en el objetivo de avanzar hacia la perfección individual y social.

“Somos básicamente una fuerza moral –dice Cesáreo Rocha, masón grado 33, venerable maestro de la gran logia de Colombia de 1975 a 1979, y ex gobernador del Tolima–. Aplicamos como normas la tolerancia y la no aceptación de ningún dogma. La condición absoluta para ser masón es creer en algún Dios, llámelo como lo quiera llamar. Por eso uno de nuestros símbolos son las letras A.L.G.D.G.A.D.U. que significan A La Gloria Del Gran Arquitecto Del Universo. Una de las mentiras que se cuenta sobre nosotros es que somos ateos”.

En Colombia, el inicio de esta organización se ubica en la gesta de independencia con Bolívar y Santander a la cabeza. El siglo XIX y la primera mitad del XX fueron su edad dorada en lo referente a cercanía con el poder. Así, entre sus cuentas aparecen 42 presidentes desde José Miguel Pey hasta Alberto Lleras Camargo, incluidos Darío Echandía y Eduardo Santos. También, un hombre que estuvo cerca de serlo: Horacio Serpa. Jorge Eliécer Gaitán logró ser admitido pero fue asesinado un mes después, y a Carlos Lleras Restrepo también le dieron el visto bueno antes de llegar al poder, pero doña Cecilia de la Fuente, su esposa, se declaró en desacuerdo y el político prefirió declinar antes que tener líos familiares. César Gaviria nunca lo ha sido, pero su padre y su abuelo sí, e inclusive están enterrados de pie, como corresponde a los librepensadores.

Mientras que países como Chile o Argentina y la mayoría de latinoamericanos tienen una sola Gran Logia, en el país hay seis que agrupan a 76 logias. La más numerosa funciona en Bogotá, tiene alrededor de mil miembros registrados en ocho departamentos y se denomina Gran Logia de Colombia. Las demás están en Cali, Cartagena, Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta. Hubo una en Santa Marta pero fue declarada irregular hace cuatro años, y una en Montería que se dispersó. ¿Y Medellín?, ¿Por qué Medellín no cuenta con una gran logia, y los dos grupos que existen allí dependen de Bogotá?

“La masonería en Antioquia ha sido muy complicada por la estructura profundamente católica de la sociedad paisa y por el conservatismo”,responde Luis Eduardo Botero, masón grado 33, ex magistrado del Consejo Nacional Electoral hasta hace tres años y uno de los dos únicos antioqueños que en 87 años han sido venerables maestros de la Gran Logia de Colombia. El otro paisa en ese cargo, que es la cabeza máxima de la masonería, es el ex ministro y ex congresista Jorge Valencia Jaramillo, quien lo ocupa en la actualidad.

Exceptuando Antioquia, donde la hermandad tuvo serios problemas con la Iglesia Católica en la primera mitad del siglo XX, con amenazas de obispos y cruzadas en su contra que lograron casi desaparecerla y volverla clandestina, y sin contar algunos ataques duros de Laureano Gómez en los años cuarenta, la masonería colombiana no ha sido particularmente perseguida ni señalada. Los únicos casos de hostigamiento o algo similar en tiempos recientes se dieron con la expulsión hace cinco años de dos profesores de la Universidad La Gran Colombia, regida por José Galat, un conservador ultramontano. Los dos docentes eran masones de la Gran Logia de Colombia. Un año después, en ese mismo claustro fue nombrado como profesor Guillermo Montoya Ocampo, maestro masón, pero cuando las directivas se enteraron de eso no le permitieron posesionarse.

Pero si hay una universidad enemiga, también hay una profundamente amiga: la Universidad Libre tiene un fuerte acervo masónico desde su fundación en 1922 por iniciativa del general Benjamín Herrera, masón grado 33. “No puede decirse que la universidad sea de la orden, pero sí comparte la filosofía de librepensamiento y antidogmatismo que están en la esencia de la masonería”, admite el rector Nicolás Zuleta. De los 39 rectores que ha tenido el plantel en 87 años, 25 han sido masones, incluido Zuleta.

La cercanía de esta institución con la logia es tan estrecha que en el museo de la universidad, sede de La Candelaria, funciona una gran sala masónica a la que se accede cruzando unas columnas jónicas de piedra como las que debe tener todo templo de la hermandad. Allí pueden verse los monogramas primordiales del esoterismo masón: el A.L.G.D.G.A.D.U., y el S.F.U.(Salud, Fuerza y Unión). Con este último se saludan entre ellos en un protocolo gestual tan discreto que nadie nota, pero que se constituye en una clave para identificarse en cualquier lugar del mundo. También se aprecian los distintos ornamentos del ceremonial: el mandil (delantal de trabajo), el collar del grado 33, el fez (gorro cónico), la banda bordada en hilos de oro, el mallete (martillo) para abrir y finalizar las sesiones.

Si bien en Colombia, la organización ha disfrutado de una relativa tranquilidad a lo largo de un siglo, en el resto del planeta las cosas han sido a otro precio. Casi desde su nacimiento oficial en 1717 comenzó a construirse una leyenda negra que les atribuye poderes alquímicos y ocultos, vínculos con el satanismo, ritos que implican sacrificios de bebés e inclusive participación en un gran complot mundial para acabar con los sistemas religiosos y políticos y retornar al hombre a la naturaleza y a la razón.

En un barrido por Internet es posible hallar señalamientos que van desde la condena a muerte al rey Luis XVI de Francia por un tribunal masón, hasta la participación de astrólogos de la logia en la planeación de la caída de las torres gemelas, pasando por unos supuestos simbolismos masónicos en el crimen contra John F. Kennedy, el asesinato del archiduque Francisco Fernando que detonó la primera guerra mundial, y la teoría de que Jack el destripador era un masón enloquecido al servicio de la reina Victoria.

En la década de los años ochenta, Italia fue sacudida con el escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano, propiedad del Vaticano, y el asesinato de Roberto Calvi, su presidente. Y detrás de los crímenes estaba un grupo siniestro denominado P2, de la masonería irregular. Hace 15 años fue asesinado Jesús Posadas Ocampo, cardenal de Guadalajara, y Carlos Salinas, mandatario de México, acusó a los masones de ser los responsables.

“Eso ocurre por dos cosas –explica Julio Roberto Galindo, masón grado 32 y miembro de la Academia Colombiana de Historia–. Por un lado, el hermetismo y el uso de símbolos ayudan a alimentar fábulas. Por el otro, la presencia numerosa de masones (como individuos más que como logias) en episodios importantes, a veces actuando contra tiranías, despotismos, regímenes opresivos, nos ha ganado muchos enemigos. Hasta Bolívar, que era masón, nos proscribió al descubrir que en la conspiración septembrina había trece masones”.El contradictor número uno de la hermandad ha sido el catolicismo. Luego del Concilio Vaticano II y debido a las posturas liberales de los papas Juan XXIII y Paulo VI, en los años sesenta y setenta, se pensó que el Vaticano había levantado la excomunión de casi tres siglos. Sin embargo, un documento del 26 de noviembre de 1983, firmado por el cardenal Jozeph Ratzinger (futuro Benedicto XVI) cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, confirmó que “los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión”.La masonería, por su lado, no considera incompatible ser católico y masón. El ex magistrado Botero, por ejemplo, acepta que es bautizado y en ocasiones va a la iglesia. “No comulgo, pero por respeto al catolicismo que cree que no debo hacerlo”, afirma él.

Inclusive, en los registros de la Gran Logia de Colombia aparecen inscritos dos sacerdotes católicos en ejercicio que son masones activos y cotizantes.“Es seguro que si sus obispos se enteran van a tener problemas”,asegura un miembro que pide reserva de su nombre.

La sede de la Gran Logia de Colombia es una enorme casa de los años veinte ubicada en la calle 18 con carrera quinta, que perteneció al fundador de Bavaria, Leo Kopp (masón 33), y donde vivió unos años el ex presidente Alfonso López Pumarejo. Contiguo hay un viejo edificio blanco donde funcionan ocho templos, en cuatro plantas. El principal es imponente, con su piso de parqué ajedrezado, las banderas de las 46 logias integrantes, un atril de madera con una Biblia en el centro y sobre ella una escuadra y un compás, símbolos fundamentales de la organización. Al fondo, una especie de sitial de honor sobre un dosel (como un trono) donde preside el venerable gran maestro. Arriba de su cabeza, un escudo con un ojo enmarcado en un triángulo perfecto, el antiquísimo signo esotérico de la divinidad que todo lo ve, símbolo presente también en el billete de un dólar.

La forma en que están organizados los masones mundialmente es una intrincada red de jerarquías en las que se va ascendiendo a través de dos grandes etapas. La primera se llama simbolismo y está compuesta por tres grados: aprendiz, compañero y maestro. El grueso de la hermandad se queda en este trayecto que es la masonería básica, aunque el título de maestro es la gran aspiración de todo iniciado. Inclusive el ritual para llegar a este nivel puede ser aún más espeluznante que el de la primera iniciación, ya que el hermano debe yacer un rato en un féretro y salir de él como hombre nuevo, como alguien que murió a lo que era.

Luego del simbolismo viene una segunda fase que se denomina ‘Escocismo’pues proviene del llamado Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Esta va del grado cuarto hasta el 33, que es el máximo. El ascenso se produce con el paso de los años por medio de un complejo sistema de méritos que se obtienen básicamente por estudios y trabajos presentados ante el grupo y por la constancia de permanecer en la logia y asistir sagradamente a las reuniones. Es un camino de conocimiento y de inmersión profunda en los misterios de la orden, que casi nunca dura menos de veinte años.

En los templos hay actividad todos los días con las reuniones semanales de las distintas logias que operan en la ciudad. Para poder conformar una de estas se requiere que mínimo existan siete masones de grado tres. Los miembros restantes pueden ser hasta 50 personas de grados uno y dos. Algunos de los nombres de esas logias son Cosmos 50, Murillo Toro, Estrella del Tequendama, Amistad, Forjadores de Igualdad, Tomás Cipriano Mosquera, Pitágoras 28, Hermética 25, Juan el Bautista, Caballeros Hermes Trimegisto, Filantropía Bogotana. Hasta comienzos de 2000 hubo una integrada solo por extranjeros que se llamaba Welcome Lodge.

¿Qué se hace en esos encuentros? “Se analizan problemas nacionales e internacionales, se discute, se presentan trabajos de investigación y ensayos. Lo único que está excluido es tratar de política proselitista o de convicciones religiosas”, asegura Cesáreo Rocha. El rigor del protocolo en estas reuniones es draconiano, al punto de que un aprendiz no puede hablar si no se le permite y no puede pedir la palabra directamente si no a través de intermediarios. Nadie puede ausentarse ni siquiera al baño sin autorización del maestro. El silencio es norma extrema.

Aunque en Colombia hay 90 masones grado 33, por estatutos sólo pueden existir 33 con carácter activo. Ellos conforman el Supremo Consejo Colombiano del Grado 33. Los demás que ostentan el mismo nivel se denominan honorarios y están a la espera de que alguna de las 33 sillas quede vacía para adquirir el derecho de pertenecer al Consejo. La sede del Escocismo queda en el barrio La Soledad, en la calle 39 con carrera 21. Su presidente es Hugo Melo quien recibe el título de Soberano Gran Comendador. Si bien cada logia es autónoma y nadie se puede inmiscuir en sus asuntos internos, sí existe una forma indirecta de autoridad y sujeción. Cada logia debe estar adscrita a una gran logia y esta debe estar reconocida por la Gran Logia de Inglaterra, la madre de toda la masonería básica. Si no es reconocida se considera irregular, o sea por fuera de la orden. El escocismo, por su parte, tiene una casa madre en Washington, donde opera el Supremo Consejo Sur de Estados Unidos.

El 24 de junio de cada año hay elecciones masónicas para elegir al maestro de cada logia y al gran maestro de cada gran logia. Como buenos colombianos, a menudo son muchos los que quieren mandar y esto ha generado refriegas importantes y tensiones en las hermandades. Algunas, inclusive, han terminado en rupturas.

La más conocida en los últimos tiempos fue la que ocurrió en Barranquilla hace tres años. Allí, David Name, miembro del cuestionado clan político, se presentó a elecciones para repetir como gran maestro y fue derrotado. No aceptó la decisión y optó por montar su propio grupo luego de arrastrar a varios integrantes de la Gran Logia Nacional de Colombia (no confundir con la Gran Logia de Colombia, que es la de Bogotá).

Después de un proceso breve, él y sus seguidores fueron declarados irregulares, pero Name consiguió el reconocimiento del Gran Oriente Francés, que es una logia masónica universal de otro rito y considerada espuria por la de Inglaterra. La discrepancia no se detuvo ahí. A finales de 2007, la comunidad del barrio Villa Santos en Barranquilla se opuso a la construcción de una sede masónica en un terreno que hasta entonces era un parque. El alcalde anterior, Guillermo Hoenigsberg (hoy en la cárcel), a través de sospechosos movimientos legales, logró cambiarle el uso a esa zona verde para volverla urbanizable y cederla a la cofradía de Name.

Frente a eso, Ramiro Arteta, gran maestro de la gran logia, tuvo que romper su silencio para aclarar por comunicado que la agrupación metida en el lío del parque no es de la masonería regular. En un párrafo dice textual: (nuestra logia) “no participa en procedimientos que eventualmente vayan en contra del ordenamiento legal de nuestra República o en contra de los intereses de la comunidad”. Aunque no lo mencionó, obviamente se refería a la hermandad de Name.

Con todo, el cisma más profundo de la masonería colombiana se produjo en Bogotá en 1983, también por razones electorales internas. En este caso el enfrentamiento fue de alto nivel porque se dividió el Supremo Consejo del Grado 33 que terminó enfrentado con la Gran Logia de Colombia. La fractura empezó a contagiar varios sitios del país y se organizaron logias irregulares en el Eje Cafetero y en Barranquilla coordinadas por los masones grado 33 que terminaron expulsados.

“Como la ruptura era entre los escocistas hubo que apelar a Washington –cuenta Gustavo Medina, grado 33–. Un total de 217 masones colombianos viajó a Panamá citado por el Supremo Consejo Sur de EE.UU. Allí se reunieron en plena zona del canal, todavía en manos norteamericanas. Todos tuvimos que renunciar previamente a los grados que teníamos y allí de nuevo nos los asignaron”.

Sin embargo, ninguno obtuvo el grado 33 que se perdió por los perjuicios de la pelea. En junio, se protocolizó en Washington el fin del cisma y la mayoría de los grados 33 obtuvo nuevamente su antigua jerarquía. Hubo otra vez reconocimiento de regularidad para el escocismo colombiano.

Otro proceso que significó un fuerte remezón para la orden se produjo en la década de los noventa y tuvo como protagonista el famoso proceso 8.000. Por estatutos, todo masón que se vea involucrado en procesos judiciales y llegue hasta la etapa de juzgamiento debe ser separado del grupo. Con el 8.000 terminaron saliendo de la masonería Fernando Botero Zea, Eduardo Mestre, David Turbay y Alberto Santofimio. Poco después y por otras razones que incluyeron condena por estafa, Carlos Alonso Lucio también fue separado de la logia.

El caso Santofimio ha sido complejo por las consecuencias negativas que ha debido soportar la masonería. En noviembre del año pasado, por ejemplo, cuando el político tolimense fue absuelto por el asesinato de Luis Carlos Galán, una columna del periodista Héctor Rincón dejó sugerido que tras la libertad de Santofimio estaba la logia, en particular el magistrado del Consejo de la Judicatura Hernando Torres Corredor, a quien señalaba de masón.El actual vicepresidente, Francisco Santos Calderón, manifestó su profundo interés en ingresar a la hermandad. Lo hizo hace unos meses durante el descubrimiento de un busto de su tío bisabuelo, Eduardo Santos, en la casa de la Gran Logia de Colombia. La masonería se mostró complacida de recibirlo y es probable que la entrada se verifique en las postrimerías de este Gobierno. Ahora hay miembros activos como Carlos Restrepo Piedrahíta, uno de los juristas más importantes del siglo XX en Colombia y el abogado Antonio José Cancino, famoso por haber defendido a Ernesto Samper en el proceso 8.000, el general Luis Ernesto Gillibert y general Édgar Peña, ambos ex comandantes de la Policía, el general Camilo Zúñiga, ex comandante de las Fuerzas Militares. El único general activo en la masonería es Freddy Padilla de León, pero hace parte de la masonería irregular, o sea de la disidencia formada por David Name en Barranquilla.

A punto de agotar la primera década del siglo XXI, y ya sin la clandestinidad ni el riesgo de terminar en la pira, los masones siguen dando de qué hablar, de qué especular, de qué imaginar. Eso les mantiene un rescoldo de magia en un mundo que se quedó sin misterios.

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MASONERÍA EN EL PARAGUAY: Y amaneció en el Oriente

Posted by cosmoxenus en 21 febrero 2009

Diario ABC-Color (http://www.abc.com.py/2009-01-18/articulos/488008/y-amanecio-en-el-oriente)

Revista Dominical, 18 de enero de 2009

Aniversario. Páginas 44 al 48.

Por LUIS VERÓN

Hoy se cumplen 140 años de la instalación en nuestro país de la primera logia masónica que funcionó regularmente en el Paraguay. Desde entonces, la fraternidad estuvo muy presente en la historia, coadyuvando en la recuperación nacional, luego de la hecatombe del 70.La memoria de grandes hombres e importantes obras quedan deslucidas con la situación actual de esa centenaria institución.

El 1 de enero de 1869, las fuerzas aliadas ocuparon militarmente la capital paraguaya.

La encontraron desolada, excepto algunos extranjeros y famélicos animales.

Con las fuerzas invasoras, llegaron muchos vivanderos y paraguayos exiliados.

Entre la oficialidad brasileña y argentina, se encontraban numerosos iniciados en la masonería, esa fraternidad varias veces centenaria de luchadores por el republicanismo, la democracia, la instrucción pública, el conocimiento y la convivencia según reglas de juegos civilizadas. Los presidentes de los países beligerantes y los generalísimos de dichos ejércitos eran grandes maestros de la masonería en sus respectivos países: Mitre, Sarmiento, Caxias, Peixoto, Osorio, etc.

Antecedentes en el Paraguay

Sabido es también que casi toda la Guerra de la Independencia americana fue realizada bajo la dirección de connotados masones: San Martín, O’Higgins, Sucre, Miranda, Bolívar. La excepción fue el Paraguay, donde las ideas políticas y las ideologías llegaban con relativo atraso, debido a nuestra mediterraneidad, lejos de los puertos donde recalaban mercancía, hombres e ideas.

Uno de los precursores de la Independencia americana, el paraguayo presbítero Juan Pablo Fretes, era asiduo de los círculos frecuentados por los masones, donde se iban incubando los proyectos independentistas. Por otra parte, recordemos que en la obtención de la independencia política de los países americanos tuvieron gran influencia logias masónicas. Por citar solo un ejemplo, el de los Estados Unidos de América:  De los 54 jefes y oficiales que lucharon por la independencia, 50 pertenecieron a la masonería, dirigidos por George Washington. En Centroamérica y Suramérica, los líderes también fueron maestros masones.

En el Paraguay, noticias ciertas de la presencia de la masonería datan de los años iniciales del gobierno de don Carlos Antonio López, cuando en 1845, funcionaba –en la clandestinidad– la logia Pitágoras, dirigida por el venerable Enrico Tuba, masón de origen italiano.

De esa época también data el funcionamiento de la logia volante Conway, cuyos trabajos se realizaban a bordo del buque británico “Locust”, del comodoro Sir Ernest Hotham, diplomático llegado al país para el reconocimiento del Gobierno paraguayo por la Corona inglesa. A esta logia ingresaron muchos ingleses y paraguayos anteriormente consagrados y otros iniciados entonces.

La primera potencia masónica y autónoma independiente de América del Sur fue el Gran Oriente del Brasil, fundado el 17 de junio de 1822 en Río de Janeiro.

Su primer Gran Maestro fue el patriarca de la independencia brasileña, José Bonifacio de Andrade e Silva. Fue en el seno de esta donde se gestó la independencia brasileña, concretada con el Grito de Ipiranga, en 1822. Este Oriente propició, en su momento, la fundación de la primera logia masónica paraguaya.

La masonería en el Paraguay

Hoy se cumplen exactamente 140 años de la instalación oficial de la primera logia masónica en nuestro país. Se llamó Fe y trabajó bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, con los auspicios del Gran Oriente del Brasil, del Valle Benedictino de Río de Janeiro.

Esta logia y otras que se fundaron después acogieron en su seno a numerosos acólitos, la mayoría de ellos de principalísima actuación en los intensos días en que la República iba reorganizándose:  Toribio, Fernando y Daniel Iturburu, Félix Egusquiza, Cayo Miltos, Juan Antonio Jara, Miguel Haedo, Remigio Cabral y Cándido Bareiro, Benigno Ferreira, Otoniel Peña, Adolfo Saguier, Jaime Sosa Escalada, Cirilo Antonio Rivarola, entre otros.

Debido al calamitoso estado de mucha gente sobreviviente de la Guerra de la Triple Alianza, los cofrades de la logia Fe fundaron, el 6 de junio de 1869, un asilo que llegó a atender a más de 2.000 personas.  Varias semanas después, el 28 de julio de 1869, el Supremo Consejo Grado 33 de la masonería argentina autorizó a uno de los principales miembros, el médico José Roque Pérez, a fundar logias en el Paraguay y a conferir grados masónicos; de esa manera, se fundó en Asunción la logia masónica Unión Paraguaya N° 30. El doctor J. R. Pérez era el enviado extraordinario del Gobierno argentino para la constitución del Gobierno provisorio de 1869.

En aquellos días augurales de la República del Paraguay, fueron iniciadas otras personalidades; muchas de ellas llegaron a las más altas cumbres del poder político, como Juan Bautista Gill, Juan G. González, etcétera.

Es de destacar que uno de los prohombres  de la masonería paraguaya, don Cirilo Antonio Rivarola, iniciado en la logia Fe y perteneciente también a la logia Unión Paraguaya, donó a la fraternidad masónica el terreno donde se erigió el templo masónico de la asunceña calle Palma.

Varios masones de proficua actuación pública se iniciaron en la masonería en el extranjero, como Bernardino Caballero, hecho masón en el Brasil, y Gregorio Benítez, en la Argentina.

Obra masónica

Algunos aportes de aquellos ciudadanos, miembros de la masonería, fueron, como ya dijimos, la fundación de un asilo de menesterosos, la organización de instituciones públicas, como la Municipalidad, la creación de escuelas para niños y para niñas, la abolición de la esclavitud, la fundación de la primera biblioteca popular asunceña, la propuesta de incorporación en la Constitución entonces redactada, del matrimonio civil –conseguida años después–,  así como la creación del Registro Civil de las personas, etc.

Actualmente, la masonería, entre otras obras, se encarga del sostenimiento de granjas de recuperación de ciudadanos.

Tareas de consolidación

El 1 de junio de 1871 se estableció el Supremo Consejo para la República del Paraguay de la masonería del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. En aquella ocasión, fue electo el primer Soberano gran Comendador, título de la más alta autoridad masónica de cada Gran Oriente, el doctor Juan Adrián Chaves, jefe del cuerpo médico de la Fuerza Naval brasileña en el Paraguay, quien estuvo secundado por su compatriota el coronel Hermes Ernesto da Fonseca. Los demás altos dignatarios fueron oficiales y comandantes de buques brasileños.

El 3 de febrero de 1873, se inauguró en Asunción uno de los monumentos que testimonian y señalan la presencia de la masonería en el Paraguay: La Libertad, idea masónica concretada en un monumento consistente en la efigie de una mujer, mostrando la Constitución Nacional dirigida hacia el Oriente, rematando una columna.

Cuando en 1876, luego de varios años de presencia en el país, las fuerzas invasoras se retiraron, las logias masónicas –y, por ende, el Supremo Consejo y Gran Oriente del Paraguay, quedaron desarticuladas–.

El 3 de enero de 1896 se restableció el Supremo Consejo del Grado 33 de la masonería paraguaya del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El 22 de febrero siguiente, todas las logias masónicas del país se unificaron bajo los auspicios del Supremo Consejo. La instalación del Gran Oriente del Paraguay estuvo a cargo de los grandes maestros Bernardino Caballero, Serafín Rivas y Ricardo García. El 28 de junio de ese año, el gobierno de Juan Bautista Egusquiza (masón) aprobó los estatutos y otorgó la personería jurídica a la masonería paraguaya.

También puede verse la mano de los hombres de la masonería en la fundación de los partidos políticos tradicionales –Asociación Nacional Republicana y el Centro Democrático, después Partido Liberal–, del Colegio Nacional, de la Universidad Nacional de Asunción, etc.

Otra fecha importante en la historia de la masonería paraguaya es la aprobación, el 30 de abril de 1923, de un Código Masónico del Gran Oriente del Paraguay y sus Reglamentos Generales.

El 13 de mayo de ese año, el pueblo masónico paraguayo realizó el juramento de dicho código y reglamento.

Logia pionera y seguidoras

El 6 de junio de 1887 se fundó en Asunción la más antigua logia en funcionamiento de nuestro país: Aurora Nº 1 del Paraguay, con 122 años de vigencia. Posteriormente se fundaron numerosas más, varias de ellas de efímera existencia.

Actualmente, algunas de las logias integrantes del Gran Oriente del Paraguay son, en Asunción: Aurora del Paraguay, Sol Naciente, Federico el Grande, Libertad, Universo, Fraternidad Masónica, Paz y Justicia, Bernardino Caballero, Concordia, Pitágoras, Acacia, Arandú, Giusepe Garibaldi, Lautaro, Millenium 3033, Fénix, José Gervasio Artigas, Igualdad, Pensamiento Activo, Wolfgang Amadeus Mozart y Piedra Angular.

Existen también logias en varios puntos del país, como las de los Caballeros de San Juan, en Ñemby; Tekokatu, en Capiatá; Saint Germain, en Mariano Roque Alonso; Luz y Progreso, en San Lorenzo; Unión y Progreso, Igualdad y Fraternidad y Toribio Díaz, en Encarnación; Alborada del Amambay, Hermandad sin Fronteras, en Pedro Juan Caballero; Luz y Amistad, José Félix Estigarribia, Fraternidad, Cedro del Líbano y Libre Pensadores, en Ciudad del Este, y Perfecta Armonía, en Concepción.

Atomización y nubarrones

En los últimos años, la masonería paraguaya vivió situaciones que minaron gravemente su prestigio a los ojos de los profanos.

En 1996 sufrió un grave cisma. “La insensatez de unos, la cobardía de otros y la incomprensión de los más, movidos por intereses profanos –dice un estudioso de la masonería paraguaya– fue la causante de esa herida de la cual la institución aún no pudo cicatrizar. Pareciera más bien un cáncer que hizo metástasis y conduce a la muerte de un organismo vivo que lo contrajo”.

Aquel cisma de 1996 habría sido el estallido de una serie de situaciones que venían incubándose desde más de una década atrás. En años posteriores, nuevas disensiones llevaron a otros tantos desprendimientos, reclamando cada uno para sí, la autenticidad y la regularidad –negadas mutuamente– a las otras logias. También aparecieron en el horizonte masónico paraguayo, logias de otras obediencias y ritos, inclusive mixta, atribuyéndose cada una su propia regularidad, la que le es negada por las otras, suscitándose, cada tanto, enojosas y vergonzantes situaciones que dan como resultado el desprestigio de la Orden.

Ojalá que esta fecha, 18 de enero, en la que se cumplen 140 años de su instalación regular en el Paraguay, sirva para que los miembros de la antiguamente tan respetable fraternidad razonaran sobre su situación y recuperaran su antiguo prestigio.

La memoria de grandes hermanos masones, como Cirilo Antonio Rivarola, Cayo Miltos, Juan Bautista Gill, Higinio Uriarte, Bernardino Caballero, José Segundo Decoud, Antonio Taboada, Juan Gualberto González, Otoniel Peña, José Urdapilleta, Cecilio Báez, Eusebio Ayala, José Félix Estigarribia, Juan Manuel Frutos y otros, merecen un gesto de altura.

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LEOPOLDO LUGONES: SECRETO Y DESCONOCIDO

Posted by cosmoxenus en 21 febrero 2009

Por el V.:H.: ANTONIO LAS HERAS

Gran Guarda Templo Interno de la Gran Logia de la Argentina y V.: M.: de la Resp.: Log.: Solidaridad N* 472 del Or.: de Buenos Aires. 

Admitido como uno de los grandes poetas del mundo hispano parlante, elogiado por Jorge Luís Borges y llamado por Rubén Darío “la nota más vibrante de la poesía argentina”, Leopoldo Lugones es una figura de la literatura argentina sobre quien mucho se ha dicho y polemizado. Empero, hay un Lugones secreto y desconocido que es al que aquí queremos referirnos.

Así, por ejemplo, el autor de La Guerra Gaucha mostró gran interés por el espiritismo, el esoterismo, la radiestesia, la quirología, la homeopatía, y la incipiente Parapsicología también conocida entonces como Metapsíquica. Fruto de ello fue su libro Las Fuerzas Extrañas (1906) conjunto de escritos entre el cuento y el ensayo donde se centra en lo fantástico, lo culto, lo misterioso.

Fue seguidor de la Teosofía creada por Elena Petrovna Blavatsky, la mujer que llevó de la India a Londres a Jiddú Krishnamurti atribuyéndole dotes de mesías.

Ricardo Piglia afirma que el espiritismo fue la única visión del mundo a la que Lugones fue fiel toda la vida.

El mundo de lo iniciático; esto es de la Tradición Hermética que aspira a que el hombre obtenga los beneficios perdidos tras la Caída pero que le fueron comunes en los Tiempos Primordiales, fue otro de sus temas de interés.

“Entre los modernistas hispánicos, Rubén Darío aparte, es Leopoldo Lugones – explica Ricardo Guillén – quien más notable inspiración órfica acusa en su obra, especialmente en sus cuentos, donde la idea de que en todo lo existente – mineral, árbol, bestia… – late una fuerza que puede llamarse espiritual, da lugar a páginas notables. La convicción de que las cosas tienen alma, pues, y viven, y hasta matan (como mostró Darío alguna vez) es lo que permitió históricamente hechizos y conjuros, fetiches y amuletos. Idea órfica que empalma con la magia e incita a comunicar con los objetos, es decir con el espíritu que los habita, y esto tanto más cuanto se suponga, como Nerval suponía, que en las cosas hay una postulación hacia el reconocimiento, un deseo de ser reconocidas («Un mystère d’amour dans le métal repose»), una palabra que espera ser oída y podrá serlo cuando hacia ella se oriente una inquietud paralela”.

En 1925 Albert Eistein visita la Argentina; uno de quienes estará todo el tiempo a su lado es, precisamente, Leopoldo Lugones. El autor de Lunario Sentimental era el delegado argentino ante la Comisión de Cooperación Intelectual de la Liga de las Naciones (organismo anterior a las Naciones Unidas) presidida por el notable filósofo francés Henri Bergson. Einstein también la integraba. Lugones, aprovechando esa personal relación con el físico, lo invitó a que visitase Argentina. Entusiasmado con los resultados de la visita, el autor de Romances del Río Seco, advirtiendo los sucesos que estaban aconteciendo en Alemania, lanza un llamado para recaudar fondos y radicar al notable físico en nuestro país.

Las complejidades de la física teórica no eran ajenas al poeta. “En 1920 el Centro de Estudiantes de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires – escriben Miguel de Asúa y Diego Hurtado de Mendoza – invitó a este famoso escritor y personaje público a dictar una conferencia, la cual fue luego publicada como El tamaño del espacio. Ensayo de psicología matemática (Buenos Aires, El Ateneo, 1921), dedicada al Ing. Georges Duclout. Este trabajo es, en esencia, un larga discusión sobre el origen de los conceptos matemáticos. Lugones critica allí las posturas que considerarían válidos solo aquellos conceptos geométricos que pueden ser ‘intuidos’ – visualizados por la imaginación – y defiende una posición según la cual, en el caso de las nociones geométricas, el único criterio de validez es el puramente racional. Para discutir esta cuestión el autor utiliza como principal ejemplo el de la teoría de la relatividad”.

En 1935 escribe el prólogo al libro "La mentira más grande de la historia: los protocolos de los sabios de Sion", de Benjamín W. Segel (Ediciones D.A.I.A., Buenos Aires 1936). La obra denuncia como falsificación al célebre escrito antisemita conocido como Protocolos de los Sabios de Sion.

El autor de Cuentos Fatales tuvo intensa actividad masónica. Fue iniciado en la Masonería Argentina el 13 de noviembre de 1899 en la Logia Libertad Rivadavia N* 51 Obtuvo el grado de maestro el 10 de abril de 1900. El 1 de octubre de 1902 se incorporó a la Logia Confraternidad Argentina N* 2. De 1905 a 1906 fue Gran Primer Vigilante; esto es, vicepresidente segundo de la Orden. De 1906 a 1907 fue Pro Gran Maestre. A partir del 8 de marzo de 1906 formó parte – en calidad de miembro activo – del Supremo Consejo del Grado 33 para la República Argentina. Tras el derrocamiento de Hipólito Irigoyen (lo que fue apoyado por Lugones) quien también era Hermano Masón, el escritor se alejó de la Orden.

El pasado 18 de febrero se cumplieron setenta años de su muerte por suicidio. Durante décadas su féretro permaneció en una tumba del cementerio de la recoleta sin placa ni identificación alguna, tal como él lo había solicitado. Recién en 1994, por iniciativa del entonces Secretario de Cultura de la Nación el poeta José María Castiñeira de Dios en conjunto con la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) el catafalco fue retirado del anónimo reposo y llevado a Villa de María de Río Seco su ciudad natal en Córdoba.

Originalmente publicado en el suplemento de cultura del diario PREGON (San Salvador de Jujuy) el 4 de enero de 2009

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