El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for the ‘Fraternidad’ Category

LA FRATERNIDAD DE UN MASON

Posted by cosmoxenus en 16 mayo 2009

Los textos de Masonería nos dicen: "La masonería es una asociación esencialmente fraternal y una escuela de superación espiritual".

Se entiende por fraternidad a la unión y buena correspondencia entre hermanos o entre los que se tratan como tales.

Luego de mi iniciación como Ap:.Mas:., el término fraternidad ha ganado otro sentido en mi vida. Al estar en contacto con personas a quien no había conocido anteriormente y sentir que me brindaban su afecto y respeto como si nos conociésemos de toda la vida, me di cuenta de algo que el V:.M:. Pronunció en aquella ceremonia de iniciación.: "Que somos hermanos". El término fraternidad proviene del latín frater=hermano; entonces, yo estaba no entre amigos, sino entre hermanos.

La amistad implica el conocimiento mutuo entre dos seres y que está condicionada a la correspondencia y cierta afinidad de pensamiento, gustos y aficiones. Pero a la vez, la amistad es muy frágil, ya que cualquier discrepancia podría romperla. Es por ello que hay un dicho que dice que a las amistades hay que cuidarlas como a una flor y cultivarla con mucha sutileza.

La fraternidad en cambio es un lazo indestructible que nos une con nuestros semejantes en nuestros intereses comunes; sin implicar condición alguna. Es una expresión que proviene del alma, es una manifestación libre del amor hacia nuestros semejantes. No importando que tengamos diferentes creencias, ideología, gustos, aficiones o diferente posición social.

Proclamada como dogma religioso en el Antiguo y Nuevo Testamento, la fraternidad ha sido enseñada también como principio filosófico por los estoicos de Grecia y Roma, a partir de allí el término de fraternidad fue adoptado por algunas asociaciones, luego surgieron las hermandades y las cofradías derivado del mismo origen etimológico de frater.

Como mencioné, la fraternidad implica muchos vínculos con nuestros semejantes y que se traduce en afecto aún en gente que nunca hemos visto y que unidas a una comunidad de intereses que es la búsqueda de nuestro perfeccionamiento espiritual, cooperan con nosotros para lograr nuestros ideales, de manera espontánea y libre de prejuicios.

Cuenta una pequeña leyenda que en el año de 1789, cuando se promulgaron "los derechos del hombre y del ciudadano", se habló en un inicio de la justicia, la igualdad y la libertad.

Pero no se puede hablar de igualdad si no se es fraterno y no se puede hablar de libertad sin fraternidad; y porque la justicia solo puede ser impartida por alguien similar o un hermano; es así que el término quedo estampado como igualdad, fraternidad y libertad. En la conmemoración de los 200 años de la revolución Francesa las autoridades de ese país dijeron que no iban a hablar de los excesos en dicha revolución pero si de la fraternidad que hubo entre esos hermanos y compañeros porque sin si pensamiento libre e igualitario no se hubiese llevado dicho cambio que llevo a una nueva estructura social en Francia y en el mundo.

Fraternidad es el aprendizaje de nuestra propia naturaleza, que nos induce a conocernos a nosotros mismos, por el conocimiento de nuestros semejantes y a la vez es el compañerismo de nuestros semejantes, para con nosotros mismos lograr alcanzar nuestros ideales.

Fraternidad es la maestría que nos conduce por los senderos de perfección a través de la enseñanza mutua.

Fraternidad es esa flama que ilumina y descubre todas esas ciencias ocultas, que existen en nosotros mismos, que nos muestran la razón de nuestra propia naturaleza.

Fraternidad es dominar nuestra lengua y evitar que de ella salga la intriga y la calumnia; porque la intriga y la calumnia ahogaran el amor fraternal y lo cambiarán por odio y desconfianza; fraternidad es ofrecer, dar, sin esperar recibir nada a cambio, comprensión y tolerancia.

Asimismo se puede decir que para fraternizar hay que reconocer nuestros errores y estar dispuesto a reconocer los errores y fallas de los demás.

Nadie podrá saber el significado de fraternidad y fraternizar, si no esta dispuesto y disponible a ser fraternal, porque primero tenemos que ser fraternales si queremos saber lo que es fraternizar. Recordemos que primero es dar y luego recibir.

Pero, se puede ser fraterno con todo el mundo? Quizás no, pero el hombre moderno hizo de la fraternidad un término que es la solidaridad. La fraternidad no es masiva ni colectiva, ni de de la cultura de las masas sin rostro y sin alma. El amor fraterno implica a los hermanos reconocerse como personas distintas, únicas e irrepetibles pero iguales en dignidad y derechos; iguales ante Dios. No podemos construir fraternidad a partir del individualismo ni desde la masificación.

Finalmente, la fraternidad hay que conquistarla y mantenerla; esto exige la comprensión, el perdón y la renuncia al egocentrismo.

Muchas gracias V:.M:.

Q:.H:. GBMcE

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EL HERMANO MASON

Posted by cosmoxenus en 28 julio 2008

La inagotable literatura y las muchas definiciones académicas coinciden en señalar que la finalidad de la Francmasonería es buscar la felicidad humana a través de la Tolerancia y el Amor; y por su intermedio: perfeccionar las costumbres; glorificar la justicia, la verdad y la igualdad; combatir la tiranía y los prejuicios. Si bien, la extensión geográfica es el mundo entero, requiere indispensablemente de miembros que representen hombres libres, de buenas costumbres, tolerantes, no dogmáticos, tenaces y buscadores de la Verdad.

Todos estos miembros, reciben el título fraternal de Hermano, con el que se distinguen dentro de la Francmasonería. Todos nosotros somos Hermanos en el sentido de la conciencia de nuestros anhelos; lo somos por nuestro común ideal de fraternidad y solidaridad entre todos los hombres; además mantenemos un mismo sentido de humanidad, por un mundo donde impere la concordia y la paz. Como hombres no reunimos todas esas virtudes, ni somos ajenos a las debilidades humanas; pero justamente, al ingresar en la Institución, estudiamos y trabajamos por el perfeccionamiento humano como objetivo.

Existen tres condiciones distintivas del Hermano Masón y que son virtudes muy parecidas:

1. La Unión: Sólo formando un todo con nuestros Hermanos Masones es que la Logia será fuerte y respetada. Acatando las decisiones de la mayoría y las de los DD:. OO:., y procurando cumplir todas las iniciativas de los Hermanos ayudándolos en las obras que emprendan, recordando que solamente la unión trae consigo la armonía y el éxito en el taller.

2. La Lealtad: Esta es una de las más importantes virtudes masónicas, y en ella están comprendidas la honradez, la fidelidad, la justicia, el amor fraternal y la bondad. La lealtad es un gran elemento de fuerza en una Logia Masónica. El Hermano Masón que ajusta su conducta a las enseñanzas recibidas en ella, apoyando a su Ven:. Maest:. y a las DD:. y OO:., y respeta los derechos ajenos y los principios de la Masonería, es leal a su Logia y por ende a sí mismo.

3. La Sinceridad: Si no podemos ser enteramente sinceros con nuestros Hermanos Masones, es preferible retirarnos. Cuando estrechamos la mano de un Hermano, ese apretón es prenda de nuestra sinceridad. Ni él te puede fallar ni tu le puedes fallar. Tenemos obligaciones mutuas, debemos hacernos las mismas concesiones y tenernos el mismo respeto. Esa sinceridad debe extenderse a los principios morales que profesamos, nuestra prosperidad no hará más que reforzarlos y la adversidad no podrá quebrantarlos. Sólo entonces podremos decir que somos sinceros con nosotros mismos.

Filosóficamente, la Masonería considera que cada uno de nosotros es un ser imperfecto. El hombre en su imperfección y, utilizando las herramientas del Libre Albedrío, tiene la alternativa de elegir entre el bien y el mal, entre virtudes y vicios. Nosotros, los Hermanos Masones, pulimos nuestra Piedra Bruta, nuestra piedra natural, nuestra personalidad, con el estudio de la Simbología Masónica en una disciplina hermética y ritualista con la finalidad de acercarnos a la Verdad, con la finalidad de tender al perfeccionamiento humano dentro de nosotros mismos e irradiándolo y aplicándolo al mundo externo, al mundo cotidiano.

Esta concepción no pretende en nadie la Perfección. Ella está sólo en el Oriente de donde viene la Luz y hacia donde nos dirigimos y sólo la posee el G:.A:.D:.U:.. Cada uno de nosotros siempre estará en un estado relativo frente a la Virtud en su concepto verdadero y absoluto. En este estado de la Virtud de Humildad Relativa, la contrapartida es la Vanidad Relativa. La Masonería no la niega, la acepta como una situación de imperfección, como una realidad que, en la medida que el Masón pule su piedra bruta, su personalidad, ella, la Vanidad, disminuye en favor de la Humildad. Pero, la Humildad, también ella es imperfecta.

En este dilema entre Humildad y Vanidad, que esta última, en ningún caso será un Vicio a menos que se manifieste en sus grados extremos, al igual que la Humildad dejará de ser una Virtud, si es exagerada.

La Masonería resuelve este problema con el reconocimiento al Hermano estudioso, al Hermano preocupado e interesado en seguir perfeccionando su personalidad con el estudio y el conocimiento de la Simbología Masónica, teórica y prácticamente, con un sistema de Ritos y Grados jerárquicos que le permiten, al Hermano Masón, al ser humano imperfecto, encontrar una solución inocente e inofensiva a su estado natural de Vanidad Relativa inevitable, con una dosis de ella mensurada, controlada y compatible con la Virtud de la Humildad que, fundamentalmente, debe manifestarse en su máxima expresión tanto en el mundo profano, como en nuestro mundo masónico en su exacta ubicación jerárquica como premio a nuestro esfuerzo.

Por el Q:.H:.Erick Vargas

Origen "Eterno Aprendiz"

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CARTA DE UN MASÓN A SU HIJO

Posted by cosmoxenus en 26 julio 2008

Hijo mío:

Cuando ya no me cuentes -como todavía lo haces- tus travesuras y tus detalles personales; cuando ya no te de miedo la oscuridad y abras, por fin las paginas de esos libros desconocidos que hoy apenas miras, talvez mal acomodados, en nuestra modesta biblioteca; cuando seas mayor, acércate a esos señores que ahora te parecen extraños y un tanto misteriosos, y que, si no te infundan desagrado, quizá te merecen solo cierta indiferencia.

Busca esas personas que a menudo, o me llaman o me visitan, y con quienes comparto unas horas, cada semana, cuando me ves llegar un poco más tarde a casa. Sí busca a esos hombres a quienes la sociedad identifica como "los masones" y que yo llamo, orgullosamente: "mis hermanos".

Tanto los has visto y escuchado, que seguramente ya los conoces a todos. La mayoría son jóvenes; algunos, hombres ya maduros; y otros mas, lucen sus testas coronadas por el blanco de las canas, como algunas montañas muestran sus cimas, cubiertas por el blanco de las nieves.

Pero todos me permitieron beber en la fuente de su sabiduría. Todos por igual me abrieron en su pecho como se abre un cesto para recibir las confidencias, los goces, las penas, los proyectos y las ilusiones del amigo mejor.

Sí, acércate a ellos no importa cuan largo sea el camino que tengas que recorrer, ni cuantos los obstáculos que hayas de vencer. Decídete a buscarlos y el SUPREMO HACEDOR te mostrará el sendero.

Y cuando conozcas que hacen, como piensan y que pretenden (siempre que tu espíritu quede satisfecho y halladas todas tus inquietudes) UNETE A ELLOS Y SIGUELOS. Pero si, después de analizar sus principios continúan sin respuesta todas tus dudas, entonces hijo mío, SEPARATE DE SU CAMINO CON DECENCIA DE HOMBRE BIEN NACIDO.

Si para entonces aún vivo, aplaudiré tu decisión cualquiera que haya sido. La aceptaré, porque habrás estudiado antes de definir y porque analizaste para poder escoger, es decir, que habrás decidido por ti mismo, después de razonar.

Y si ya no vivo, hijo mío, pediré al GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO que adorne tu vida con los atributos que siempre busque para ti y que MASÓN O NO, EL MUNDO TE RECONOZCA COMO UN HOMBRE HONESTO, VIRTUOSO JUSTO RESPETUOSO, OPUESTO A TODO GENERO DE OPRESION Y CON UN PROFUNDO AMOR POR LA HUMANIDAD.

ANONIMO

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Las dos masonerias

Posted by cosmoxenus en 28 enero 2008

Ramón Fernández-Paredes Mestres 28

http://www.scg33esp.org/zenit/revista/n17/n17-4_Las%20dos%20Masonerias.htm

La proliferación de libros sobre la masonería en estos últimos tiempos ha creado confusión entre algunos miembros de la Orden. Yo mismo quedé aturdido al leer ciertos informes para mi desconocidos. Parecía que en los libros se hablaba de una organización que no tenía nada que ver con la que yo pertenecía.

Decidí ponerme en contacto con mi amigo el veterano maestro masón que en otras ocasiones me había aconsejado. Este me invitó a visitar su casa y así poder tener una conversación distendida y aclaratoria.

Cuando llegué a su domicilio y después de los saludos de rigor me aclaró que como masón íbamos a tener la conversación en un sitio especial. El además de masón de alto grado, era Rosacruz. Su casa era grande de cuatro plantas. Me hizo subir hasta la cuarta planta y antes de llegar me dijo: ahora vas a entrar en la habitación de los barcos. Me quedé sorprendido y extrañado que un hombre tan serio me dijera esto.

La sala era enorme, una gran biblioteca albergaba centenares de libros. Las paredes estaban repletas de mandiles de todos los grados por los que el había pasado. En los espacios libres de las paredes colgaban diplomas de grados y recuerdos de visitas a múltiples logias. En una zona de la sala había un pequeño altar en el que había dispuestos instrumentos masónicos y otros que no supe reconocer.

Observé unos archivos en cuyos lomos había unos signos secretos y unas inscripciones. En unos ponía: “En caso de muerte destruir”. En otros: “En caso de muerte entregar a los hermanos que lo vendrán a buscar”.

Una mesa enorme sostenía dos potentes ordenadores conectados a la red permanentemente. El ambiente era de paz bañado en un agradable olor a incienso de rosas que luego supe que lo conseguía del Tibet. Tenía puesto como sonido de fondo algo que nunca definiría como música y sí como algo que iba trabajando mi estado interior. Luego me explicaría que este era el sonido de las esferas y que nada tenía que ver con la música hecha por humanos.

El único barco que había en la sala era una maqueta a medio construir. Al parecer utilizaba esta excusa para vetar la entrada en la sala a profanos.

En este ambiente para mi desconocido me invitó a sentarme en una silla especial de esas que se utilizan para sentarse casi como si estuvieras de rodillas pero que van tan bien para no lesionar la espalda.

Enseguida me preguntó cual era mi duda respecto a los libros que había leído. Yo le dije que lo que estaba leyendo sobre la Orden nada tenía que ver con lo que sucedía en mi Logia.

En mi Logia para empezar estaba formada por miembros que siempre faltaban a las tenidas alguna vez a lo largo del año. Algunos no aparecían mas que alguna vez. Siempre teníamos problemas de cobros y esto nos creaba deudas con la Gran Logia. Con algunos hermanos nos veíamos solo cuando había tenida o sea 10 veces al año y con algunos menos.

Los temas que tratábamos en tenida eran siempre lo mismo, darle vueltas a las herramientas, al mandil, al templo, etc. La mayor parte del tiempo se perdía en trámites administrativos.

Los ágapes acababan con chistes o con conversaciones profanas. Eso sí cuando tocaba hablar cada hermano decía siempre lo mismo. Que bien se estaba entre hermanos, que bonita era la masonería, en fin ya sabes.

Para colmo, la mayoría de los hermanos no conocían más masones que los que había en la propia logia. Nadie se molestaba en conocer otras logias ni en acudir a asambleas.

Le dije que me extrañaba que ante este panorama que me imaginaba era igual al de otras logias nosotros tuviéramos tanto poder y que habíamos dominado los cambios del mundo, según decían los libros.

El veterano maestro con una ligera sonrisa me preguntó en primer lugar si yo tenia una habitación de los barcos como la que tenia él. Rápidamente le contesté que ni hablar. Mi mujer casi no sabe que soy masón y menos mis amigos y familiares. En mi casa no hay nada que se pueda interpretar que pertenezco a la Orden. Lo único que tengo es el maletín que solo utilizo diez días al año. El mandil nunca sale del maletín y por descontado mi mujer no me dejaría colgar ningún mandil en sus paredes. Para mi la masonería eran diez reuniones al año y un maletín. De vez en cuando escribía una plancha cuando me la pedían para subir un grado. Todos hacíamos lo mismo.

El veterano maestro con una mirada de cariño me dijo: Querido hermano hay dos masonerías y tú solo conoces una. Tu masonería es la misma que conocen los profanos. Tú perteneces a la masonería inofensiva de diez reuniones anuales donde interpretas un teatro con un libreto que no entiendes. Esta masonería de cena incluida no se diferencia de otras organizaciones filantrópicas que ya conoces. La mayoría de los masones se identifican con ella. Ya les va bien la reunión cuando pueden, la cena distendida, la amistad nueva, mandar cuando se es Venerable, medrar cuando se puede.

Piensa, me dijo, que en el mundo hay ocho millones de masones. De estos se enteran de algo medio millón. Pero lo mas importante, comprometidos con la orden solo hay cinco mil. Estos últimos son los que están escribiendo la historia que dentro de unos años se leerán en los libros.

La clave está en una palabra. COMPROMISO. Cinco mil hermanos están comprometidos con la Orden, desde su habitación de los barcos están moviendo los hilos de la historia. Ellos se han transformado porque han sido imbuidos por las iniciaciones que han recibido realmente. Han conocido la masonería invisible que es la única mano de que dispone el universo para en este plano transformar la humanidad después de transformarse ellos.

Te pondré un ejemplo, me dijo, piensa cuando se constituyó los Estados Unidos de América. Washington juró sobre una Biblia que hoy se conserva en una logia y todos los presentes iban con mandil. Ellos en aquel momento no sabían que escribían una página de la historia. Constituyeron la nación más poderosa del mundo actual bajo su compromiso de ser masones. No llevaban otro uniforme. Lo más importante es que eran masones y secundariamente fundaban una nación.

Ejemplos hay muchos que tu habrás leído en los libros que ahora están de moda. Esta claro que la logia a la que perteneces no es capaz de realizar actos tan sublimes como el que te he relatado. Pero te pregunto. Que clase de compromiso tienen tus hermanos con la Orden. Que clase de compromiso tienes tú con la Orden.

Mira hermano, me dijo, para mí primero esta la Orden, luego viene todo lo demás. Si tengo una tenida, y coincide con una boda de un familiar no asisto a la boda. Si tengo un viaje lo hago del tal manera que no coincida con una tenida, nunca dejo de asistir con la excusa de tener que estar con la familia, ya tengo todos los días para estar con ella. Entre tenidas medito, leo, me instruyo. Cuando la Orden me llama para servirla lo dejo todo por ella. Así las cosas comprenderás que mi compromiso es total. Solo en esta situación la masonería te transmite su secreto.

Para finalizar, me dijo, que la masonería era tan importante que solo si ella ha penetrado en ti eres consciente. Y solo se es consciente si realmente te has comprometido.

La masonería sabe que muchos los llamados pero pocos los elegidos. De los ocho millones que están inscritos como masones solo cinco mil son necesarios para mover la humanidad. Es elección individual adquirir el compromiso.

Después de oír estas palabras me di cuenta que yo aún no era masón. A pesar de mis medallas y mandiles no me había enterado de nada. El secreto no estaba en la transmisión de las palabras secretas, ni en las iniciaciones. El secreto estaba en el compromiso.

Cuando abandoné aquella sala de los barcos volví al mundo de cada día. Entré pensando que ya lo sabía todo y que los que escribían los libros no sabían nada. Salí dándome cuenta que yo no sabia nada y que los que escribían los libros solo transmitían aquello que la masonería no tiene necesidad de contar.

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El Hospitalario en el R:. E:. A:. y A:.

Posted by cosmoxenus en 26 mayo 2007

Entre los Oficiales que componen una Logia masónica, el H:. Hospitalario encarna la virtud de la Caridad, como lo testimonia el corazón que figura en la joya de su collar (en el R:.E:.R:. es un corazón inflamado).

Es el depositario del “Tronco de la Viuda” o “de Beneficencia” destinado a socorrer las necesidades pecuniarias de los miembros de la Logia y de sus familias impedidos por motivos de salud o de otra índole.

Él es asimismo el lazo que la Logia mantiene con los HH:. enfermos que no pueden asistir a los Trabajos. Transcribimos lo siguiente, perteneciente al A:. y:. R:.

Después de haber sido revestido con el mandil y devuelto al Este ante el V. M., éste le dice:

“H. Gabe, de acuerdo a una antigua costumbre, adoptada entre los masones, es necesario que se os solicite donéis alguna cosa de tipo o naturaleza metálica, no por su valor intrínseco, sino para que pueda ser depositado entre las reliquias en los archivos de esta Logia, como un recuerdo de cuando habéis sido hecho masón.

Cualquier cosa, Hermano, que podáis tener con vos, de naturaleza metálica, será recibida agradecidamente: un botón, un alfiler, una pieza de cinco o diez centavos, o cualquier cosa, Hermano mío”.

El candidato observa que no lleva nada sobre sí, que se encuentra totalmente desprovisto, pues su conductor lo había despojado de todo antes de entrar en la Logia. Tal vez solicite poder ir donde se hallan sus ropas para poder contribuir, lo que el V. M. rechaza, desde luego.

Después de algunos momentos de suspenso éste dice: – H. Gabe, sois en verdad un objeto de caridad: Casi desnudo, sin un centavo, ni siquiera un botón o alfiler que ofrecer a esta Logia. Permitid, Hermano mío, que esto tenga un último efecto sobre vuestra mente y vuestra conciencia; y recordad, si alguna vez véis a un amigo, pero más especialmente a un Hermano, en una condición semejante de desamparo, que debéis contribuir tan liberalmente a su sostén y socorro, como sus necesidades parezcan exigir y vuestra capacidad os permita, sin ninguna ofensa material para vos o vuestra familia”.

Después de esto el candidato es “devuelto al lugar de donde vino e investido de lo que antes había sido desvestido” antes de volver a la Logia y ser colocado en el Nordeste, punto cardinal donde era depositada antiguamente la primera piedra de la construcción.

Se trata del simbolismo del despojamiento, imagen de la dependencia de todo ser con respecto al Principio, representado en el espacio sagrado de la Logia, vinculado asimismo con el simbolismo de la caridad en tanto que ésta corresponde al “vértice superior del triángulo iniciático”.

Se añade en nota, en el Duncan’s Ritual: “El Maestro, asistido por el 1er Vig., (que ha revestido al Neófito con el mandil y le ha enseñado cómo se lleva) deposita la primera piedra de ángulo de una bella fábrica” (el subrayado se halla así en el texto). Ver R. Guénon: “La piedra angular”, “Lapsit Exillis”, “El-Arkàn”, caps. XLIII a XLV de Símbolos Fundamentales…

Fuente Consultada:

Ritual de la Logia Thebah donde se afilió el R:. H:. René Guénon.

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RITUALES DE LA LOGIA THEBAH
NOTA COMPLEMENTARIA

René Guénon fue afiliado a la Logia Thébah, de la Gran Logia de Francia, hacia 1910, asistiendo hasta probablemente 1912. Según indica J. Baylot (Planète Plus, 1970) durante su estancia en ella leyó un trazado cuyo frontispicio era “La Enseñanza Iniciática” (publicado más tarde en Le Symbolisme, enero de 1913), cuyo contenido sería desarrollado en su libro Aperçus sur l’Initiation.

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