El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

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LA MAGIA DE LA FRANCMASONERÍA

Posted by cosmoxenus en 9 abril 2009

  LA MAGIA DE LA FRANCMASONERÍA nmob19

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SIMBOLOGIA Y SECRETOS DEL AZUL

Posted by cosmoxenus en 9 abril 2009

De: SPACY DEMON

Cuando los colores son dispuestos en el pentagrama, el azul figura en el ángulo inferior izquierdo, y a partir de él ocurren las situaciones ritualísticas que podrían influenciar nuestros cuerpos  y mentes, hasta el punto de que sin ser raro, encerráramos nuestros trabajos, antes casi entorpecidos, en una sensación placentera de bienestar físico y emocional, bien diverso de aquella que muchas veces nos acompaña cuando nos iniciamos

Tendiendo a indagar si el color azul del interior del templo podría ser uno de los fuertes factores de influencia, inicié alguna lectura sobre la simbología y los efectos psicométricos de ese color. Sorprendido con la riqueza de detalles inherentes al asunto, decidí compartir con los hermanos, las informaciones que capte por medio de este trabajo.

El azul, es un color fundamental para nuestra orden. De los diversos grados del Rito Escocés, los tres primeros corresponden a la masonería azul, que se refiere directamente a las logias simbólicas de San Juan, así es llamada por ese color a relacionarse con la espiritualidad, al orden, a la tolerancia, a la lealtad y a la honestidad, virtudes a ser desarrolladas, en lo más íntimo de los iniciados el decorrer de su trayectoria ascendente por la Escala de Jacob.

Cuando simbólicamente, los colores son dispuestos en el pentagrama: tenemos que el azul figura en el ángulo izquierdo inferior, por tanto en la base y es a partir de él que ocurren las transiciones cromáticas, correspondiendo a las diversas fases de la iniciación. Es interesante observar que la primera de esas transiciones ocurre del azul para el verde, que se encuentra en el ángulo superior derecho, eso implica un camino ascendente, de izquierda hacia la derecha, en dirección a la luz solar, (amarilla) considerando eso por los esotéricos como un movimiento de expansión, de adquisición de conocimiento. Similarmente, cuando los colores son dispuestos en cruz, el lugar del azul es el occidente, y por lo tanto, el mismo lugar en dónde se encuentra la puerta de entrada al templo y dónde se inician las marchas de los grados simbólicos.

Históricamente, el color azul, forma parte de las más diversas culturas, desde el siglo XIII, el manto de coronación de los reyes franceses, era azul luminoso, hoy como conocido azul-real. En el pasado se valorizaba mucho al profesional que producía colorantes azules para pigmentos. Esa práctica, llevó a ciertas curiosidades, cómo, que mientras más brillante fuese el azul de una pieza de ropa, más alto sería el nivel social de su dueño. Por otro lado, hubo la prohibición del uso de vestimenta azules por parte de los funcionarios de la iglesia en la edad media, debido a su origen.

Para la obtención del azul, era necesaria la mezcla de una planta conocida en Europa central como ísatis (puede ser el índigo o el añil) con orina humana, en una proporción de veinticinco kilos para seiscientos litros.

Sabíase también, que de la fermentación de esa mixtura resultaba un alcohol, y cuanto más alcohol, mayor la cantidad de tinta.  Consecuentemente, ofrecíase a los trabajadores grandes cantidades de bebidas alcohólicas para que orinasen fuertemente, aumentando así la producción de blanco-índigo, los tejidos eran sumergidos in natura en esa solución y secados al aire libre para que sufrieran oxidación y se transformarán en azul-índigo. Esa fue la causa que movió al Papa, en 1570, a determinar tal prohibición, la profanidad del origen de aquel color.

Por esa razón también, que en Alemania se denominaba a los bebedores con la expresión de "azul", refiriéndose al consumo excesivo de bebidas alcohólicas. Ya en Inglaterra y en los Estados Unidos se utiliza la palabra "blue" que también significa "azul" para los individuos que se sienten tristes, melancólicos, "blues" para la música sentimental y retrospectiva de compositores de origen negro o influenciados por ellos.

Desde el punto de vista religioso, tenemos el "azul" asociado con el dios egipcio Amon, del Egipto antiguo y figurado en la representación mitológica hindú antiguo de Vishua, como Krishna, en el manto del dios Nórdico, Odín, en la túnica de Jesús como doctrinador, y en el manto de la virgen María, poéticamente también llamada de lirio azul, símbolo de pureza y de modestia. En las pinturas antiguas, frecuentemente se ve a la virgen extendiendo su manto azul para proteger a los fieles.

En el arte budista es el color del espacio vacío, y siempre fue usado como fondo para la representación de la imagen de Buda. Otra aplicación religiosa de ese color era la vinculación con la protección contra los malos espíritus. Romanos, Germanos y Eslavos usaban moras y paños azules para ese fin. Las criaturas al nacer eran envueltas en tejidos azules y cuando se morían eran enterradas en cajas de ese color.

Los funcionarios de los cementerios suizos y alemanes, vestían de azul, para alejar los demonios. Los egipcios guardaban las piedras semipreciosas conocidas como lapislázuli, como sagrada, pues a partir de ella es que teñían de ultramarino, el color de los dioses, para hacer los ojos azules de las máscara de los faraones, la piedra era derretida hasta dar un tipo de esmalte vitrificado, tan caro como el oro. Considerando el color del despertar de la espiritualidad, el azul, es el único capaz de producir calma, tranquilidad, ternura, afectuosidad, paz y seguridad. Favoreciendo las actividades intelectuales y disponiendo el ánimo de los hombres a la meditación.

La contemplación del azul, determina la profundidad del sentimiento de penetración en el infinito y sensación de ligereza y satisfacción, estimulando en la personalidad, la parsimonia y la sensatez. La psicología profunda, lo asocia a una liberación espiritual, a una configuración de vida moderada, leve y superior, a un punto tal, de recomendarse que se pinten de azul, las paredes de los lugares sujetos a mucha tensión donde hay discusiones y desavenencias. En un sentido más profundo, es el color de identificación del ser humano con el planeta, que observado desde el espacio, es de un azul indescriptible. Si alguien presenta aversión o miedo cuando está en presencia del azul, puede significar, desequilibrio psíquico, ansiedad excesiva, inquietud, inconstancia, orgullo, rebeldía y necesidad de realización emocional insatisfecha. Orgánicamente, los efectos de la aplicación del color por diferentes medios y sistemas, se resumen en: reducción del pulso, de la presión arterial, y de las frecuencias cardíacas y respiratorias, inhibición de la adrenalina, efecto hipnótico en el sistema nervioso central, recargando energéticamente al organismo. Considerando esos efectos benéficos, se indica en los tratamientos cromo terapéuticos como coadyuvante en los casos de estrés, fatiga, convalecencia, presión alta, obesidad, taquicardia, palpitaciones, nerviosismo, insomnio, irritabilidad, celos, miedo, inseguridad, ansiedad, alcoholismo, convulsiones, agitaciones, sicomotora y jaquecas.

En contrapartida, no se recomienda el empleo del azul, en los casos de presión baja, parálisis y principalmente en las depresiones. De las formas de aplicación, los especialistas prescriben desde el uso de ropas hasta el empleo de cristales y piedras azules, directamente sobre la región tratada, el acondicionamiento del ambiente, con la utilización de iluminación cromatizada y la pintura de la paredes, lo que es sabio y no apenas coincidentemente aplicado en nuestros templos.

El azul del interior de los templos, nos lleva según Goethe, en su Doctrina de Cores, a perseguir algo que huye de nosotros, atraídos por la sensación del azul, parece retroceder delante de nuestros ojos como la lejanía del cielo, o las montañas que se ven a lo lejos. Esa búsqueda constante, conduce, ciertamente a la evolución del espíritu y de la mente. Finalizando, transcribo un valioso ejercicio de relajamiento titulado "Tornado a la Luz Azul", sugerido por el Médico Psiquiatra Gerald Epstein, especialista en Terapia por Imágenes Mentales."Cierre los ojos. Respire tres veces y vea el oxígeno que usted está inspirando en forma de una luz azul dorada, formada por el azul sin nubes, y el sol dorado brillante: vea el gas carbónico que usted expira en forma de fumarada ceniza, como fumarada de cigarro, siendo llevada por el aire y desapareciendo.

Vea la Luz tornarse azul cuando entra en su cuerpo, pasar por su corazón y viajar homogénea, ligera y suavemente por las arterias y capilares, sabiendo que en cuanto eso pasa, usted está relajado. Cuando la Luz haya pasado por todo el cuerpo, abra los ojos….. el azul, símbolo de verdad y eternidad de Dios  (porque es verdadero y eterno) permanecerá siempre como señal de inmortalidad humana.

 

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¿Llegará a desaparecer la Masonería en el siglo XXI?

Posted by cosmoxenus en 9 abril 2009

Por: Ramón Viña Pérez

Ex Maestro Respetable Logia Habana.

Algunos escépticos acerca de la misión y acción de nuestra institución el presente y su proyección mediata, han expresado su preocupación y estimación de que la masonería pudiera llegar a desaparecer antes de concluir el presente siglo XXI.

Esto lo sustentan en que hemos dejado de asumir el protagonismo histórico que nos ha distinguido en el paso de los tiempos además de ya no contar y prestigiamos relevantes figuras de elevada talla intelectual e influencia social; también se asientan en la alta cifra de Hnos. durmiendo en relación con los masones activos a la escala mundial, no entiendo que dichas cifras en modo alguno podrán mostrarnos sus causalidades por lo que sólo servirán como índices referenciales de efecto.

Para examinar esta corriente, que estimamos no debe compartir la gran mayoría, pero que sin dudas abre interrogantes de pensamientos; es a todas luces necesario evaluar los fundamentales principios asociados a los valores de todo tipo que nos han regido desde nuestros inicios, y llegar a conclusiones de si estos continúan siendo válidos actualmente y por qué, y si su fuerza es capaz de mantener su vigencia hasta el fin de los tiempos.

Pero, ¿cuáles son esos preceptos por los que luchamos y su muy peculiar simbología que sus distintos niveles de lectura nos ha enseñado y que hemos recibido, estudiado y asumido para trasmitir como continuidad histórica? Sólo nos referiremos a cinco:

1.-En primer término el sistemático combate contra la ignorancia como parte de la lucha que nos hemos impuesto para lograr el impregnado sentimiento de moralidad y valores éticos que a través del conocimiento nos haga mejores seres humanos, dad día recordemos la sentencia de Sócrates de que “sólo si se sabe se puede divisar el bien.”

Muchos consideran que el rápido desarrollo de los medios de comunicación, informáticos e incluso internet, por sus altas tecnologías ha provocado una reducción del nivel global de ignorancia, sin embargo nos atreveríamos a asegurar que esto es espejismo con un inequívoco índice de que la gente tiene una menor capacidad de pensamiento, pues al obtenerse informaciones rápidas y fácilmente, aunque dicho sea de paso no siempre respondan a estricta verdad, se provoca un enquistamiento en el desarrollo de la creatividad y las posibilidades intelectuales de las personas con una evidente regresión del pensar en las problemáticas de cada día, limitándose los criterios propios de los hombres sin los cuales no se hubiera marcado el desarrollo humano.

2.-La reprobable ambición con la pasión desmedida de muchos por alcanzar fama, honores y riquezas con anhelo vehemente de cada vez tener más en detrimento de los que cada vez tienen menos, provocándose agudas desigualdades con sus consecuencias.

Aquí clasifican también, los gobernantes que además de su afán de poder quieren hacerse los poseedores de reales, verdaderos y únicos pensamientos con la verdad y razón absolutas, sin considerar la opinión de los pueblos, a quienes desprecian y empobrecen animándolos también la ambición de que se les adule como gente, con el deseo de ocupar lugares cimeros en la posteridad histórica, aunque más temprano que tarde esta los relegue al olvido.

3.-La tolerancia, como pluralismo social de todo tipo en cuanto a la práctica de los demás en su religión, política e ideas económicas y sociales, tiene en nosotros permanente defensa, rechazando por demás cualquier forma de integrismo o xenofobia y propugnando en cualquier acto humano que se deje ver el punto de vista de los demás, respetándolo; lo que desterraría rivalidades sin alterar en cada cual sus inclinaciones, Es indudable que esto tendrá siempre total vivencia.

4.-Libertad como potenciación de la democracia en todos los órdenes y medidas (conciencia, pensamiento y expresión) y como fórmula de goce del derecho de los ciudadanos, siempre favorecerá el libre desarrollo de las facultades humanas, o sea de todo lo que sea compatible con el orden y la moral.

5.-Finalmente la igualdad para la erradicación de todo elemento discriminatorio a tenor de la elevación de la dignidad humana, promoviendo la denuncia de todo irritante privilegio o enojosas preferencias para evitar la mutilación de igualdades de raza, religión y género.

¿Y quiénes son los responsables de los antivalores que resultan de lo antes examinado?

Son los mismos hombres los que a través de los tiempos se han convertido en enemigos de los propios hombres al tratar que predominen sus ideas y enconadamente luchar por el mantenimiento del poder; ellos provocan ese fatalismo de valores negativos que niega todo tipo de progreso y que han incentivado la acción masónica ayer, hoy y seguramente mañana, y tal vez con el correr del Siglo XXI no llegaremos a erradicarlos, pero si asegurados que harán más sólidos nuestros principios, dándonos esa continuidad que algunos dudan.

Ya vimos como después de la creación y connotación del arte gótico y la expansión del lenguaje simbólico como avanzada moral social y espiritual; nuestra institución tuvo momentos cismáticos provocando la transformación en 1717 de operativa a especulativa. Hoy con la clara concepción de las actividades de los hombres son compulsadas por las propias fuerzas humanas, podemos aceptar que el momento masónico cubano en el contexto mundial, pudiese ser evaluado para la transformación y/o modernización de algunos de nuestros preceptos; que claro se harán a su debido tiempo y por nosotros mismos con nuestro profundo reconocimiento a DIOS-GADU creador de la fraternidad universal, de la libertad suprema y de los valores que nos unen para conquistar el mundo que aspiramos, y esto no significará nunca que nuestra institución desaparezca.

Justo reconocimiento lleva a los masones hoy, hombres libres y de buenas costumbres, en en mayor o menor medida, reunirse regularmente a trabajar a ampliar su horizonte intelectual y espiritual, no solo con la voluntad que nos lleve a una reanimación de la fraternidad, sino también con la esperanza de un cambio para mejor de la sociedad actualmente permeada de injusticias. Pero esa agrupación de hombres libres que no emiten en sus templos juicios religiosos o consideraciones que tomen partido político, a pesar de ser hombres políticos en su momento profano; requieren de manera indispensable que sin querer provocar cambios de naturaleza social y respetando la organización política y civil donde se asienten, gocen de las estructuras democráticas que garantizando sus libertades civiles les permita proclamar la virtud, la moral y la ética sin que ello constituya fundamento de represión para sus inclinaciones, sabemos qu en diferentes épocas ha existido radicalización e intransigencia afectando nuestra labor fraternal, pero esto no puede ser motivo de escepticismo ni causa para desaparecer.

La sola mención de ser masón es generalmente señal de conducta virtuosa, afable, de moral y bondad, justicia e influencia bienhechora donde otros siempre podrán pedir ayuda y protección; esto nos resultará en esa cadena universal de unión que sustentara Krause con su idea de la Alianza de la Humanidad y que sin dudas debiera ser el principal objetivo de los hombres todos en su proyección exterior, y seguro que esto con la vigencia de la moral que soportamos, harán posible que desaparezcamos, no ya en el Siglo XXI, sino aun en el futuro por venir.

Las complejas ondulaciones sociales y confrontaciones que ocurren harán más evidente el mantenimiento y ecumenismo de los principios originales y la voluntad que sustentamos y nos pueden predecir el porvenir masónico como esperanzador aunque no exento de más esfuerzos para ello; lo sabemos y aceptamos el desafió apostando por todo aquello que fortalezca los lazos de unión y reconciliación social para que el futuro sea verdaderamente mejor. Con esa convicción, cargados de utopías y sueños y no trasmitiendo escepticismo, invitamos a todos los unos, para con la obra, como dijera Martí, dejar huellas para después, esperemos que la posteridad los reciba con satisfacción verdadera.

Fuente: http://www.logiahabana.org/Trabajo%202.html

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LA INICIACION MASONICA

Posted by cosmoxenus en 9 abril 2009

Extracto del libro: "LA MASONERÍA HOY RAZÓN Y SENTIDO"

JAVIER OTAOLA

La Masonería no es una organización de caridad aunque puede apoyar la creación y mantenimiento de actividades humanistas y de bienestar social.

La Masonería no compite con ninguna confesión religiosa ni con ningún partido político, aunque se adhiera al valor político de la libertad y al respeto a los Derechos Humanos.

La Masonería no tiene una estructura dispuesta para la acción política organizada ni busca el poder político.

La Masonería no es tampoco una asociación cultural o recreativa aunque pueda dar lugar a iniciativas culturales o de ocio.

La Masonería no es una empresa mercantil, ni actúa movida por ningún animo de lucro aunque esta interesada en gozar de la suficiencia económica necesaria para el desempeño de sus funciones.

La Masonería combina en su organización y funcionamiento la verticalidad iniciática con la horizontabilidad democrática.

La Masonería no esta organizada como una estructura mundial o internacional sino que se organiza nacionalmente en Federaciones de Logias que reciben el nombre de Grandes Logias o Grandes Orientes.

El ideal de la Masonería es "Un masón libre en una Logia libre".

La Logia o el grupo local es la base del trabajo masónico.

El fundamento básico de la Masonería es la experiencia de autoconstrucción personal que describieron las hermandades de constructores y que posteriormente fue elaborada como un verdadero método de construcción personal y social:  "Lo que tú haces, te hace".

La Masonería no propugna una ideología política determinada, concreta y detallada, pero si unos valores generales que se han de concretar históricamente: "Libertad, igualdad, fraternidad".

En el seno de la Masonería liberal es esencial la aportación de la mujer como Maestra de su propia arquitectura interior con el mismo rango que el hombre.

La Masonería no es una institución didáctica ni doctrinaria.

La Logia no enseña sino que suscita, sugiere, provoca, despierta, impregna.

Las Declaraciones de los Derechos y Deberes del Hombre son referencias axiológicas esenciales de la Masonería.

La arquitectura simbólica con que trabaja la Masonería pretende que cada masón haga de su vida una verdadera Obra de Arte de Sabiduría, Fuerza y Belleza, y del Mundo un lugar donde sea posible la Paz, el Amor y la Alegría. A eso llamamos los masones al Arte Real.

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EL PODER DE LOS MASONES

Posted by cosmoxenus en 9 abril 2009

Por SERGIO OCAMPO MADRID

Gentileza RevistaDonJuan.Com

Una venda en los ojos, un lazo en el cuello, el hombro izquierdo por fuera de la camisa y el pie derecho apenas cubierto por una alpargata de fique.

El hombre camina inseguro y se adivina que está nervioso. Va custodiado por un grupo en atavíos de ceremonia, con gorros de fieltro como de turco viejo y delantales de faena, a la usanza del albañil medieval. Avanzan por esos sótanos donde el frío sobrecoge y no se escucha nada diferente al traqueteo de los zapatos de cuero. Es la hora del crepúsculo y ya campea la oscuridad.

Finalmente lo dejan en una suerte de mazmorra a la que debe entrar con la espalda muy arqueada pues la puerta de acceso tiene apenas un metro con veinte. Alguien la cierra. Él se retira el vendaje y en la penumbra se enfrenta a un espectáculo macabro. Las paredes están tapizadas con lápidas y losas mortuorias. Aquí y allá hay letreros intimidantes sobre la vanidad, la envidia, la ira… Cada pecado capital tiene su nicho. Y en el centro del recinto hay un ataúd que contiene una momia amortajada a medias y con una expresión dolorosa en la cara. El ambiente se llena de una bruma pesada y el frío se intensifica pues el viento ha empezado a soplar. En la pared derecha suena la madera de un sarcófago que se está saliendo de su bóveda.

“Si tu alma siente pavor, no prosigas”, reza un cartel que se ubica justo encima del único asiento en este sitio desolador.

Unos 3.000 colombianos han vivido esta experiencia escalofriante y pasaron la prueba, con lo cual ingresaron en la orden masónica. El rito puede tener unos setecientos años, y por medio de su simbolismo se va de la oscuridad a la luz, se acepta humilde cuán efímera es la existencia humana y se entra a esa hermandad universal misteriosa, vilipendiada durante siglos, perseguida por reyes y príncipes, excomulgada 19 veces por los papas desde 1738 y prohibida por algunos gobiernos.

Y aún así, este grupo esotérico muestra en sus archivos una lista muy larga de miembros ilustres que poco parecen tener en común. Hay allí hombres de guerra como Napoleón y Churchill; pero también pacifistas plenos como Gandhi y Luther King; padres fundadores como Bolívar, Washington y Juárez; genios de la música universal como Mozart, Bach y Beethoven, o de las letras como Shakesperare y Göethe. También están Sigmund Freud, Walt Disney, Cantinflas, dos de los tres astronautas que fueron a la Luna por primera vez, y cuatro de los últimos cinco presidentes de Estados Unidos, incluido Obama.

Si hubiera que arriesgar una definición de la masonería habría que decir que es una organización mundial de carácter secreto, exclusivamente de hombres, en la búsqueda de un conocimiento superior, intelectual y metafísico, que se agrupa en logias con símbolos y ritos herméticos que los acercan a los arcanos de la antigüedad pagana. Tienen unos códigos de conducta sometidos a las leyes y a la institucionalidad de cada país donde funcionen, y se consideran hermanos en solidaridad y en el objetivo de avanzar hacia la perfección individual y social.

“Somos básicamente una fuerza moral –dice Cesáreo Rocha, masón grado 33, venerable maestro de la gran logia de Colombia de 1975 a 1979, y ex gobernador del Tolima–. Aplicamos como normas la tolerancia y la no aceptación de ningún dogma. La condición absoluta para ser masón es creer en algún Dios, llámelo como lo quiera llamar. Por eso uno de nuestros símbolos son las letras A.L.G.D.G.A.D.U. que significan A La Gloria Del Gran Arquitecto Del Universo. Una de las mentiras que se cuenta sobre nosotros es que somos ateos”.

En Colombia, el inicio de esta organización se ubica en la gesta de independencia con Bolívar y Santander a la cabeza. El siglo XIX y la primera mitad del XX fueron su edad dorada en lo referente a cercanía con el poder. Así, entre sus cuentas aparecen 42 presidentes desde José Miguel Pey hasta Alberto Lleras Camargo, incluidos Darío Echandía y Eduardo Santos. También, un hombre que estuvo cerca de serlo: Horacio Serpa. Jorge Eliécer Gaitán logró ser admitido pero fue asesinado un mes después, y a Carlos Lleras Restrepo también le dieron el visto bueno antes de llegar al poder, pero doña Cecilia de la Fuente, su esposa, se declaró en desacuerdo y el político prefirió declinar antes que tener líos familiares. César Gaviria nunca lo ha sido, pero su padre y su abuelo sí, e inclusive están enterrados de pie, como corresponde a los librepensadores.

Mientras que países como Chile o Argentina y la mayoría de latinoamericanos tienen una sola Gran Logia, en el país hay seis que agrupan a 76 logias. La más numerosa funciona en Bogotá, tiene alrededor de mil miembros registrados en ocho departamentos y se denomina Gran Logia de Colombia. Las demás están en Cali, Cartagena, Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta. Hubo una en Santa Marta pero fue declarada irregular hace cuatro años, y una en Montería que se dispersó. ¿Y Medellín?, ¿Por qué Medellín no cuenta con una gran logia, y los dos grupos que existen allí dependen de Bogotá?

“La masonería en Antioquia ha sido muy complicada por la estructura profundamente católica de la sociedad paisa y por el conservatismo”,responde Luis Eduardo Botero, masón grado 33, ex magistrado del Consejo Nacional Electoral hasta hace tres años y uno de los dos únicos antioqueños que en 87 años han sido venerables maestros de la Gran Logia de Colombia. El otro paisa en ese cargo, que es la cabeza máxima de la masonería, es el ex ministro y ex congresista Jorge Valencia Jaramillo, quien lo ocupa en la actualidad.

Exceptuando Antioquia, donde la hermandad tuvo serios problemas con la Iglesia Católica en la primera mitad del siglo XX, con amenazas de obispos y cruzadas en su contra que lograron casi desaparecerla y volverla clandestina, y sin contar algunos ataques duros de Laureano Gómez en los años cuarenta, la masonería colombiana no ha sido particularmente perseguida ni señalada. Los únicos casos de hostigamiento o algo similar en tiempos recientes se dieron con la expulsión hace cinco años de dos profesores de la Universidad La Gran Colombia, regida por José Galat, un conservador ultramontano. Los dos docentes eran masones de la Gran Logia de Colombia. Un año después, en ese mismo claustro fue nombrado como profesor Guillermo Montoya Ocampo, maestro masón, pero cuando las directivas se enteraron de eso no le permitieron posesionarse.

Pero si hay una universidad enemiga, también hay una profundamente amiga: la Universidad Libre tiene un fuerte acervo masónico desde su fundación en 1922 por iniciativa del general Benjamín Herrera, masón grado 33. “No puede decirse que la universidad sea de la orden, pero sí comparte la filosofía de librepensamiento y antidogmatismo que están en la esencia de la masonería”, admite el rector Nicolás Zuleta. De los 39 rectores que ha tenido el plantel en 87 años, 25 han sido masones, incluido Zuleta.

La cercanía de esta institución con la logia es tan estrecha que en el museo de la universidad, sede de La Candelaria, funciona una gran sala masónica a la que se accede cruzando unas columnas jónicas de piedra como las que debe tener todo templo de la hermandad. Allí pueden verse los monogramas primordiales del esoterismo masón: el A.L.G.D.G.A.D.U., y el S.F.U.(Salud, Fuerza y Unión). Con este último se saludan entre ellos en un protocolo gestual tan discreto que nadie nota, pero que se constituye en una clave para identificarse en cualquier lugar del mundo. También se aprecian los distintos ornamentos del ceremonial: el mandil (delantal de trabajo), el collar del grado 33, el fez (gorro cónico), la banda bordada en hilos de oro, el mallete (martillo) para abrir y finalizar las sesiones.

Si bien en Colombia, la organización ha disfrutado de una relativa tranquilidad a lo largo de un siglo, en el resto del planeta las cosas han sido a otro precio. Casi desde su nacimiento oficial en 1717 comenzó a construirse una leyenda negra que les atribuye poderes alquímicos y ocultos, vínculos con el satanismo, ritos que implican sacrificios de bebés e inclusive participación en un gran complot mundial para acabar con los sistemas religiosos y políticos y retornar al hombre a la naturaleza y a la razón.

En un barrido por Internet es posible hallar señalamientos que van desde la condena a muerte al rey Luis XVI de Francia por un tribunal masón, hasta la participación de astrólogos de la logia en la planeación de la caída de las torres gemelas, pasando por unos supuestos simbolismos masónicos en el crimen contra John F. Kennedy, el asesinato del archiduque Francisco Fernando que detonó la primera guerra mundial, y la teoría de que Jack el destripador era un masón enloquecido al servicio de la reina Victoria.

En la década de los años ochenta, Italia fue sacudida con el escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano, propiedad del Vaticano, y el asesinato de Roberto Calvi, su presidente. Y detrás de los crímenes estaba un grupo siniestro denominado P2, de la masonería irregular. Hace 15 años fue asesinado Jesús Posadas Ocampo, cardenal de Guadalajara, y Carlos Salinas, mandatario de México, acusó a los masones de ser los responsables.

“Eso ocurre por dos cosas –explica Julio Roberto Galindo, masón grado 32 y miembro de la Academia Colombiana de Historia–. Por un lado, el hermetismo y el uso de símbolos ayudan a alimentar fábulas. Por el otro, la presencia numerosa de masones (como individuos más que como logias) en episodios importantes, a veces actuando contra tiranías, despotismos, regímenes opresivos, nos ha ganado muchos enemigos. Hasta Bolívar, que era masón, nos proscribió al descubrir que en la conspiración septembrina había trece masones”.El contradictor número uno de la hermandad ha sido el catolicismo. Luego del Concilio Vaticano II y debido a las posturas liberales de los papas Juan XXIII y Paulo VI, en los años sesenta y setenta, se pensó que el Vaticano había levantado la excomunión de casi tres siglos. Sin embargo, un documento del 26 de noviembre de 1983, firmado por el cardenal Jozeph Ratzinger (futuro Benedicto XVI) cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, confirmó que “los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión”.La masonería, por su lado, no considera incompatible ser católico y masón. El ex magistrado Botero, por ejemplo, acepta que es bautizado y en ocasiones va a la iglesia. “No comulgo, pero por respeto al catolicismo que cree que no debo hacerlo”, afirma él.

Inclusive, en los registros de la Gran Logia de Colombia aparecen inscritos dos sacerdotes católicos en ejercicio que son masones activos y cotizantes.“Es seguro que si sus obispos se enteran van a tener problemas”,asegura un miembro que pide reserva de su nombre.

La sede de la Gran Logia de Colombia es una enorme casa de los años veinte ubicada en la calle 18 con carrera quinta, que perteneció al fundador de Bavaria, Leo Kopp (masón 33), y donde vivió unos años el ex presidente Alfonso López Pumarejo. Contiguo hay un viejo edificio blanco donde funcionan ocho templos, en cuatro plantas. El principal es imponente, con su piso de parqué ajedrezado, las banderas de las 46 logias integrantes, un atril de madera con una Biblia en el centro y sobre ella una escuadra y un compás, símbolos fundamentales de la organización. Al fondo, una especie de sitial de honor sobre un dosel (como un trono) donde preside el venerable gran maestro. Arriba de su cabeza, un escudo con un ojo enmarcado en un triángulo perfecto, el antiquísimo signo esotérico de la divinidad que todo lo ve, símbolo presente también en el billete de un dólar.

La forma en que están organizados los masones mundialmente es una intrincada red de jerarquías en las que se va ascendiendo a través de dos grandes etapas. La primera se llama simbolismo y está compuesta por tres grados: aprendiz, compañero y maestro. El grueso de la hermandad se queda en este trayecto que es la masonería básica, aunque el título de maestro es la gran aspiración de todo iniciado. Inclusive el ritual para llegar a este nivel puede ser aún más espeluznante que el de la primera iniciación, ya que el hermano debe yacer un rato en un féretro y salir de él como hombre nuevo, como alguien que murió a lo que era.

Luego del simbolismo viene una segunda fase que se denomina ‘Escocismo’pues proviene del llamado Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Esta va del grado cuarto hasta el 33, que es el máximo. El ascenso se produce con el paso de los años por medio de un complejo sistema de méritos que se obtienen básicamente por estudios y trabajos presentados ante el grupo y por la constancia de permanecer en la logia y asistir sagradamente a las reuniones. Es un camino de conocimiento y de inmersión profunda en los misterios de la orden, que casi nunca dura menos de veinte años.

En los templos hay actividad todos los días con las reuniones semanales de las distintas logias que operan en la ciudad. Para poder conformar una de estas se requiere que mínimo existan siete masones de grado tres. Los miembros restantes pueden ser hasta 50 personas de grados uno y dos. Algunos de los nombres de esas logias son Cosmos 50, Murillo Toro, Estrella del Tequendama, Amistad, Forjadores de Igualdad, Tomás Cipriano Mosquera, Pitágoras 28, Hermética 25, Juan el Bautista, Caballeros Hermes Trimegisto, Filantropía Bogotana. Hasta comienzos de 2000 hubo una integrada solo por extranjeros que se llamaba Welcome Lodge.

¿Qué se hace en esos encuentros? “Se analizan problemas nacionales e internacionales, se discute, se presentan trabajos de investigación y ensayos. Lo único que está excluido es tratar de política proselitista o de convicciones religiosas”, asegura Cesáreo Rocha. El rigor del protocolo en estas reuniones es draconiano, al punto de que un aprendiz no puede hablar si no se le permite y no puede pedir la palabra directamente si no a través de intermediarios. Nadie puede ausentarse ni siquiera al baño sin autorización del maestro. El silencio es norma extrema.

Aunque en Colombia hay 90 masones grado 33, por estatutos sólo pueden existir 33 con carácter activo. Ellos conforman el Supremo Consejo Colombiano del Grado 33. Los demás que ostentan el mismo nivel se denominan honorarios y están a la espera de que alguna de las 33 sillas quede vacía para adquirir el derecho de pertenecer al Consejo. La sede del Escocismo queda en el barrio La Soledad, en la calle 39 con carrera 21. Su presidente es Hugo Melo quien recibe el título de Soberano Gran Comendador. Si bien cada logia es autónoma y nadie se puede inmiscuir en sus asuntos internos, sí existe una forma indirecta de autoridad y sujeción. Cada logia debe estar adscrita a una gran logia y esta debe estar reconocida por la Gran Logia de Inglaterra, la madre de toda la masonería básica. Si no es reconocida se considera irregular, o sea por fuera de la orden. El escocismo, por su parte, tiene una casa madre en Washington, donde opera el Supremo Consejo Sur de Estados Unidos.

El 24 de junio de cada año hay elecciones masónicas para elegir al maestro de cada logia y al gran maestro de cada gran logia. Como buenos colombianos, a menudo son muchos los que quieren mandar y esto ha generado refriegas importantes y tensiones en las hermandades. Algunas, inclusive, han terminado en rupturas.

La más conocida en los últimos tiempos fue la que ocurrió en Barranquilla hace tres años. Allí, David Name, miembro del cuestionado clan político, se presentó a elecciones para repetir como gran maestro y fue derrotado. No aceptó la decisión y optó por montar su propio grupo luego de arrastrar a varios integrantes de la Gran Logia Nacional de Colombia (no confundir con la Gran Logia de Colombia, que es la de Bogotá).

Después de un proceso breve, él y sus seguidores fueron declarados irregulares, pero Name consiguió el reconocimiento del Gran Oriente Francés, que es una logia masónica universal de otro rito y considerada espuria por la de Inglaterra. La discrepancia no se detuvo ahí. A finales de 2007, la comunidad del barrio Villa Santos en Barranquilla se opuso a la construcción de una sede masónica en un terreno que hasta entonces era un parque. El alcalde anterior, Guillermo Hoenigsberg (hoy en la cárcel), a través de sospechosos movimientos legales, logró cambiarle el uso a esa zona verde para volverla urbanizable y cederla a la cofradía de Name.

Frente a eso, Ramiro Arteta, gran maestro de la gran logia, tuvo que romper su silencio para aclarar por comunicado que la agrupación metida en el lío del parque no es de la masonería regular. En un párrafo dice textual: (nuestra logia) “no participa en procedimientos que eventualmente vayan en contra del ordenamiento legal de nuestra República o en contra de los intereses de la comunidad”. Aunque no lo mencionó, obviamente se refería a la hermandad de Name.

Con todo, el cisma más profundo de la masonería colombiana se produjo en Bogotá en 1983, también por razones electorales internas. En este caso el enfrentamiento fue de alto nivel porque se dividió el Supremo Consejo del Grado 33 que terminó enfrentado con la Gran Logia de Colombia. La fractura empezó a contagiar varios sitios del país y se organizaron logias irregulares en el Eje Cafetero y en Barranquilla coordinadas por los masones grado 33 que terminaron expulsados.

“Como la ruptura era entre los escocistas hubo que apelar a Washington –cuenta Gustavo Medina, grado 33–. Un total de 217 masones colombianos viajó a Panamá citado por el Supremo Consejo Sur de EE.UU. Allí se reunieron en plena zona del canal, todavía en manos norteamericanas. Todos tuvimos que renunciar previamente a los grados que teníamos y allí de nuevo nos los asignaron”.

Sin embargo, ninguno obtuvo el grado 33 que se perdió por los perjuicios de la pelea. En junio, se protocolizó en Washington el fin del cisma y la mayoría de los grados 33 obtuvo nuevamente su antigua jerarquía. Hubo otra vez reconocimiento de regularidad para el escocismo colombiano.

Otro proceso que significó un fuerte remezón para la orden se produjo en la década de los noventa y tuvo como protagonista el famoso proceso 8.000. Por estatutos, todo masón que se vea involucrado en procesos judiciales y llegue hasta la etapa de juzgamiento debe ser separado del grupo. Con el 8.000 terminaron saliendo de la masonería Fernando Botero Zea, Eduardo Mestre, David Turbay y Alberto Santofimio. Poco después y por otras razones que incluyeron condena por estafa, Carlos Alonso Lucio también fue separado de la logia.

El caso Santofimio ha sido complejo por las consecuencias negativas que ha debido soportar la masonería. En noviembre del año pasado, por ejemplo, cuando el político tolimense fue absuelto por el asesinato de Luis Carlos Galán, una columna del periodista Héctor Rincón dejó sugerido que tras la libertad de Santofimio estaba la logia, en particular el magistrado del Consejo de la Judicatura Hernando Torres Corredor, a quien señalaba de masón.El actual vicepresidente, Francisco Santos Calderón, manifestó su profundo interés en ingresar a la hermandad. Lo hizo hace unos meses durante el descubrimiento de un busto de su tío bisabuelo, Eduardo Santos, en la casa de la Gran Logia de Colombia. La masonería se mostró complacida de recibirlo y es probable que la entrada se verifique en las postrimerías de este Gobierno. Ahora hay miembros activos como Carlos Restrepo Piedrahíta, uno de los juristas más importantes del siglo XX en Colombia y el abogado Antonio José Cancino, famoso por haber defendido a Ernesto Samper en el proceso 8.000, el general Luis Ernesto Gillibert y general Édgar Peña, ambos ex comandantes de la Policía, el general Camilo Zúñiga, ex comandante de las Fuerzas Militares. El único general activo en la masonería es Freddy Padilla de León, pero hace parte de la masonería irregular, o sea de la disidencia formada por David Name en Barranquilla.

A punto de agotar la primera década del siglo XXI, y ya sin la clandestinidad ni el riesgo de terminar en la pira, los masones siguen dando de qué hablar, de qué especular, de qué imaginar. Eso les mantiene un rescoldo de magia en un mundo que se quedó sin misterios.

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