El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

El Libro de los Muertos

Posted by cosmoxenus en 9 noviembre 2008

Artículo Original aqui:

 http://www.arqueoegipto.net/articulos/egipto_tematico/libro_de_los_muertos.htm

El llamado “Libro de los Muertos”, (conocido por los egipcios como “Fórmulas para Salir al Día”), es una heterogénea colección de invocaciones, plegarias, prácticas mágicas, ceremonias purificadoras, y especulaciones teológicas de todo tipo, cuya funcionalidad estaba por un lado en ayudar al difunto en su tránsito de la vida a la muerte, (lo que implicaba una correcta toma de posesión de su nuevo estado, para lo cual debía neutralizar multitud de peligros o asechanzas malignas, paliar las necesidades que pudieran surgirle en el camino, y lograr los poderes necesarios para efectuar con plena garantía de éxito todo lo anterior), y por otro dotar al espíritu de la posibilidad, (como reza su título original), de“salir durante el día” de la tumba para seguir disfrutando en la medida de lo posible de los bienes ofrecidos por el mundo exterior.

Las fórmulas que lo componen, (en muchos casos independientes entre sí y sin que tengan establecidas un especial ordenamiento lógico), no son producto de un momento dado o de un personaje concreto, (aunque se suele atribuir su autoría al dios Thot), sino que fueron recopiladas por los sacerdotes en épocas muy diversas, teniendo al parecer como origen los mismos hechizos que en tiempos pretéritos habrían sido usados durante el presumible proceso de momificación del propio Osiris. No obstante, durante la dinastía XXVI se las dotó de una importante estructura general, lo que llevó a partir de ese momento a que tanto la forma como el contenido se mantuvieran en gran medida invariables.

Transmitidos originariamente de manera exclusivamente verbal por los sacerdotes, no se empezó a reflejarlos por escrito hasta la mitad del Reino Antiguo, cuando comenzaron a grabarse de manera permanente sobre las paredes interiores de las pirámides de diversos regentes de las dinastías V y VI, como Unas, Teti, Pepy I, Merenra y Pepy II, si bien se han encontrado asimismo textos complementarios y adicionales a ellos en los enterramientos de las reinas Apuit, Neit y Udyebten. Por tal motivo, fueron conocidos inicialmente como “Textos de las Pirámides”.

A partir de la VII dinastía (y hasta el Reino Medio) se produjeron dos importantes innovaciones: la primera, que su escritura cambió de soporte, grabándose desde entonces sobre los ataúdes o sarcófagos donde reposaban los cuerpos momificados; y la segunda, que su uso, además de emplearlos para los reyes y reinas, se hizo extensivo también a los nobles y funcionarios de alto rango, al tiempo que los contenidos sufrían determinadas modificaciones y alteraciones respecto a los originales. Fueron llamados entonces “Textos de los Sarcófagos”.

Finalmente, (y con el fin de extender su empleo al máximo), terminaron por ser copiados sobre papiros o lienzos de lino, los cuales una vez enrollados eran depositados lo más cerca posible de los cadáveres, (generalmente entre las piernas del propio difunto). Estos últimos habrían de ser los que en la actualidad conocemos como “Libro de los Muertos”, nombre que para algunos no es otra cosa que la traducción de las palabras árabes “Kitâb al-Mayyitûn”, (que era como los nativos egipcios denominaban a los rollos encontrados por los saqueadores en las tumbas), y por otros como sería bautizado por el eminente egiptólogo alemán Richard Lepsius en 1.842.

Sobre los capítulos en sí, al margen de su diversidad destacar que todos guardan sin embargo una estructura fija y general que les es propia, estructura que está compuesta por un título, (que presuntamente describe los efectos que se van a obtener tras pronunciar la fórmula que le sigue), el texto propiamente dicho, (que como característica curiosa no siempre mantiene una relación directa con lo anticipado por el título), así como ocasionalmente un añadido o rúbrica, (en el que se suelen dar ciertas indicaciones de tipo técnico, que a veces son necesarias para el correcto uso de la fórmula en cuestión). En cuanto al tipo de notación empleado en la confección de los textos, si bien en un principio se usó de forma exclusiva la escritura jeroglífica, posteriormente esta fue alternándose también con el empleo de otra más sencilla y fácil de plasmar: la hierática.

Como característica destacable anotar que de los aproximadamente 190 capítulos que componen la totalidad de la obra, no todos fueron invariablemente transcritos sobre los citados papiros, sino que dependiendo de la importancia del personaje al que estuviera destinado (y por ende de las posibilidades económicas de este), se les daba una mayor o menor extensión. De hecho, todos los ejemplares encontrados hasta hoy muestran diferente número, naturaleza y ordenación de los capítulos, por lo que cabe pensar que quizás cada persona escogía en cierto modo el contenido que deseaba integrar en la obra con la que quería ser enterrado.

Respecto a los ejemplares actualmente conocidos, anotar que son muy variados, ya que tienen longitudes que van desde los 25 cms. de texto puro y simple en el mas escueto de los casos, hasta los 58 mts. y toda clase de ilustraciones multicolores en el más completo. Entre los más famosos cabe citar por su extensión el Papiro de Ani, (de 24 mts, propiedad del Museo Británico), y el Papiro de Yeufanj, (de algo más de 19 mts, ubicado en el Museo de Turín), y en cuanto a su antigüedad destacan el Papiro de Yeuya, (localizable en el Museo de El Cairo), el Papiro Ja, (también del Museo de Turín), y el Papiro Nu, (igualmente del Museo Británico).

BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA

  • ALEGRE, SUSANA. “El Libro de los Muertos. Camino mágico hacia la eternidad”. La Momia de Oro. El retorno a la vida. Fundació Arqueològica Clos. Museu Egipci de Barcelona. Barcelona. 2003.

  • BARGUET, PAUL. El Libro de los Muertos de los Antiguos Egipcios. Editorial Desclée de Brouwer S. A. Bilbao. 2000.

  • BUDGE, E. A. WALLIS. El Libro Egipcio de los Muertos. El Papiro de Ani. Editorial Sirio, S. A. Málaga. 2007.

  • CHAMPDOR, ALBERT. El Libro Egipcio de los Muertos. Papiros Ani, de Hunnefer y de Anhai, del British Museum. Ediciones Distribuciones La Tabla Esmeralda. 1982.

  • LARA PEINADO, FEDERICO. Libro de los Muertos. Editorial Tecnos. Madrid. 1993.

  • LENZO, GIUSEPPINA. “Quelques manuscrits hiératiques du Livre des Morts de la Troisième Période intermédiaire du musée égyptien de Turin“. BIFAO 102. Institut Français d’Archeologie Orientale. 2002.

  • RACHEWILTZ, BORIS DE. El Libro de los muertos de los antiguos egipcios. (Papiro de Turín). Ediciones Destino. Barcelona. 1989.

    •  

    Manuel Crenes

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