El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for 3/11/08

EL ESTADO DE AUTO-CONOCIMIENTO VERDADERO

Posted by cosmoxenus en 3 noviembre 2008

MICHAEL JAMES

Debido a que nuestro sí mismo real es totalmente exento de la más mínima dualidad o «dos»-dad, la única manera en que podemos conocerlo es siéndolo —abandonando todos los adjuntos y estando así enteramente absorbidos en y firmemente establecidos como la única realidad absoluta, que en la terminología filosófica del vedanta es conocido como tat o «ello», y que es nuestro ser auto-consciente esencial puro y libre de adjuntos, «yo soy».

El estado de conocimiento verdadero, por lo tanto, no es un estado de conocer algo, sino que es solo un estado de ser —un estado de ser nuestro sí mismo real auto-consciente. Es el estado en el que permanecemos simplemente como conocimiento puro, que es el conocimiento o consciencia no-dual fundamental de nuestro ser esencial, «yo soy».

El conocimiento puro que es nuestro sí mismo real o ser esencial, es absoluto y no-dual. Sin embargo, aunque somos siempre conocimiento puro, y nada más que eso, nos imaginamos ser una consciencia finita individual que conoce objetos. Por lo tanto, el estado que es descrito como «ser nuestro sí mismo real» o «permanecer como conocimiento puro», es el estado en el que nos abstenemos de imaginarnos ser una consciencia que conoce objetos. Así pues, el conocimiento verdadero es solo nuestro conocimiento presente de nuestro ser, exento de nuestra actividad imaginaria de «conocer» algo.

Nuestro sí mismo real, «yo soy», es no solo ser puro y consciencia pura, es también felicidad pura. Toda miseria e infelicidad existe solo en la mente, y cuando la mente se sumerge, como en el sueño profundo, experimentamos paz y felicidad perfecta. La felicidad apacible que experimentamos en el sueño profundo es la naturaleza misma de nuestro sí mismo verdadero. Debido a que la mente piensa siempre en términos de dualidad y diferencias, pensamos que ser, consciencia y felicidad son tres cosas diferentes, pero en esencia son una y la misma realidad. De la misma manera que el ser absoluto es él mismo consciencia absoluta, así él es también felicidad absoluta.

No hay ninguna cosa tal como no-existencia absoluta, debido a que la no-existencia no existe. Si algo llamado «no-existencia» existe, ello no es no-existencia absoluta, sino solo una no-existencia que solo existe en relación a alguna otra existencia igualmente relativa. Así mismo, no hay ninguna cosa tal como inconsciencia absoluta, debido a que la inconsciencia solo puede decirse que existe si existe alguna otra consciencia que ella para conocerla. Una inconsciencia que se sabe que existe, existe solo en relación a la consciencia igualmente relativa que conoce su existencia. Por ejemplo, la inconsciencia que experimentamos en el sueño profundo solo existe en relación a la mente, la consciencia relativa que experimentamos en la vigilia y en el sueño con sueños, debido a que el estado de sueño profundo es un estado de inconsciencia solo en la perspectiva de la mente.

De la misma manera que tanto la no-existencia como la inconsciencia son meramente relativas, así también la infelicidad es igual meramente relativa. Puesto que la infelicidad es meramente una ausencia o negación de la felicidad, y puesto que una negación solo puede ser relativa, al requerir de algo otro que ella misma para negarla, no puede haber ninguna cosa tal como la infelicidad absoluta. Solo eso que es positivo, y no eso que es negativo, puede ser absoluto, debido a que eso que es positivo no requiere de nada otro que sí mismo que lo niegue o que se relacione con ello de ninguna otra manera.

Sin embargo, aunque nuestro sí mismo real, que podemos llamar nuestro ser esencial, la consciencia esencial o nuestra felicidad esencial, es en verdad absoluto, en la perspectiva de la mente, estas tres cualidades esenciales y absolutas, parecen ser relativas a sus opuestos, a saber, no-existencia, inconsciencia e infelicidad. Puesto que la visión de la mente es esencialmente dualista, ella solo puede experimentar relatividad, y no puede experimentar nunca lo absoluto como ello es.

Sin embargo, puesto que la mente no podría parecer existir sin la realidad absoluta que subyace a su apariencia, ella conoce siempre esa realidad absoluta, pero solo en una forma distorsionada. De la misma manera que ella conoce la realidad absoluta «yo soy» en la forma distorsionada de una entidad relativa que siente «yo soy este cuerpo», así también conoce el ser absoluto, la consciencia absoluta y la felicidad absoluta como tres pares de opuestos relativos, a saber, existencia y no-existencia, consciencia e inconsciencia, y felicidad e infelicidad. Estos pares de opuestos relativos son cada uno meramente un reflejo distorsionado de la cualidad absoluta a la que corresponden.

La mente experimenta muchos pares de opuestos relativos, pero no todos esos pares de opuestos relativos corresponden a una cualidad particular de la realidad absoluta. Por ejemplo, largo y corto, o rico y pobre, no corresponden a ninguna cualidad particular de la realidad absoluta. ¿Por qué entonces debemos decir que ciertos pares de opuestos, tales como existencia y no-existencia, consciencia e inconsciencia, y felicidad e infelicidad, corresponden a una cualidad particular de la realidad absoluta?

Sabemos que cada uno de estos tres pares de opuestos corresponden ciertamente a una cualidad particular de la realidad absoluta debido a que en el sueño profundo, cuando la mente se ha sumergido junto con todo su conocimiento de dualidad y relatividad, experimentamos nuestro ser natural, la consciencia natural, y nuestra felicidad natural, exentos de toda noción de sus opuestos. Por lo tanto, desde nuestra experiencia en el sueño profundo, sabemos que nuestro ser, consciencia y felicidad natural, existen más allá de la mente, y, por consiguiente, más allá de toda dualidad y relatividad.

Por lo tanto, aunque ninguna palabra pueda expresar adecuadamente la naturaleza verdadera de la realidad absoluta, que es más allá del alcance de los pensamientos o las palabras, en el vedanta advaita —la filosofía deladvaita o no-dualidad, cuya esencia está declarada en los Vedas como su anta o conclusión última— la realidad absoluta o brahman es descrita a menudo como ser-consciencia-felicidad o sat-chit-ananda.

Aunque en su naturaleza verdadera la realidad absoluta «yo soy» es totalmente exenta de cualquier forma de dualidad o relatividad, ella es sin embargo la sustancia esencial que subyace y da una realidad parecida a la apariencia de todas las formas de dualidad o relatividad, de la misma manera que una cuerda es la sustancia esencial que subyace y da una realidad semejante a la apariencia de la serpiente imaginaria. Por lo tanto, puesto que la realidad absoluta es el ser esencial que subyace y da una realidad aparente a la apariencia del ser y no-ser, o existencia y no-existencia relativos, podemos describirla acertadamente como sat, a saber, ser o existencia verdadero y absoluto. Puesto que ella es la consciencia esencial que subyace y da una realidad aparente a la apariencia de la consciencia e inconsciencia, o conocimiento e ignorancia relativos, podemos describirla acertadamente como chit, a saber, consciencia o conocimiento verdadero y absoluto. Y puesto que ella es la felicidad esencial que subyace a y da una realidad aparente a la apariencia de la felicidad e infelicidad relativas, podemos describirla acertadamente comoananda, a saber, felicidad o dicha verdadera y absoluta.

Sin embargo, aunque estas tres palabras separadas, ser, consciencia y felicidad, son usadas para describir la realidad absoluta, que es nuestro sí mismo verdadero, no debemos pensar que esto implica que la realidad absoluta es algo más que un único todo. La realidad absoluta es esencialmente no-dual, y, por consiguiente, estas tres palabras diferentes son usadas para describirla debido solo a que de hecho son palabras que denotan todas la misma realidad única. Ser es él mismo la consciencia de ser, y es también la felicidad de ser meramente como esa consciencia de ser. Ser o existencia verdadero, consciencia o conocimiento verdadero, y felicidad o amor verdadero, son todos solo la única realidad no-dual absoluta que experimentamos siempre como «yo soy».

En la mayoría de las grandes religiones de este mundo, la realidad absoluta o «Dios», es descrita como siendo no solo la plenitud de ser, la plenitud de consciencia o conocimiento y la plenitud de felicidad perfecta, sino también la plenitud de amor perfecto. ¿Por qué se dice así que la realidad absoluta es amor infinito?

Todos nos amamos, y tal amor de uno mismo es natural a todos los seres vivos. ¿Qué amamos todos por encima de todo lo demás? Si analizamos profundamente, estará claro que todos nos amamos más de lo que amamos a ninguna otra cosa. Amamos otras cosas debido a que creemos que de una manera u otra ellas nos están dando, nos darán o pueden darnos felicidad.

Amamos lo que quiera que nos dé felicidad, y debido a que la felicidad absoluta es nuestra naturaleza verdadera y esencial, nos amamos sobre todas las otras cosas. Felicidad y amor son inseparables, debido a que de hecho son una y la misma realidad —nuestra naturaleza esencial no-dual, «yo soy». La felicidad nos hace amar, y el amor nos da felicidad. Nos amamos debido a que ser nosotros y conocernos es la felicidad suprema. Por lo tanto, un término que algunas veces es usado en el vedanta advaita en lugar de sat-chit-ananda o ser-consciencia-felicidad es asti-bhati-priya, que significa ser-luminiscencia-amor.

El estado de auto-conocimiento verdadero es así el estado de ser, consciencia y felicidad y amor puro y perfecto.

Etiquetas de Technorati: ,

Posted in Filosofia Oculta, Teosofia | Leave a Comment »

Las fuerzas negativas superiores

Posted by cosmoxenus en 3 noviembre 2008

¿Qué es lo que motiva a los seres negativos?

Principalmente les guía el hambre, que puede satisfacerse sólo a expensas de otros. Creen que el mundo es un lugar de supervivencia y competición, en el que cada uno o come o es comido, en el que el fuerte tiene el derecho de alimentarse del débil, así que su motivación primaria es crecer más fuerte y trepar más alto en la cadena alimentaria. Cuanto más tienen, más quieren. La comida no es la única cosa de la que uno puede estar hambriento. Los predadores humanos pueden estar hambrientos de dinero, sexo, drogas o poder.

La vida ha estado en este universo durante billones de años, tiempo suficiente para que los seres extremadamente negativos evolucionen. Estos antiguos predadores suprahumanos son lo que podríamos llamar demonios o alienígenas negativos. Lo que buscan es el control total sobre todo tipo de vida en todos los universos. Convertirse en dioses de la realidad. Son fragmentos del Creador que han rechazado al Creador infinito, que buscan la unidad no a través de fusionarse ellos mismos con el Creador como los seres positivos lo hacen, sino absorbiendo toda otra vida dentro de sí mismos.

Esta absorción ocurre a través de un proceso progresivo de manipulación de las mentes, y de consumo de la energía de las almas de los demás. Cuando un ser altamente negativo manipula con éxito tu mente, y consume tu energía del alma, pierdes tu libre albedrío, y te conviertes en instrumento de ese ser. Puedes ser utilizado para manipular a los otros para que entreguen también su libre albedrío, y así éstos pueden hacer lo mismo a otros; piensa en cómo los vampiros convierten a sus víctimas en vampiros. De esta manera los seres negativos establecen amplias jerarquías (sistemas de control escalonados) en el que cada nivel alimenta a quiénes están por debajo en tanto que sirve de alimento a los que están por arriba.

Las jerarquías negativas habrían invadido la realidad si no fuera por las fuerzas altamente positivas que ayudan a los individuos a ser conscientes de la manipulación y a resistirla. Pero no todos escuchan a las fuerzas positivas, y aquellos que escogen la negatividad, son lentamente absorbidos dentro de la jerarquía negativa.

Con toda probabilidad, la mitad de la vida avanzada en este universo es positiva, y la otra mitad negativa, existiendo un equilibrio entre ellas, pero la proporción fluctúa con el tiempo y varía según la localización. Algunos planetas o sectores de galaxias son altamente negativos, otros altamente positivos.

La Tierra se encuentra en una región mixta en la que el equilibrio de poder cambia frecuentemente en ciclos.

La granja de energía

De la misma manera que cosechamos y criamos ganado en granjas para comer y vestir, las fuerzas negativas cultivan a los humanos y a otros seres sensibles, por la energía de sus almas y por materiales biológicos. Para ellos no somos más que ganado para ser utilizado, una vez listo. Pacientemente surcan la galaxia creando o esclavizando civilizaciones para que les sirvan como recursos naturales.

En muchas maneras la Tierra es una de estas granjas en la que alienígenas y fuerzas demoníacas ordeñan nuestras energías de alma. Por horrible que suene, has de saber que hay maneras de liberarse de ser ordeñado, y que la vida en la Tierra también es una escuela o un juego que desempeña funciones positivas. Por tanto, hay esperanza; se trata tan solo de adquirir conocimiento sobre cómo operan las fuerzas negativas, para que podamos elegir una alternativa más positiva que la que nos ofrecen, y así ganar en habilidad para evadir sus intentos de engaño y de control.

Para comprender la granja de energía debemos comprender la energía del alma. Es lo que te da vida y creatividad. Es el combustible que da expresión a tu alma a través del cuerpo, el combustible que te impulsa hacia ideales más elevados, que te permite contribuir de forma significativa con el mundo que te rodea. Cuando estás bajo en energía del alma te sientes como si no estuvieras haciendo nada importante, te sientes un nada, y eres fácilmente confundido o persuadido.

Dormir bien por la noche, respirar más profundamente, meditar, sentirse inspirado por una nueva idea, o comer algo saludable recarga la energía del alma de diferentes grados. Sin embargo, toda una vida de ser ordeñado diariamente de la energía del alma paga su peaje. La gente que duerme poco, tienen actitudes negativas, y están derrotados en la vida, pueden marchitarse espiritualmente en el momento en que llegan a los cuarenta; se convierten en cascarones vacíos de sus yos anteriores, habiendo perdido la chispa de sus ojos, no preocupándose por hacer nada nuevo y significativo, y arrastrando los pies con el piloto automático puesto durante el resto de sus vidas.

Nacemos con un contenido básico de energía de alma para empezar a funcionar, al cuál se le añade o sustrae más energía según por lo que pasemos en la vida. La mayor parte de nuestra energía se recarga durante el sueño, cuando nuestro cuerpo etérico "abre sus poros" y como una esponja se empapa de energía directamente del Creador, que la hace fluir libremente en cada punto del espacio.

Una vez en nuestro interior, se convierte en materia prima energética que nos mantiene despiertos durante el día hasta que vuelve a disminuir y nos quedamos de nuevo adormecidos. Las emociones son el resultado de esta materia prima energética, transformándose en un estado más refinado. Las emociones positivas la convierten en energía de alta frecuencia, y las negativas en energía de baja frecuencia.

Los seres negativos suprahumanos operan en baja frecuencia, y por tanto se sostienen con energía de baja frecuencia.

De hecho su baja frecuencia excluye su acceso a la energía suministrada por el Creador tan fácilmente como nosotros lo hacemos, por lo que en su lugar, intentan obtenerla de nosotros. Por eso es por lo que necesitan que experimentemos emociones negativas, para que nuestra materia prima energética se convierta en la energía negativa de la que se alimentan.

Cuando sucumbimos a arrebatos de desesperación, odio, sufrimiento o miedo, temporalmente nos hundimos en una vibración baja, y aportamos energía para estos seres. Esto nos deja especialmente secos porque nuestra temporalmente reducida vibración también nos constriñe el flujo de energía que recibimos del Creador. Así, además de perder algo de energía, estamos momentáneamente impedidos de recargarnos.

También emitimos energía cuando experimentamos emociones positivas, pero esto no nos agota de la misma manera porque estar positivos eleva nuestra frecuencia, lo que nos conecta con más fuerza con el Creador, e incrementa nuestra entrada de materia prima energética, incluso mientras estamos despiertos. Por eso es por lo que estando de particular buen humor nos hace sonreír, pone alas en nuestros pies, y nos hace cantar. Nos carga con vida. También, los seres negativos no pueden consumir tan fácilmente nuestra energía de alta frecuencia. Por eso permanecer positivo es la mejor manera de evitar cederles energía a ellos.

El único momento en que las emociones positivas nos drenan es cuando nos atolondramos en exceso por alguna expectativa o realización egoísta, entonces rápidamente quemamos nuestra reserva energética diaria de materia prima energética, en tanto que el bajo deseo que subyace a nuestra emoción reduce nuestra conexión con el Creador.

Aparte de recolectar nuestra energía a través de las emociones negativas, los seres negativos también pueden extraernos nuestra materia prima energética directamente, siempre que se cumplan dos condiciones.

1.        La primera es que el cuerpo etérico debe tener sus "poros abiertos" para que la energía interior sea accesible al exterior. Esto ocurre cuando estamos despiertos pero en estado de trance, como cuando estamos distanciados.

2.        La segunda condición es que un ser negativo, o alguien con el que puedan trabajar a través, esté suficientemente cerca como para conectarse utilizando tentáculos etéricos para drenar nuestra materia prima energética.

Las personas a través de las cuales los seres negativos pueden extraer la energía de nosotros no son conscientes de su función de "pajitos para beber", pero a pesar de ello, permanecer alrededor de una de ellas puede dejarte rápidamente seco, sintiendo después un fuerte deseo de echar una cabezadita.

Si alguna vez estuvieras en presencia de un chupón energético, mantente mentalmente alerta y procura que cualquier intento de drenar tu energía fracase. Eso conserva a tu cuerpo etérico hermético y resguardado. Estar consciente, y procurarse protección es efectivo, y aún más si consigues también mantenerte en una estado de ánimo positivo.

No todos los que chupan tu energía están bajo el control de seres negativos. Algunos simplemente absorben energía para guardarse para sí mismos. Probablemente han adquirido el hábito sin saberlo; quizás se abusó de ellos, o se les desatendió en la vida y les hace sentir mejor exprimir la atención de otros, que es realmente un método de robar energía.

¿Cómo? Siempre buscan tu tiempo y tu energía, tu ayuda y consejo, sin que nunca en realidad aprendan ni crezcan por la interacción. O quizá sean los más chillones y gallitos en un grupo social, siendo los que más hablan y capitanean para recibir toda la atención y energía de los demás. Sea cual sea el caso, son vampiros psíquicos, lo sepan o no, y hasta que aprendan a encontrar la felicidad sin dejar de lado su consideración por los demás, continuarán haciendo lo que hacen.

Permanecer en guardia y procurar que tu energía se mantenga en tu campo también funciona aquí, pero como último recurso podría ser necesario mantenerse firme, y sencillamente marcharse si se vuelven demasiado absorbentes o mandones. Más adelante hablaremos más sobre este tema.

Podrías estarte preguntando si las emocionas negativas tienen algún propósito después de todo, si está bien sentirse triste cuando muere una mascota doméstica, sentirse enfadado cuando alguien te ha perjudicado, sentir miedo si estás en algún tipo de peligro. Sentirte triste puede ayudarte a reflexionar en los recuerdos felices y apreciar el valor de cosas que antes dabas por sentadas; la tristeza también puede llevarte a rendirte y a herirte a ti mismo.

El enfado puede motivarte para que endereces una injusticia de forma sabia, o puede cegarte para hagas algo por lo que acabes detenido. El miedo puede mantenerte en guardia del peligro y acelerar tu habilidad para escapar de él, pero el miedo también puede hacerte ver peligros allí donde no los hay.

En tanto y cuanto la emoción te impulse hacia un pensamiento y una acción constructivos, esa emoción es apropiada. Pero si te encamina hacia consecuencias destructivas a largo plazo, entones no es apropiada.

Incluso cuando una emoción negativa es apropiada, experimentarla emite energía que alimenta a los seres negativos. Eso está bien bajo circunstancias normales, tan bien como el que los restos y sobras de la cocina sean comidos por los gusanos. Cada lección de vida que aprendemos nos llega con una expresión de emoción, ya que la energía necesita marcar la lección en profundidad dentro de vuestras almas, antes de ser liberada.

Las emociones negativas nos ayudan a aprender, pero podemos aprender las mismas lecciones, e incluso mejor a través de las emociones positivas, si procuramos comprender y actuar con la lección de forma tranquila y rápida, en lugar de dejar que la experiencia derive en enseñarnos la lección a través del dolor como último recurso.

Por todo ello es en beneficio de los seres negativos que permanecemos tan estúpidos y ciegos como sea posible ante nuestras lecciones de vida, para que nos cueste numerosas experiencias dolorosas antes de que acabemos aprendiendo. Cuanto más numerosas e intensas sean esas experiencias negativas, más energía negativa gastamos para aprender la lección, y más energía negativa tienen los seres negativos para cosechar. Son como cobradores de peaje que nos cobran por utilizar su autopista, sólo que nos van distrayendo y confundiendo para que circulemos en bucles, intentando encontrar nuestro camino y pagando el peaje una y otra vez.

Para resumir, los seres negativos pueden drenar nuestra energía del alma, conectándose directamente a nuestros cuerpos etericos para recoger la materia prima energética, teniéndonos aprendiendo las lecciones a través de las emociones negativas, dándonos codazos para que expresemos emociones negativas de forma destructiva para que las consecuencias nos aporten más sufrimiento, y asegurándose de que el aprendizaje de las lecciones de vida se vaya demorando, para que se produzcan experiencias cada vez más dolorosas para ayudarnos a recordar o a comprender la lección.

Existe un método adicional que necesita que expresemos emociones negativas, sin ninguna razón productiva. Cuando vemos las noticias y nos enfadamos con cosas sobre las que no podemos hacer nada, perdemos energía para nada.

Cuando vemos películas y salimos con miedo, enfado o tristeza, perdemos energía para nada, porque es tan sólo una película. Lo mismo cuando nos vemos envueltos en deportes o en videojuegos. Cuando nos ponemos a discutir por nada debido a un malentendido, la energía que gastamos se desperdicia. Cuando ocurren accidentes fortuitos que nos estresan mucho, aunque las cosas acaben saliendo bien , todo esto es preocupación sin objetivo.

Cuando mantenemos discusiones imaginarias en nuestra cabeza, o nos hallamos constantemente distraídos con el ruido y parloteo mental, perdemos energía por un asunto que ni siquiera es real. Y además, los seres negativos continúan teniendo lo que quieren. Probablemente, sea ésta la forma primaria en que recolectan energía de los seres humanos, a través de las distracciones e ilusiones que causan que, erróneamente, entreguemos nuestra energía a pesar de no obtener a cambio nada valioso, ni siquiera lecciones.

¿Por qué es malo perder energía, si simplemente yéndonos a dormir nos recargamos, y nos despertamos sintiéndonos mejor?

Bien, si tu objetivo es sencillamente ir tirando en la vida, pasarte el día en el trabajo o en la escuela, y ser un miembro productivo de la sociedad, entonces hay suficiente con lo que recuperas en la recarga de lo que vas perdiendo mientras vives. Pero para alcanzar poder realmente espiritual se necesita más; para liberarse de la granja de energía, debemos acumular energía positiva día tras día.

Los humanos no tenemos súper poderes tales como leer la mente, ver los campos de energía etérica, ser capaces de levitar, hacernos invisibles o pasar a través de las paredes, porque nos falta la suficiente energía y conocimiento para hacerlo. Estar alerta y despierto durante el día te convierte en un humano que funciona bien, pero liberarte del control de los seres negativos requiere que te conviertas en masque un humano, y para eso necesitarás más energía de la que un humano normal necesita.

Se reduce a que te protejas contra todas las formas mencionadas de drenaje energético , a la vez que elevas tu frecuencia (mejoras tu estado de ánimo y tu estado de conciencia) a fin de incrementar la entrada energética que procede del Creador.

Ver artículos sobre los Vampiros de Energía y sobre la Gente Virus.

Etiquetas de Technorati: ,

Posted in Autoayuda, Ciencia Oculta | Leave a Comment »

ORÍGENES DE LA CREENCIA EN LA REENCARNACIÓN

Posted by cosmoxenus en 3 noviembre 2008

Escribe el Dr. Antonio LAS HERAS

La reencarnación, palingenesia o metempsicosis es la creencia de que tras fallecer hay “algo” de la persona que subsiste en otra esfera imperceptible – el Más Allá – con la características especialísima de que ese “algo” mantiene consciencia de quien hubo sido durante la vida terrena.

Ideas reencarnacionistas se encuentran ya en la más antigua Tradición Hermética que afirma la existencia de un principio perenne e individualizado que habita y anima al cuerpo humano y que, ocurrida la muerte, transcurre un tiempo indefinido en el Más Allá, hasta encontrar un nuevo cuerpo conveniente, reencarnando en éste.

Para todas las escuela iniciáticas, esotéricas y de sabiduría, la reencarnación es un hecho cierto y comprobado, siendo, por lo demás, la causa primera por la cual cada persona durante su tránsito terreno debe procurar mejorar en sus facetas espirituales e intelectuales en vista a un crecimiento trascendente que lo ligue – de manera definitiva y trasmutadora – con el plan del trazado por el Gran Arquitecto del Universo.

La reencarnación es una de las creencias más antiguas. Forma parte del hinduismo, el budismo y otras filosofías orientales. En Occidente, la reencarnación tuvo adeptos entre algunos filósofos griegos. En nuestros tiempos se encuentra entre las enseñanzas de las sociedades teosóficas, los gurús indios, los psíquicos y el movimiento de la Nueva Era por el cual se han importado muchas creencias orientales, casi nunca comprometiéndose a serios cambios de vida, sino como algo que está de moda.

Las más antiguas civilizaciones como la sumeria, egipcia, china y persa, la conocieron en profundidad, pero esos saberes quedaban restringidos a los iniciados. Es por ello que los cultores de la historia oficial prejuzgan suponiendo que no creían en la reencarnación. Lo cual es absolutamente falso puesto que los sacerdotes dedicaban sus días a progresar espiritualmente y desentrañar lo más que les fuera posible las leyes universales, a efectos de estar preparados para una futura vida mejor. El enorme esfuerzo que dedicaron a la edificación de pirámides, tumbas y demás construcciones funerarias, no demuestra en absoluto que creyeran en una sola existencia terrestre. Puesto que dichos monumentos tuvieron otras finalidades y nunca fueron tumbas. Así sucede con las pirámides de Kheops, Kefren y Micerino, en las que, si bien jamás fue hallado un esqueleto humano o una momia, los egiptólogos ortodoxos siguen insistiendo en que fueron tumbas. En verdad son monumentos a la sabiduría científica y esotérica.

Cuando apareció el Budismo en la India, en el siglo V a. J., adoptó la creencia en la reencarnación. Y por él se extendió en la China, Japón, el Tíbet, y más tarde en Grecia y Roma. Y así, penetró también en otras religiones, que la asumieron entre los elementos básicos de su fe. La primera vez que aparece la idea de la reencarnación es en la India, en el siglo VII a. J.

Si rastreamos el tema de la reencarnación, que en una de sus definiciones es que el alma de una persona muerta sea transferida al cuerpo de otro ser, no aparece en ninguna de las fuentes básicas del judaísmo. Recién el "Zohar" y la mística cabalística proveen al judaísmo de una idea tal como la reencarnación. El judaísmo jamás aceptó la idea de una reencarnación. Así en el Salmo 29 leemos: “Señor, no me mires con enojo, para que pueda alegrarme, antes de que me vaya y ya no exista más” (v.14). Y el Libro de la Sabiduría, dice: “El hombre, en su maldad, puede quitar la vida, es cierto; pero no puede hacer volver al espíritu que se fue, ni liberar el alma arrebatada por la muerte’’ (16,14).

Fue recién en el año 200 a. J. cuando entró en el pueblo judío la fe en la resurrección, y quedó definitivamente descartada la posibilidad de la reencarnación. Algunos eruditos creen encontrar el origen de estas ideas fuera del judaísmo, quizás en las religiones extremo orientales, que de algún modo llegaron a influir y ser parte de las creencias de reducidos grupos de judíos..El cristianismo, nacido del judaísmo mismo, es igualmente resurreccionista y no acepta la reencarnación.

El cuerpo más abundante de evidencia que apoya la doctrina de la reencarnación ha sido reunido por el doctor Ian Stevenson, médico psiquiatra y parapsicólogo de la Universidad de Virginia, que desde los años sesenta del Siglo XX, se dedicó a indagar en casos de presunta “memoria extracerebral” atribuible a presuntas reencarnaciones. Y así como una imagen vale por mil palabras, un relato extraído de las publicaciones hechas por Stevenson nos eximirá de mayores aclaraciones.

El caso que hemos elegido es el de Indika Guneratne, un niño di Sri Lanka – allá donde decidió radicarse Arthur Clarke – nacido en 1962 y que Stevenson comenzó a estudiar seis años después.

Indika por primera vez comenzó a hablar cuando tenía unos dos años y uno o dos años después empezó a describir una supuesta vida anterior en la que había sido un acaudalado residente de Matara, ciudad en la costa sur de Sri Lanka. Entre sus recuerdos se encontraban las características de la suntuosa mansión en que había residido, el auto Mercedes Benz que poseía como así también algunos de sus objetos preferidos y los elefantes que eran de su propiedad. Y otros datos muy precisos, como que el nombre de su chofer había sido Premdasa.

El padre de Indika, G. D. Guneratne, indagó en las declaraciones de su hijo descubriendo que un hombre de esas condiciones realmente había vivido en la ciudad indicada por su hijo. Pero no llevó adelante ninguna investigación más; esto sí le cupo a Stevenson.

Así pudo determinar que se trataba de K. G. J. Weerasinghe, un acaudalado comerciante de maderas, fallecido en 1960 dos años antes del nacimiento de Indika.

Stevenson pudo constatar que todos los dichos del niño coincidían, salvo algunos detalles. El fallecido sólo tenía un elefante y no varios. Tampoco había sido dueño de un Mercedes. Pero, y esto es igualmente extraordinario, la patente recordada por Indika coincidía con un automóvil de esa marca cuyo propietario había sido un vecino de un pueblo cercano. Los recuerdos coincidían en un 90% con la realidad histórica. Había algunos desaciertos, es verdad, ¿pero puede la memoria – sobre todo la de un reencarnado – ser perfecta? Cabe aquí suponer que precisamente el hecho de que haya habido errores brinda mayor credibilidad a los dichos de Indika. Stevenson presenta a este caso como uno de los más sugestivos a favor de la reencarnación.

La creencia en la reencarnación va en franco crecimiento en todo Occidente. Así resulta asombroso comprobar cómo cada vez es mayor el número de los que, aún siendo católicos, aceptan la reencarnación. Una encuesta realizada en la Argentina por la empresa Gallup, reveló que el 33% de los encuestados cree en ella. En Europa, el 40% de la población se adhiere gustoso a esa creencia. Y en el Brasil, nada menos que el 70% de sus habitantes son reencarnacionistas. Por su parte, el 34% de los católicos, el 29% de los protestantes, y el 20% de los no creyentes, hoy en día la profesan.

Dr. Antonio LAS HERAS

www.antoniolasheras.com.ar

www.escritoresarg.com.ar

Etiquetas de Technorati: ,

Posted in Muerte, Reencarnación | Leave a Comment »