El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for 12/10/08

COLON, HISTORIA DE UN FRAUDE

Posted by cosmoxenus en 12 octubre 2008

Por Antonio LAS HERAS

Nuestra hipótesis es que fue necesario “oficializar” el conocimiento del Nuevo Continente. El Gran Almirante tenía perfecto conocimiento de que no viajaba en busca de Japón, ni del extremo de Asia, sino de unas tierras a las que los europeos – así como los vikingos, fenicios, chinos e hindúes visitaban desde hacía siglos con fines estrictamente comerciales. Cuando se advirtió que ya era imposible seguir manteniendo el “secreto” los reyes de Portugal, España y Francia – en combinación con el Papa – comenzaron a idear un plan que les permitiera dar a luz los hechos entramados en una leyenda (para la cual se prestó Colón no sin inconvenientes) y que les permitiera hacerse de las Nuevas Tierras en forma legal.

El “Nuevo Continente” era conocido por todos los grandes navegantes cuando todavía Cristóbal Colón ni siquiera pensaba con atravesar el Atlántico.

Todo el mundo viajaba a América antes de Colón, sobre todo por el intenso tráfico de mercaderías que había.

Los marinos, antes de zarpar, juraban – si eran cristianos – sobre los Evangelios no revelar ni el destino ni la ruta del viaje.

Marino de Tiro (Siglo I a.J.) en un barco romano guiado por un capitán griego. Eran barcos enormes con capacidad hasta para 600 pasajeros y amplias bodegas. Hace un viaje comercial a Indochina navegando por Bornéeo y siguió al este navegando muchos días hasta llegar a Catigara una población en las actuales costas peruanas sobre el Océano Pacífico. El famoso mapa de Ptolomeo, que muestra el continente americano, se basa en el mapa trazado por Marino de tiro.

Chinos e hindúes conocían América a la que llegaban recorriendo un “golfo gigantesco” que en los mapas figura como “Sinus Magnus.” Creían que era un “golfo” porque navegaban bordeando las cosastas asiáticas y americanas del Pacífico. Los chinos – que fueron excelentes navegantes – llevaban en sus navíos a los hindúes, muy buenos comerciantes pero malos navegantes.

Catigara es una palabra sánscrita. Está próxima a Chan Chan (Golfo de los Chinos) y a Petén donde se habla una forma china desde siempre.

Hay claros elementos indicativos de que hacia 450 a . J. Los chinos realizaron sus primeros viajes por el Pacífico llegando a las costas americanas. En China hay documentos que mencionan animales y plantas con descripciones que se ajustan a las de los búfalos y el maguey describiendo en este último caso hasta las aplicaciones útiles que este vegetal tiene y que los aborígenes precolombinos siempre aprovecharon.

Los chinos le hablaron a Marco Polo de que más allá del mar había una civilización.

Desde el Siglo XIII los européos llegaban a América. Normandos, bretones y vascos pescaban en Terranova desde el Siglo XIV, a punto tal que todavía hoy hay un sitio que se llama “Cabo de los Bretones”.

Pigafetta, en la primera expedición de Magallanes, sabía como era la entrada al estrecho (1520) antes que, siquiera, lo hubieran visto.

El Papa otorga las tierras a España y Portugal antes que Colón haya concretado su “descubrimiento”. ¿Cómo tenía certeza Su Santidad de que habrían de hallarse nuevas tierras? A la vez el Rey de Francia informa al embajador español que su corona reconocerá el laudo pontificio menos aquellos sitios a donde sus pescadores viajan desde dos siglos atrás.

Simón Wisental – el cazador de nazis recientemente fallecido – en un libro publicado a mediados del Siglo XX – titulado “Las Velas de la Esperanza ” afirma que Colón fue a América en misión secreta de la colectividad sefardita española para lleva al Paraíso Terrenal donde los pobladores españoles pudieran establecerse en caso de necesidad”.

Es curioso que Colón, a quien tanto le gustaba la figuración y las pompas, hace levantar anclas del Puerto de Palos a sus tres navíos en forma secreta, intempestiva, en horas de la madrugada cuando todavía el Sol no estaba sobre el horizonte. Embarcó aquel viernes 3 de agosto de 1492, a 30 judíos, incluyendo a uno que leía hebreo ¿un rabino, acaso? Esto ocurre justo horas antes de que venciera el plazo impuesto por el Rey Fernando, el Católico, para que todos los judíos no conversos abandonaran territorio español. A diferencia de lo que era habitual en este tipo de viajes, Colón no lleva a ningún sacerdote católico.

Bartoloméo, hermano de Cristóbal Colón, era un eximio cartógrafo y Cristóbal aprende de él. En esos tiempos hace un viaje a Irlanda y a Groenlandia llegando, probablemente, a las costas de América del Norte.

Groenlandia era conocida como Findland y había colonias vikingas establecidas entre los siglos X y XIV en la región costera de norteamérica.

Colón consigue ingresar, con la ayuda de una dama de la nobleza, a los archivos de la tesorería del Rey portugués en Lisboa. Allí encuentra, entre otros, el mapa del matemático Toscanelli que muestra las costas de una supuesta “Asia” muy próximas a Europa.

Colón reside por cinco meses en Lisboa y, al parecer, confirma la idea de que del otro lado del Atlántico hay tierra.

Colón se instala por un tiempo en las Islas de Madeira donde conversa discreta y cuidadosamente con los más avezados marineros quienes le refieren datos, aunque muy difusos, de que en el otro extremo del océano hay tierra. Por otro lado comprueba que, de vez en cuando, las aguas atlánticas arrojan a las costas objetos – maderas manufacturadas, por ejemplo – de origen absolutamente desconocido. Escucha, de distintas fuentes, el comentario de que una vez habían hallado una embarcación con cadáveres de seres humanos con vestimentas nunca vistas ni antes ni después.

En Salamanca, Colón brinda su informe a los sabios geógrafos afirmando que encontrará tierra a 5.772 km . de la costa europea. (Lo cual es cierto.) Los científicos no aceptan la idea colombina.

Para esa fecha recibe una carta de Don Segundo, Rey de Portugal, haciéndole conocer que si lo desea será bienvenido a tierras lusitanas y que, en caso de haber sobre él algún crimen, queda amnistiado desde ya. De acuerdo a algunas investigaciones Colón había obtenido datos fidedignos para llegar a América de la boca de cinco marineros quienes, en su totalidad, aparecen muertos envenenados tras una cena con quien después sería el Gran Almirante.

Finalmente el viaje es financiado por un destacado comerciante Luis de Santángel – Escribano de Ración de la Casa Real y Tesorero de la Corona de Aragón, algo así como el Ministro de Economía del Rey Fernando – y algunos otros empresarios judíos como Abraham “el Viejo” e Isaac Abravanel. Es falso que se empeñan las joyas de la Reina Isabel.

Colón pone como capitán de la Pinta a Martín Alonso Pinzón – “casualmente”, el primero en advertir tierra… quizás porque en sus mapas ya figuraban esas islas conociendo de antemano cuando habría de observarlas – quien ya era un destacado navegante a quien, años antes, una tormenta había llevado su embarcación llegando hasta lo que hoy es el norte de Brasil. Es interesante destacar que ya en el siglo XIII llegaban a Normandía troncos de madera “brasil” manteniéndose en secreto el origen de los mismos, salvo en el “Libro de los Gremios” en que se deja clara constancia. De esos mismos “Gremios” surgirá cuatro siglos después la Masonería moderna. A la vez eran – en ese siglo XIII – los Templarios quienes administraban los Gremios y eran conocedores de América de donde también conseguían la plata con que financiaron todas sus construcciones.

Colón no llega, realmente, al continente americano sino a las Islas Antillas que ya figuraban en los mapas.

El viaje de Colón no es, pues, otra cosa que el camino elegido para la revelación pública de datos secretos que estaban en manos – desde hacía siglos – de la realeza, los grandes comerciantes y los principales capitanes de mar. Cuando ya no era posible seguir manteniendo el secreto, se toma la decisión de difundir esta información guardándose Portugal y España – entonces dueñas del poderío marítimo – de dividirse los territorios (mediación a cargo del Sumo Pontífice) aún antes de haberlos descubierto “oficialmente”.

Nota: El Dr. Antonio LAS HERAS es autor del libro LA TRAMA COLON publicado por ediciones Nowtilus (Madrid) y presidente del Instituto Humanístico de Buenos Aires.

Dr. Antonio LAS HERAS

www.antoniolasheras.com.ar

www.escritoresarg.com.ar

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Autorealización mediante Yoga y Misticismo

Posted by cosmoxenus en 12 octubre 2008

(Extractos del Libro “Autorealización mediante Yoga y Misticismo” de Josephine Ransom)

" Aquel que muestra el sendero de rectitud hacia la Verdad y la dicha; así en este mundo como en el otro que es Tu morada, ¡oh Señor!, logra un final mejor que el del hombre bueno.

  Aquel que generosamente ayuda, que es noble ciudadano, adicto fiel…¡Digno es él de TI, oh Sabio Único!.

                         palabras zoroastrianas.

*******   *******

  por Josephine Ransom

   Para la humanidad no hay más que un solo problema que resolver: el problema de la Auto-Realización o Realización de Sí.

..¿ Cuál es el único "Camino", regio que lleva a la Auto-Realización ?.

    Muchos, antes de realizar ningún esfuerzo, se hacen esta pregunta.  Pero, desde siempre, los Bienaventurados Seres, enseñaban ese camino que lleva a la plenitud de la vida, amor, y paz…y las preguntas que aquellos sabios se dedicaron a contestar son las mismas.

    Ahora sabemos que la respuesta a esas preguntas,-según alcanzamos a percibirlas, por parcialmente que sea – había sido descubierta, largísimo tiempo atrás, por esos pacientes buscadores de lo Real; porque los hechos del pasado, son los mismos hechos del presente y serán los mismos del futuro…

Quizás la técnica moderna de nuestra búsqueda sea diferente, pero los resultados son idénticos.

  La vía de acceso a la Búsqueda del Conocimiento se ha expresado en esta forma:

  El hombre está atado, limitado, esclavizado, y por eso sufre.

¿ De dónde proviene su esclavitud y su consiguiente sufrimiento?. Si es eterno, inmortal, si es, en esencia Realidad, ¿ por qué han de causarle esclavitud, y, con ello, sufrimiento, lo finito, lo cambiante, lo mortal, e impermanente?.

  Dando por cierto, por ahora, que el hombre sea inmortal, eterno, nonato, que sea el Gobernador Interno, ¿ en qué consisten las ataduras que lo reducen a servidumbre?.

  Las mismas son de tres tipos:

  1. Todos los puntos de contacto con los mundos de la acción, del sentir y del pensar.
  2. Todas las avenidas de las experiencias, que llevan al Yo el resultado de los contactos con aquellos mundos, y mantienen al Yo atareado tratando de ajustarlos.
  3. Todos los diversos reinos de la Naturaleza, densos y sutiles, que tienen sus propias leyes, sus propias necesidades que satisfacer, y que presionan fuerte, y continuamente a todos los demás reinos, exigiéndoles respuestas.

¿ Cómo ha de escapar el hombre de este formidable conjunto de intereses, o, más bien, cómo ha de atribuir a cada uno su verdadera valía?.

   Los hechos relacionados con el cuerpo tienen sus correspondientes reacciones, las cuales, a su vez, originan otras reacciones.  Y, esta secuencia puede no tener fin, en tanto que el hombre se asocie a ellas, y, de este modo, se ate a esa incesante corriente de siembras y cosechas.

   ¿ Puede ponerse término a esta cadena?.

   También la emoción, por su parte y de otro modo, pasa a través de toda una serie de combinaciones que, si no se les pone coto, son igualmente interminables.  Y otro tanto sucede con la mente:  ¿ no podrán nunca contenerse sus transformaciones, sus incesantes cambios?.  Habremos de seguir por siempre atados a este eslabonamiento sin fin?.

    El examen de estas tres fases de la experiencia que son el actuar, el sentir, y el pensar,demuestra que pertenecen a ‘algo’ que no es el hombre en sí, pero que, no obstante, se congregan inevitablemente en torno suyo.

    De hecho, el hombre en sí, es el eje en torno al cual todas aquellas actividades giran, y sin el cual se dispersarían, carentes de sentido; pero así, están ligadas a ‘algo’ permanente.

   ¿Podría ese ‘algo’ detener ese fluir constante, o separarse de ese incesante movimiento?.

Surgió entonces este pensamiento:  Sí ese ‘algo’ interno, es capaz de impedir este apego, esta identificación con la rueda de los cambios, que jamás cesa en su girar.

    A la repetición aparentemente interminable de tales secuencias se la llama, con justeza, Reencarnación.   Es decir, que las repetidas encarnaciones son la demostración sucesiva del ser interno, de lo que ha adquirido y de aquello a que está ligado, en cualquier momento dado.

Pero, ¿cómo llegar al punto en que cese tal ligadura, tal servidumbre?.

   Por medio del sacrificio, dicen algunos; por el culto devoto; afirman otros; por el conocimiento, declaran muchos; por la realización de los hechos tales como verdaderamente son, admiten unos pocos.

  "Permanece en calma y sabe", parece ser la cumbre suprema de la adoración interior, el método de realización interna de la Divinidad, que es nuestro inalienable patrimonio.  Pero aparte de esta inefable quietud, mil otros modos de adoración suscitan y enardecen en el corazón humano el amor de Dios, el deseo de Dios.

  Todos los miembros más nobles de la raza humana, se han empeñado en el esfuerzo de lograr esta Auto -Auto -Realización, y muchos han alcanzado éxito en el empeño; todas las palabras suyas que expresan sus experiencias, son merecedoras de que se las considere y se procure comprenderlas.

   Hasta ahora, los registros más completos de esas experiencias se encuentran en Oriente.

   Allí, alcanzó nuestra actual raza aria, su primer florecimiento espiritual; existieron allí, momentos de plenitud humana que proporcionaron los tiempos y las condiciones adecuadas para que el individuo que había alcanzado la iluminación pudiese mejor revelar el tesoro de sus experiencias y sus logros.

  Gran parte de la mejor de nuestra sabiduría espiritual nos ha llegado de la India hinduista.  En la India se desarrolló una cultura que hubo de llegar a la exquisitez, muchos años antes de la era cristiana.

  Crióse allí un genio racial cuyo florecimiento fue el poder de explorar las regiones internas del Ser, acompañado de la capacidad de expresar sus hallazgos en múltiples, y riquísimas formas .

  Allí, ninguna parte de la naturaleza humana era demasiado baja para comprenderla, ninguna altura demasiado elevada para alcanzarla.

  Sabios y espléndidos eran los Santos Seres; los Seres Perfectos que recorrían aquella antiquísima tierra, rebosantes de piedad y compasión, pero sin fallar jamás en su heroica tarea de ampliar los horizontes de las mentes humanas para contemplar con comprensión, la visión suprema de despertar a dinámica actividad, la dormida pasión de los corazones humanos por llegar a la íntima comunión con la Eterna Realidad.

   Gran parte de la instrucción que entonces dieron, está a disposición nuestra para que la examinemos, para servirnos de guía y dirección a lo largo del curso que deben seguir nuestras vidas, – la externa y la interna – para llevarnos a consumar la "unión" con la "adorable perfección de Dios".

   A todos cuantos a ellos se acercaban, aquellos Seres Sabios y Bienaventurados prodigaban dones a la vez dulces y amargos: nuevos valores para enfrentarse con las tareas cotidianas y también para perturbar muchos convencionalismos a que estaban habituados, y, sobre todo, nuevos incentivos espirituales, para aspirar a la Vida Eterna.

Con bellas y bondadosas palabras planteaban Ellos los atormentadores problemas de la vida, y con la más honda compasión revelaban que la única solución para todos ellos, reside en lograr la revelación de lo divino que llevamos dentro.

Muchos se acercaban a Ellos exigiéndoles,-antes de realizar ningún esfuerzo en ese sentido-, que les dijeran si el mundo es temporal, o eterno, si la personalidad persiste después de la muerte, si hay o no cielos e infiernos, y si el alma es inmortal; pero los Bienaventurados Seres solamente les enseñaban el único "Camino" regio que lleva a la plenitud de Vida, Amor y Paz…

  Las preguntas que aquellos Sabios Seres se dedicaron a contestar son las mismas que hoy acosan a nuestras mentes, a nuestros corazones: ¿ Quienes somos?; ¿De dónde venimos?; ¿ A dónde vamos?; Y, ¿ Por que; ¿ Existe un Dios? Y, si lo hay ¿ Quien y Qué es?; ¿Cómo fue creado este universo, y qué relación existe entre sus diversas partes?. ¿ Cómo está unido el hombre a ese vastísimo conjunto?.

  Ya,en épocas más recientes que la de aquellos Sabios, cuando la era cristiana comenzaba su magno curso, San Agustín interrogaba desesperadamente : " ¡Dios mío!; ¡Dios mío!, ¿Qué eres Tú?; y, ¿ Qué soy Yo" ?.

  También, muchos siglos antes de la era cristiana, un Ser Bienaventurado, Shri Krishna, ante el ruego apasionado de Su discípulo Arjuna, -"Muéstrame Tu Yo imperecedero"-, le reveló " el universo entero, móvil e inmóvil…unificado con el cuerpo del Dios de los Dioses, ( que era el del propio Krishna ) -Bhagavad Gita- .

Entonces Arjuna, bajo la tensión y presión a que se vio sometido, olvidando algo del misterio y de la majestad de aquella visión, volvió a implorar: "Explícame el conocimiento de aquello que mora en todo corazón, y de aquello que combina en Sí Mismo el hecho del conocimiento, con la cosa conogsible". ( Uttara Gita)

  "Dígnate darme instrucción, ¡oh Señor!" dijo el sabio Narada al Santísimo Ser,Sanatkumara:

-Relátame ahora lo que ya sabes, y entonces te enseñaré lo que hay más allá", le replicó el eterno Adolescente. ( Chandogya Upanishad).

   Y, existe también aquel noble clamor del corazón humano al Eterno:

De lo irreal, condúceme a Lo Real;
De las tinieblas, condúceme a la Luz;
De la muerte, condúceme a la Inmortalidad"
               ( Brihad Aranyaka Upanishad)

ORIENTE Y OCCIDENTE

  Desde épocas remotas, todos los descubrimientos acerca del hombre y de la Naturaleza, y, en general, acerca de los hechos del Universo, eran llamados YOGAS.

  Es decir, algo que llevaba a un campo mayor de experiencia, a la unión en un número siempre creciente de relaciones entre una unidad y aquello que existe en todas y en cada una de las direcciones, hasta que al fin se establece contacto consciente con todo.

El centro se convierte en la circunferencia y viceversa.

  Así pués, no debe considerarse al Yoga meramente como algún extraño y austero modo de meditación, adecuado solamente para una mente o un pueblo contemplativo, sino más bien como una ardiente búsqueda de la Verdad y de la Vida, y cualquier pequeña cantidad de adelanto que se obtenga en ese sentido, puede considerarse como "unión" con aquello que se ha logrado, porque se convierte en parte de nosotros mismos y jamás podrá ser suprimido de nuestra memoria.

   Por lo tanto, yoga es en realidad, la identificación que hemos adquirido con los hechos más importantes de la vida.

   Podemos adquirir esta identificación de modo lento o rápido. La vida nos lo enseñará.

   Y, aquellos antiguos sabios se dijeron:

´ "Sí es así, entonces absorbamos rápidamente la experiencia".

Y se dedicaron a explorar, con paciencia y del modo más completo el universo que nos rodea, siguiendo la huella de las cosas hasta su origen, donde se halla la libertad.

   Con frecuencia se dice, que en esa búsqueda, Oriente se vuelve "hacia adentro", y Occidente en cambio hacia afuera".  Esto a mi juicio, no es cierto.  En las dos regiones se emplean ambos métodos; naturalmente los modos de usarlos tienen que variar, por un motivo especial; Oriente se inclina a emplear y registrar las leyes de la existencia; Occidente, a su vez, se inclina a fabricar instrumentos mecánicos, con los cuales comprobar procesos y mediante ellos, buscar la demostración del propósito de la Vida.

   Oriente afirma que ha aprendido cómo hacerse uno con la Vida; Occidente hasta ahora está perplejo, porque no ha podido con sus métodos hallar la Vida.  Ante sí, encuentra un velo, quizás porque la Vida, no puede ser condicionada por comprobaciones mecánicas, ni a través de éstas revelar lo que hay en ella de esencial.

  Pero a su tiempo, también Occidente tendrá que descubrir la Vida. Ya se susurra por dónde debe buscársela.

  Debido a ese conocimiento, Oriente posee una certidumbre acerca del significado de las cosas que Occidente aún no ha logrado, a pesar de todo su poder y prestigio.

Occidente se pregunta todavía :" Y, los muertos, ¿ dónde están?"; y ni sus más nobles inteligencias ni sus más altas autoridades religiosas le dan una respuesta.

Occidente ha seguido con valentía su camino, mostrando cómo se puede vivir y morir dignamente, con sólo la idea más vaga, ( por supuesto que en esto hay excepciones) de lo que significan la vida y la muerte.  Los hombres han aprendido de sus líderes religiosos a no preguntar, a no buscar, a no saber.   Pero muchos están quebrando esa prohibición – los místicos siempre la quebrantaron, y lograron certidumbres que les dan luz y estímulo para continuar la búsqueda-.

   Oriente en cambio, no ha hallado inhibiciones a su ansia de saber: allí se ha alentado al hombre a que explore en busca de respuestas a los muchos enigmas de la existencia.  Sus hallazgos, sus conclusiones, merecen pués, el más minuciosos examen.

ADORAR A DIOS.

"Permanece en calma y sabe", parece ser la cumbre suprema de la adoración interior, el método de realización interna de la Divinidad, que es nuestro inalienable patrimonio.  Pero aparte de esta inefable quietud, mil otros modos de adoración suscitan y enardecen en el corazón humano el amor de Dios, el deseo de Dios.

Danzas frenéticas, y ritos tremebundos, sacrificios sangrientos; ofrendas de los frutos de la tierra, acompañadas de cantos de alabanza y movimientos rituales; majestuosas procesiones deslumbrantes de color, en que la música acompaña a las plegarias de invocación; austeridades que subyugan el cuerpo a fin de que el alma estremecida se alce en doloroso triunfo; pan y vino, y otros símbolos que evocan exaltados momentos de comunión con Lo Superior; el silencio del yo que se retira en busca de la Deidad y el inefable momento de Unión con el Bienamado, porque ha desaparecido "la llama de la separación".

   Más allá de la contemplación, que es la modalidad de la mente; más allá del éxtasis, que es la modalidad de los arrobados sentimientos; más allá hasta del poder que posee la intuición para ‘penetrar hasta la Realidad’, existe la Vida Suprema, a la cual es conducido el Espíritu; un ilimitado mundo sin fronteras", "la montaña del Señor…Su lugar sagrado".

   El goce de Dios, es una quieta, gloriosa y esencial Unidad, más allá de la diferenciación de las Personas, donde no hay ni ampliación, ni retracción de Dios, sino que las Personas están quietas, recogidas en una unidad de fructífero amor, apacible, y gloriosa…Así. Dios es nuestra fruición y la Suya, en una beatitud eterna, e insondable -( Ruysbroeck).

  " Porque Yo soy el fundamento eterno, la inagotable bienaventuranza, la rectitud perdurable, la felicidad suprema".
                ( Bhagavad Gita)

CONOCER LA MATERIA

   Algunos han buscado lo Eterno en la Materia; en el origen de la Materia, mediante el intenso esfuerzo en comprender sus permutaciones.

Naturalmente efectuaron sus investigaciones mediante el intelecto, y esto tiene sus limitaciones .

   La percepción, lo lógica y la razón hicieron avanzar a esos investigadores muy largo trecho.

Lo observaron todo, lo canalizaron todo, teniendo presente que en ese camino hay muchos errores que evitar; errores que proceden de conceptos defectuosos, imperfectos, y que llevan a equivocadas conclusiones; hay tanta ignorancia que vencer…y, luego, tantas y tantas veces, aparece un nuevo factor que echa abajo todos los cálculos anteriores…

Al fin, vieron que la Materia, en último análisis, les aparecía como un átomo, como una unidad de energía, pero de una energía dotada de atributos; y, ¿energía de quién, atributos de quién?,¿ de Dios?.

  Entonces, conocerlo a Él, sería dominar los mundos.

Pero el análisis no revela este misterio; la lógica queda perpleja ante él; las inferencias fallan.

¿ y la intuición?. ¿ Puede ayudarnos la intuición aquí?.

  Se nos plantea un interrogante:  ¿ Qué es lo que reina más allá de todas las clases de materia que conocemos?.  ¿En que punto infinitamente lejano la materia diferenciada se convierte para nosotros en mera Sustancia inmutable?.

  Lo único que nos cabe es llamarla Materia- Raíz, y no agregar más nada.

  Es de presumir, que ella sea aquello en que se apoya lo que llamamos materia.

Y,¿ cuántas clases de materia conocemos?.

La ciencia dice :

"El átomo normal, está formado de ‘protones, electrones, y energía’, es decir, ‘cargas positivas de electricidad, cargas negativas de electricidad, y radiación’ ."

¿ No es ésta la misma afirmación antiquísima de que las cualidades ( Gunas) de la materia son rajas, -movilidad, movimiento-, o sea, el protón; tamas, -inercia -o sea, el electrón; y, sattva,- armonía, esencia -,o sea, radiación?.

¿ Dónde se efectúa esa adjudicación de cualidades a la materia, esta adjudicación que está más allá de una sustancia al parecer inmutable?.

  De una Materia-Raíz, "incognoscible", para nosotros, en la cual surgen estas combinaciones de fuerzas o gunas, que producen nuestro universo material, donde hay "tanto espacio y tan poca materia".

  Como dice Sir J. H. Jeans, en ‘El Universo que nos rodea’ : "Vivimos en un universo vaporoso como tela de araña; diseño, plan, y designio existen en abundancia, pero es muy escasa la sustancia sólida".

A la materia se la considera impermanente, porque sus formas están cambiando siempre.  En la misma obra, aquel autor expresa: "La energía es indestructible en su cantidad, más cambia contínuamente de forma".

CLASES DE MATERIA

  La ciencia moderna declara que sus fórmulas deben ser juzgadas según " su capacidad para describir los fenómenos de la Naturaleza de modo sencillo, exacto y completo".

Y esto se basa en gran parte, en que el hombre corriente reconoce que "es imposible para la mente humana comprender el plan total del Universo".

    El Ocultismo dice :

(1) Hay en primer lugar, una materia que es movimiento, – allí es donde todas las cosas son -" de una misma sustancia con el Padre".

(2) El movimiento establece contactos, y así nace la percepción, de la cual se desarrolla la Sabiduría, que es "el unigénito Hijo de Dios".

(3) Los contactos producen aislamientos, limitaciones, y así nace el "yo".

Establécese así el cautiverio, y el Espíritu Santo queda preso en la red de la incesante actividad.

Este es el Cántico que canta la Materia, cántico maravillosamente complicado.

El sonido, precipitándose incesantemente, en miríadas y miríadas de armonías.

¿Y, no tenemos nosotros oídos y capacidad de oír?.  Y, ¿ no hay direcciones en el espacio, en las cuales pueden tejerse los sonidos, estruendosa o delicadamente?.

(4) Entonces, la multitud de contactos da por resultado la percepción del tacto.

Y,¿ no tenemos nosotros piel, y sensibilidad?. ¿ Y, los vientos del espacio, de la tierra, y del cielo?.

(5) Ver el juego de los muchos unos con otros, percibir cómo danzan y danzan sin cesar, ¿ no nos dá esto la vista y los ojos?. Y, ¿ la visión del espacio, y de los incontables soles?.

(6) Los deleites de la forma, las penas, los dolores, los placeres, ¿ no hay para ellos el gusto y la lengua?. Y, ¿ no hay también el fluir de las aguas incasables?.

(7) Aproximar a los muchos entre sí, poseerlos, conocer sus fragancia, ¿ no significa esto el olfato y la nariz, y,-todos los placeres de la tierra-?.

  Esta sucesión lógica, este vastísimo desfile de causas y efectos, nacen todos de la Materia. Los diferentes tipos de materia se hallan inherentes en lo grande y lo pequeño.

Hay una clase de materia que puede usarse solamente para oler, que desarrolla reacciones especiales; se la emplea con ese propósito; esa es su cualidad inherente, inalienable.  Y, otro tanto sucede con respecto al gusto y al tacto, y para el ver y el oír, y para pensar y para realizar, y para la actividad, la sabiduría y el movimiento.

Para esto, al parecer, son la Ley y el hecho: la Materia es un modo de Consciencia.

Y, ¿ qué es esto?.  ¿Nada más que conocer, nada más que percibir?. ¿ por qué?.

El intelecto no sabe: solo puede especular.

Entonces,¿ cuál es la utilidad de este colosal despliegue mecánico de un modo de consciencia?.  ¿No es después de todo un ir y venir material?.

Nó: porque "Yo", puedo observarlo, y ligarme a él, o desligarme de él.

Pero, entonces, ¿ quién soy Yo?.

LA MATERIALIDAD DE LA MATERIA

De la Materia, se dice que, bien esté en actividad- como lo está en un Universo- o, en reposo, ( según a nosotros nos lo parece), tres cosas se manifiestan como inherentes en ella:  Constituyen "la materialidad misma de la Materia" .

Cuando se hallan en equilibrio, reina el reposo; cuando su equilibrio se perturba, surge la danza universal.

He aquí como se las nombra:

(1)-Vibración – ritmo – armonía – orden – belleza – inteligencia -caos- iluminación.

(2)-Intranquilidad – actividad no regulada- cambio incesante- caos- energía .

(3)-Inmovilidad – residencia – inercia – estabilidad – inactividad – masa.

    Es bastante difícil discernir estas cualidades inherentes (gunas) en la materia.  No es tan fácil percibir en el Espíritu también tres aspectos inherentes, que son :

(1)- Existencia – Realidad – Puro Yo –

     Voluntad.

(2)- Inteligencia – percepción –

     Pensamiento puro- Sabiduría.

(3) Beatitud – paz – Felicidad pura -Amor-

     El deseo de realizar estas triples cualidades en el Espíritu y la Materia, impulsa a todos los yoguis dedicados a la búsqueda, porque ellos determinan todas la variedades de cualidades que señalan a cada ser humano, e influencian su trabajo, su pensamiento y sus ideales.

     De acuerdo con las proporciones de esas cualidades, podrá el yogui prever su propio modo de progreso en cualquier vida determinada.

     El yogui dice de los hombres: "Serán apacibles, impetuosos o trascendentes".

     Y, también, hay tres grados distintos dentro de cada una de estas tres cualidades.

¿Cuáles son los Hechos?.

   ¿Qué es lo permanente y qué lo cambiante?.

   Dos son las palabras que se emplean como punto de partida para definir tales posibilidades: Espíritu y Materia.

  No tiene mucha importancia cuáles sean las palabras que se empleen, porque estas dos que hemos señalado primeramente bastan para resumir el problema. Ambas son evidentemente insuficientemente inadecuadas. Ambas han sido muy mal empleadas.

Pero, con todo ello, tienen que servir. Más se necesitá, definirla un tanto, mientras obsevamos la búsqueda del hombre por conocerse a sí mismo.

Y la definición variará según el tipo de investigación, y según el modo que se haya escogido para la búsqueda del conocimiento.

"Sabe que tanto la Materia como el Espíritu, no tienen comienzo; y, sabe también, que todas las modificaciones y cualidades nacen en la materia.
   "A la Materia, se la conoce como la causa de las causas y efectos; y al Espíritu ( Purusha), como la causa de la experiencia de placeres y dolores.
   "El Espíritu, asentado en la Materia goza de las cualidades nacidas de la Materia; el apego a esas cualidades es la causa de los buenos y malos nacimientos"
                       (Bhagavad Gita)

Filósofos y Yoguis

   Hemos de seguir a los espíritus escogidos de la humanidad que se consagraron a esta magna labor, y observar los peldaños que ellos mismo tallaron en el espinoso ascenso hacia la cumbre de sus sueños y esperanzas.

Llamémosle filósofos, devolviendo a esa palabra el más hermoso significado : el de amante de la sabiduría, o, como lo expresó HPB., "sabiduría de amor".

Llamémosle también, indistintamente yoguis – es decir, aquellos que buscan la unidad con Lo Eterno, sea cual fuere el modo como Lo Eterno los atraiga.

Son guías fascinantes, que sabrán revelar muchos senderos atrayentes, donde se desecha la fealdad para que luzca la belleza, donde la más verdadera felicidad consiste en apresurarse a emplear bien el tiempo a fin de llegar a la cima.

La necesidad siempre creciente es Dios, es la Vida, y el camino hacia ese fin implica deliberado esfuerzo, porque "ha de hacerse bello y semejante a Dios, quien de veras aspire a ver a Dios, y a la Belleza". ( Plotino)

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LA BASE DEL SER Y LA MENTE DEL HOMBRE

Posted by cosmoxenus en 12 octubre 2008

Fuente: http://www.mikelbruno.blogspot.com/

DAVID BOHM: Tal vez podríamos profundizar más en la naturaleza de la base, investigar si existe una posibilidad de llegar a ella y si ella tiene alguna relación con los seres humanos. Y también si es posible que haya un cambio en la conducta física del cerebro.

KRISHNAMURTI: ¿Podríamos abordar esta cuestión desde el punto de vista de por qué tenemos ideas? ¿Y es la base de todo lo que existe una idea? Eso es lo que debemos tener claro desde el principio. ¿Por qué las ideas se han vuelto tan importantes?

DB: Tal vez porque no esté clara la distinción entre las ideas y lo que se encuentra más allá de las ideas. A menudo consideramos que las ideas son algo más que ideas; sentimos que no son ideas sino una realidad.

K: Eso es lo que quiero descubrir. ¿Es la base una idea, es imaginación, es una ilusión, un concepto filosófico? ¿O es algo absoluto, en el sentido de que no hay nada más allá?

DB: ¿Cómo puede usted decir que más allá no hay nada?

K: Estoy llegando a eso. Quiero ver si miramos esa base, si la percibimos, o si tenemos un discernimiento de ella a partir de un concepto. Porque, después de todo, el mundo occidental, y tal vez también el mundo oriental, se basa en conceptos. Toda la perspectiva religiosa y sus creencias se basan en eso. ¿Abordaremos, pues, la cuestión desde ese punto de vista o lo hacemos como una investigación filosófica, filosófica en el sentido de amor a la sabiduría, amor a la verdad, amor a la investigación, la labor de la mente? ¿Estamos haciendo eso cuando discutimos, cuando queremos investigar, explicar o descubrir qué es esa base?

DB: Bueno, tal vez no todos los filósofos hayan estado fundamentando sus enfoques en conceptos, aunque es cierto que la filosofía se enseña por medio de conceptos. Indudablemente, es muy difícil enseñarla salvo que sea a través de conceptos.

K: ¿Cuál es entonces la diferencia entre una mente religiosa y una mente filosófica? ¿Comprende lo que trato de comunicar? ¿Podemos investigar la base desde una mente disciplinada en el conocimiento?

DB: Nosotros decimos que fundamental, intrínsecamente la base es desconocida. Por lo tanto no podemos empezar con los conocimientos, y hemos insinuado que debemos partir de lo desconocido.

K: Sí. Digamos, por ejemplo, que x sostiene la existencia de tal base. Y todos nosotros, y y z, decimos: ¿Qué es esa base? Pruebe que existe, demuéstrelo, déjela que se manifieste. Cuándo hacemos ese tipo de preguntas, ¿lo hacemos con una mente que está buscando, o más bien con una mente que tiene esta pasión, este amor por la verdad? ¿O meramente decimos: Hablemos de ello?

DB: Creo que en esa mente está la exigencia de certeza, queremos estar seguros. Por lo tanto, no investigamos.

K: Supongamos que usted afirma que hay algo así, que la base existe, que es inamovible, etcétera. Y yo digo que quiero descubrirlo. Le pido que me lo demuestre, que me lo pruebe. ¿Cómo puede mi mente, que ha evolucionado a través del conocimiento, que se ha disciplinado muchísimo en el conocimiento, tan siquiera tocar aquello? Porque aquello no es conocimiento, no es un producto del pensar.

DB: Sí, tan pronto como decimos demuéstremelo, queremos convertirlo en conocimiento.

K: ¡Así es!

DB: Queremos estar absolutamente seguros, de manera que no haya lugar a dudas. Y no obstante, en la otra cara de la moneda, también está el peligro del autoengaño y la ilusión.

K: Por supuesto. la base no puede ser alcanzada en tanto haya cualquier forma de ilusión, que es una proyección del deseo, del placer o del miedo. Entonces, ¿cómo lo percibo? ¿Es una idea para ser investigada? ¿O es algo que no puede investigarse?

DB: Correcto.

K: Porque mi mente está adiestrada, disciplinada por la experiencia y el conocimiento, y solo puede funcionar en esa área. Y viene alguien y me dice que esta base no es una idea, que no es un concepto filosófico, que no es algo que pueda ser producido o percibido por el pensamiento.

DB: No puede experimentarse, percibirse o comprenderse mediante el pensamiento..

K: ¿Qué me queda entonces? ¿Qué he de hacer? Sólo dispongo de esta mente que ha sido condicionada por el conocimiento. ¿Cómo puedo alejarme de todo eso? ¿Cómo puedo yo, un hombre común, educado, ilustrado, experimentado, sentir esta cosa, tocarla, comprenderla?

Usted me dice que las palabras no me lo comunicaran. Me dice que debo tener una mente libre de todo conocimiento, excepto el tecnológico. Y usted me está pidiendo algo imposible para mí, ¿no es así? Y si yo digo que haré un esfuerzo, entonces también eso nace del deseo egocéntrico. ¿Qué haré entonces? Creo que es un interrogante muy serio. Es lo que toda persona seria se pregunta.

DB: Al menos implícitamente. Puede que no lo digan.

K: Sí, implícitamente. Entonces usted, que está en la otra orilla, por así decirlo, me dice que no hay barca para cruzar el río. Tampoco puedo salvarlo a nado. De hecho no puedo hacer nada. Básicamente en eso viene a parar la cosa. ¿Qué haré entonces? Usted me lo está preguntando, interroga a la mente, no a la mente general sino…

DB:…a la mente particular.

K: Usted le está pidiendo a esta mente particular que evite todo conocimiento. ¿Se ha dicho esto alguna vez en el mundo cristiano o judío?

DB: No sé acerca del mundo judío, pero en cierto sentido los cristianos nos dicen que pongamos nuestra fe en Dios, que nos entreguemos a Jesús como el mediador entre nosotros y Dios.

K: Sí. Ahora bien, Vedanta significa el cese del conocimiento. Y si soy un occidental digo que eso no significa nada para mí. Porque desde los griegos y todo eso, la cultura en que he vivido ha puesto el énfasis sobre el conocimiento. Pero cuando uno le habla a ciertas mentes orientales, éstas aceptan en su vida religiosa que debe llegar un tiempo en que el conocimiento toque a su fin, en que la mente debe estar libre de conocimiento. El Vedanta es, en su totalidad, un modo de ver la vida. Sin embargo ésta es sólo una comprensión intelectual, teórica. Pero para un occidental eso no significa absolutamente nada.

DB: Creo que en Occidente ha habido una tradición similar aunque no tan extendida. Por ejemplo, en la Edad Media había un libro titulado La nube del desconocer, que está en esa línea, aunque no es la línea fundamental del pensamiento de Occidente.

K: ¿Qué haré entonces? ¿Cómo abordaré la cuestión? Quiero encontrar aquello; da un significado a la vida. No es que mi intelecto le dé un significado a la vida inventando alguna ilusión, alguna esperanza, alguna creencia, sino que veo vagamente que esta comprensión, al dar con aquella base le otorga una inmensa significación a la vida.

DB: Bueno, la gente ha utilizado la noción de Dios para darle significación a la vida.

K: No, no. Dios es meramente una idea.

DB: Sí, pero la idea contiene algo similar a la idea oriental de que Dios está más allá del conocimiento. La mayoría lo acepta de ese modo, aunque unos pocos puedan no aceptarlo. Por lo tanto, existe cierta noción similar.

K: Pero usted dice que no es algo creado por el pensamiento. Así que, bajo ninguna circunstancia puede uno dar con esa base mediante la manipulación del pensamiento en cualquiera de sus formas.

DB: Sí, entiendo. Pero lo que trato de decir es que existe este problema, este peligro, esta ilusión, en el sentido de que la gente dice: sí,Dios está en mí. No puedo expresar esta noción con exactitud. ¿La gracia de Dios, tal vez?

K: La gracia de Dios, sí.

DB: O sea, algo más allá del pensamiento.

K: Como hombre con cierta educación, reflexivo, yo rechazo todo eso.

DB: ¿Por qué lo rechaza?

K: En primer lugar, porque se ha vuelto común, común en el sentido de que todo el mundo dice eso. Y también porque puede haber en ello un gran sentimiento de ilusión creado por el deseo, por la esperanza, por el temor.

DB: Sí, pero a algunas personas esto parece resultarles muy significativo, aunque pueda ser una ilusión.

K: Pero si nunca hubieran oído nada de Jesús no experimentarían a Jesús.

DB: Eso parece razonable.

K: Si les hubieran enseñado algo diferente, eso es lo que experimentarían. Quiero decir que en la India…

INTERLOCUTOR: Pero las personas más serias en el campo de las religiones, ¿no dicen acaso que Dios, o lo que fuere, el Absoluto, la Base, es algo que en esencia no puede experimentarse mediante el pensar? Podríamos incluso llegar a sostener que eso no puede ser experimentado de ninguna manera.

K: Oh, sí, yo he dicho que eso no puede experimentarse. dice que eso no puede experimentarse. Digamos que no sabemos. Aquí hay alguien que dice que tal cosa existe. Yo lo escucho, y no sólo me comunica eso con su presencia, sino a través de la palabra. Aunque me advierte que tenga cuidado, que la palabra no es la cosa, pero él emplea la palabra para transmitir que existe algo tan inmenso que mi pensamiento no puede captarlo. Y yo digo: Muy bien usted lo ha explicado muy detenidamente, ¿pero mi cerebro, que está condicionado, disciplinado en el conocimiento, cómo podrá liberarse de todo eso?

I: ¿Podría liberarse comprendiendo su propia limitación?

K: Entonces usted me está diciendo que el pensamiento es limitado. ¡Demuéstremelo! No mediante el hablar, la memoria, la experiencia o el conocimiento; yo entiendo todo eso, pero no capto el sentimiento de que el pensar es limitado, porque veo la belleza de la tierra, la belleza de un edificio, de una persona, de la naturaleza. Veo todo eso, pero cuando usted dice que el pensamiento es limitado, eso no lo siento. Es sólo un montón de palabras que usted me ha dicho. Entiendo intelectualmente. Pero no lo siento, no percibo su fragancia. ¿Cómo me mostrará usted – no mostrarme -, cómo me ayudará a sentir que el pensamiento mismo es frágil, que es un asunto tan insignificante? De modo que lo lleve en la sangre, ¿comprende? Una vez que esté en mi sangre, ya lo tengo. Usted no tiene que explicármelo.

I: ¿Pero no será ése posiblemente el modo de abordarlo, no hablar de, que por el momento está demasiado distante, sino más bien ver directamente lo que la mente puede hacer?

K: Que es pensar.

I: La mente es el pensar.

K: Eso es todo lo que tenemos. El pensar, el sentir, el odiar, el amar; usted ya conoce todo eso. La actividad de la mente.

I: Bueno, yo diría que no la conocemos, sólo creemos conocerla.

K: Yo sé cuando estoy enojado. Sé cuando me siento lastimado. No son ideas, sino que lo siento, llevo la herida dentro de mí. Estoy harto de la investigación porque eso es lo que he hecho durante toda mi vida. Recurro al hinduismo, al budismo, al cristianismo, al islamismo, y digo que los he investigado, estudiado, examinado. Y digo que no son más que palabras. ¿De qué modo yo, como ser humano, he de tener este extraordinario sentimiento de aquello? Si no tengo pasión no estoy investigando. Quiero tener está pasión que me arrancará explosivamente de mi mezquino encierro. He construido un muro alrededor de mí, un muro que soy yo mismo. Y el hombre ha vivido con esto durante millones de años. Y yo he intentado salir de eso mediante el estudio, la lectura, la frecuentación de los gurús, mediante toda clase de cosas, pero sigo anclado ahí. Y usted me habla de la base, porque ve algo grandioso, sobrecogedor, algo que parece tan vivo, tan extraordinario. Y yo estoy aquí, anclado en este lugar. Usted ha visto , debe hacer algo que reviente, que demuela este centro por completo.

I: ¿Yo debo hacer algo o debe hacerlo usted?

K: ¡Ayúdeme! No con plegarias y todas esas tonterías. ¿Comprende lo que trato de decir? He ayunado, he meditado, he renunciado, he hecho votos de esto y de aquello. He hecho todas esas cosas porque he vivido durante un millón de años. Y al final de ese millón de años sigo estando donde estaba al comienzo. Éste es para mí es un gran descubrimiento; yo creía que al pasar por todas esas cosas había avanzado más allá del principio, pero de pronto descubro que estoy de vuelta en el mismo punto del que había partido. He tenido más experiencias, he visto el mundo, he pintado, he practicado la música, la danza, ¿entiende? Pero he regresado al punto de partida inicial

I: Que es el yo y el no – yo.

K: El yo. Y me pregunto: ¿Qué he de hacer? ¿Y cuál es la relación del ser humano con la base>? Si pudiera establecer una relación, entonces acaso la base desharía este centro por completo; lo que no constituye un motivo, ni un deseo, ni una búsqueda de recompensa. Veo que si la mente pudiera establecer una relación con aquello, mi mente se convertiría en aquello, ¿de acuerdo?

I: Pero en ese caso, ¿no se ha convertido ya la mente en aquello?

K: Oh, no.

I: Pero yo creo que usted acaba de eliminar la mayor dificultad al decir que no hay deseo.

K: No, no. Yo dije que he vivido un millón de años…

I: Pero ése es un discernimiento.

K: No, no aceptaré el discernimiento tan fácilmente.

I: Bueno, lo pondré de este modo: es algo mucho más que el conocimiento.

K: No, usted está confundiendo el sentido de lo que dije. Mi cerebro ha vivido durante un millón de años. Lo ha experimentado todo; ha sido budista, hindú, cristiano, musulmán; ha sido toda clase de cosas, pero su esencia es la misma. Y viene alguien y dice: Mire, existe una base que es… ¡algo extraordinario! ¿Regreso a lo que ya he conocido, a las religiones, etcétera? Rechazo todo eso porque digo que he pasado por todas esas cosas y que al final de ello para mí son como cenizas.

DB: Todas esas cosas fueron el intento de crear una base aparente mediante el pensamiento. Parecería que a través del conocimiento y del pensar la gente creó lo que consideraba que era la base. Y no lo era.

K: No lo era. Porque el hombre ha consumido un millón de años en ello.

DB: ¿Mientras el conocimiento tenga que ver con la base ésta será falsa?

K: Por supuesto. Entonces, ¿hay una relación entre esa base y la mente humana? Al formular esta pregunta también estoy atento al peligro que implica una pregunta semejante.

DB: Claro, usted puede crear una ilusión de la misma clase que la ilusión por la que ya hemos pasado.

K: Sí, ya he cantado esa canción antes.

I: ¿Está usted sugiriendo que la relación no puede ser establecida por uno sino que debe llegar…?

K: Es lo que estoy preguntando. No, puede ser que yo tenga que establecer una relación. Mi mente se halla ahora en un estado tal que no aceptará nada. Mi mente dice que ya he pasado por todo esto, he sufrido, he buscado, he examinado, he investigado, he vivido con personas muy diestras en esta clase de cosas. Por lo tanto, formulo la pregunta plenamente consciente del peligro que representa, como cuando los hindúes dicen: dios esta en mí. ¡ Lo cual es una idea encantadora! Pero ya he pasado por todo eso.

De modo que pregunto si la mente humana no tiene relación con la base y si solamente existe un corredor de dirección única, de aquello hacia mí…

DB: Indudablemente eso es entonces como la gracia de Dios que uno ha inventado.

K: No aceptaré eso.

DB: Usted no está diciendo que la relación sea en un solo sentido ni que no sea en un solo sentido..

K: Puede ser no lo sé.

DB: Usted no está afirmando nada.

K: No estoy afirmando nada. Lo único que es que este centro sea demolido. ¿Comprende? Que el centro no exista. Porque veo que el centro es la causa de todo el mal, de todas las conclusiones neuróticas, de todas las ilusiones, de todo el afán, de todo el esfuerzo, de todas las desdichas, todo proviene de ese núcleo. Después de un millón de años no he podido librarme de él, no ha desaparecido. ¿Existe entonces relación alguna? ¿Qué relación hay entre la bondad y la maldad? No hay ninguna relación.

DB: Depende de lo que usted entienda por relación.

K: Contacto, comunicación, hallarse en el mismo lugar…

DB:…provenir de la misma raíz.

K: Sí.

I: ¿Pero estamos diciendo entonces que existen el bien y el mal?

K: No, no. Usemos otra palabra: Total. Lo total y lo que no es total. No se trata de una idea. Ahora bien, ¿hay relación entre estas dos cosas? Obviamente no.

DB: No, si usted dice que, en cierto sentido, el centro es una ilusión. Una ilusión no puede relacionarse con lo que es verdadero porque el contenido de esa ilusión no tiene relación alguna con lo verdadero.

K: Exactamente. Ése es un gran descubrimiento. Yo quiero establecer una relación con aquello. quiero. Estoy empleando palabras rápidamente para comunicar algo. Esta pequeña cosa insignificante quiere establecer una relación con aquella inmensidad. No puede.

DB: Sí, no sólo a causa de la inmensidad de aquello, sino porque de hecho esta cosa realmente no existe.

K: Sí.

I: Pero yo no lo veo. Él dice que el centro es irreal, pero yo no veo que el centro sea irreal.

DB: Irreal en el sentido de no ser genuino sino una ilusión. Quiero decir que algo está actuando pero no es el contenido que conocemos.

K: ¿Ve eso usted?

I: Usted dice que el centro debe estallar. No estalla porque yo no veo su falsedad.

K: No. Usted no ha entendido lo que dije. He vivido un millón de años, he hecho todo esto. Y al final sigo estando de vuelta en el principio.

I: Entonces usted dice que el centro debe estallar.

K: No, no, no. La mente dice que esto es demasiado pequeño. Y no puede hacer nada al respecto. Ha rezado, ha hecho de todo. Pero el centro sigue estando ahí. Y alguien me dice que existe esta base. Yo quiero establecer una relación con eso.

I: Él me dice que existe esta cosa y también dice que el centro es una ilusión.

DB: Aguarde, eso es demasiado rápido.

K: No. Espere. Yo sé que aquello esta ahí. Llámelo como quiera, una ilusión, una realidad, una ficción, lo que guste. Está ahí. Y la mente dice que no es suficiente; quiere capturar aquello. Quiere relacionarse con él. Y aquello dice: lo siento, no puede ser. ¡Eso es todo!

I: Esa mente que quiere conectarse, relacionarse con aquello, ¿es la misma mente que constituye el yo?

K: No lo analice, por favor. Usted está pasando algo por alto. He vivido todo esto. Sé, puedo argumentar con usted, de arriba abajo. Tengo un millón de años de experiencia y ésta me ha dado cierta capacidad. Y me doy cuenta de que al fin y al cabo no hay relación alguna entre la verdad y yo. Y eso es para mí una conmoción tremenda. Es como si usted me hubiera dejado fuera de combate, porque un millón de años de experiencia dicen: Ve tras ello, búscalo, ruega por ello, lucha por ello, llora, sacrifícate por ello. Y yo he hecho todo eso. Y de pronto se me hace notar que no puedo establecer ninguna relación con aquello. He derramado lágrimas, he dejado a mi familia, lo he abandonado todo por aquello. Y aquello dice: ninguna relación ¿Qué me ha sucedido entonces? Esto es lo que quiero averiguar. ¿Comprende lo que estoy diciendo, lo que me ha sucedido? Lo que le ha sucedido a la mente que ha vivido de esta manera, que lo ha hecho todo en la búsqueda de aquello, cuando aquello dice: . Esto es lo más inmenso que…

I: Es un tremendo golpe para el yo si usted dice eso.

K: ¿Lo es para usted?

I: Creo que lo fue, y después…

K: ¡No! Yo le pregunto: ¿es un golpe descubrir que su cerebro, su mente, sus conocimientos son inútiles? ¿Qué todas sus investigaciones, todas sus luchas, todas las cosas que usted ha acumulado durante años y años, durante siglos, carecen en absoluto de valor? ¿Pierde el juicio porque dice que ha hecho todo esto para nada? Virtud, abstinencia, control, todo eso; ¡y al final acaba diciendo que estas cosas son inútiles! ¿Comprende lo que eso le hace a uno?

DB: Entiendo que si todo eso desaparece, entonces no tiene ninguna importancia.

K: Absolutamente, uno no tiene relación alguna. Lo que haya hecho o no haya hecho carece en absoluto de valor.

DB: No en ningún sentido fundamental. Tiene un valor relativo, relativo solamente dentro de cierta estructura que en sí misma carece de valor.

K: Sí, el pensamiento tiene un valor relativo.

DB: Pero la estructura en general carece de valor.

K: Eso es cierto. la base dice: cualquier cosa que hayas hecho en la Tiera no tiene ningún sentido. ¿Es una idea? ¿O es una realidad? Es una idea si usted me lo ha dicho y yo sigo en lo mismo, luchando, deseando, buscando a ciegas. O es una realidad, en el sentido de que súbitamente comprendo la futilidad de todo lo que he hecho. Por lo tanto, uno debe de tener mucho cuidado en cerciorarse de que no sea un concepto, o más bien en que uno no lo traduzca a un concepto o a una idea, ¡sino que reciba de lleno el impacto!

I: Mire Krishnaji, durante cientos de años, probablemente desde que el hombre ha existido, éste ha estado persiguiendo lo que él llama Dios o .

K: Como una idea.

I: Pero entonces vino la mente científica y también dijo que eso es sólo una idea, una tontería.

K: ¡Oh, no! La mente científica dice que investigando la materia tal vez daremos con la base.

DB: Sí, muchos así lo sienten. Algunos incluso agregarían además la investigación del cerebro.

K: Sí. Ése es el propósito de investigar la mente, el no eliminarnos unos a otros de la faz de la tierra por medio de las armas. Estamos hablando de los buenos científicos, no de los científicos gubernamentales sino de los que dicen: Estamos examinando la materia, el cerebro y todo eso, para descubrir si existe algo más allá.

I: Y muchas personas, muchos científicos dirían que ellos han encontrado la base, que la base está vacía, que es el vacío. Que es una energía diferente del hombre.

K: ¿Es ésa una idea para ellos o es una realidad que les afecta la vida, la sangre, la mente, la relación que tienen con el mundo?

I: Creo que es sólo una idea.

K: Entonces lo lamento, ya he pasado por eso. ¡Fui un científico hace diez mil años! ¿Entiende? He pasado por todo eso. Si trata solamente de una idea, ambos podemos jugar ese juego. Yo puedo enviarle la pelota a usted, está en su cancha, y usted puede devolvérmela. Podemos jugar a eso. Pero yo he terminado con esa clase de juego.

DB: Porque generalmente lo que la gente descubre acerca de la materia no parece afectarla profundamente, psicológicamente.

K: No, desde luego que no.

DB: Uno podría pensar que si ellos vieran la total unidad del universo, actuarían de otra manera, pero no la ven.

I: Podría decirse que esos descubrimientos sobre la materia han afectado algo sus vidas. Uno ve que toda la doctrina del mundo comunista está fundada sobre la idea (que ellos consideran que es un hecho) de que todo lo que existe es meramente un proceso material, el cual está, en esencia, vacío. Por lo tanto, el hombre tiene que organizar su vida y la sociedad conforme a esos principios dialécticos.

K: No, no, los principios dialécticos son una opinión opuesta a otra opinión, el hombre que espera encontrar la verdad a base de opiniones

DB: Creo que deberíamos dejar eso de lado. Hay muchos modos de considerar los distintos significados de la palabra dialéctica, pero lo que se necesita es ver la realidad como un movimiento fluido; no ver las cosas como si estuvieran fijas, sino verlas en movimiento y conectadas entre sí. Me parece que se podría decir que cualquiera que fuera el sistema. conque esas personas consiguieron observarlo, a pesar de que vieron esta unidad, ello no cambió fundamentalmente sus vidas. En Rusia se mantienen las mismas estructuras de la mente, si no peores, que en otras partes. Y dondequiera que la gente haya intentado esto, no ha afectado real, fundamentalmente su modo de sentir y pensar, su forma de vida.

I: Lo que yo quería decir es que la negación de la búsqueda de la base no ha causado ninguna conmoción entre la gente.

K: ¡No! No me interesa. A mí me ha producido una conmoción tremenda descubrir la verdad de que todas las iglesias, las plegarias, los libros, no tienen en absoluto significado alguno, excepto en cuanto a cómo poder constituir una sociedad mejor y esas cosas.

DB: Si pudiéramos lograr poner en orden este punto, entonces eso tendría un gran significado, el constituir una buena sociedad. Pero mientras en el centro impere este desorden no podemos hacer uso de eso del modo apropiado. Me parece que sería mucho más exacto decir que hay un gran significado potencial en todo eso. Pero no afecta al centro y no hay indicios de que lo haya hecho nunca.

I: Mire, lo que yo no entiendo es que hay muchísimas personas que jamás en su vida hayan buscado lo que usted llama la base.

K: No les interesa.

I: Bueno, no estoy tan seguro. ¿Cómo abordaría usted a una persona así?

K: No tengo interés en abordar a nadie. la base dice que todas mis obras, todo lo que he hecho, son insignificantes. Y que si puedo abandonar todo eso, mi mente es la base. Entonces me muevo a partir de ahí. A partir de ahí creo la sociedad.

DB: Se podría decir que en tanto uno esté buscando la base en alguna otra parte por medio del conocimiento, está creando obstáculos.

K: Entonces, volviendo al tema, ¿por qué el hombre ha hecho esto?

DB: ¿Ha hecho qué?

K: Acumular conocimientos. Aparte de la necesidad de poseer conocimientos factuales en ciertas áreas, ¿por qué esta carga del conocimiento ha continuado durante tanto tiempo?

DB: Porque en cierto sentido el hombre ha estado tratando de producir una base sólida mediante el conocimiento. El conocimiento ha tratado de crear una base. Ésa es una de las cosas que han ocurrido.

K: ¿Y qué significa eso?

DB: Significa, de nuevo, ilusión.

K: Lo que quiere decir que los santos, los filósofos, me han enseñado a buscar en el conocimiento y por medio del conocimiento.

I: A crear una base. En cierto modo en el pasado existían todos estos períodos en que la humanidad estaba presa en la superstición. Y el conocimiento pudo terminar con eso.

K: Oh, no.

I: Lo hizo hasta cierto punto.

K: El conocimiento sólo me ha incapacitado para ver la verdad. Me atengo a eso. No me ha liberado de mis ilusiones. El conocimiento mismo puede ser ilusorio.

I: Eso puede ser, pero ha hecho desaparecer algunas ilusiones.

K: Yo quiero hacer desaparecer todas las ilusiones que conservo, no unas cuantas. Me he deshecho de mi ilusión con respecto al nacionalismo, de mi ilusión con respecto a la creencia, con respecto a esto, a aquello. Al final me doy cuente que mi mente es ilusión. Mire, para mí, que he vivido durante mil años o un millón de años, es algo inmenso descubrir que todo esto es absolutamente inútil.

DB: Cuando usted dice que ha vivido durante mil años, ¿significa eso, que en cierto sentido, que toda la experiencia de la humanidad es…?

K:…soy yo.

DB:…soy yo. ¿Eso se siente?

K: Así es.

DB: ¿Y cómo lo siente usted?

K: ¿Cómo sentimos cualquier cosa? Espere un momento, se lo diré. No es simpatía, ni empatía, no es algo que haya deseado; es un hecho, un hecho absoluto, irrevocable.

DB: ¿Podríamos tal vez compartir ese sentimiento? Ése parece ser uno de los eslabones que faltan, porque usted lo ha repetido muy a menudo como una parte importante de todo esto.

K: Lo que quiere decir que cuando usted ama a alguien no hay yo; eso es el amor.

Del mismo modo, cuando digo que soy la humanidad, así es, no es una idea, no es una conclusión; forma parte de mí.

DB: Digamos que es una sensación de haber pasado por todo eso, por todo lo que usted describe.

K: Los seres humanos han pasado por todo eso..

DB: Si otros han pasado por ello, entonces yo también he pasado por ello.

K: Desde luego. Uno no se da cuenta de eso.

DB: No, nosotros separamos las cosas.

K: Si admitimos que nuestros cerebros no son sino el cerebro que ha evolucionado durante milenios…

DB: Déjeme decir por qué esto no se comunica tan fácilmente; todo el mundo siente que el contenido de su cerebro es, en cierto modo, individual, que él no ha pasado por todo eso. Digamos que alguien hace miles de años pasó por la ciencia o la filosofía. ¿Cómo, entonces, me afecta eso a mí? Esto es lo que no está claro.

K: Porque estoy preso en esta egocéntrica, estrecha y pequeña celda que rehusa mirar más allá. Pero usted, como científico, como hombre religioso, viene y me dice que su cerebro es el cerebro de la humanidad.

DB: Sí, y que todo conocimiento es el conocimiento de la humanidad. O sea que de algún modo poseemos todo el conocimiento.

K: Por supuesto.

DB: Aunque no en detalle.

K: Entonces usted me dice eso y yo comprendo lo que quiere decir, no verbal ni intelectualmente; comprendo que es así. Pero llego a eso sólo cuando he abandonado cosas comunes, como la nacionalidad, etcétera.

DB: Sí, hemos abandonado las divisiones y podemos ver que la experiencia pertenece a toda la humanidad.

K: ¡Eso es tan obvio! Uno va a la más primitiva aldea de la India y el campesino le contará todo acerca de sus problemas, de su esposa, de sus hijos, de su pobreza. ¡Es exactamente lo mismo que en otras partes, sólo que él viste ropa diferente o lo que fuere! Para éste es un hecho incontestable; es así. Él dice: . Pero nosotros no lo aceptamos, somos demasiado listos. ¡Estamos empapados de controversias y argumentaciones y conocimientos! No vemos un hecho simple, nos negamos a verlo. Y viene x y dice: véanlo,está ahí. Entonces se pone en marcha la inmediata maquinaria del pensamiento y dice: permanece en silencio. ¡Entonces practico el silencio! Lo he hecho durante mil años y no ha conducido a ninguna parte.

Por lo tanto sólo hay una cosa, y consiste en descubrir que todo cuanto he hecho es inútil, ¡cenizas! Usted ve que eso no lo deprime a uno. Ésa es su belleza. Creo que es algo como el Ave Fénix.

DB: Surgiendo de las cenizas.

K: Nacido de las cenizas.

DB: En cierto modo el librarse de todo eso es libertad.

K: Nace algo totalmente nuevo.

DB: Lo que usted dijo antes es que la mente es la base, es lo desconocido.

K: ¿La mente? Sí. Pero no esta mente.

DB: En tal caso, no es la misma mente.

K: Si he pasado por todo eso y he llegado a un punto en que tengo que terminar con todo eso, es una mente nueva.

DB: Eso está claro; la mente es su contenido y el contenido es conocimiento y sin ese conocimiento ésa es una mente nueva.

12 de abril de 1980

OJAI, CALIFORNIA

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Masones reiteren pedido de Estado Laico

Posted by cosmoxenus en 12 octubre 2008

Comunicado de Prensa

Remiten instancia a miembros de la Asamblea Nacional para publicación inmediata

De la Gran Secretaría

En una instancia dirigida a los miembros de la Asamblea Nacional y distribuida a toda la prensa nacio­nal, la Gran Logia de la República Dominicana ha reitera­do su petición de que sea incluida la figura del Estado Laico en la nueva constitución que será debatida próxi­mamente en ese escenario.

De conformidad con la referida instancia, copia de la cual se encuentra disponible para todos los intere­sados, la petición de los masones es considerada un medio para garantizar la plena libertad de conciencia establecida en la Constitución y consecuentemente, se eliminarían todos los privilegios que en la actualidad se otorga a una denominación cristiana en particular, en perjuicio y detrimento de los intereses de todos aquellos ciudadanos dominicanos que, a pesar de profesar otra fe, se ven obligados a pagar impuestos que son destina­dos a la promoción y el provecho de una organización religiosa a la cual no pertenecen y con la que no están en comunión.

La Gran Logia de la República Dominicana, la cual celebra el 150mo aniversario de su fundación el próximo día 24 de octubre, apela al "probado sentido de deber patriótico" de los Asambleístas, a fin de que garan ticen la igualdad a todos sus representados en cuanto a sus derechos civiles.

 

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CAMINO A LA SABIDURIA

Posted by cosmoxenus en 12 octubre 2008

 

POR RAMIRO VALENCIA COSSIO

Deepak Chopra no es un guru, un maestro o un visionario. Deepak, es un pensador, un ser humano; que nos presenta su pensamiento del Oriente, junto a su conocimiento científico, como endocrinólogo, con un lenguaje que todos entendemos.

Todo cuanto dice, no es para que tengamos que creerle. El sólo nos comparte su pensamiento, con su estilo y sello personal.

Sus ideas y su forma de abordarlas, elaborarlas y analizarlas, nos ofrecen un alto contenido humano, con una visión espiritual.

Los invito para que el día de hoy, seamos como una esponja…; Seamos como polvo de estrellas, danzando en este maravilloso momento.

Quiero decirles que, desde ahora tengo un sueño, antes de terminar este siglo, en octubre de 1999, invitar a Chopra para que nos acompañe en una gran celebración por la paz y la prosperidad Colombiana, haciendo un gran ritual de meditación para anticiparnos a recibir el próximo milenio.

Si hoy encontramos el camino del amor; valió la pena.

Comentario antes de Iniciar la lectura

Deseo de todo corazón ser un humilde facilitador y servidor, al entregar a aquellas personas interesadas en la Memoria de la conferencia de Deepak Chopra: Un camino hacia la sabiduría. Este seminario fue dictado en el teatro metropolitano de Medellín, en junio 13 de 1998.

También, quiero decirles que la intención de generar este documento escrito, fue la de atender la solicitud – en un gesto generoso – del doctor Ramiro Restrepo, vicepresidente de Cadenalco S.A., quién me encomendó esta difícil tarea, que de no haber ocurrido, quizá no hubiese sido hoy – 31, julio de 1998 – una realidad.

Esta memoria no pretenderá elaborar un escrito textual y exhaustivo. pues ello, me hubiese implicado haber realizado una grabación – que no realicé – y proceder a transcribirla textualmente.

Así mismo, dada la alta exigencia en su elaboración y lo difícil de hacer una reseña – lo más fiel posible – del pensamiento Chopriano, tuve que recurrir al apoyo de los libros editados por él y algunos otros indicados al final en la bibliografía, acompañando con citas o mensajes descriptivos de conceptos – resaltados en negrilla y a color – , para facilitar la comprensión de sus ideas.

Igualmente, quiero hacer la salvedad, manifestándoles – con todo el respeto – que si en algún parte del escrito no logro comunicar debida y coherentemente las memorias, les presento mis disculpas anticipadamente, pues dicha omisión se debió a mi capacidad de poder comprenderlas y describirlas, dado su profundo contenido Chopriano, en lo holistico, en lo filosófico, espiritual y en lo práctico.

Por último, me permito también aclarar que en ningún momento pretendo apropiarme del conocimiento valiosisimo de Chopra, ni de otros que citaré en este escrito. Mas sí deseo invitarlos especialmente ha volver a leer las menorías de la conferencia, como un nuevo y recordatorio viaje fascinante de confrontación y reflexión, desde el conocimiento interior, desde la sabiduría a través de la Sincronización, integrada al nuevo Paradigma de concebir las realidades del Ser…; del Espíritu; del Alma, con una visión más ampliada de la consciencia.

Abraham Maslow decía: el miedo a saber es en el fondo un miedo al Hacer, porque todo conocimiento entraña una gran responsabilidad frente a los demás.

Esta es solo la introducción, el artículo completo lo podéis encontrar en: http://www.scribd.com/doc/2226345/Deepak-Chopra-Un-camino-a-la-sabiduria-Memorias-Libros-en-espanol-esoterismo

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