El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for 5/08/06

¿POR QUÉ SOY ROSACRUZ?

Posted by cosmoxenus en 5 agosto 2006



Por Beti Jaureguizar.

A medida que vamos avanzando en las enseñanzas Rosacruces, nos vamos adentrando en un mar de realidades distintas a las que conocíamos anteriormente, descubriendo nuevos caminos de superación personal. Nos sentimos impulsados por una fuerza interior que nos lleva adoptar estas enseñanza, no ya como un mero aprendizaje, sino como una nueva forma de vida.

La preparación que nos brinda la Orden nos permite reconocer los caminos hacia la Verdad, que habremos de captar intuitivamente por nuestras vivencias internas. Por medio de esta experiencia es que logramos integrarnos a la Unidad Cósmica, descubrimos nuestra propia identidad y trascendemos nuestra singularidad al comprender que formamos parte de un todo universal.

Al tiempo que vamos recibiendo las riquísimas enseñanzas, vamos desarrollando nuestras expectativas, elevándolas a ámbitos superiores, lo que resulta en un nuevo planteamiento de nuestro estilo de vida.

El sencillo hecho de sentirnos parte de una comunidad de ideas y de realizaciones por permite encontrar, ya sea por medio de las monografías o del Organismo Afiliado Rosacruz al cual pertenecemos, un abrigo espiritual frente a un mundo demasiado materialista donde corremos el riesgo de convertirnos en un objeto indefenso, arrastrado por distintas corrientes y sin personalidad interior. Así, nuestra experiencia de vida como rosacruces nos da la posibilidad de desarrollar nuestros poderes psíquicos para lograr elevar nuestra conciencia. Esta experiencia mística es una experiencia de confianza y fe.

La búsqueda constante del conocimiento y la comprensión de las leyes que rigen la Naturaleza, el aprendizaje de su utilización en nuestra vida cotidiana, produce en nosotros determinados efectos con los que habremos de regir nuestras aptitudes, tales como un aumento de nuestra capacidad de concentración, de nuestra capacidad creadora, de nuestra intuición; una nueva apertura al mundo que nos rodea, una mayor comprensión y simpatía hacia todos los seres, ya que nos sabemos una especie de fuerza moderadora en nuestra relación con el medio ambiente. Al sentirlo así, nos vemos invadidos por una profunda paz interior, pero esta paz no es, en ningún sentido, una pasividad inoperante, no es una actitud contemplativa, sino todo lo contrario; es lo que nos permite día a día emprender caminos y empresas, aun los arriesgados, con firmeza y confianza de lograr la finalidad perseguida, actuando con honestidad.

Otra de las cosas hermosas que adquirimos como estudiantes rosacruces es el constante y creciente deseo y la necesidad de brindarnos al prójimo, de ayudar a los demás a encontrar en sí mismos los valores que hemos descubierto en nosotros, transmitiéndoles, en la medida en que podamos, paz y tranquilidad del alma, para que puedan encontrar su propio camino. De igual modo, nos hallamos receptivos para recibir los pensamientos positivos de nuestros hermanos.

Un factor importante es la capacidad que se nos abre, como una nueva ventana al mundo, de poder apreciar y gozar de nuestra existencia con naturalidad, vitalidad e intensidad. Podemos hacer de nuestra vida, no un simple pasar por el mundo, sino una verdadera experiencia vital, mediante la cual cada cosa que se presenta ante nosotros pueda ser vivida profundamente y en su justa dimensión. Al poder desarrollar nuestra intuición, comprendemos mejor ciertas realidades vitales que permanecen ocultas a los ojos del razonamiento deductivo y del intelecto.

Como Rosacruces, sabemos que debemos enfrentar la vida con pensamientos positivos, ya que nuestra actitud positiva se volcará en nuestro entorno y volverá a nosotros reforzada y engrandecida. Así logramos tener a nuestro alrededor un ámbito armonioso y saludable.

Al ir logrando todos estos caminos hacia la superación, la elevación de nuestra conciencia y hacia un mayor bienestar interior, nos embarga un profundo sentimiento de humildad, gratitud y esperanza. Sentimos entusiasmo para seguir practicando con constancia y pureza de intenciones, manteniendo encendida la llama que en nuestros antepasados se encendiera al contemplar en toda su belleza el simbolismo y objetivos de la ANTIGUA Y MISTICA ORDEN ROSACRUZ (A.M.O.R.C.)

Para recibir las enseñanza de la A.M.O.R.C. hay que estar afiliado a la misma.
Gran Logia de Habla Hispana para Europa y Asia: www.amorc.es
Gran Logia de Habla Hispana para America: www.amorc.org

Categorías:

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

Alimentación y Autoconciencia

Posted by cosmoxenus en 5 agosto 2006


por Pedro Morales, F.R.C.

El hombre siempre se ha esforzado por encontrar la Verdad. Ha sido una búsqueda incesante, con características dramáticas. Para ello se ha aferrado a las ideas religiosas y políticas, ha luchado y muerto por ideales que considera nobles y ha oprimido en las garras de la ignorancia a miles y miles de ciudadanos.

El análisis de nuestra historia y cultura nos muestra que todavía no estamos ni siquiera a la mitad del camino. Todavía hay intolerancia religiosa. Todavía se le niega al hombre la libre búsqueda del conocimiento y todavía hay quienes pretenden mantenernos limitados dentro de los patrones tradicionales de conducta y conformismo social. Esto último ha sido el motivo de la lucha entre generaciones y actualmente se muestra en el fenómeno popularmente conocido como ” La Rebeldía de la Juventud”. Nuestro Imperator, en un magnífico artículo titulado ” La Responsabilidad de la Juventud”, aparecido en El Rosacruz del mes de Septiembre de 1973, enfoca este problema con mucho acierto.

Dado que las leyes naturales son inmutables, si deseamos acercarnos a la verdad, necesariamente debemos cambiar. No es posible encontrar la verdad si tenemos una mentalidad rígida o intolerante. Debemos enfocar los problemas desde todos los ángulos posibles, usando nuestras facultades objetivas y subjetivas, vale decir nuestro razonamiento total y nuestra intuición. Debemos ser flexibles y lo suficientemente sinceros como para reconocer nuestros errores y cambiar nuestros conceptos equivocados y adaptarnos a los nuevos descubrimientos y a las nuevas aspiraciones de evolución social y espiritual.

La Orden Rosacruz es un vivo ejemplo de ello. Ahora no se presentan las enseñanzas como en el pasado. Nuestro anterior Imperator tuvo una tarea muy ardua para interpretar los conocimientos en la forma que antes se enseñaban y ponerlos de acuerdo con nuestra época, para una mentalidad occidental, que difiere totalmente de las costumbres, tradiciones y formas de pensar del hombre oriental. Sin embargo, la Orden nos presenta las mismas leyes, los mismos principios con una aplicación diferente, de acuerdo con nuestros tiempos y nuestra evolución.

Decimos que debemos mantener una actitud mental flexible. Ahora bien, antes de aceptar una idea nueva, debemos también reconocer un defecto o falla de nuestra personalidad, a fin de estar vigilantes y no caer en errores. Esta falla consiste en la tendencia de todo ser humano de impresionarse y dejarse arrastrar por lo que es exótico o novedoso. Actualmente, muchas escuelas orientales tratan de incorporar el sistema vegetariano en el mundo occidental. Sin embargo, las autoridades de la India, a través de una campaña educacional amplia, tratan de solucionar el gran problema que representa para ellos ese sistema de alimentación.

Debemos analizar este problema sin ningún prejuicio. Las razones que pueden llevarnos a aferrarnos a un sistema de alimentación vegetariano generalmente son de índole sentimental o psicológico. Muchos quizás no tendrán una información académica acerca de las dietas, balances alimenticios, etc.

Dado que nuestros estudios enfatizan el hecho que todo estudiante debe estar bien de salud para evolucionar psíquicamente, es necesario considerar la alimentación.

Nuestra Orden nos dice al respecto que cada estudiante es libre para decidir sobre su alimentación y debe descubrir lo que más le conviene. Pero es muy útil que sepamos lo siguiente:

1) Las diferencias entre el mundo animal y el vegetal son solo en apariencia. Como expresó un biólogo famoso, Samuel Buttler, “Todos somos variaciones sobre un mismo tema”.

2) Las proteínas vegetales están formadas por los mismos elementos básicos (los aminoácidos), que las de los animales.

3) Lo que nutre al organismo es lo que se digiere, no lo que se ingiere. Hoy se sabe que las proteínas vegetales son absorbidas entre un 5 a 10 por ciento, los animales entre un 20 a 30 por ciento y las del pescado entre un 70 a 80 %.

4) Las proteínas animales son de mejor calidad que las vegetales. La calidad está dada por el número y el ordenamiento de los aminoácidos. Para que nuestro organismo tenga proteínas de primera calidad es necesario combinar ambas.

5) Para que el ser humano pueda elaborar sus propias proteínas necesita aminoácidos llamados “esenciales” como la arginina, lisina, leucina, etc., que estan en mucha mayor proporción en las carnes que en los vegetales.

6) Investigaciones recientes han mostrado que la leche no es conveniente para personas adultas debido a que ocasiona trastornos circulatorios. Los huevos contienen muchas proteínas, pero ingeridos en exceso producen gran aumento de colesterol en la sangre.

7) El exceso de dulces o alimentos ricos en hidratos de carbono como frijoles, arroz, pastas, etc., se transforma en grasas causando obesidad y trastornos circulatorios. Si el individuo tiene trastornos biliopancreáticos, no puede asimilar las grasas vegetales.

Este breve análisis de los alimentos nos permite comprender que el hombre tiene un organismo físico particular. El hombre, físicamente hablando, es el único ser que ha logrado desarrollar la autoconsciencia. Para cumplir esto es necesario tener excelente salud. Muchos piensan que ingiriendo solamente vegetales lograrán no solamente vivir más saludables, sino que eso les permitirá un desarrollo espiritual más amplio.

El hombre no es una excepción dentro del esquema universal de las leyes naturales. La vida, para manifestarse totalmente, forma un circuito energético que se mantiene a través de las cadenas alimenticias.

Si observamos la naturaleza, vemos que hay más plantas que animales. Las plantas son los organismos vivos que pueden fabricar sus propios alimentos a partir del agua, sales minerales, el CO2 atmosférico y la energía del Sol, por un proceso llamado fotosíntesis. En este proceso, purifican nuestro ambiente produciendo oxígeno en el día y en la noche el CO2 necesario para mantener un equilibrio en la atmósfera. ¿Qué ocurriría si las plantas no tuvieran enemigos naturales, los animales herbívoros? Entonces se reproducirían tanto, que agotarían el suelo y al faltarles ciertos elementos minerales, dejarían de existir y, en consecuencia, se rompería el equilibrio de la vida. Así los herbívoros cumplen con la misión de comer plantas para que la vida pueda manifestarse. ¿Qué ocurriría si los animales herbívoros no tuvieran enemigos naturales, los animales carnívoros? Los herbívoros se reproducirían tanto, que en cualquier momento provocarían un agotamiento de las plantas, con las consecuencias fatales para el equilibrio natural. Los carnívoros evitan que los herbívoros se reproduzcan desproporcionadamente para que siempre haya suficiente cantidad de plantas. Cuando hay muchos herbívoros aparecen los carnívoros. Disminuyen aquellos, surgen las plantas, vuelven a aumentar los herbívoros y aparecen nuevamente los carnívoros. Por supuesto, en esta lucha hay muchos otros intermediarios que compiten unos con los otros. Hasta aquí parece que el circuito esta completo; pero no es así. ¿Qué ocurriría si no tuviera la naturaleza organismos parásitos?. Las plantas al morir, no podrían devolverle al suelo los elementos básicos de que están compuestas. Los animales formarían montones de cadáveres que impedirían la manifestación de la vida. Para cerrar el circuito tenemos bacterias que descomponen los cadáveres devolviendo a la naturaleza elementos como el calcio, fósforo, carbono, hierro, nitrógeno, etc. La vida se manifiesta a expensas de sí misma. Cada ser viviente cumple un papel importante dentro de la cadena de alimentos.

La naturaleza ya hizo pruebas tratando de encontrar la especie adecuada para el desarrollo de la autoconsciencia. Se cree que una de estas pruebas fue con los dinosaurios, enormes animales herbívoros, con gran estomago. Ellos tenían pocos enemigos naturales y se reprodujeron tanto que se cree que su desaparición ocurrió debido a la falta de alimentos.

Lo que nos interesa en este análisis es saber que la búsqueda constante de alimentos para satisfacer sus necesidades fisiológicas, con el gran desarrollo del estómago y el cerebro pequeño en relación al volumen corporal, no les permitieron el desarrollo de la autoconciencia. Si el hombre tuviera que estar comiendo vegetales para nutrirse a cabalidad, podría pasarle algo similar. Necesitaría un estómago voluminoso y su cerebro no podría desarrollarse.

Así es la naturaleza … El desarrollo de una facultad física inhibe otra. Si el hombre hubiese desarrollado la capacidad de volar ahora sería pájaro; pero su cerebro no sería mayor que el de un ave. La constante preocupación por volar no le permitiría un desarrollo cerebral.

El hombre es un ser físico intermedio. Está situado entre los herbívoros y carnívoros. Toma de cada reino los elementos necesarios. La naturaleza le brinda a través del reino animal, por medio de alimentos pre-elaborados, la energía necesaria para que pueda desarrollar la autoconciencia.

Decíamos que muchos rechazan la carne por razones psicológicas o sentimentales. La mayoría se apoya en los diez mandamientos, específicamente el 5° que dice: No Matarás.

La Biblia ha sido interpretada literalmente.

Estamos ahora ante el umbral de una nueva interpretación. Cuando el hombre lee en la Biblia; No Matarás, piensa que está prohibido por Dios matar a los animales, inclusive tomándolos como alimento. Sin embargo, los recientes descubrimientos de la Parapsicología en el mundo vegetal, en el sentido de que las plantas tienen un sistema nervioso muy especial y que ellas reaccionan a las emociones o intenciones humanas, cambian completamente la situación. Si nos atenemos literalmente al 5° mandamiento, ¿Cómo nos alimentaremos? Pues ahora, según estos descubrimientos, cuando cortamos una planta para comerla ella “sabe” o “siente” lo que está sucediendo. Si se argumenta que los animales cargan su cuerpo con vibraciones negativas cuando los matan, ¿qué ocurrirá con las plantas?

Los Diez Mandamientos contienen tres (3) afirmaciones y siete (7) negaciones.

Estas prohibiciones han sido interpretadas como lo que el hombre no debe hacer. Vamos a escoger el Mandamiento N° 7: No Hurtarás.

De acuerdo con la Ley del Karma, uno no puede hurtar aunque quiera hacerlo. Puede quitarle cualquier cosa a alguien; pero la ley kármica o compensatoria pondrá todo en su lugar. El N° 8 dice No Mentirás. Podrá decir todo lo que quiera; pero la verdad siempre surgirá.

Nos damos cuenta que las prohibiciones se refieren a lo que el hombre no puede hacer, aunque él desee hacerlo. ¿Cómo interpretaríamos entonces el mandamiento N° 5 No Matarás?

¿Tiene acaso el hombre la facultad de quitar la vida? La vida viene de Dios, el hombre solamente puede cambiar sus formas. Puede destruir a un animal, a una planta o a sí mismo; pero la vida es y será siempre. Aunque el hombre quiera matar, no podrá hacerlo.

No podemos pensar que Dios nos puso en este mundo para que mantengamos nuestra propia vida sin alimentarnos. No tenemos control sobre ella; pero sí el deber y la potestad, como una expresión superior que somos, de tomar algunas de las expresiones inferiores para nuestra propia conservación y autoexpresión.

Imaginemos que estamos siendo observados por un ser extraterrestre, el cuál tiene la facultad de poder ver nuestro funcionamiento interno y de captar nuestros pensamientos.

El se daría cuenta que por alimentarnos en forma equivocada, nuestro organismo no puede fabricar suficientes proteínas; que la falta de proteínas impide que nuestras glándulas puedan trabajar con eficiencia para producir anticuerpos contra las enfermedades infecciosas; que la sangre no puede transportar las grasas; que el cerebro trabaja inadecuadamente debido a que las células responsables de la memoria están debilitadas y producen alucinaciones; que el hígado no puede destruir muchas substancias tóxicas y que los riñones degeneran al tratar de eliminar esas substancias extrañas en exceso.

También vería el gran trabajo que tiene el hígado al verse obligado a transformar en glucógeno todos los hidratos de carbono en exceso que le lleva la sangre y las grandes dificultades del corazón al tratar de impulsar la sangre a través de tubos capilares comprimidos por exceso de las grasas acumuladas en el cuerpo.

Este ser extraterrestre llegaría a concluir, paradójicamente, que el hombre, al interpretar equivocadamente el Mandamiento N°5 No Matarás, se está matando a sí mismo.

Se daría también cuenta que el Hombre cree que un sistema especial de alimentación provocará un cambio a nivel molecular para así lograr la evolución de la consciencia.

La naturaleza ya experimentó esto con los dinosaurios y no resultó. La expresión de la autoconciencia se adquiere con el desarrollo del cerebro. El salto hacia el mundo espiritual debe comenzar a partir de la autoconciencia, vale decir, desde el centro de nuestra consciencia. Es un esfuerzo constante hacia la Consciencia Cósmica.

Recordemos lo que el propio Jesús dijo a este respecto, cuando sus discípulos le preguntaron: Maestro, ¿qué debemos comer y beber? El les contestó: “No es lo que entra por la boca lo que contamina al hombre, sino lo que de su boca sale; porque lo que de la boca sale, del corazón procede”; mostrándonos con esto que debemos cuidarnos más de nuestros pensamientos que de nuestros alimentos.

Dios se manifiesta en toda la creación. Un místico expresó: “Dios duerme en el mineral, sueña en el vegetal, vibra en el animal y despierta en el hombre”. Este despertar ha sido lento, La naturaleza ha necesitado miles de años para producir el modelo físico y continuamente trabaja para darle los elementos básicos que necesita para perpetuarse. Observemos la ley del equilibrio y tomemos de cada reino los elementos que necesitamos para vivir armoniosamente. No permitamos ahora que nuestros prejuicios o sentimentalismos deterioren la obra magnífica que nos permite tener un vehículo físico de expresión para el desarrollo de nuestra alma personalidad.

Artículo publicado en “El Rosacruz” de Noviembre de 1974 por el Consejo Supremo de La Orden Rosacruz AMORC.



Categorías:

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

El Arte De No Enfermarse

Posted by cosmoxenus en 5 agosto 2006

1 – Si quieres enfermarte – “No hables de tus sentimientos”

Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, acaban en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores de espalda, dolor en la columna.

Con el tiempo la represión de los sentimientos degenera aún en cosas peores.

Entonces vamos a desahogarnos, hacer confidencias, compartir nuestra intimidad, nuestros secretos, nuestros pecados.

El diálogo, el habla, la palabra, es un poderoso remedio y excelente terapia.

2 – Si quieres enfermarte – “No tomes decisiones”

La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia.

La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones.

La historia humana está hecha de decisiones.

Para decidir, es necesario saber renunciar, saber perder ventaja y valores para ganar otros.

Las personas indecisas son víctimas de enfermedades nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

3 – Si quieres enfermarte – “No busques las soluciones”

Las personas negativas no ven soluciones y aumentan los problemas.

Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo.

Mejor es encender el fósforo que lamentar la oscuridad.

Es pequeña la abeja, pero produce lo más dulce que existe.

Somos lo que pensamos.

El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

4 – Si alguien quiere enfermarse – “Que viva de apariencias”

Quien esconde la realidad, finge, toma pose, quiere dar siempre la impresión de que está bien, quiere mostrarse perfecto, tolerante, etc., está acumulando toneladas de peso.

Es una estatua de bronce, pero con pies de barro.

No hay nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas.

Son personas con mucho follaje y poca raíz.

Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

5 – Si quieres enfermarte – “No te aceptes”

El rechazo de si mismo, la baja autoestima, hace que seamos capataces de nosotros mismos.

Ser yo mismo es el núcleo de una vida saludable.

Los que no se aceptan son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos.

Aceptarse, ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, sentido común y terapia.

6 – Si quieres enfermarte – “No seas honesto”

El mentiroso y deshonesto necesita mentir para sobrevivir.

Vende una imagen falsa, camufla su “yo real”, es un fugitivo de la luz y amante de las tinieblas.

La falta de transparencia es un pacto con la corrupción.

Personas así viven bajo la amenaza, el miedo, la trampa, la falsedad, el insomnio, la pesadilla.

Son candidatos a la enfermedad, porque ya viven en la insanidad mental y ética.

7 – Si quieres enfermarte – “No confíes”

Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea lazos profundos, no sabe hacer amistades verdaderas.

Sin confianza, no hay relaciones.

La desconfianza es la falta de fe en sí mismo, en los otros y en Dios.

Quien desconfía del médico, perjudica la cura.

Quien desconfía del psicólogo, nunca se abre, sólo puede enfermarse.

8 – Si quieres enfermarte – “Vive siempre triste”

El buen humor, la carcajada, el tiempo libre, la alegría, recuperan la salud y proporcionan larga vida.

La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente en que vive.

“El buen humor nos salva de las manos del doctor”


Categorías:

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

LA TRADICIÓN ESCRITA DE LOS ANTIGUOS EGIPCIOS

Posted by cosmoxenus en 5 agosto 2006

Carlos del Tilo

Las fuentes principales son Los Textos de las Pirámides, Los Textos de los Sepulcros (1) y los papiros de las varias recensiones del Libro de los Muertos.

Esta denominación procede del eminente egiptólogo R. Lepsius, que publicó en el año 1842, un manuscrito jeroglífico del Museo de Turín con su traducción. Este texto es el ejemplar al cual se refieren todas las citas de los egiptólogos. No se trata —dice R. Lepsius— de la obra de un único redactor, sino de una colección de párrafos independientes unos de otros, cuya regla de coordinación no ha sido la misma en todas las épocas. Sus redacciones proceden de fuentes y de épocas diferentes. La mayoría de los papiros conservados en los museos de Europa proceden de manuscritos hallados en las tumbas junto con la momia. En gran parte fueron escritos por escribas de la casta sacerdotal, que los redactaban de antemano dejando en blanco el nombre del difunto, al cual añadían casi siempre el nombre de su madre (2).

S. Mayassis, que ha profundizado especialmente en el carácter iniciático de este libro, prefiere el título de El Libro de la Salida a la luz del Día, apoyándose en varios capítulos del mismo texto. Para él, como para Maspero, el Libro de la Salida a la luz del Día era para los antiguos egipcios como un pasaporte, ya que su propósito no era únicamente el guiar al alma en su viaje al país de Ultratumba; pretendía también darle la llave de los problemas esenciales relativos al mundo de los hombres y al de los dioses. (3) A primera vista, estos escritos parecen constituir una guía para el uso del espíritu del difunto en el mundo oculto, es decir, una guía post mortem.

El egiptólogo griego S.Mayassis no parece ser de esta opinión al esforzarse en demostrar en su obra citada que El Libro de los Muertos es un libro de Iniciación, ya que la iniciación se refiere a una experiencia que normalmente se realiza antes de la muerte. En efecto, la muerte física es como la imagen de la muerte iniciática, que puede realizarse de forma ritual t simbólica, pero que es una experiencia real de regeneración. La doctrina del Libro de los Muertos —dice Mayassis— parece íntimamente ligada con el culto de Osiris, el culto difundido en todo Egipto. Osiris, por su supuesta vida, por su muerte funesta y por su resurrección, era el arquetipo del hombre y representaba especialmente para el alma el carácter de Dios Salvador. Todo el libro enseña al alma declarada justa, que se identifica con Osiris para resucitar e inmortalizarse con él. (4) Estos textos —continúa Mayassis— eran inscripciones secretas, una literatura secreta que ningún profano no podía ver ni leer, ya que quedaban encerradas con la momia o inscritas sobre las paredes de los pasillos de las tumbas-pirámides, sobre los sarcófagos o sobre los rollos confiados a las momias. En todos los sitios y siempre,el difunto fue el guardián del secreto y la tumba su caja-fuerte. Los egipcios confiaban en el silencio del muerto y en la inviolabilidad de la tumba. (5)

Todas esas hazañas respecto a los secretos de la naturaleza y a los misterios de la regeneración del hombre sólo se transmitían, a través de la muerte iniciática, fuera del alcance de los profanos, en las escuelas sacerdotales; de modo que el difunto, al cual se refiere el Libro de los Muertos, también representa, de cierta manera, al iniciado en la vía de regeneración. La preocupación principal de los egipcios, en la época de su decadencia, era conservar el cuerpo físico incorrupto, mediante una técnica muy perfeccionada de momificación, lo que impedía al mismo tiempo la disolución normal del espíritu (llamado cuerpo astral). El espíritu permanecía en unión con la momia y, de este modo, el alma del difunto evitaba la reencarnación, pero también evitaba la oportunidad de una nueva experiencia encarnada en este bajo mundo, a fin de lograr su liberación y realización definitiva. La momificación, pues, no es más que un simulacro y la imagen de la resurrección, realizada por los sabios, siguiendo la Vía real de Osiris. La momificación es para los muertos, la resurrección para los vivos.

¿Acaso este libro llamado de los muertos, no sería más bien El Libro de los Vivos? Este libro ha sido compuesto por Isis para su hermano Osiris, a fin de hacer revivir su alma, reanimar su cuerpo y devolver el vigor y la juventud a todos sus miembros divinos, a fin de que él sea finalmente reunido con el Sol, su padre. (SA.HU.) (6).

En conclusión, según la lista que nos proporcionó Mayassis, los textos del antiguo Egipto de los que disponemos son los siguientes:

1. Los Textos de las Pirámides inscritos en el interior de cinco pirámides-tumbas: de Unas, de Pepi,de Meri-Ré, de Pepi II en Saqarah y que pertenecen a la Vª y VIª dinastía.

2. El Libro de las Puertas, pertenece a la literatura funeraria y real del nuevo Imperio hacia finales de la XVIIª dinastía. Decora las tumbas d’Horemheb, de los seis Ramsés, de Seti I y II, de Menephtah, etc.

3. El Libro de lo que hay en el Hades o El Libro del Hades,cuya recensión más antigua fue hallada en las tumbas de Thuthmés III, Amenhotep II y III en Tebas, en las tumbas de los Ramsés; pero la más completa y mejor ilustrada es la de la tumba de Seti I. Al comienzo, este libro, al igual que el Libro de los Muertos, estaba grabado sobre las paredes de las tumbas, luego sobre los sarcófagos y ataúdes de madera y, finalmente, sobre los rollos de papiros… Según W. Budge, su origen se remonta a la época en la que Egipto no estaba del todo civilizada.

4. El Libro de las Cavernas. Según A. Piankoff es un texto de los misterios, en relación con el misterio de la transformación, del paso de la vida a la muerte y de la muerte a la vida. Este libro con el Libro de las Puertas y el Libro de lo que hay en el Hades, representa una de las tres composiciones religiosas del Imperio Medio.

5. Los Textos de los sepulcros datan del Imperio Medio.

Presentamos a continuación algunos fragmentos de textos egipcios:

¡Oh Padre!, tú estás en mi corazón y nadie puede conocerte, sino yo, tu hijo. Akhenatón

¡Oh!, que yo sea regenerado, que mi espíritu sea purificado y sublimado, que sople en mi el Espíritu de arriba, que yo vea el fuego divino. Plegaria egipcia

Yo soy el Ayer y conozco el Mañana. Soy el dueño de renacer por segunda vez, misterio del alma, creadora de los dioses y productora de los alimentos para quienes acceden al oeste del cielo, timón del este, Señor de las caras que ven por su resplandor, Señor de la resurrección que sale de las tinieblas. Libro de los Muertos, cap. LXIV

¡Oh Osiris N (8)! Has tomado el cielo. Has heredado la tierra. -¿Cómo has tomado el cielo? – Ve: Como un dios, joven y bello, justo de voz contra sus enemigos. -Como Ra, príncipe de los dioses; como Horus, lugarteniente de Osiris.Textos de los sarcófagos, 5

Os saludo dioses que habitáis en la Sala de la Verdad. El mal no está en vuestro seno, vivís de la Verdad en An; vuestros corazones se alimentan de la Verdad delante de Horus en su disco. Liberadme del dios del mal, que vive en las entrañas de los grandes, el día del gran juicio entre vosotros. Osiris N. viene hacia vosotros: no hay mal ni pecado ni manchas ni impurezas en él, no hay acusación ni oposición contra él. Vive de la Verdad, se alimenta de la Verdad. El corazón está encantado por lo que ha hecho. Lo que ha hecho, los hombres lo proclaman, los dioses se alegran de ello. Se ha conciliado con Dios por su amor. Ha dado pan al que tenía hambre, agua al que tenía sed, vestiduras al que estaba desnudo… (9) Salvadle, protegedle, no acusándole ante el Señor de las momias, pues su boca es pura, sus manos son puras. Libro de los Muertos,cap.CXXV,35-39

El alma del difunto está viva por la eternidad, no muere de nuevo, está iniciado en el misterio de Tiau (10), penetra en los misterios de la divina región inferior. Libro de los Muertos,cap.CXXX,27

Los nombres de Osiris:

Osiris, ser bueno.

Osiris viviente

Osiris dueño de la vida

Osiris dueño de todo

Osiris que reside en la morada del Ser

Osiris que reside en los granos

Osiris en la región del sur

Osiris en la región del norte

Osiris dueño de los años

Osiris-Ptah dueño de la vida

Osiris dueño de la tierra de vida

Osiris en el cielo

Osiris sobre la tierra

Osiris en posesión del trono

Osiris engendrador

Osiris señor eterno

Osiris maestro de la eternidad

Osiris que lleva Horus

Osiris el que abre los caminos del su, dueño de la doble tierra.

Osiris el que abre los caminos del norte, dueño del cielo.

Ptah, estable y augusto asiento del sol

Osiris en todas sus salas

Osiris en todas sus creaciones

Osiris en todos sus nombres

Osiris en todas sus funciones

Se le rinde homenaje por los cuidados a Osiris N.

Libro de los Muertos,cap.CXLII

Libro que da la perfección al difunto en el seno de Ra, dándole la preeminencia ante Tum, haciéndole grande ante Osiris, fuerte ante el residente del Amentit, haciéndole temible ante los dioses… Es el misterio de Tiau… la supresión de las manchas, la entrada en el Valle misterioso cuya entrada se desconoce; esto da el verdor al corazón del difunto, prolonga su marcha, le hace avanzar y le hace forzar la entrada del Valle para penetrar en él con el dios… Los dioses se le acercarán y le tocarán, pues será como uno de ellos. Este libro le hará conocer lo que ocurrió al principio. Este libro misterioso y verdadero, nadie más lo ha conocido,en ningún lugar, nunca. Ningún hombre lo ha declamado, ningún ojo lo ha interpretado, nunguna oreja lo ha oído (11). Que sólo sea visto por ti y por aquel que te lo ha enseñado. No hagas de él numerosos comentarios producto de tu imaginación y de tu memoria…… Es un verdadero misterio que ningún hombre del vulgo conoce, en ningún lugar… Hace que esté vivo para siempre jamás y que nada prevalezca en contra suyo. Libro de los Muertos,cap.CXLVIII,5-8

Estoy intacto, intacto como mi padre Osiris-Khepra, cuya imagen es el hombre cuyo cuerpo no se descompone.

Libro de los Muertos.cap.CLIV.2

(1): L. Speleers, Textes des Pyramides égiptiennes y Textes des Cercueils du Moyen Empire égyptien, Av. Marie José 159. Bruselas, 1946.

(2): Ver P. Pierret, el prefacio de su traducción del Livre des Morts des anciens égyptiens, Leroux, París, 1907.

(3): S. Mayassis, Le Livre des Morts de l’Egypte Ancienne est un Livre d’Initiation, B.A.O.A. Athènes 1955. pág.1

(4): Op. cit., pág.2

(5): Op. cit., pág.29

(6): SA = el piloto de delante de la Barca Solar. HU = el piloto de detrás. SA = la inteligencia de RA. HU: la Palabra creadora de RA. Ver S. Mayassis, Op. cit.pág. 327

(7): Op. cit. pág. 30

(8): El Osiris N.: el difunto creyente se identifica con Osiris, es por ello que se llama Osiris tal. Cómo él muere y cómo él resucita. En Osiris quien resucita con él. San Pablo enseñaba la misma relación de los primeros cristianos (Epist. a los Romanos VI,5): Si en efecto, hemos sido injertados en él (Cristo), por la semejanza de su muerte, lo seremos también por la de su resurrección. El Osiris N. es Horus engendrado por su madre Isis, alimentado por Nefitis, así como lo hicieron estas divinidades para con Horus, que rechazaba a los asociados de Set. Libro de los Muertos,cap. CXXXIV,6-7.

(9): Ver San Mateo XXV, 35 y 11: Porque tuve hambre y me disteis de comer. Tuve sed y me disteis de beber. Fui peregrino y me acogisteis…Véase también Isaías LVIII,7.

(10): Nota de P. Pierret en su traducción del Libro de los Muertos, pa´g,11: Tiau es el campo de recorrido nocturno del sol, el hemisferio inferior, el espacio que une el horizonte occidental al horizonte oriental del cielo. El difunto cuando llega al oeste (hacia el norte) pasa por el juicio que lo declarará puro delante de Osiris, entonces se levanta como un dios vivo, o sea, resucitando como Horus y recorriendo el cielo: se identifica con RA, después atraviesa el Nun o abismo celeste y vuelve al Tiau: se identifica con Osiris; y, finalmente, se une con los dioses, entre los que reside. Véase la nota 12 del artículo De Isis y Osiris de Plutarco.Tiau parece ser lo mismo que Ialu.

(11): Ver I Corintios, II,9.

Categorías:

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

EL TEMPLO EGIPCIO : ritual y mito.

Posted by cosmoxenus en 5 agosto 2006


Por : Teresa Bedman González

Correo : bedman@telefonica.net
http://www.institutoestudiosantiguoegipto.com

Para los antiguos egipcios el templo era, sin duda, “la casa de los inmortales”, y en calidad de tal, tenía que ser indestructible.

El concepto de templo como “mansión del dios” o “dominio del dios” existirá a lo largo de todo el período faraónico.
Antecedentes “primitivos” de estos templos han sido encontrados en la zona de Hieracómpolis y El Kab, e imitaban las humildes chozas de los moradores del valle del Nilo. Más concretamente en la zona de El Kab se han localizado alguno de estos “templos”, que consistían en un establo en forma de barca de arcilla donde se guardaba el animal sagrado.
Pero los templos serán, sin duda, el gran patrimonio arquitectónico del Imperio Nuevo, ya que en los de períodos anteriores eran pequeños y exentos de grandiosidad. A partir de la XVIII Dinastía, se puede afirmar que se crea un tipo “clásico” de templo, como consecuencia del progresivo enriquecimiento y el aumento de poder que había adquirido el clero en el gobierno del país. La idea de un eterno vagar, quedó plasmada no solamente en la disposición interior del templo, sino también en la relación de un santuario con otro. En efecto, cada templo se encontraba relacionado con los demás y una complicada red de caminos sagrados los comunicaba entre sí.

Los rituales, los misterios divinos, sólo pudieron ser seguidos por los elegidos. El templo egipcio nunca fue concebido para albergar en él al pueblo. Este seguiría los cultos desde el Patio dispuesto detrás de los Pilonos por lo que el este pasó a representar el espacio sagrado que se abría a partir de él. A comienzos del Imperio Nuevo, los pilonos se convirtieron en los elementos más significativos de los grandes templos.

Aunque la palabra griega “pylon” significa puerta de entrada, en realidad el pilono cumplía una función de barrera, a modo de fortaleza del recinto sagrado, y son la representación monumental de una tradición que se remonta a los comienzos de Egipto: el anuncio de un santuario cerrado y sagrado. Este, con su perfil superior quebrado, nos muestra dos torres unidas por el espacio de entrada que simbolizan los acantilados que se extienden a cada lado del Nilo, encerrando al río, dador de vida. De igual manera representan la imagen de dos montañas que flanquean el disco solar.

Junto a los pilonos los Obeliscos conmemorativos rematados en pequeñas pirámides que, a modo de recordatorio, indicaban que en el espacio siguiente se accedía a la morada de un dios: A la relación terrestre con lo sagrado.

Esta misma presencia divina está representada también en los Mástiles con sus banderolas. Las estatuas colosales que encontramos adosadas en algunos de estos grandes templos serán la representación de los hijos vivientes del dios, por ejemplo en Karnak, son los mismos dioses los encargados de velar por el santuario. Para asegurar la inmunidad del templo, éste aparecía rodeado de un Muro ero esta protección material no era suficiente, se hacía necesaria entonces una protección espiritual, asegurada por distintos medios. En el templo de Horus en Edfú, por ejemplo, una larga lista grabada en su muro exterior nos relaciona sus propiedades asegurándose, de este modo, una especie de inmunidad jurídica, al tiempo que daba a conocer las posesiones de sus tierras sagradas.

La protección contra sus enemigos se aseguraba mágicamente por la inscripción de las hazañas del faraón, con sus cortejos de prisioneros, cada uno de los cuales representaba a un pueblo sometido para la gloria del dios. Desde el punto de vista iconográfico, esta escena se remonta a la 1 Dinastía, en la que aparece de un modo claro en la paleta de Narmer. Formaba parte de un rito de purificación realizado en el momento de entrar en el recinto sagrado. Cuando los faraones dejaron de ser los gloriosos conquistadores de los países de Asia o África copiaban cuidadosamente los listados de los pueblos vencidos por sus antepasados. Esta práctica se siguió realizando incluso bajo el dominio de los emperadores romanos.

Tras el pilono, un primer Patio conducía a la Sala Hipóstila en la que sólo podían entrar los elegidos. En aquellos casos en que el templo disponía de más de una Sala Hipóstila, la mayor proximidad a la capilla del dios suponía un mayor grado de jerarquía social.

El templo egipcio semeja un verdadero microcosmos. Es la densificación de la naturaleza terrestre y celeste. Desde el suelo de estas grandes Salas Hipóstilas, que en ciertos templos estaban recubiertos de plata cuya oxidación imitaba el color del limo negro del valle del Nilo, fértil y dador de vida, se elevaban bosques de columnas que ya desde un principio tenían forma de tallos florales con un claro simbolismo de la vegetación. Los restos de pintura azul encontrados en las bases de algunas de estas columnas nos permite imaginar que se trataba de una representación de la inundación, confirmándose este hecho por la decoración a pie de muro, de representaciones de papiros y otras plantas acuáticas, o con imágenes de genios de la fecundidad que representan al Nilo.

Estas columnas se alzaban hacia un techo que representaba la bóveda celeste, decorado con estrellas de oro sobre un fondo de color azul o con representaciones siderales, como en el templo de Déndera. En estos techos se pueden observar los esquemas míticos de los ciclos del sol, la luna y las constelaciones. El espacio de la pared entre el suelo y la cubierta se decoraba con escenas alusivas, relatándonos lo que ocurría entre los límites del cielo y la tierra y, sobre todo, lo referente a los ritos de la fundación del templo y la introducción del faraón entre los dioses.

El templo propiamente dicho no se reducía a las estancias ceremoniales. A partir de éstas, y en torno al eje central del templo se iban distribuyendo salas cada vez más grandiosas e iluminadas a medida que se alejaban del Santuario La Sala de la Barca comunicaba por un pequeño corredor con una pequeña sala hipóstila, o directamente con la gran sala hipóstila del templo. La construcción de estas salas fueron, después de las pirámides, uno de los mayores logros de la arquitectura egipcia: un verdadero bosque de altísimas columnas sostenían una cubierta arquitrabada que, por lo común, al ser más altas las dos filas centrales, se elevaba en la zona del eje, formando una especie de nave principal. Con esta elevación se lograba que, a través de celosías de piedra practicadas en el muro lateral, penetrase la luz, en cualquier caso escasa y difusa, lo que permitía que en esta semioscuridad se realizasen los rituales sagrados. Pero, a medida que la teología egipcia fue hermanán­dose cada vez más con los ritos solarizantes, fue aumentando la necesidad de los dioses de recibir directamente los rayos solares para asegurarse su misma existencia. Esto explica la construcción de capillas especiales en algunos templos, como Edfu y Déndera. Estas capillas suelen estar situadas en las azoteas a las que el dios era transportado mediante un complicado sistema de rampas de subida y bajada, siendo utilizadas únicamente para este fin. Este ritual se realizaba a comienzos del año para la regeneración divina del señor del lugar.

Para un egipcio guardar celosamente los días sagrados no suponía un sacrificio, no sólo era un deber, sino una necesidad para con sus dioses. De los 365 días de los que se componía el calendario, 105 eran festivos. El ritual de estos festivales no eran transcendentales, estaban vinculados a la tierra, al renacer de la vida, etc… (ver cuadro). Pero diariamente se realizaba otro tipo de culto que incluía tres grupos de actos distintos: las ceremonias preliminares, el despertar y el atavío del dios y la comida de éste. Tan solo el faraón, o en su nombre el “servidor del dios” o “padre divino” que mencionan los textos (posteriormente denominados “profetas” por los griegos), podría oficiar la ceremonia. El oficiante, tras purificarse y ahuyentar con el fuego sagrado y el incienso las influencias malignas, rompía el sello pegado en los batientes de la puerta de la capilla y se postraba ante la imagen divina para entonar himnos de alabanza. A continuación tocaba la estatua para “infundirle su alma”. Esta “revelación divina” coincidía míticamente (al menos en Edfu, y posiblemente en otros templos) con la salida del sol. Posteriormente la estatua era limpiada de los ungüentos del día anterior, se la vestía con tejidos de lino (la vestimenta era cambiada una o dos veces por semana, aunque diariamente y para cumplir este rito se ofrecían paños de color blanco, azul, verde y rojo, símbolos de la luz del amanecer, las aguas primordiales, el renacimiento y la esterilidad del desierto respectivamente, por lo que los templos contaban con sus propios telares y talleres donde se confeccionaba el lino para este fin), se adornaba con los atributos divinos y su rostro era acicalado con los cosméticos rituales. Terminado el atavío, le eran servidos abundantes alimentos, ceremonia que podía ser repetida hasta cuatro veces al día, según los cuatro puntos cardinales, en previsión de que el dios pudiera alimentarse en cualquier lugar del universo. Terminadas las ofrendas se borraban todas las huellas dejadas por el sacerdote, se cubría el rostro de la imagen con un velo y se sellaba de nuevo la puerta del santuario con un sello de arcilla. Dos rituales más se hacían a lo largo del día, pero de menor importancia, consistentes en libaciones de agua y quema de incienso.

La decoración de los templos egipcios es un curioso binomio entre mito y rito. Cuando se localizan inscripciones grabadas en los montantes de las puertas o molduras, éstas corresponderían al rito, mientras que las que contienen escenas de ofrendas hacen alusión a los mitos. Con esto se lograba que tanto el mito como el rito pasaran a formar parte del propio templo. Pero los ritos serán la actividad en sí misma del templo; si el templo simboliza el mundo, el rito es su porqué, su movimiento. La periodicidad de la realización del rito sugiere el carácter obligatorio de conservar el universo. Por ese motivo los ritos llegaron a ser tan complejos y numerosos. La enorme fuerza con que estaban impregnados hacía girar no sólo la vida religiosa, sino al país, y aunque estas representaciones eran generales para todos los templos, algunas fueron específicas, caracterizando a un santuario determina­do.

Por otro lado tenemos los dramas sagrados que se representaban en todos los templos, el de Osiris debió de ser el preferido ya que incluso para su escenificación, había templos que disponían de una capilla especial. Existen gran variedad de estos dramas, algunos por su complejidad y simbolismo se celebraban en el más absoluto secreto del Sancta Santorum, otros por el contrario, como la Fiesta del Valle, cuando el dios Amón dejaba su templo de Karnak y visitaba Luxor, la procesión del cortejo sagrado era seguida por la muchedumbre. La unión del dios con la diosa Mut para garantizar la fertilidad del universo, o la procesión de Nebtu, madre de los campos, que con su salida resucitaba la vegetación y las flores, O la gran fiesta del dios Mim en Tebas, que finalizaba con una ofrenda agrícola, el ritual incluía una procesión donde la estatua del dios era transportada por los sacerdotes detrás de un toro blanco. Otras veces los dioses tenían que cubrir largas distancias, como en el caso de la diosa Hat-Hor, que viajaba desde Déndera hasta Edfu para reunirse con su esposo Horus en la “Fiesta del Feliz Encuentro”, en la que participaban todos los dioses de Egipto. En otras ocasiones eran los propios dioses los que se “desplazaban a voluntad” para asistir a determinadas fiestas, como por ejemplo cuando se trasladaban a Menfis para asistir a la “Fiesta Sed” o jubileo del faraón.

También debemos hablar brevemente de los ritos que tenían como finalidad la persona del faraón. Este, considerado desde el principio como sucesor directo de los “Servidores de Horus”, afianzando de este modo a su persona la inmortalidad de los dioses. Durante aproximadamente 3.000 años se realizó en la ciudad de Menfis el ritual de la sucesión al trono que incluía dos fases: la entronización y la coronación.

Tras la muerte de un faraón su sucesor era elevado al trono en una ceremonia que comenzaba con la salida del sol, de modo que el advenimiento del nuevo monarca estaba en perfecta armonía con la propia naturaleza. El ritual de la coronación era algo más complicado y largo, ya que había que buscar el momento más propicio, pues se debía respetar el desarrollo cósmico. El momento ideal era el Año Nuevo, cuando se daban por finalizados los rituales del enterramiento de Osiris en Abydos, ya que al renovarse el ciclo, este momento era el más idóneo para la transmisión de poder.

Otro rito que tenía como protagonista al propio faraón era cl Festival Sed o Jubileo. Se trataba de una fiesta donde se renovaba y confirmaba el poder del soberano. Este festival se celebraba a los 30 años de reinado, aunque algunos faraones adelantaron esta fecha y otros realizaron varios en un corto período de tiempo, por lo que la afirmación de los 30 años no es un patrón a seguir.

Pero el mito será indispensable para el desarrollo del rito, ya que dará a este su verdadero significado. Son numerosos los mitos que han llegado hasta nosotros aunque algo distorsionados por el genio griego de Plutarco y Diodoro. La formación de los mitos es etiológica y fue el canal para organizar la religión, creando asociaciones y asimilaciones entre los distintos dioses que componen el panteón egipcio. Fue además la fuente de inspiración para la decoración de los templos. Por esta doble función, y porque todos los mitos fueron objeto de una elaborada creación erudita, sería imposible separar la Teología de la Mitología.

Los mitos egipcios son el intento poético de explicar los fenómenos naturales y sociales, como por ejemplo las fases lunares, o como el de la continuidad de las generaciones. El principio es simple: El padre renace en el hijo y el hijo pasa a convertirse en su propio padre como nos lo enseña una de las formas de Amón, el de “Toro de su Madre”, de este modo la continuidad no se pierde jamás. Así se explica la necesidad egipcia de construir una gran cantidad de santuarios donde se agrupaban a los dioses en tríadas: dios-padre, diosa-madre y dios-hijo.

El ejemplo más claro lo tenemos en el mito de Osiris, que, en su faceta terrenal, reflejaba las pasiones humanas, de ahí su gran popularidad.

Al mito de la resurrección de Osiris se le añade la legitimidad del nacimiento de Horus y posteriormente para justificar su continuidad en el trono de su padre, el mito nos sigue contando la lucha por el poder entre su tío Seth y el propio Horus. Posiblemente esta parte del mito se fundamente sobre acontecimien­tos históricos y nos esté relatando el enfrentamiento entre dos reyes, y la posterior unificación de Egipto con Horus como vencedor. Aparte de estos mitos existían en todos los santuarios una gran variedad de leyendas y tradiciones mitológicas para justificar la crecida del Nilo, el renacimiento de la vegetación, el curso del sol o para, simplemente, explicar el nombre del santuario.

El mito y la teología están estrechamente ligados, fundamentándose la segunda a partir de los datos de la primera. Esta misma teología en un esfuerzo de clasificación y de organización del mito que formuló con éxito el agrupamiento de los dioses por enéadas (llamadas así porque en un principio estaban compuestas por nueve dioses), creándose la de Heliópolis, Tebas, Abydos y Déndera.

Pero sin duda, el genio sintetizador de los teólogos egipcios llegó aún más lejos cuando creó el binomio Osiris-Ra, a medida que las teorías solares iban en auge y los dioses tuvieron la necesidad de asimilarse a Ra. Para concluir podemos decir que el templo egipcio, en su filosofía y conjunto será el símbolo más patente del desafío lanzado a los siglos por los hombres que soñaron con ser dioses e inmortalizarse con sus semejantes.



Categorías:

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »