El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for 1/06/06

ANTROPOSOFIA

Posted by cosmoxenus en 1 junio 2006

La Ciencia Espiritual de Orientación Antroposófica fundada por RudoIf Steiner (1861-1925) busca despertar en la humanidad el anhelo de busca el Perfeccionamiento Interior del Ser Humano.

En el presente ya se encuentran establecidas y bien acreditadas las distintas instituciones culturales fundamentadas sobre principios antroposóficos. Son bien conocidas las escuelas Waldorf, la Medicina antroposófica, la Agricultura biológico dinámica, la Euritmia y otros resultados prácticos de la Antroposofía.

Tiene su centro en el Goetheanum en Dornach, Suiza, con la Escuela Superior Autónoma para la Ciencia Espiritual. Se formaron Sociedades Regionales en la mayoría de los países del mundo occidental incluida toda Sudamérica. La obra de Rudolf Steiner encuentra su expresión literaria en sus libros básicos, a los cuales se suman las muchísimas conferencias ya publicadas y las que aún faltan editar.

Un mundo completamente nuevo, antes desconocido, se revela a los ojos interiores de quien, por primera vez, contempla el sublime mundo espiritual y suprasensible. Así, el hombre se percata de un mundo superior, el cual es la verdadera causa de nuestro mundo sensible.

Comprende el significado del ser y del universo y siente la inmensa alegría de saberse protagonista del gran plan de evolución cósmica, el cual poco a poco empieza a revelar sus secretos en lo más profundo del alma.

Rudolf Steiner nació el 27 de febrero de 1861 en Kraljevic, una pequeña ciudad en los límites de Austria y Hungría.

Dotado desde su infancia de capacidades clarividentes, su inmenso genio le capacitó para estructurarlas y regirlas mediante el poderoso intelecto del que se hallaba provisto. De esta manera fue elaborando una renovadora concepción del mundo y de la realidad, como nunca había sido expuesta a la consideración del pensamiento occidental.

Divulga un Conocimiento que denominó Enseñanza Antroposófica la cual implica las bases para una completa Civilización y Cultura dentro de la próxima Nueva Era.

Comenzó a desarrollar la parte más incipiente de su creativo en una trabajo línea filosófica, con la obra VERDAD Y CIENCIA, que el doctorado en le valió filosofía por la Universidad de Rostock, a la cual FILOSOFIA DE LA LIBERTAD. En este libro, postulaba su tesis el pensamiento acerca de que podía llegar a utilizarse como un órgano de Mundo percepción en el Espiritual. Así a los 29 años comenzó su trabajo más archivos sólido, con los de Goethe, lo que parece que le dio oportunidad de pensamiento asimilar el esotérico Rosicruciano del prestigioso autor, por el una cual sentía considerable inclinación.

Devoto de la meditación, a la cual definía como – Esa experiencia del hombre total, por medio de la cual se alcanza el Mundo Espiritual, mucho mejor que mediante las ideas- dio una primera conferencia esotérica en un círculo teosófico, invitado por el Conde Brockdorff, como consecuencia de haber leído éste un artículo de Steiner acerca del relato esotérico del Goethe, LA SERPIENTE VERDE Y EL HERMOSO LIRIO. Así se inició una colaboración de diez años con la Sociedad Teosófica, habiendo sido presentado a los dirigentes, Annie Bessant y el Coronel Olscott, y estableciéndose una relación inicial de mutuo aprecio, que culminó concediendo a Steiner la presidencia de la Rama Alemana de la S.T.

No obstante, y desde un principio, Steiner se reservó el derecho de hablar únicamente acerca de aquellos extremos que él hubiera podido comprobar personalmente, por medio de su propia investigación clarividente en los mundos espirituales. En el año 1909, como consecuencia de la declaración de Krishnamurti como el Cristo Reencarnado, por parte de Annie Bessant (afirmación más tarde desmentida por el propio Krishnamurti) Steiner se desvinculó de la S.T. y estableció su propio sistema de estudio, bajo la denominación de Antroposofía.

En el terreno del Sendero Iniciático, Steiner recalca que las técnicas deben ser adaptadas a las necesidades del moderno hombre occidental.

Señala que las características propias de este camino exigen un considerable perfeccionamiento moral antes de profundizar en el conocimiento técnico y teórico. En cuanto a sus descripciones del proceso de evolución de la Tierra, Steiner analiza lo descubierto mediante la observación de los Registros Akásicos. La experiencia espiritual más íntima de Steiner fue su percepción del acontecimiento del Gólgota, o la crucifixión, mediante la cual se introdujo en nuestro planeta el específico impulso Crístico que permitió equilibrar las influencias perturbadoras de las Entidades Oponentes a la Evolución, Luciféricas y Ahrimánicas. El estudio clarividente de los acontecimientos relatados en los Evangelios, permitió a Steiner el establecimiento de unas profundísimas bases esotéricas para el Cristianismo. Bases que, más tarde, serían utilizadas para la fundación de la llamada Comunidad Cristiana. A lo largo de sus años de máxima actividad, Steiner marcó pautas invaluables en los ámbitos de las matemáticas, astronomía, ciencia, medicina, educación, teología, filosofía, drama, danza, economía, política, agricultura, ganadería, y en todos y cada uno de los más diversos ámbitos del pensamiento y el esfuerzo humano. Personalidad polivalente y universal, únicamente cabría compararla con el inmenso genio de Leonardo Da Vinci.

Fuertemente sensibilizado por las destrucción de su obra maestra, el famoso Goethaneum, construcción totalmente realizada en madera, bajo los mismos principios que rigen la convección de un violín, y que estaba destinada a ser un centro de estudio y de reunión de investigadores espirituales de todo el mundo, que fue incendiado por un grupo de nazis poco antes de declararse la Segunda Guerra Mundial.

Rudolf Steiner desencarnó el día 30 de marzo de 1925.

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LOS TEMPLARIOS Y EL NÚMERO SAGRADO O DE ORO

Posted by cosmoxenus en 1 junio 2006

Fr Horacio A. Della Torre y Guillermo Amadeo Dixon

Es de suponer que Hugo de Payns o Paganis, un noble ya maduro originario de la Champaña francesa o de Cataluña –según últimas investigaciones-, cuando conjuntamente con Saint-Omer asume la fundación de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo en el corazón de Tierra Santa, Jerusalén, no hace más que llevar a la práctica un mandato de la mente más preclara de la Edad Media, Bernardo de Claraval. Tal vez, es cierto, en “dualidad” –figura luego tan típica del Temple- con Esteban de Harding. Se ha dicho de Bernardo que ha sido el último druida y que todo el conocimiento del santo conocimiento derivó de haber bebido tres gotas de leche de una Virgen Negra; hay un cuadro pintado por el artista Alonso Cano, que puede verse en el Museo del Prado de Madrid.

Esta tradición puede ser tomada así literalmente o ser interpretada desde un punto de vista alquímico. En el vocabulario hermético de los alquimistas, la “leche de la Virgen” designa al agua mercurial, base indispensable para la obtención y fabricación de la piedra filosofal. Así el famoso alquimista Basile Valentín, dirá “Cuando la piedra está hecha y preparada con verdadera leche de la Virgen, toma una parte de ella y hace puro y excelente oro”[1]. Bajo esta nueva óptica podemos interpretar que el gran Santo había hecho al menos la excelsa preparación interior del alquimista que le había permitido lograr transformar su esencia en el más noble de los metales, el oro, entendiéndose todo ello en un sentido espiritual. Resulta además curioso que los Pobres Caballeros de Cristo reciban como dádiva por su pobreza el permiso para alojarse en las ruinas de lo que fuera el Templo de Salomón. ¿ Es que no había otro predio en mejores condiciones en el que se pudieran cobijar? ¿ O debemos mas bien pensar que por algo les fue dado y que entonces el rey Balduino II procedía de esa manera de acuerdo a un plan preestablecido? El hospedaje en el Templo – del que deriva luego el nombre de templarios- permite a los nueve caballeros, durante nueve años, una prolija investigación y búsqueda arqueológica, poniendo al descubierto – entre las cosas sabidas- la enorme caballeriza de Salomón que podía alojar 2000 caballos o 1500 camellos.

La búsqueda es incesante durante más de 3000 días, el tiempo que allí permanecen en soledad y absoluta posesión de las ruinas del Templo. No sabemos a ciencia si encontraron el Arca de la Alianza o las Tablas de la Ley – como pretenden algunos de los neotemplarios-, lo que sí podemos asociar es que otros nueve años después de su parcial regreso a Europa, el abate Suger – amigo entrañable de Bernardo-, en 1137 inicia la reconstrucción de la abadía de Saint-Denis, dando origen a un estilo arquitectónico desconocido hasta entonces, el estilo o arte gótico, que permitirá la elevación de los techos en Iglesias y Catedrales y paradójicamente el adelgazamiento de sus muros. ¿Qué es lo que han redescubierto, para nosotros, los templarios? Entendemos que se trata del “Número Sagrado o “Número de Oro”, ya conocido por egipcios y pitagóricos, luego extraviado y recuperado por ellos y más tarde empleado por el gran Leonardo da Vinci al representar al hombre, como se verá más abajo. Antes de intentar su explicación, dejaremos en claro algunos equívocos. No nos referimos al Número áureo, entendiendo por tal al ciclo lunar de 19 años en el que las fases de la luna se vuelven a suceder en los mismos días del año. Descartamos asimismo al número 1,666 dado como Número Sagrado por algunos autores[2]. El Número Sagrado o de Oro es 1,618 y su derivado el Triángulo de Oro fue utilizado por los egipcios en la construcción de la pirámide de Keops o Cheops. Si hacemos una sección de la misma, si la base es =1, la hipotenusa es = 1,618 y la altura =1,272006 = raíz cuadrada de 1,618. Esa relación fue utilizada asimismo por las Compañías del Santo Deber, las compañías de constructores dependientes del Temple en las construcciones de Catedrales. Si hilamos un poco más fino podemos ver que la tangente del ángulo que tienen las caras de la pirámide de Keops, que es casi 52 grados, justamente es 1,273, con lo que podemos imaginar que los que construyeron las pirámides – y nuestros templarios- conocían las medidas de la Tierra. Podríamos ir aún más allá y tratar de encontrar una relación terráquea.

El diámetro de nuestra Tierra es aproximadamente de 12.720 Km., lo que dividido por 10.000 nos da 1,272, que como dijimos es la raíz cuadrada del Número Sagrado. Casualidad o no, la altura del Montsalvage, de triste historia en la Cruzada contra los Cátaros u donde se dice estaba guardado el santo Grial, es precisamente de 1.272 m. El Número Sagrado es además la relación entre la superficie del círculo y la superficie de un cuadrado cuyo lado sea igual al diámetro del círculo. También es el que corresponde a la relación entre el lado de un pentágono y una diagonal cualquiera. Por otro lado si multiplicamos la raíz del Número de Oro por 2 nos da exactamente la medida de la pulgada en centímetros.

En el ámbito de las dimensiones y proporciones humanas; la altura total dividida por la distancia del ombligo al suelo o también el largo total del brazo hasta la punta del dedo medio dividido por el largo de antebrazo hasta la punta del dedo medio arroja similares resultados ( = 1,6), equivalentes al Número de Oro. Algún tiempo después de la presencia en descubierta de los templarios, un matemático de nombre FIBONACCI – e ignoramos si era templario encubierto- elaboró una serie de números: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987, etc. La serie surge de la suma de dos números, obteniendo así el tercero; por ej.: 1+2=3; 233+377=610, etc. Ahora bien, si nosotros a esa suma de dos números así obtenidos, lo dividimos por el último número sumado, nos da otro número que en la medida que aumentemos en la serie tiende cada vez más a acercarse al 1,618. Parece ser que un productor de conejos hizo una proyección de cual sería su producción partiendo de una yunta y el resultado coincide con la serie. En el Capítulo LOS TEMPLARIOS EN AMÉRICA, hemos comentado el que hemos llamdo número de Posnansky, que habría sido utilizado por los indígenas americanos en la construcción de los monumentos de Tiahuanacu y cuyo valor sería 1,6151, muy próximo al 1,618 y como deciomos en ese lugar, con despreciable diferencia estadística, P < 0,002. Todas estas relaciones en nada extrañarán a los iniciados en los conocimientos pero entendemos que serán útiles para aquellos que se encuentran en un momento psico-espiritual receptivo, en que sus ojos se abren y sus oidos están dispuestos a escuchar. Refirman, en todo caso, la vieja divisa del Temple: Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo da Gloriam.

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[1] Cit. por Sède, Gerard de. Los Templarios están entre nosotros, Sirio, 1985, Málaga, pág. 177

[2] Guinguand, Maurice. El Oro de los Templarios. Apóstrofe, 1996, Barcelona, pág. 19. Cuaderno templario marzo 2003

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ANTROPOSOFIA

Posted by cosmoxenus en 1 junio 2006

La Ciencia Espiritual de Orientación Antroposófica fundada por RudoIf Steiner (1861-1925) busca despertar en la humanidad el anhelo de busca el Perfeccionamiento Interior del Ser Humano.

En el presente ya se encuentran establecidas y bien acreditadas las distintas instituciones culturales fundamentadas sobre principios antroposóficos. Son bien conocidas las escuelas Waldorf, la Medicina antroposófica, la Agricultura biológico dinámica, la Euritmia y otros resultados prácticos de la Antroposofía.

Tiene su centro en el Goetheanum en Dornach, Suiza, con la Escuela Superior Autónoma para la Ciencia Espiritual. Se formaron Sociedades Regionales en la mayoría de los países del mundo occidental incluida toda Sudamérica. La obra de Rudolf Steiner encuentra su expresión literaria en sus libros básicos, a los cuales se suman las muchísimas conferencias ya publicadas y las que aún faltan editar.

Un mundo completamente nuevo, antes desconocido, se revela a los ojos interiores de quien, por primera vez, contempla el sublime mundo espiritual y suprasensible. Así, el hombre se percata de un mundo superior, el cual es la verdadera causa de nuestro mundo sensible.

Comprende el significado del ser y del universo y siente la inmensa alegría de saberse protagonista del gran plan de evolución cósmica, el cual poco a poco empieza a revelar sus secretos en lo más profundo del alma.

Rudolf Steiner nació el 27 de febrero de 1861 en Kraljevic, una pequeña ciudad en los límites de Austria y Hungría.

Dotado desde su infancia de capacidades clarividentes, su inmenso genio le capacitó para estructurarlas y regirlas mediante el poderoso intelecto del que se hallaba provisto. De esta manera fue elaborando una renovadora concepción del mundo y de la realidad, como nunca había sido expuesta a la consideración del pensamiento occidental.

Divulga un Conocimiento que denominó Enseñanza Antroposófica la cual implica las bases para una completa Civilización y Cultura dentro de la próxima Nueva Era.

Comenzó a desarrollar la parte más incipiente de su creativo en una trabajo línea filosófica, con la obra VERDAD Y CIENCIA, que el doctorado en le valió filosofía por la Universidad de Rostock, a la cual FILOSOFIA DE LA LIBERTAD. En este libro, postulaba su tesis el pensamiento acerca de que podía llegar a utilizarse como un órgano de Mundo percepción en el Espiritual. Así a los 29 años comenzó su trabajo más archivos sólido, con los de Goethe, lo que parece que le dio oportunidad de pensamiento asimilar el esotérico Rosicruciano del prestigioso autor, por el una cual sentía considerable inclinación.

Devoto de la meditación, a la cual definía como – Esa experiencia del hombre total, por medio de la cual se alcanza el Mundo Espiritual, mucho mejor que mediante las ideas- dio una primera conferencia esotérica en un círculo teosófico, invitado por el Conde Brockdorff, como consecuencia de haber leído éste un artículo de Steiner acerca del relato esotérico del Goethe, LA SERPIENTE VERDE Y EL HERMOSO LIRIO. Así se inició una colaboración de diez años con la Sociedad Teosófica, habiendo sido presentado a los dirigentes, Annie Bessant y el Coronel Olscott, y estableciéndose una relación inicial de mutuo aprecio, que culminó concediendo a Steiner la presidencia de la Rama Alemana de la S.T.

No obstante, y desde un principio, Steiner se reservó el derecho de hablar únicamente acerca de aquellos extremos que él hubiera podido comprobar personalmente, por medio de su propia investigación clarividente en los mundos espirituales. En el año 1909, como consecuencia de la declaración de Krishnamurti como el Cristo Reencarnado, por parte de Annie Bessant (afirmación más tarde desmentida por el propio Krishnamurti) Steiner se desvinculó de la S.T. y estableció su propio sistema de estudio, bajo la denominación de Antroposofía.

En el terreno del Sendero Iniciático, Steiner recalca que las técnicas deben ser adaptadas a las necesidades del moderno hombre occidental.

Señala que las características propias de este camino exigen un considerable perfeccionamiento moral antes de profundizar en el conocimiento técnico y teórico. En cuanto a sus descripciones del proceso de evolución de la Tierra, Steiner analiza lo descubierto mediante la observación de los Registros Akásicos. La experiencia espiritual más íntima de Steiner fue su percepción del acontecimiento del Gólgota, o la crucifixión, mediante la cual se introdujo en nuestro planeta el específico impulso Crístico que permitió equilibrar las influencias perturbadoras de las Entidades Oponentes a la Evolución, Luciféricas y Ahrimánicas. El estudio clarividente de los acontecimientos relatados en los Evangelios, permitió a Steiner el establecimiento de unas profundísimas bases esotéricas para el Cristianismo. Bases que, más tarde, serían utilizadas para la fundación de la llamada Comunidad Cristiana. A lo largo de sus años de máxima actividad, Steiner marcó pautas invaluables en los ámbitos de las matemáticas, astronomía, ciencia, medicina, educación, teología, filosofía, drama, danza, economía, política, agricultura, ganadería, y en todos y cada uno de los más diversos ámbitos del pensamiento y el esfuerzo humano. Personalidad polivalente y universal, únicamente cabría compararla con el inmenso genio de Leonardo Da Vinci.

Fuertemente sensibilizado por las destrucción de su obra maestra, el famoso Goethaneum, construcción totalmente realizada en madera, bajo los mismos principios que rigen la convección de un violín, y que estaba destinada a ser un centro de estudio y de reunión de investigadores espirituales de todo el mundo, que fue incendiado por un grupo de nazis poco antes de declararse la Segunda Guerra Mundial.

Rudolf Steiner desencarnó el día 30 de marzo de 1925.

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LOS TEMPLARIOS Y EL NÚMERO SAGRADO O DE ORO

Posted by cosmoxenus en 1 junio 2006

Fr Horacio A. Della Torre y Guillermo Amadeo Dixon

Es de suponer que Hugo de Payns o Paganis, un noble ya maduro originario de la Champaña francesa o de Cataluña –según últimas investigaciones-, cuando conjuntamente con Saint-Omer asume la fundación de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo en el corazón de Tierra Santa, Jerusalén, no hace más que llevar a la práctica un mandato de la mente más preclara de la Edad Media, Bernardo de Claraval. Tal vez, es cierto, en “dualidad” –figura luego tan típica del Temple- con Esteban de Harding. Se ha dicho de Bernardo que ha sido el último druida y que todo el conocimiento del santo conocimiento derivó de haber bebido tres gotas de leche de una Virgen Negra; hay un cuadro pintado por el artista Alonso Cano, que puede verse en el Museo del Prado de Madrid.

Esta tradición puede ser tomada así literalmente o ser interpretada desde un punto de vista alquímico. En el vocabulario hermético de los alquimistas, la “leche de la Virgen” designa al agua mercurial, base indispensable para la obtención y fabricación de la piedra filosofal. Así el famoso alquimista Basile Valentín, dirá “Cuando la piedra está hecha y preparada con verdadera leche de la Virgen, toma una parte de ella y hace puro y excelente oro”[1]. Bajo esta nueva óptica podemos interpretar que el gran Santo había hecho al menos la excelsa preparación interior del alquimista que le había permitido lograr transformar su esencia en el más noble de los metales, el oro, entendiéndose todo ello en un sentido espiritual. Resulta además curioso que los Pobres Caballeros de Cristo reciban como dádiva por su pobreza el permiso para alojarse en las ruinas de lo que fuera el Templo de Salomón. ¿ Es que no había otro predio en mejores condiciones en el que se pudieran cobijar? ¿ O debemos mas bien pensar que por algo les fue dado y que entonces el rey Balduino II procedía de esa manera de acuerdo a un plan preestablecido? El hospedaje en el Templo – del que deriva luego el nombre de templarios- permite a los nueve caballeros, durante nueve años, una prolija investigación y búsqueda arqueológica, poniendo al descubierto – entre las cosas sabidas- la enorme caballeriza de Salomón que podía alojar 2000 caballos o 1500 camellos.

La búsqueda es incesante durante más de 3000 días, el tiempo que allí permanecen en soledad y absoluta posesión de las ruinas del Templo. No sabemos a ciencia si encontraron el Arca de la Alianza o las Tablas de la Ley – como pretenden algunos de los neotemplarios-, lo que sí podemos asociar es que otros nueve años después de su parcial regreso a Europa, el abate Suger – amigo entrañable de Bernardo-, en 1137 inicia la reconstrucción de la abadía de Saint-Denis, dando origen a un estilo arquitectónico desconocido hasta entonces, el estilo o arte gótico, que permitirá la elevación de los techos en Iglesias y Catedrales y paradójicamente el adelgazamiento de sus muros. ¿Qué es lo que han redescubierto, para nosotros, los templarios? Entendemos que se trata del “Número Sagrado o “Número de Oro”, ya conocido por egipcios y pitagóricos, luego extraviado y recuperado por ellos y más tarde empleado por el gran Leonardo da Vinci al representar al hombre, como se verá más abajo. Antes de intentar su explicación, dejaremos en claro algunos equívocos. No nos referimos al Número áureo, entendiendo por tal al ciclo lunar de 19 años en el que las fases de la luna se vuelven a suceder en los mismos días del año. Descartamos asimismo al número 1,666 dado como Número Sagrado por algunos autores[2]. El Número Sagrado o de Oro es 1,618 y su derivado el Triángulo de Oro fue utilizado por los egipcios en la construcción de la pirámide de Keops o Cheops. Si hacemos una sección de la misma, si la base es =1, la hipotenusa es = 1,618 y la altura =1,272006 = raíz cuadrada de 1,618. Esa relación fue utilizada asimismo por las Compañías del Santo Deber, las compañías de constructores dependientes del Temple en las construcciones de Catedrales. Si hilamos un poco más fino podemos ver que la tangente del ángulo que tienen las caras de la pirámide de Keops, que es casi 52 grados, justamente es 1,273, con lo que podemos imaginar que los que construyeron las pirámides – y nuestros templarios- conocían las medidas de la Tierra. Podríamos ir aún más allá y tratar de encontrar una relación terráquea.

El diámetro de nuestra Tierra es aproximadamente de 12.720 Km., lo que dividido por 10.000 nos da 1,272, que como dijimos es la raíz cuadrada del Número Sagrado. Casualidad o no, la altura del Montsalvage, de triste historia en la Cruzada contra los Cátaros u donde se dice estaba guardado el santo Grial, es precisamente de 1.272 m. El Número Sagrado es además la relación entre la superficie del círculo y la superficie de un cuadrado cuyo lado sea igual al diámetro del círculo. También es el que corresponde a la relación entre el lado de un pentágono y una diagonal cualquiera. Por otro lado si multiplicamos la raíz del Número de Oro por 2 nos da exactamente la medida de la pulgada en centímetros.

En el ámbito de las dimensiones y proporciones humanas; la altura total dividida por la distancia del ombligo al suelo o también el largo total del brazo hasta la punta del dedo medio dividido por el largo de antebrazo hasta la punta del dedo medio arroja similares resultados ( = 1,6), equivalentes al Número de Oro. Algún tiempo después de la presencia en descubierta de los templarios, un matemático de nombre FIBONACCI – e ignoramos si era templario encubierto- elaboró una serie de números: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987, etc. La serie surge de la suma de dos números, obteniendo así el tercero; por ej.: 1+2=3; 233+377=610, etc. Ahora bien, si nosotros a esa suma de dos números así obtenidos, lo dividimos por el último número sumado, nos da otro número que en la medida que aumentemos en la serie tiende cada vez más a acercarse al 1,618. Parece ser que un productor de conejos hizo una proyección de cual sería su producción partiendo de una yunta y el resultado coincide con la serie. En el Capítulo LOS TEMPLARIOS EN AMÉRICA, hemos comentado el que hemos llamdo número de Posnansky, que habría sido utilizado por los indígenas americanos en la construcción de los monumentos de Tiahuanacu y cuyo valor sería 1,6151, muy próximo al 1,618 y como deciomos en ese lugar, con despreciable diferencia estadística, P < 0,002. Todas estas relaciones en nada extrañarán a los iniciados en los conocimientos pero entendemos que serán útiles para aquellos que se encuentran en un momento psico-espiritual receptivo, en que sus ojos se abren y sus oidos están dispuestos a escuchar. Refirman, en todo caso, la vieja divisa del Temple: Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo da Gloriam.

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[1] Cit. por Sède, Gerard de. Los Templarios están entre nosotros, Sirio, 1985, Málaga, pág. 177

[2] Guinguand, Maurice. El Oro de los Templarios. Apóstrofe, 1996, Barcelona, pág. 19. Cuaderno templario marzo 2003

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