El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

EN TORNO AL " ENIGMA SAGRADO "

Posted by cosmoxenus en 13 mayo 2006

Sarastro ( Dr. Carlos Raitzin )

Hablar de religión supone necesariamente efectuar un distingo claro, taxativo y terminante entre dos aspectos de la vida religiosa muy claramente diferenciados y opuestos entre si. El primero hace a la adoración de Dios y al mejoramiento del ser humano por medio de la práctica religiosa. Esta se lleva a cabo en si misma y por si misma y merece todo el encomio en tanto la intolerancia no se halle presente.

Pero cuando la religión se torna el pretexto para dar rienda suelta a la vorágine de la

ignorancia, el fanatismo y la superstición o cuando el individuo religioso, por serlo, pretende tener derecho a la intolerancia y a la separatividad, cuando la fe se transforma solo en la pantalla que encubre ansias de poder y de riqueza, digamos sin rodeos que ese tipo de religión es despreciable, lo mismo que cuando la religión lleva a suponer que un determinado grupo humano es superior a los demás o bien que es dueño de la verdad o que es el preferido por Dios.

Naturalmente el segundo grupo de personas religiosas es, por desgracia, muchísimo más numeroso que el primero, y resulta en definitiva en la práctica que las religiones organizadas no unen a los hombres con Dios como debieran sino solamente entre sí y en contra de otros grupos humanos.

A esta altura de la historia humana es menester comprender que, creamos lo que creamos, eso no nos hace avanzar ni un milímetro hacia la Meta Suprema de la existencia humana.

Creer no es saber y la humanidad debe comprender por fin que si cada uno tiene derecho a creer u opinar lo que le plazca otros tiene derecho a creer exactamente lo opuesto siempre que ambos no causen daño con y por ello a los demás.

Por otro lado quien sabe algo realmente no necesita creerlo. El saber está más allá de cualquier creencia y, lo que es más grave, el que dice creer está confesando que en realidad ignora. Creencia e ignorancia son hermanas inseparables y en suma cree el que no ha alcanzado el conocimiento positivo y cierto de ese algo en que cree..

Hoy, al abordar un tema tan intrincado y apasionante como es del “Enigma Sagrado”, no cabe duda que cometo una doble temeridad. En primer lugar, es temerario el abordar una cuestión de este género pues se corre el riesgo de provocar los desbordes de los fanáticos y los intolerantes. La segunda osadía es pretender abarcar un tema tan vasto y que ha merecido se le dedicaran tantos libros y tantos artículos en una sola conferencia. Por ello es que nos centraremos en los aspectos esenciales del asunto aportando de paso hechos nuevos que resultan de marcado interés y remitiendo a la copiosa bibliografía para mayores detalles.

Solo le pido a la audiencia analizar conmigo estos problemas con una mentalidad amplia, flexible y universal.

Debería aquí, dado que católico significa universal, pedirles una mentalidad católica, lo cual por supuesto no tiene nada que ver con la sectaria Iglesia Romana.

Digamos ahora algo sobre los problemas que abordaremos hoy aquí destinando esta síntesis a quiénes no leyeron “El Enigma Sagrado”.

La figura de Jesucristo nos inspira el mayor de los respetos como Maestro de la Jerarquía y como Avesha-Avatar. Se designa así en el marco de la Tradición Iniciática al Maestro que en forma temporaria sirve como canal e instrumento de la Divinidad, la que se manifiesta por medio de dicho Maestro. Pero poseyendo naturaleza humana, por elevado que fuera su rango espiritual, nada de extraño tiene ni puede ser motivo de escándalo para nadie que se haya casado y tenido descendencia. Si a nadie escandaliza en la India que el Avatar Rama haya tenida como consorte a Sita y el Avatar Sri Krishna tuviera como consorte a Radha que tiene de censurable que Jesucristo tuviera como consorte a María Magdalena? O es que se pretende torcer la historia imponiendole un celibato irreal y antinatural para que los frailes no protesten? Recordemos de paso que la única razón real y profunda del celibato eclesiástico es conservar los bienes materiales de la Iglesia Católica.

Para comprender esta situación bueno será pasar revista a la posición de los cristianos primitivos respecto de la mujer, del amor y del matrimonio. Marción, cristiano gnóstico de gran predicamento, solo permitía los sacramentos a las virgenes, las viudas y las parejas casadas que se abstenían del sexo, Julio Casiano, otro gnóstico de renombre, sostenía que los seres humanos se asemejan a las bestias durante la relación sexual y que Jesús había venido al mundo para evitar que los humanos copulasen, San Ambrosio alentaba a que todo matrimonio fuera casto y contemplativo , tomando conciencia según el de la esclavitud y servidumbre del amor conyugal. Taciano sostenía que la relación sexual era invención del demonio y que la vida cristiana era inconcebible sin virginidad, Orígenes, uno de los Santos Padres, tanto abominaba del sexo que se castró a si mismo. Es fácil darse cuenta como a tales mentalidades les resultaba imposible concebir que Jesús había llevado una vida normal en tal sentido…

Este es el primer problema que deseamos analizar hoy aquí exhibiendo argumentos y hechos concretos precisamente en favor de esa posibilidad.

El segundo problema es establecer si efectivamente Jesucristo fue el fundador de un Linaje Sagrado a través de la carne y la sangre y si ese Linaje se continúa efectivamente hasta el día de hoy. El tercer problema es establecer si efectivamente existió y/o existe una Orden, el Prieuré de Sion, efectivamente dedicada a proteger a dicho Linaje Sagrado a lo largo de los siglos. En conexión con este último tema resulta del mayor interés indagar si existieron otrora conexiones de dicho Prieuré de Sion con la Orden del Temple. En la actualidad tales conexiones son inexistentes.

Estos son precisamente los interrogantes que planteó la hoy ya muy famosa obra de Lincoln, Baigent y Leigh “El Enigma Sagrado” que hoy nos ocupa.

No es fácil sintetizar estos asuntos y problemas en la medida necesaria y menos aun hallar evidencias satisfactorias que resulten al menos semipruebas de una afirmación o de la contraria. El esquema de la línea de pensamiento a seguir aquí es el de reunir indicios que hagan plausible una u otra conclusión. No cabe esperar pruebas lógicas de una naturaleza taxativa y terminante dada la naturaleza y antigüedad de los hechos considerados.

No olvidemos que para muchos estudiosos aun la existencia histórica de Jesucristo es cosa discutible a la fecha.

En rigor, la técnica de reunir indicios es la seguida por Lincoln, Baigent y Leigh en su ya célebre “Enigma Sagrado” y en la (menos feliz) continuación “El Legado Mesianico”. Al respecto dice críticamente Gérard de Sède que, en primer lugar, todo el asunto ha terminado por quedar terriblemente embrollado y en esto es menester coincidir con él. En segundo lugar afirma de Sède que la metodología seguida por los tres autores ingleses mencionados tiene poco de lógica pues se apoyan continuamente en peticiones de principio, es decir postulando hechos de los que se deducen fácilmente las consecuencias que ellos quieren extraer. Esto no es del todo justo pues entre esos hechos hay algunos evidentes y sólidos que vale la pena rescatar.

Y, por otro lado, de Sède no procede con total buena fe ni mucho menos. Para probar esto baste mencionar que el se cuida en sus ultimas obras de no mencionar un libro anterior suyo de título “La Race Fabuleuse” (ediciones “J’ai lu”, actualmente agotado) donde la colaboración del aspirante al trono de Francia Pierre Plantard de Saint Clair es demasiado obvia. Recordemos que este Pierre Plantard era o es en la actualidad el Gran Maestre del Prieuré de Sion. En esa obra hoy silenciada y ocultada, de Sède se ocupa extensamente del linaje de los Blankenstein, procedente del cielo y a nadie se le escapa que de los Blankenstein a los Blanchefort, familia descendiente de los merovingios, solo hay un paso muy pequeño. También olvida de Sède la muy amplia intervención de Pierre Plantard de Saint Clair en su otra obra “Les Templiers sont parmi nous” (mal traducida al castellano) y así siguiendo…

Como la investigación de los hechos y la búsqueda de la verdad no pueden depender de afectos y de odios bueno será tomar cum grano salis las afirmaciones de autores que tengan algún interés personal en todo esto asunto y mirar las cosas con un espíritu de orden que permita poner en claro lo que se sabe realmente.

Para mi la historia comenzó en 1980 en Buenos Aires, cuando, por circunstancias extrañas, cayó en mis manos la copia de una antigua cruz templaria francesa que exhibía en su centro un escudo con la flor de lis. En esa época la obra de Lincoln, Baigent y Leigh aún no había aparecido (data de 1982 y la edición española de 1985) y todo no pasó de ser una curiosidad pues nada sabía yo del Prieuré de Sion (ni siquiera que esa organización existía). Me limité a suponer que la cruz original databa de los tiempos de las Cruzadas, cuando las relaciones entre el Temple y la corona francesa eran aun cordiales y estrechas. Pero la cosa no iba a parar en esto. En 1986 llegó a mis manos, esta vez diría por derecho propio, una segunda cruz templaria muy notable junto con su banda de honor que antes habían pertenecido a Domingo Santamarina, presidente chileno del siglo pasado en tiempos de la guerra del Pacífico y Caballero Templario. No había lises en esta cruz. Por fin, en 1995, me tocó recibir de manos de hermanos templarios una tercera cruz templaria muy antigua proveniente de la Orden del Cristo de Portugal, Es sabido que esta última Orden fue creada por el rey de Portugal para dar asilo a los nobles caballeros del Temple cuando la maldad y la codicia de Philippe le Bel, rey de Francia, y del Papa Clemente V les llevaron a destruir la Orden del Temple. Pero no pudieron lograr del todo sus inicuos propósitos. “Post fata resurgo! dice uno de los lemas templarios y la filiación se conserva celosamente hasta hoy en muchos paises, incluyendo la Argentina. En esta tercera cruz se observan cuatro flores de lis en cada uno de sus brazos. Y es esto lo que lleva a reflexionar pues tal símbolo se adoptó precisamente en uno de los reinos que dio mayor protección y facilidades a los caballeros templarios para sobrevivir tras la tragedia.

Pues bien, la flor de lis no es símbolo casual y bien explican esto Lincoln, Baigent y Leigh en sus libros. Si se la examina se observará que forma un hexagrama, lo cual a las claras es una alusión a la Casa de David y sus sucesores como reyes de Israel. De aquí al Linaje Sagrado hay un paso pequeño pues todo el mundo sabe que, de acuerdo a la tradición evangélica, Jesucristo era descendiente de David. Y los lises figuran en el emblema del Prieuré de Sion, de acuerdo a Pierre Plantard y a los tres autores ingleses. Pero con esto no basta pues tales hechos son solo indicios, si bien muy interesantes. Lo que faltaba era documentación antigua del Prieuré que estableciera fehacientemente su conexión con la Orden del Temple, conexión que, repito, ya no existe más. La existencia del Prieuré fue, al parecer, secreto siempre muy bien guardado.

Lo más antiguo que se había dado a conocer eran documentos firmados por Jean Cocteau, que fue Nautonnier o Gran Maestre del Prieuré en este siglo. Eso no es mucha antigüedad por cierto y hacía falta algo más contundente y añoso. Finalmente se dio a conocer algo muy notable, algo así como una filtración de información, y fue a través de una novela checa del siglo pasado, Vale la pena explayarse sobre este hecho, mal conocido en nuestro medio, pues no figura en la edición española del “Enigma Sagrado”. Solo fue dado a conocer recién en la nueva edición inglesa, aparecida en enero de 1996 en Londres.

Naturalmente el citar una novela como fuente de documentación puede merecer graves críticas por parte de historiadores severos e …irreflexivos. Pero vale la pena hacer una reflexión al respecto y dar un buen ejemplo. Muchas veces las novelas de corte histórico-político son escritas por personas que se enteraron de algo y construyen una historia en torno de ese hecho. La forma novelada entraña menos compromisos personales y suele ser más amena que un serio y documentado ensayo histórico con voluminoso aparato crítico de notas y bibliografía. He tenido en ese sentido una notable experiencia en el pasado. Es sabido que eruditos e historiadores oficiales jamás pudieron llegar mas que a conjeturas sobre el origen y naturaleza del Baphomet atribuido a los templarios. Cada uno de esos historiadores repite al respecto las tonterías de sus predecesores y agrega otras nuevas de su propia cosecha.

Sin embargo, y dado mi afán por conocer más a fondo este viejo y olvidado asunto, los misteriosos caminos de la causalidad me ayudaron en forma inesperada. Cayó en mis manos una novela francesa editada en 1837, obra de un tal M. J. Brisset y titulada “Les Templiers”. Allí encontré la descripción de un ritual muy secreto del siglo XIII, de corte político, el que debió haber enfurecido en su momento a papas y a reyes. Es probable que haya sido una de las causas que llevaron a la tragedia de la Orden.

Como volqué mi hallazgo en un artículo fui criticado por los enanos mentales de siempre. Pero posteriormente hallé notable confirmación de mis sospechas al hallar que en el pueblo navarro de Ochagavía se practica hasta el día de hoy una supervivencia “suavizada” de este ritual. Esto lo cuenta Rafael Alarcón H. en su obra “La otra España del Temple” y me ocupo más extensamente de ello en otro artículo.

Tras este prolegómeno necesario pasemos a ocuparnos de esa “filtración de información” en una novela checa y a la que antes aludía. Este descubrimiento fue hecho por Sonia Kanikova, especialista en literatura del este de Europa y co-editora de un libro sobre el tema. Se trata de una novela de Prokop Chocholausek (1819-1864) titulada (en traducción) “Los templarios en Bohemia” y publicada en 1842. El autor, totalmente desconocido en nuestro medio, parece haber sido una versión checa de Sir Walter Scott, muy documentado sobre temas de caballería pero de estilo más bien lamentable en sus escritos. Y he aquí la sorpresa dado que el Prieuré de Sion se denominó hasta 1188 Orden de Sion, es decir mientras duró su alianza con el Temple. En ese año se produjo la ruptura entre ambas Ordenes tras el episodio de la tala del olmo y la Orden de Sion pasó a ser el Prieuré. De acuerdo a Lincoln. Baigent y Leigh se han encontrado viejas actas de la Orden de Sion de los siglos XI y XII pero no las dan a conocer. Luego se pierde toda traza desde el siglo XVII hasta nuestro siglo XX. Lo que no figura en ningún documento ni monumento es el nexo entre ambas ordenes.

De acuerdo al autor checo Chochousek, al comienzo de las Cruzadas nueve caballeros bajo el liderazgo de Hughes de Payn o Payens se establecieron ellos mismos como Caballeros de Sion u Orden de Sion. Ellos eran el núcleo secreto de la Orden del Temple que fue creada como su fachada (siempre de acuerdo a Chochousek). El saludo entre los dignatarios de esta oculta Orden era “Gloria a Sion!”. El nexo entre el Temple y la Orden de Sion desde los origenes, nexo sobre el que faltaban pruebas, aparece como claramente establecido en esta novela que data de hace más de siglo y medio, Lo que decía Chochousek concuerda exactamente con las afirmaciones del Prieuré. Recordemos que esos nueve caballeros liderados por Hughes de Payens y a los que alude Chochousek son los que figuran oficialmente como fundadores de la Orden del Temple con el aliento y bendición de San Bernardo de Clairvaux. La pregunta obvia es como y de donde obtuvo Chochousek tales informaciones?

Hacia fines de 1983 llegaron a mi poder dos obras españolas muy remarcables. Todo indicaba que su redacción era anterior o al menos simultánea con la del “Enigma Sagrado”. Se trataba de “María Magdalena” de Manuel Asensio (sin fecha) y “El desvelamiento de la Revelación” de Rafael Hereza (1981), ambas editadas por La Rama Dorada de Madrid.

Ahora el misterio de la causalidad me hacía poseedor de estos raros libros. Ambos son obra de teólogos expertos y ambos, mediante exégesis minuciosa de los textos denominados canónicos del Nuevo Testamento, desembocan en la misma conclusión: María Magdalena debe ser considerada la Eva del Nuevo Testamento, esposa de Jesucristo y madre de sus hijos. Para llegar a esto hacen gala de erudición en materia bíblica y profusión de citas de obras de teólogos católicos y protestantes. Como no soy teólogo ni quiero serlo dejaré esto de lado: no creo que los temas que nos preocupan aquí puedan probarse o refutarse con argumentos teológicos.

Las menciono para apuntar que dentro de la ortodoxia católica no han faltado quiénes han sostenido la tésis del “Enigma Sagrado”, aún cuando en los dos libros españoles citados falta obviamente el Nihil Obstat de la censura eclesiástica. Cabe preguntarse asemás si la aparición de estos libros como tambien la del de Merens, del que luego me ocupo, no son una preparación para lo que viene con un toque premonitorio de lo que forzosamente ha de descubrirse en algún momento, Como afirma el viejo dicho criollo: “El miedo no es tonto”.

Más tarde aparecería otra obra del francés Bernard Merens, tambien ceñida a la ortodoxia católica, titulada “María Magdalena, hija de Eva y de la Gracia” (Planeta/Documento, 1989) que apunta exactamente en la misma dirección. Merens sostiene la tésis que se ha hecho ya clásica y mayoritaria,

María pecadora, María de Betania, hermana de Marta y de Lázaro y María de Magdala o Magdalena son la misma persona, La liturgia de la Iglesia ha afirmado esto mismo desde hace muchos siglos.

Y es más, pues la misma persona es designada tambien como María Salomé, pasando de este modo a constituir la figura femenina central del Nuevo Testamento y la más mencionada por los cuatro evangelios denominados canónicos. Ante la pregunta de como la misma María Magdalena pudo ser tratada de mujer pecadora hoy la respuesta más plausible es que se trata de una interpolación tardía, motivada por la lucha de ambiciones entre el linaje de la sangre y el linaje de la fe o eclesiástico romano. No olvidemos que el Nuevo Testamento canónico ha sido interpolado y adulterado innumerables veces. Un estudio reciente llevado a cabo en los EE.UU. por medio de computadoras sobre textos evángelicos que databan del 100 al 600 d.C. evidenció que por lo menos había huellas de setenta y cinco personas distintas que habían intervenido en la redacción. Esto hace que la credibilidad histórica de tales evangelios sea por cierto mínima.

En 1993 aparece en inglés (y al año siguiente en castellano) una obra de gran interés de Margaret Starbird titulada “María Magdalena, esposa de Jesús?”. Los pocos ejemplares pronto volaron de librerías, no se sabe si por obra de voraces lectores o de manos sectarias que los hicieron desaparecer. Esta obra merece una lectura particularmente detallada pues ello nos conducirá a muy notables hallazgos y evidencias. No me ocuparé aquí de la tradición del Santo Grial (o Sang Rial, la Sangre Real) pues ya lo hice extensamente en una conferencia anterior sobre la tradición caballeresca. Baste decir que esa tradición de María Magdalena que llega a las Galias escoltada por José de Arimatea y portando el Grial es hoy, a la luz de lo que se sabe, puramente simbólica. La Iglesia omite toda mención en su propia tradición del Santo Grial pues no le conviene. Es la lucha que hasta hoy subsiste entre los herederos de Simón Pedro y los de María Magdalena, los herederos de la fe y los herederos de la Sangre. En la obra de Starbird merece especial mención el estudio que dedica a los Arcanos del Tarot como mensaje cifrado del Linaje Sagrado y el Santo Grial. No resulta pues extraño que la Iglesia haya condenado en su momento el Tarot no como expresión de vicio y decadencia sino como algo HERETICO.

El gran acierto de Margaret Starbird es haber detectado en su obra, y pese a carecer ella de formación especial al respecto, un secreto vital de la Tradición Esotérica. Vale la pena detenerse en esto pues forma parte de la Enseñanza de todos los Santuarios Iniciáticos. Este secreto es la inseparabilidad en Dios del aspecto masculino y del aspecto femenino. Los Maestros hindúes insisten especialmente, por ejemplo, en que el que adora a Shiva separado de Su Shakti Parvati fracasará en su intento y no alcanzará la Suprema Meta Espiritual. Es que la Shakti, aspecto femenino, es en todas las formas tradicionales la personificación de la Energía y Poder de Dios. Pero hay más y esto tambien es de tremenda importancia. En un texto sagrado de la India, el Sanatana Dharma Dipika, se revela como las Encarnaciones o Avataras del Logos Terrestre, Sri Bhagavan Narayana, siempre están acompañadas de la Encarnación de su Shakti, Sri Yoga Devi, su Shakti y consorte. Esto explica un principio universal y Jesucristo no fue la excepción. Así se aclara porqué los iniciados medievales veneraban a María Magdalena como Reina y Señora antes que a María, madre de Jesús. Pero la Iglesia se encargó de hacer desaparecer ese culto a Magdalena, reemplazándolo por el otro, Detrás de ello había solamente razones políticas.

Desgraciadamente Lincoln, Baigent y Leigh (lo mismo que muchos otros autores posteriores) han oscurecido todo el asunto pues parecen estar más interesados en el oro templario, en las reliquias escondidas del Templo de Jerusalén y en las consecuencias políticas tremendas de todo el asunto que en los tesoros espirituales. Pero Margaret Starbird no se detiene en tales cosas y va derechamente al grano, presentando sus propios notables hallazgos. Desgraciadamente aquí, por razones de brevedad debemos renunciar a exponerlos y remitimos a su libro.

Muy clara es la situación con los evangelios gnósticos de Tomás y de Felipe, hallados en Nag Hammadi, Egipto en 1946. Estos documentos se hallaban perdidos desde fines del siglo I, época de su redacción y como fueron traducidos con escrupulosidad científica se puede confiar en que no han sido adulterados por ninguna mano interesada. Contienen algunos pasajes de crecido interés pero que pueden resultar escandalosos para oídos sectarios y fanatizados. Estos pasajes constituyen un verdadero punto de partida para las afirmaciones de Lincoln, Baigent y Leigh en su “Enigma Sagrado”.

Citemos en primer lugar al “Evangelio de Tomás”. Este contiene textualmente (versículo 61) “Jesús dijo: “Dos yacerán en una cama. Uno morirá y el otro vivirá”. Salomé (María Magdalena) Quien eres tú, hombre, que como si vinieras del único, has dormido conmigo y has comido de mi mesa?” “. El texto citado es bien explícito pero aún más lo es los que siguen provenientes del Evangelio de Felipe (versículos 11-13 y 16-17): “Hubo tres (mujeres) que caminaron siempre con el Señor: “María su madre y su hermana (o sea su tía María de Cleofás) y Magdalena que era su compañera. La madre de El y su hermana y su compañera eran todas María”, y luego sigue:

“Y la compañera (de Jesús) es María Magdalena. Y Jesús la amó más que a todos los discípulos y acostumbraba a besarla a menudo en la boca. El resto de los discípulos se ofendían por ello y expresaban su desaprobación. Le dijeron: “Por que la amas más que a todos nosotros?” . Y Jesús respondía: “Porque no os amo como a ella?”.

Resulta notable que estos evangelios del siglo I reservan a María Magdalena un papel mucho más importante que a la madre de Jesús. Vale la pena remitir una vez más al “Enigma Sagrado” en cuanto a su elucidación del misterio de las Virgenes Negras, las que indudablemente representan a María Magdalena. De este asunto extenso y muy complejo me ocuparé en una futura conferencia. Pero baste señalar aquí algo que suele pasar desapercibido. El Cantar de los Cantares se refiere a la esposa negra y durante siglos la Iglesia, siguiendo a San Bernardo de Clairvaux, ha identificado a esa esposa con María de Betania o sea María Magdalena. Que ambas personas son la misma es algo oficial para la Iglesia pues así lo proclamó el papa Gregorio I en el siglo VI. Y para completar la evidencia reiteremos que ese mismo coloso espiritual que fue San Bernardo de Clairvaux alentó a los nueve caballeros (incluyendo a su sobrino) a fundar la Orden del Temple a la que dio su Regla y dedicó su célebre carta titulada “A la nueva milicia”. Vale la pena recordar aquí que San Bernardo, quien no fue papa pues no lo quiso, fue iniciado en su juventud por los sacerdotes druidas, iniciación que transmitió a los caballeros del Temple.

En relación a María Magdalena debe decirse que la misma tradición eclesiástica afirma que se trasladó a las Galias para morir en Marsella alrededor del año 66 d. C. Extraigo este dato del diario “La Nación”, Sección Culto Católico-Santoral del día 22/7/1991. Esto se vería confirmado por ciertos libros de caballería que afirman que el Santo Grial fue llevado a las Galias por Santa María Magdalena escoltada por José de Arimatea. Naturalmente aquí las palabras Santo Grial deben comprenderse en el sentido de Santa Sangre o sea que esta leyenda debe interpretarse como que la descendencia física de Jesús se trasladó a las Galias y se continuó allí. Nos hemos ocupado ya de esta cuestión anteriormente, en nuestra conferencia sobre la Tradición Caballeresca y el Santo Grial.

Pero esta hermosa historia se iba a desmoronar cuando se produjo el hallazgo arqueológico no del siglo sino de los siglos y del que informó con algún detalle un solo medio periodístico en Buenos Aires. Me refiero a “Ambito Financiero” que, en su edición del 3/7/1995, dio cuenta en forma deformada del descubrimiento cerca de Jerusalén de una cripta, verdadero panteón familiar, donde se hallaron seis urnas vacías que habían contenido los restos mortales de Jesús, María, José, María Magdalena, Tadeo (presumiblemente hermano de Jesús) y Judas, hijo de Jesús según reza la inscripción en la correspondiente urna. Naturalmente esto echó por tierra los dogmas del catolicismo en relación con la Resurrección, Ascensión y también lo concerniente a la Asunción de María. Es además notable que la urna que contenía los restos de Jesús exhibía una cruz trebolada abajo de la cual se lee “Jesús, hijo de María y José”. Esto no se compadece con el dogma que afirma la concepción de Jesús por obra del Espíritu Santo. Para una versión más completa y exacta de este hallazgo colosal puede verse el importante libro “La Tumba de Dios” de Richard Andrews y Paul Schellenberger. El problema es determinar que se hizo de esos restos mortales. Con alta probabilidad se hallan en Europa donde fueron llevados por los Caballeros Templarios en una muy secreta misión.

Naturalmente la presencia de la urna de María Magdalena en ese panteón familiar robustece grandemente la presunción de su matrimonio con Jesucristo, máxime por cuanto se hallaban también presentes los restos de Judas, hijo de Jesús y (con alta probabilidad) de María Magdalena.

Claro está que este hallazgo colosal echa por tierra varias hipótesis y leyendas. Entre otras la de que Jesús murió en Cachemira y la mencionada de que María Magdalena murió en las Galias. Los traslados de restos en esas épocas lejanas eran cosa del todo imposible.

Tal hallazgo notable inspira por cierto reflexiones amargas en cuanto a la forma en que se escamotean las noticias y las verdades en la información periodística por parte de los intereses creados. Otro medio (el diario “La Nación”) solo publicó al respecto un breve suelto en el que resultaba imposible discernir de que se trataba realmente pues solo se mencionaba el “hallazgo de una tumba de los tiempos de la Sagrada Familia”. No hicieron por cierto gala con esto de una gran osadía periodística!

En otros paises, por ejemplo Brasil y Paraguay, no se informó hasta ahora nada por ningún medio. Queda la esperanza de que los navegadores de la Internet puedan obtener allí más informes al respecto y mucho agradeceré la dejen conocer al público para acabar con tanto escamoteo, engaño y mistificación. Y hay que destacar que la Iglesia argentina interfirió inmediatamente para que no se publicara nada más al respecto. El argumento que usan ahora los beatos para descartar el asunto es que la noticia no era seria puesto que en los medios nada más apareció al respecto. Obviamente podría ser esto el comienzo del fin de un gran negocio y modus vivendi basado en falsedades…

LA OBRA DE SIR LAURENCE GARDNER

Este corto trabajo pecaría de muy incompleto si no se hiciera referencia a la notable labor de Sir Laurence Gardner, quien ha completado lo iniciado por Lincoln, Baigent y Leigh, yendo mucho más lejos. Hoy se sabe incluso hasta los nombres de los hijos de Jesús y María Magdalena.

Como las obras de Gardner aún no han aparecido en castellano incluyo en este sitio web para comodidad de los visitantes una extensa conferencia suya en inglés que constituye un resumen extraordinariamente interesante de sus hallazgos. Recomiendo la lectura pues aporta grandes avances en el conocimiento de este asunto.

CONCLUSION

En el Srimad Bhagavad Gita el Mahavatar Sri Krishna afirma: “Cada vez que decae el Dharma y sobreviene una preponderancia de la injusticia Yo me manifiesto en hermosas y benéficas Encarnaciones para la salvación del mundo”. Es Dios es el que habla y no cabe duda de que esas palabras se ajustan a los tiempos que corren en el mundo. Krishna y Jesús son Encarnaciones del pasado y ahora es menester mirar para adelante, Noticias provenientes de muy elevados círculos iniciáticos hindúes nos hablan de las ya producidas manifestación y aparición públicas del Kalki Avatara en nuestros días. Nos han llegado fotografías y algunas enseñanzas. Y nos debemos preguntar : “Eres Tú el que debía venir o debemos esperar a otro?”. Ciertamente valdría la pena saber a ciencia cierta la respuesta a este grande y vital interrogante! Para esto habrá que esperar…

http://www.spicasc.net/

2 comentarios to “EN TORNO AL " ENIGMA SAGRADO "”

  1. Ciro Calderón said

    Es curioso que la saga de Peter Berling que comienza con “Los Hijos del Grial”, donde se toca a fondo el tema de la Prieurié de Sion y este enigma de María Magdalena como esposa de Jesús, no haya levantado tanto revuelo como “El Código da Vinci”, también novela y menos documentada que la obra de Berling. No recuerdo haber leído nada crítico respecto de esas novelas. Tal vez es porque Brown tocó al Opus y a la Iglesia de hoy y Berling no salió del ámbito histórico, a pesar que es fuerte frente al tema cátaro y la Inquisición.

  2. Anonymous said

    Más raro es el desconocimiento del Desvelamiento de la Revelación, de Rafael Hereza, también citado en este texto. Por supuesto que no es una novela pero si en lugar de español se tratara de un autor francés o inglés no pocas veces se nos habría presentado como el precursor de toda esta corriente. Hace ya mucho que lo leí (varias veces, eso sí) y recuerdo que puse empeño en no perder el libro porque no debe ser de fácil acceso ya. De momento aún lo consigo, hoy por casualidad he buscado el título del libro en Internet y veo que aunque no demasiada, aún tiene su relevancia. Al menos se le cita más de 25 años después y es que he visto no pocos libros que (siempre con posterioridad) coinciden en muchas ideas que no había surgido antes.
    En fin, otro que yo creo también debe darse por plagiado debe ser el alemán Philipp Vanderberg y su Quinto Evangelio.

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