El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for 6/05/06

Iniciación e iniciados

Posted by cosmoxenus en 6 mayo 2006

Es menester reservar un espacio a la iniciación y a los iniciados. Cuando se leen textos “herméticos”, esotéricos o pseudo-esotéricos sobre todo, repetidamente se leen referencias sobre el iniciado o los iniciados, en contraposición al profano o el vulgo.

No es de extrañar que muchos se ilusionen de ser “iniciados”, y que abusen del término, muchas veces disminuyéndolo simplemente a iniciarse en un conocimiento o actividad cualquiera, sea esta esotérica o no. De hecho los Etnólogos hablan de ritos de iniciación, refiriéndose simplemente a ritos de agregación social, equivalentes a los Upanayamas Hindúes, dónde un individuo es agregado efectivamente a una de las 3 castas superiores, es decir un rito con una función principalmente social.

La iniciación en su esencia es algo completamente diferente, y para algunos individuos que poseen las cualificaciones y aptitudes necesarias, inherentes a la naturaleza de su ser, la verdadera iniciación es posible, representando para ellos, una vía de acceso al centro de su ser, y una posibilidad de ascensión en los distintos grados y estados de conocimiento hasta alcanzar el objetivo ultimo de liberación, identificación con la identidad suprema, o Nirvana como lo conocen los budistas.

La iniciación consiste entonces, en la transmisión de una influencia espiritual, por medio de un rito de iniciático que transmite y “liga” efectivamente al individuo a una organización tradicional que se ha mantenido a través de una cadena ininterrumpida que se remonta a el tiempo primordial, esta influencia espiritual o Fiat Lux actúa sobre el ser, alineándolo de manera tal de forma permanente, que le sea posible efectuar posteriormente en si mismo, un trabajo interior.

El iniciado adquiere la cualidad de Dwija o dos veces nacido, este segundo nacimiento puede contemplarse como el nacimiento de un principio espiritual, en el centro de la individualidad humana, simbolizado por todas las tradiciones por el corazón. Esto se relaciona con los simbolismos de la muerte iniciática, y el Neófito (Nueva Planta).

La vía iniciática, es la vía espiritual activa, a diferencia de la vía pasiva mística o religiosa, es otra modalidad del despertar espiritual por medio del autoconocimiento y contemplación interior.

Esta primera iniciación es siempre virtual en un principio, (excepto en casos excepcionales que son tan raros y que mencionarlos nos llevarían muy lejos), luego por medio del trabajo interior de la meditación y el estudio doctrinal, esta iniciación puede volverse efectiva, pasando de la potencia al acto, no es poco común sin embargo que la iniciación permanezca en su forma virtual.

Pero quien logre mantenerse en el camino y se transforme en un verdadero iniciado, habiendo agotado sus posibilidades humanas, puede emprenderse en el desarrollo del conocimiento supra-humano y las realidades universales, estos dos estadios de iniciación eran conocidos en la Grecia antigua como Misterios Menores y Misterios Mayores.

Los primeros reservados al desarrollo de las posibilidades humanas, y los segundos al desarrollo posterior de las posibilidades supra-individuales hasta alcanzar el objetivo último de realización espiritual.

Fuente: Estudios Guenonianos

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

Rehabilitación de los Templarios

Posted by cosmoxenus en 6 mayo 2006

EL FUTURO PASA POR LA REVISIÓN Y REHABILITACIÓN DE LA ORDEN

Todos los indicios apuntan a que el 2007 podría ser el año elegido para la rehabilitación pública de la Orden del Temple por parte del Vaticano, tras la publicación de la prueba que absuelve al Temple y a sus líderes, aprovechando el setecientos aniversario de su persecución por parte del Rey Felipe el Hermoso con la connivencia del Papa Clemente V.

El principal escollo para llegar a un acuerdo, según confiesan fuentes próximas al Vaticano, seria la posible devolución al Temple de las propiedades confiscadas; lo que ocasionaría un proceso legal de incalculables consecuencias económicas y políticas que afectaría, no sólo al Vaticano, sino a los propietarios actuales de muchas de esas propiedades y que en muchos casos, al no poder ser devueltas, obligaría a pagar cantidades astronómicas a la Orden.

Las piezas van encajando, hace algún tiempo la prensa inglesa se hizo eco de una noticia que en su momento pasó inadvertida, la de que el actual Papa Benedicto XVI, siendo Prefecto Emérito para la Conservación de la Doctrina de la Fe, habría contactado con historiadores y archiveros de la región de Hertfordshire con el fin de recabar información sobre la Orden del Temple y muy especialmente para conocer quienes serian sus legítimos herederos.

Esta búsqueda de los legítimos herederos por parte del Vaticano estaría motivada por el hecho de que el acuerdo deberá pasar por la renuncia, por parte de la Orden del Temple, a recuperar gran parte de sus propiedades, salvo algunas a titulo testimonial, y a una cantidad económica simbólica, siendo necesario para ello un representante legal.

Es posible que el aspecto legal retrase unos años más la revisión del proceso contra la Orden del Temple, pero lo que ya es seguro es que se ha demostrado que las acusaciones vertidas contra el Temple en su día son una gran mentira que caen por su propio peso y que la Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem, de la que algunas publicaciones afirman ha mantenido conversaciones “discretas” con responsables de la Curia Romana, inspira confianza en el Vaticano, abalada por el trabajo que lleva a cabo desde hace mas de trescientos años, reconocido por organizaciones públicas y privadas, gobiernos y administraciones e incluso por los propios sacerdotes católicos que ven en ella un pilar sólido en estos críticos momentos para la fe cristiana.

Posted in Templarios | 1 Comment »

LO EXOTÉRICO Y LO ESOTÉRICO

Posted by cosmoxenus en 6 mayo 2006

Todos los símbolos sagrados, tanto los expresados por la naturaleza como los adquiridos por los hombres mediante revelación divina, ya sean éstos gestuales, visuales o auditivos, numéricos, geométricos o astronómicos, rituales o mitológicos, macro o microcósmicos, tienen una faz oculta y una aparente; una cualidad intrínseca y una manifestación sensible, es decir, un aspecto esotérico y otro exotérico.

Mientras el hombre profano -que es tal por su estado caído- únicamente puede percibir lo exterior del símbolo, pues ha perdido la conexión con su origen mítico y su realidad espiritual, el iniciado más bien procura descubrir en él lo más esencial, lo que se encuentra en su núcleo interior, lo que no es sensible pero sí inteligible y cognoscible, la estructura invisible del cosmos y del pensamiento, su trama eterna, es decir, lo esotérico, que constituye también el ser más profundo del hombre mismo, su naturaleza inmortal.

Al tomar contacto e identificarse con esa condición superior de sí mismo y del Todo, constata que signos y estructuras simbólicas aparentemente diversas son sin embargo idénticas en significado y origen; que un mismo pensamiento o idea puede ser expresado con distintos lenguajes y ropajes sin alterarse en modo alguno su contenido único y esencial; que las ideas universales y eternas no pueden variar aunque en apariencia se manifiesten de modo cambiante.

El cosmos, la creación entera, contiene una cara oculta: su estructura invisible y misteriosa que lo hace posible y que es su realidad esotérica, pero que al manifestarse se refleja en miríadas de seres de variadísimas formas que le dan una faz exotérica, su apariencia temporal y mutable.

En el hombre sucede lo mismo: el cuerpo y las circunstancias individuales son las que constituyen su aspecto exotérico y aparente, siendo el espíritu lo más esotérico, lo único real, su origen más profundo y su destino más alto.

Si los cinco sentidos humanos son capaces de mostrar lo físico, la realidad sensible, ese sexto sentido de la intuición inteligente y la mirada interna que se adquiere por la Iniciación en los Misterios permite ver más allá; da acceso a una región metafísica en la que los seres y las cosas no están sujetos ya al devenir ni signados por la muerte.

Esa visión esotérica identifica al hombre con el sí mismo, es decir, con su verdadero SER, su esencia inmortal de la que se percata gracias al conocimiento y al recuerdo de sí.

Mientras lo exotérico nos muestra lo múltiple y cambiante, lo esotérico nos lleva hacia lo único e inmutable.

Con una mirada esotérica, que se irá abriendo gradualmente en nuestro camino interior, iremos comprendiendo y realizando que el espíritu del Padre, su Ser más interno, es idéntico al espíritu del Hijo. Esta conciencia de Unidad es la meta de todo trabajo de orden esotérico e iniciático bien entendido.

Hacia ella se dirigen todos nuestros esfuerzos; en ella ponemos nuestro pensamiento y nuestra concentración interior.

Posted in Uncategorized | 1 Comment »

AGHARTA:El Reino Subterráneo de la Tierra

Posted by cosmoxenus en 6 mayo 2006

por Michel Coquet

Se han dicho muchas cosas sobre este gran reino subterráneo, pero, en realidad, todavía no se ha revelado verdaderamente nada al gran publico, salvo a través de los mitos y de las alegorías divulgados por algunos iniciados intuitivos.

Como algunos autores afirman, es posible que la Tierra este, totalmente hueca y que el pueblo intraterrestre posea su propio sol central. Es igualmente posible que el centro de la Tierra sea tan denso como su corteza y que la humanidad de la Agartha viva entre los dos polos. Por otro lado, no hay que excluir la teoría que afirma que la Tierra es como un buñuelo, totalmente repleto de inmensas cavernas tan vastas como nuestras regiones y países, en comunicaci6n entre sí por medio de gigantescos túneles construidos. Podemos afirmar sólo una cosa, existe este mundo subterráneo y sus habitantes tienen existencia física y etérica.

Según Raymond Bernard, autor de La Terre Creuse “La Tierra Hueca” el Polo Norte y el Polo Sur son inmensas aperturas, una de las cuales fue visitada accidentalmente por el almirante Richard E. Byrd, el cual, sobrevolando la parte cóncava del Polo Norte, percibió una tierra reverdecida, ríos, e incluso un mamut vivo!

Si los Polos son inmensas aperturas, que hay que decir entonces de la expedición del capitán americano Anderson, que el 3 de agosto de 1958 emergi6 con su submarino at6mico, el Nautilus, en el Polo Norte, cerca de Groenlandia? Lo mismo volvió a hacer poco después el submarino Skate, bajo el mando de Jim Calvert. Esto, por no hablar de los satélites, que en la actualidad pueden fotografiar la Tierra con todo detalle. Claro está, los defensores de la teoría de Raymond Bernard pueden afirmar, con razón, que los dossieres del ejercito no revelan nada al gran público y que las fotos de los Polos tornadas Wa sat61ite son de difícil acceso!

He de admitir que, hasta la fecha, no poseo ninguna prueba de la existencia de estas aperturas físicas. Por supuesto, no ignoramos en absoluto que los Polos constituyen entradas de vitalidad y que esta vitalidad pránica es la causante del clima. Pero, en este caso, las entradas de los Polos podrían estar pura y simplemente formada por materia etérica.

Aparte de los Polos que conducen (hipotéticamente) a la Agartha, sabemos que el reino interior es accesible a través de túneles inmensos, algunas de cuyas entradas han sido incluso descubiertas. Sin embargo, estas entradas están frecuentemente protegidas por elementos diversos, como, por ejemplo, emanaciones de gas mortal. Entre las principales entradas, citemos la que se encuentra situada en la Cordillera de los Andes; la de Potala, en el Tibet; la de Pamir; la de los montes Karakorum; la de la montaña Kouin Long Sang, situada entre el Tlfbet y China. En el sur de la India podemos encontrar entradas de este tipo en los montes Vindhya, en la regi6n de Gaya. Ws al sur, tenemos Tirupati, la colina de Arunachala y las Montaflas Azules (Nilgiris). Dichas entradas existen por todas partes en la superficie de la Tierra. Sin embargo, hay un territorio subterrineo cerca de la superficie, de hecho, el mds accesible; se encuentra en el Tibet y se le llama el palacio de Kalapa. En realidad, forma lo que se llama el Meru. Es el centro o la capital de la Tierra Sagrada.

EI tercer Panchen Lama, que era un miembro eminente de la Gran Fraternidad Blanca, escribe que, a partir del lado derecho del Kailas, siguiendo el curso paralelo del río Sita, se encuentra la vasta región de Shambhala. En su obra ofrece precisiones asombrosas sobre el emplazamiento de esta entrada rodeada así de esta corona de montañas de hielo y de bosques que se extienden a lo lejos, se alza como sobre un receptáculo, exactamente en el centro, el palacio de Kalapa… Si se emprende el viaje de algunos días hacia las alturas de las montañas de hielo, se llega al glacial principal. Como nunca se deshiela, su hielo es muy transparente. Es allí donde se alza el palacio de Kalapa sobre una planicie que se extiende en la lejania> (9)

Es en este lugar donde se encuentra el rey Kukika. EI Panchen Lama escribe también lo siguiente:

Tiene a su disposición toda clase de vehículos con los cuales puede viajar: sarabhas (10), elefantes alados utilizados como caballos, toda clase de vehículos de ruedas y de vehículos propulsados..(11)

Después se describe la ciudad (subterránea, aunque este detalle no se especifique):

Si se las cuenta todas juntas, hay noventa y seis millones de ciu dades. Todos sus habitantes hablan sánscrito; llevan turbantes y túnicas blancas, viven frugalmente y poseen unas cien casas de tesoros llenas de oro… (12)

Madame H. P. Blavatsky, que fue una de las portavoces mas importantes de la Jerarquía, nos dice que la Isla Blanca del Desierto de Gobi (el actual Shambhala) tenia una realidad física, al margen de su realidad etérica. En aquella época, en la que esta isla llena de verdor tenía en su centro un magnifico y suntuoso palacio (blanco):

No existía ninguna comunicaci6n por mar con la hermosa isla pero algunos pasajes subterráneos, conocidos únicamente por los dirigentes, ponían en comunicaci6n con ella todas las direcciones (13)

Y mas adelante, precisa:

La tradición cuenta, y la arqueología considera que la leyenda es verdadera, que hay varias ciudades, florecientes actualmente en la India, que habrían sido edificadas sobre otras ciudades y que, por tanto, tienen una ciudad subterránea con siete u ocho pisos. Delhi es una de estas ciudades, así como Allahabad; se encuentran ejemplos similares en Europa, por ejemplo, en Florencia, que está construida sobre varias ciudades muertas, etruscas y otras. En estas condiciones, ¿porque Ellora, Elephanta, Karli y Ajunta no podrían haber sido construidas sobre laberintos y pasajes subterráneos, tal como se afirma?

Claro está que no queremos hablar de cuevas conocidas por todos los europeos, ya sea porque las han visto o porque han oído hablar de ellas, a pesar de su enorme antigüedad, que también es discutida por la arqueología moderna; pero hablamos de un hecho, conocido por los brahmanes iniciados de la India y, especialmente, por los yoguis; a saber: que no existe en el país un sólo templo, cueva, que no posea sus pasajes subterráneos, dirigidos en todas las direcciones y que estas cuevas subterráneas y estos corredores sin fin poseen, a su vez, otras cuevas y corredores.(14)

Teniendo en cuenta la gran teoría de la deriva de los continentes, es evidente que estos túneles han sido construidos no sólo para desplazarse hacia el reino subterráneo, sino también para alcanzar a voluntad todos los lugares privilegiados de nuestro planeta!

Este tema apasionante, pero tan especulativo, no tiene ningún interés inmediato al margen de las pruebas concretas, salvo, quizá, para poner orden a lo que con frecuencia esta disperso y adulterado por la imaginación.

Si abordo brevemente este tema de la Agartha, es por ser el terreno de acción de una gran parte de nuestra Jerarquía (en sus niveles más altos), porque los pueblos que viven bajo tierra (tengan o no nuestra apariencia) son nuestros hermanos y porque ellos tienen también que hacer el esfuerzo de liberarse de las ilusiones del mundo que les rodea para alcanzar el sol de la iluminación.

Notas

(9) La Voie vers Shambhala, pp. 74, 75, 76, Arch~, MilM 1983.

(10) Nombre dado a ciertos vehículos volantes de la civilización atlante amplia mente descritos en el Samarangana Sutradha, en donde los vehículos volantes llevan el nombre genérico de Vimana. Esto se refiere (en parte) a] misterio OVNI. Se trata de una jerarquía de adeptos de la Ronda interior que, en su momento, revelaran su existencia al mundo estupefacto, pero preparado, y que, desde siempre, han ayudado a la actual Jerarquía planetaria a hacer evolucionar a la humanidad; algunos de sus adeptos son miembros de la G. L. B.

(11) idern nota 9.

(12 )idem nota 9.

(13) La doctrina secreta, torno Ill, p. 276, H. P. Blavatsky, Ed. Adyar.

(14) La doctrina secreta, torno Ill, p. 276, H. P. Blavatsky, Ed. Adyar. [Existe edición en castellano por Editorial Kier.]

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »

HERMETISMO Y MASONERIA

Posted by cosmoxenus en 6 mayo 2006

HERMETISMO Y MASONERIA
Doctrina, Historia, Actualidad
RESEÑAS

El Sol y sus indefinidos rayos.
Hermetismo y Masonería. Federico González. Ed. Kier, Buenos Aires, 2001. 270 págs. 23 x 16 cm.

Si este libro llega a las manos de algún hombre o mujer de nuestro atribulado mundo moderno que aún alberga deseos sinceros de búsqueda y de encontrar una salida de la cárcel en la que se halla prisionera su conciencia, tan caída en la materialidad, puede ser que empiece a vivir acontecimientos bien extraordinarios, sobre todo, si se sumerge plenamente en la aprehensión de sus capítulos, concentra todas sus facultades en lo que transmiten y se abre al influjo espiritual que vehiculan. Por lo pronto, descubrirá que en el Occidente moderno pervive milagrosamente una rama de la Tradición Primordial -la Tradición Hermética-, herredera, conservadora y transmisora de saberes cosmogónicos intermediarios entre la concreción sensible del mundo y la realidad supraindividual o universal del Ser, primera determinación del No-ser o de la Nada metafísica, que se ayuda de Hermes, deidad o energía intermediaria, para hacerse consciente en la interioridad del ser entregado al recuerdo de Sí-mismo. Y acaso de una manera extraordinaria y asombrosa, tal individuo accederá a un recorrido mágico-teúrgico e iniciático en el que, guiado siempre por la doctrina, copado por la gracia de la revelación, sutilizado cada vez más por los continuos desapegos, muertes y resurrecciones, impregnado de silencio y soledad y sumido en la meditación constante del corazón de los códigos simbólicos que propone esta Tradición, irá siendo conducido gradualmente, de eslabón en eslabón, a una toma de conciencia de la simultaneidad y jerarquía de los estados del Ser y de lo que constituye su verdadera identidad interior y suprahumana; esto es, se vinculará a una cadena áurea de iniciados bajo la advocación de Hermes, adentrándose en un sendero divinizante cuya meta es la ‘Liberación’ o la ‘Identidad Suprema’. Eso es posible por la propia naturaleza de los libros alumbrados en el seno de la Tradición Hermética -y ahora nos encontramos ante una de tales pequeñas joyas-, en los que la deidad intermediaria se manifiesta y expresa a través de los adeptos que se brindan, cual varillas huecas de cristal, a la vehiculación de las Ideas universales y suprahumanas en aras a la realización espiritual de los seres que laboran con las herramientas simbólicas, míticas y rituales propias de esta Tradición.

Puede suceder también que el libro sea adquirido por adeptos vivos de la Tradición Hermética, en cuyo caso éstos lo acogerán con gozo y deleite por la inmensa gracia derramada en cada una de sus páginas, emanadas del inagotable manantial de la Sabiduría divina, que por intermedio de la Inteligencia se hace Palabra y se convierte en huella viva del perenne viaje de Hermes entre el Cielo y la Tierra, deviniendo guía y fuente de inspiración y abriendo ventanas hacia el estudio y la profundización en la multifacética concreción de esta Tradición tan plástica, poliédrica, rica y variada en sus producciones, aunque una y única en su esencia.

Combinando constantemente los opuestos, Federico González hila un discurso impregnado de las enseñanzas de Hermes hasta la médula, un equilibrado juego entre la gracia y el rigor, la poesía y una prosa directa y clara, donde se transmite al unísono la doctrina inspirada por las musas y el mismo Hermes con la investigación rigurosa y fielmente documentada, articulándose todo en un mensaje revelador a la vez que velado y que tiene como protagonista la impresionante huella de la Tradición Hermética. Con demasiada frecuencia, esta tradición ha sido ignorada o silenciada conscientemente por el ‘poder oficial’ de Occidente, y en esta nueva ocasión Federico González, uno de los autores contemporáneos que más luz ha aportado para mantener viva la conciencia de la tradición propia de Occidente, nos brinda un testimonio nítido, amplio y contundente de la vigencia de un legado universal que ha contribuido de una manera fundamental en la configuración y pervivencia de nuestra civilización. A lo largo de los cuatro capítulos, la conclusión y los cuatro apéndices de que consta la obra, González nos sumerge en el universo de lo sagrado, mundo de mundos simultáneos y de la expresión que esta sacralidad ha tomado en Occidente.

Ya desde el mismo prefacio podemos conectar con las altas funciones simbolizadas por Hermes y reconocerlas como análogas a otras tantas energías presentes en la interioridad del ser humano que, tocado por el influjo de esta deidad, puede tomarlas como soporte para su realización espiritual, en un viaje iniciático ‘solitario’ y muy ‘a la intemperie’, sin dogmas, ni templos (a excepción de los de la Masonería), ni maestros o directores espirituales y en donde lo central es “la vivencia de su doctrina por medio del Conocimiento”. A destacar también la insistencia del autor de que el libro juega un papel fundamental en la Tradición Hermética como iniciador y transmisor de enseñanzas esotéricas que antaño eran orales, pero que habida cuenta de la dificultad creciente de transmisión por este medio tan directo y sutil, los hombres de conocimiento optaron por fijar de forma escrita. Ello puede considerarse como una adaptación a las condiciones cada vez más oscuras del ciclo de manifestación en el que nos hallamos inmersos para garantizar que esos saberes puedan prolongarse y continuar de este modo fecundando y alumbrando a los seres humanos llamados al tránsito por el mundo intermediario o del alma, preámbulo del viaje espiritual.

El volumen continúa con un primer capítulo que nos sumerge de lleno en un vasto recorrido por la multiplicidad formal que las doctrinas herméticas han tomado a lo largo de su concreción en el tiempo y el espacio, sin que esta diversidad aparente afecte en nada a su unicidad esencial e íntima; todo ello, expuesto siguiendo la pista de la cadena impresionante (tanto por la cualidad como por la cantidad) de autores herméticos rescatados del olvido o del equívoco, ya sean filósofos, poetas, escritores, alquimistas, arquitectos, pintores, escultores o músicos, en definitiva, Artistas y Sabios de todas las artes liberales y ciencias que han laborado desde los albores de nuestra cultura con la rica e inagotable simbólica hermética. Simultáneamente, se da cuenta de muchas de sus brillantes y luminosas obras escritas, que de una forma a veces pública y oficial, y subterránea u oculta en otras ocasiones, han perpetuado el mensaje vivificador de la Tradición Hermética, incidiendo con más o menos fuerza en la conciencia de los hombres y mujeres que se han abierto a su influencia, y que gracias a la comprensión y vivificación de las Ideas Universales que estas obras vehiculan, han contribuido al sostenimiento de este mundo hasta que se agote su tiempo.

En el segundo capítulo se aborda la cuestión del estrecho vínculo entre la Tradición Hermética y la Masonería así como de la permanente interpenetración de ambas desde sus orígenes míticos e históricos, la cual permite afirmar que ésta última es una de las formas que adopta hoy en día el hermetismo para procurar la Iniciación, al haberse convertido en un arca de los códigos simbólicos, doctrinales y mítico-rituales de otras vías herméticas ya desaparecidas, pero que se han perpetuado transfiriendo su herencia espiritual a la Masonería. Son muy interesantes también las indicaciones sobre ciertos personajes míticos e históricos y su incidencia en la difusión de las Ideas Universales en el marco de estas vías de conocimiento.

El acápite tercero arranca con la presentación de una sorprendente y novedosa visión sobre los orígenes de la ciencia, usando como base documental los catálogos de dos bibliotecas con grandes fondos de obras herméticas (la Colombina, radicada en Sevilla y la Chemica) que aportan “dos maneras de encarar el tema de la Ciencia, aunque con abundantes puntos en común”, todo ello con el fin de intentar “ilustrar esta paradoja: la de que la Tradición Hermética está en el Origen de la Ciencia considerada esta última como aplicación a la realidad concreta de los principios herméticos y las doctrinas alquímicas y teúrgicas, y a la vez la de cómo la visión literal y racionalista se fue apoderando poco a poco del hombre de Occidente, quien ha transferido conocimientos de orden vertical a la parcialidad horizontal y así ha procedido indefinidamente a la deriva, al punto de amenazar su suerte. Pero al mismo tiempo eso ha producido a su vez otra paradoja: que la progresión brinda ahora innumerables puertas de acceso para todos aquellos llamados al conocimiento, lo que es también una extraordinaria riqueza cuando se ordena y se logra sintetizar. De lo Uno a lo múltiple y de este al retorno a la Unidad: un doble movimiento simultáneo, que se expresa mediante series de parcialidades que toman formas sucesivas y disímiles, como las que estamos describiendo.” (pág. 155-156).

Y a propósito de las ‘puertas de acceso’ al conocimiento de realidades de orden suprahumano, creemos que ésta es una de las altas funciones que cumple el presente libro, en el que de una forma sugerente, otras veces sorprendente y siempre muy viva y espontánea, Federico González insinúa muchísimos campos de investigación interiores y afines a la Tradición Hermética. Ésta, como si del Sol se tratara, emana desde su centro indefinidos rayos de luz y calor a los que cada hombre o mujer puede vincularse y recorrerlo inversamente, desde la periferia manifestada hasta el núcleo inmutable e invisible, reflejo del Principio Supremo. Federico González menciona muchas de esas líneas de luz, reconociendo no poderles dedicar en el presente volumen el estudio profundo que requerirían; pero lo cierto es que insinuándolas abre una inmensidad de posibilidades para abordar la aprehensión interior de esta tradición tan plástica, colorista y sinfónica. Por ejemplo se refiere a la atmósfera mágico-teúrgica-científica que envolvió el periodo del Renacimiento y los tiempos históricos que le siguieron, con la fascinante apertura hacia otros mundos exteriores como reflejo del despertar de realidades interiores de la conciencia (al respecto, véase la gesta del descubrimiento de América y las aspiraciones espirituales de Colón y otros hombres que se lanzaron a tales aventuras expedicionarias, cuyo valor simbólico más que literal no se ha acostumbrado a destacar en los estudios históricos y sobre las cuales Federico González aporta novedosas lecturas); y la eclosión de nuevos desarrollos del Conocimiento cuya expansión protagonizaron diversos hombres de estudio y ciencia como Francis Bacon, Copérnico, Galileo, Brahe, Newton, Boyle, etc, quienes, fundamentándose en saberes propios del hermetismo, difundieron bajo nuevas formas (utilizando por ejemplo la experimentación) esas mismas ideas, aunque más adelante el discurso científico se desvincularía de los principios superiores del que procede, haciendo caer al hombre cada vez más en la cruda materialidad. Pero todavía se proyectan más rayos; así, Federico González también menciona la estrecha vinculación de la Tradición Hermética con otros vehículos simbólico-rituales como la Cábala, la Alquimia y todas las Artes Liberales en su conjunto; también sugiere la posibilidad de investigar en la inmensa labor que desempeñaron los grabadores e impresores de obras herméticas, y apunta el enorme campo de estudio que suponen las obras en las que el grabado es el texto y el comentario la ilustración. Y qué decir del fabuloso mundo de las ‘Utopías’ relatadas por autores como Moro, Campanella, Andreae, Bacon, etc que ‘idearon’ esos mundos acordes en todo a los principios tradicionales, así como la reseña de muchas mujeres, algunas de ellas totalmente desconocidas en la actualidad, que, nacidas en el seno de la Tradición Hermética, la adoptaron como vía de realización interior, como bien lo atestiguan muchas de sus obras mencionadas en el libro de González. El autor también subraya la importancia del estudio de los diversos ritos y grados masónicos, así como de distintas ‘técnicas herméticas’ de Conocimiento entre las que destaca el ‘Arte de la Memoria’ y más, mucho más que el lector atento y despierto descubrirá.

Todo este conjunto, unido a lo versado en el capítulo cuarto sobre la Iniciación en el seno de esta Tradición, que con mucha frecuencia y más en los tiempos modernos adopta una forma solitaria y a la intemperie como muy bellamente explica el autor, y complementado por unos apéndices en los que se ofrecen los once primeros capítulos del Poimandrés, más una extraordinaria genealogía de la Escuela de Pitágoras y la Academia de Platón, una relación de textos de la biblioteca Colombina y de otras obras alquímicas no citadas en el texto, confiere a este volumen un tono y un contenido verdaderamente magistral, radiante, multicolor y polifacético a la vez que sintético. Su lectura resulta de lo más ameno, como si de un soplo de aire regenerador se tratara y efectiviza la ‘reunión lo disperso’ de la Tradición Hermética, ‘difundiendo la luz’ que ilumina al hombre y mujer que la acoge de corazón, esto es, intelectualmente. Mireia Valls

Posted in Uncategorized | Leave a Comment »