El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Archive for 5/03/05

EL MUNDO Y SUS MISTERIOS: Gurdieff, Ouspenski y las técnicas del despertar

Posted by cosmoxenus en 5 marzo 2005

Por Cristina Wolczuc – Argentina

“Cuando el saber predomina sobre el ser, el hombre sabe, pero no tiene el poder de hacer. Es un saber inútil. Inversamente, cuando el ser predonina sobre el saber, el hombre tiene el poder de hacer, pero no sabe que hacer”.
Gurdieff

Una de las personalidades más interesantes del siglo XX, dentro de las manifestaciones del ocultismo, fue G. Gurdieff, quien entregó a sus discípulos fragmentos de una enseñanza que radica en el DESPERTAR.

Decía Gurdieff: “El hombre moderno vive en el sueño. Nacido en el sueño. ¿Qué puede saber un hombre que duerme? Si ustedes piensan en ello, recordando al mismo tiempo que el sueño es el rasgo principal de nuestro ser, no tardará en ser evidente, que si el hombre quiere saber, debe reflexionar ante todo en las maneras de despertarse”.

Por suerte para Gurdieff, el haber conocido al inteligentísimo periodista Ouspenski le significó el perpetuar su enseñanza. Y en rigor de la verdad, suerte para nosotros es la obra de este último, ya que nunca fue intención de Gurdieff el escribir.

Ouspenski no era un periodista común; estaba realmente apasionado en la búsqueda de verdades ocultas; antes de conocer al que sería su Maestro, había viajado incesantemente por Egipto y la India. Los años en que fue discípulo fueron muy bien aprovechados, pues dio lugar a una gran obra: In Search of the Miraculous (En busca de lo milagroso).

Dice Ouspenski en la obra mencionada, refiriéndose al primer encuentro con Gurdieff: “Entendí que Gurdieff había viajado mucho, que había estado en muchos lugares de los cuales yo sólo había oído hablar y que había deseado vivamente conocer. No solamente no le molestaban mis preguntas, sino que me parecía que ponía en cada una de sus respuestas, mucho más de lo que yo había preguntado”.

Esto de responder más de lo que se había preguntado es de una importancia esencial; Gurdieff nunca dijo una sola palabra de más; si decía cosas inesperadas, provocando una reacción, muchas veces confusas para quien escuchaba, había, en esa reacción, parte de la técnica del despertar. Era algo así como una sacudida.

Hablando del HOMBRE, Gurdieff dice: “Un hombre puede ser un hombre, recalcó esta palabra, aún trabajando con máquinas. Hay otra clase de mecanización muchísimo más peligrosa: ser uno mismo una máquina”.

Ouspenski le preguntó: “Pero, ¿no hay quienes no sean máquinas? –Puede que los haya – dijo Gurdieff -. Pero usted no los puede ver. Usted no los conoce. Esto es lo que quiero hacerle comprender”.

Cuando se le preguntó que pensaba de la psicología, Gurdieff respondió: – “Antes de hablar de psicología, debemos comprender claramente de que se trata esta ciencia y de qué no trata. El verdadero objeto de la psicología es la gente, los hombres, los seres humanos. ¿Qué psicología – recalcó la palabra – puede haber cuando no se trata sino de máquinas? Para el estudio de las máquinas lo que se necesita es la mecánica y no la psicología. Por eso comenzamos por el estudio de la mecánica. El camino que lleva a la psicología es aún más largo”.

Ouspenski, preocupado por que el hombre deje de ser una máquina, le preguntó a Gurdieff si es útil estudiar lo que se llama literatura “oculta” o “mística”. La respuesta que se transcribe, lo impactó por inesperada – Sí – dijo Gurdieff – Se puede encontrar mucho por medio de la lectura. Por ejemplo, considere su caso: ya podría usted conocer bien las cosas si supiese leer. Quiero decir: si usted hubiese comprendido todo lo que ha leído en su vida, ya tendría el conocimiento de lo que ahora busca. Si hubiese usted comprendido todo lo que está escrito en su propio libro, Tertium Organum, yo vendría a inclinarme ante usted y a suplicarle que me enseñara. Pero usted no comprende ni lo que lee ni lo que escribe. Ni siquiera comprende lo que significa la palabra comprender. Sin embargo, la comprensión es lo esencial, y la lectura no puede ser útil sino a condición de comprender lo que se lee. Pero desde luego que ningún libro puede dar una preparación verdadera. Por lo tanto es imposible decir cuáles son los libros mejores. Lo que un hombre conoce bien (acentuó la palabra “bien”) eso es una preparación para él. Si un hombre sabe bien cómo hacer café o cómo hacer un par de botas, entonces ya se puede hablar con él. El problema estriba en que nadie sabe nada bien: Todo se conoce no importa cómo, de una manera completamente artificial.

“Pero ningún hombre le creerá jamás si usted le dice que él no puede hacer nada. Nada se le puede decir a la gente que le sea más desagradable ni más ofensivo. Es particularmente desagradable y ofensivo porque es la verdad y porque nadie quiere conocer la verdad.

“Si usted lo comprende nos será más fácil hablar. Pero una cosa es captar con el intelecto que el hombre no puede hacer nada, y otra cosa es sentirlo con toda su masa, estar realmente convencido que es así, y no olvidarlo jamás”.

“Esta cuestión de hacer hace surgir otra cuestión. A la gente le parece siempre que los otros nunca hacen nada como debiera ser, que los demás lo hacen todo al revés. Invariablemente cada uno piensa que podría hacerlo mejor. Ninguno comprende, ni siente la necesidad de comprender que lo que hace actualmente de cierta manera – y sobre todo lo que ya ha sido hecho – no puede ni podía haber sido hecho de otra manera. ¿Ha notado usted como hablan todos de la guerra? Cada uno tiene su propio plan y su propia teoría. Cada uno opina que no se hace nada como debía hacerse. Sin embargo, en realidad, todo se hace de la única manera posible. Si tan sólo una cosa pudiera hacerse diferente, todo podría llegar a ser diferente. Y entonces, quizá, no habría guerra. Trate de comprender lo que digo, todo depende de todo, todo está relacionado, no hay nada separado. Por lo tanto, todos los acontecimientos siguen el único camino que pueden tomar. Si la gente pudiera cambiar, todo podría cambiar. Pero son lo que son y por lo tanto las cosas son lo que son”.

Ouspenski le preguntó: – ¿Y nadie puede hacer nada? – Eso ya es otro asunto. Para hacer hay que ser. Y ante todo hay que comprender lo que eso significa: SER.

“Luego uno debe aprender a decir la verdad. Esto también le parece extraño; usted no se da cuenta que hay que aprender a decir la verdad. Le parece que bastaría desearlo o decidir hacerlo. Y yo le digo a usted que es relativamente raro que la gente diga una mentira en forma deliberada. En la mayoría de los casos creen que dicen la verdad. Y sin embargo mienten todo el tiempo, tanto cuando quieren mentir como cuando quieren decir la verdad. Mienten continuamente, se mienten a sí mismos y mienten a los demás. Como consecuencia, nadie comprende a los otros ni se comprende a sí mismo. Píenselo, ¿podría haber tantas discordias, tantos malentendidos profundos, y tanto odio hacia el punto de vista o hacia la opinión de otro, si la gente fuera capaz de comprenderse? Pero no pueden comprenderse porque no pueden dejar de mentirse. Decir la verdad es la cosa más difícil del mundo; habrá que estudiar mucho y durante mucho tiempo, para un día poder decir la verdad. El deseo por sí solo no basta. Para decir la verdad, hay que llegar a ser capaz de conocer lo que es la verdad y lo que es mentira, ante todo en sí mismo. Pero esto es lo que nadie quiere saber”.

El problema de la verdad nunca perdió vigencia. Pero lo sorprendente en Gurdieff es la manera clara y al mismo tiempo aguda, para explicar con tanta actualidad el problema de la “sinceridad” con uno mismo y con los demás. Y es tan real el problema, que el hombre siempre busca admirar a quien cree sincero. Como en un sueño, busca desesperadamente lo que le falta a sí mismo.

Del problema mencionado surge una consecuencia dolorosa pero cierta, el desengaño. Cuantas veces nos planteamos por qué se dejan de cumplir las promesas; o por qué se cambia de decisiones que parecían inalterables; por qué….. por qué…. Veamos nuevamente la respuesta de Gurdieff: “El hombre no tiene un yo permanente e inmutable. Cada pensamiento, cada humor, cada deseo, cada sensación dice YO. Y cada vez, parece tenerse por seguro que este “yo” pertenece al todo del hombre, al hombre entero, y que un pensamiento, un deseo, una aversión, son la expresión de ese TODO. Cada pensamiento del hombre, cada uno de sus deseos se manifiesta y vive de una manera independiente de su Todo. Y el Todo del hombre no se expresa jamás, por la simple razón de que no existe como tal, salvo físicamente como una cosa, y abstractamente como un concepto. El hombre no tiene un “yo” individual. En su lugar hay centenares y millares de pequeños “yoes” separados, que la mayoría de las veces se ignoran, no mantienen ninguna relación, o por lo contrario, son hostiles unos con otros, exclusivos e incompatibles. A cada minuto, a cada momento era un pensamiento, ahora es un deseo, luego de una sensación, después otro pensamiento, y así sucesivamente sin fin. El hombre es una pluralidad. Su nombre es legión. El alternarse de los “yoes”, sus luchas por la supremacía, visibles a cada instante son comandadas por las influencias exteriores accidentales. El calor, el sol, el buen tiempo, llaman inmediatamente a todo un grupo de “yoes”. El frío, la neblina, la lluvia llaman a otro grupo de “yoes”, a otras asociaciones, a otros sentimientos, otras acciones. No hay nada dentro del hombre que sea capaz de controlar los cambios de los yoes, principalmente porque el hombre no los nota; o no tiene ninguna idea de ellos, vive siempre en su último “yo”. Algunos naturalmente son más fuertes que otros; pero no por su propia fuerza consciente. Han sido creados por la fuerza de los accidentes, o por excitaciones mecánicas externas. La educación, la imitación, la lectura, el hipnotismo de la religión, de las castas y de las tradiciones, o la seducción de los últimos “slogans”, dan nacimiento, en la personalidad del hombre, a “yoes” muy fuertes que dominan series enteras de otros “yoes” más débiles. El hombre no tiene individualidad. No tiene un gran Yo único. El hombre está dividido en una multitud de pequeños “yoes”.

Pero cada uno de ellos es capaz de llamarse a sí mismo con el nombre del Todo, de actuar en el nombre del Todo, de hacer promesas, de tomar decisiones, de estar de acuerdo o de no estar de acuerdo con el otro “yo”, o el Todo, tendría que hacer. Esto explica por qué la gente toma decisiones tan a menudo y tan raramente las cumple. Un hombre decide levantarse temprano, comenzando a partir del día siguiente. Un “yo” o un grupo de “yoes” toma esa decisión. Pero levantarse es problema de otro “yo” que no está de acuerdo en absoluto, y que quizás ni siquiera ha sido puesto al corriente.

Naturalmente, a la mañana siguiente el hombre seguirá durmiendo, y por la noche decidirá nuevamente levantarse temprano. Esto puede traer consecuencias muy desagradables. Un pequeño “yo” accidental puede hacerse una promesa, no a sí mismo, sino a alguna persona en un momento dado, simplemente por vanidad, o por divertirse. Luego desaparece. Pero el hombre, es decir el conjunto de los otros “yoes” que son completamente inocentes tendrá que pagar quizá por toda su vida esta gracia. La tragedia del ser humano es que cualquier pequeño “yo” tiene el poder de firmar contratos, y que luego sea el hombre, es decir el Todo, quien debe enfrentarlos. Así, pasan vidas enteras, cancelando deudas contraídas por “yoes accidentales”.

Y ahora, a través de Gurdieff seguiremos con otra de sus enseñanzas, otro de los más graves problemas del hombre, SER y SABER, saber y ser.

“El desarrollo del hombre – decía él – se opera a lo largo de dos líneas, saber y ser. Para que la evolución se realice correctamente, ambas líneas deben avanzar juntas, paralelas una a la otra y sosteniéndose una a otra. Si la línea del saber sobrepasa demasiado a la del ser, o si la línea del ser sobrepasa demasiado a la del saber, el desarrollo del hombre no puede hacerse regularmente; tarde o temprano tiene que detenerse. La gente capta lo que debe entenderse, por saber. Reconocen la posibilidad de diferentes niveles de saber, comprenden que el saber puede ser más o menos elevado, es decir, de más o menos calidad. Pero esta comprensión no la aplican al ser. Para ellos, el ser designa “la existencia”. No comprenden que el ser puede situarse a niveles muy diferentes, incluir varias categorías.

Y, sin embargo, tal es su ser. Pero en Occidente se estima que el saber de un hombre no depende de su ser. La gente da mayor valor al saber, pero no sabe darle al ser un valor igual, y no tiene vergüenza del nivel inferior de su propio ser. Ni siquiera comprende lo que esto quiere decir. Nadie comprende que el grado del saber de un hombre es función del grado de su ser.

Cuando el saber excede demasiado al ser, se vuelve teórico, abstracto, inaplicable a la vida, aún puede tornarse nocivo porque en lugar de servir a la vida y de ayudar a la gente en su lucha contra las dificultades que la asaltan, tal saber comienza a complicarlo todo; desde luego, ya no puede aportar sino nuevas dificultades, nuevos problemas y toda clase de calamidades que no existían antes.

Cuando el saber predomina sobre el ser, el hombre SABE, pero NO TIENE PODER DE HACER. Es un saber inútil. Inversamente, cuando el ser predomina sobre el saber, el hombre TIENE EL PODER DE HACER, pero no sabe que hacer. En la historia de la humanidad, encontramos ejemplos de civilizaciones enteras que perecieron ya sea porque su saber sobrepasaba a su ser o porque su ser sobrepasaba a su saber”.

Y así es, como en estos pocos ejemplos extraídos de las enseñanzas de Gurdieff, encontramos los planteos constantes del ser humano, en toda su dimensión. Planteos diarios, porque allí es verdaderamente en cada instante de cada día donde surge la posibilidad de la grandeza o de la miseria del hombre. Su conocimiento o ignorancia. Su despertar o vivir en el sopor de un sueño inútil. Lo que aquí se menciona son algunas de las tantas posibilidades para elegir el DESPERTAR. En la medida que se entienda esencialmente a Gurdieff, la vida cotidiana se presenta como un total descubrimiento. Es una de las varias formas reales de no caer en el SÍ PORQUE SÍ. En caer en la tristeza del desconocemos. Y la realidad es, que en la medida en que no aprendamos a conocernos a nosotros mismos, no queda alternativa para conocer algo más.

“Aquel que puede amar puede ser, quien puede ser puede hacer, quien puede hacer, es”.
Máxima de Gurdieff: 13

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El Misterio del Fuego

Posted by cosmoxenus en 5 marzo 2005

Por Percy Pigott, F.R.C.

¿Por qué infunde el fuego reverencia y asombro? El aire, aunque bajo la forma de aliento mantiene la vida y aunque nos hable de la universalidad del infinito, puede ser empleado de manera pintoresca por los poetas, pero rara vez se le da significado místico y no tiene sitio en los rituales religiosos. El agua es místicamente más importante. Tenemos varios ríos sagrados y el rito del bautismo. Pero, de manera predominante en algunas religiones, y en grado menor en casi todas las demás, el elemento misterioso del fuego lanza sus rayos sobre los fieles.

Los antiguos persas eran adoradores del fuego y la pureza que seguía a la purificación por medio del fuego era el ideal de ellos hasta que Mahoma substituyó las enseñanzas de Zoroastro. En la mitología griega, Prometeo encendió su antorcha en el sol y dio el fuego como un don a la humanidad. Es muy difícil imaginarse un presente más valioso que el fuego. Ningún paso hacia adelante más importante que éste ha podido dar la humanidad cuando aprendió a conocer los servicios del fuego. La utilidad de la rueda fue un gran descubrimiento; pero tenemos pruebas de comunidades que alcanzaron un grado razonable de civilización, como lo demuestra por lo menos su arquitectura, sin haber empleado la rueda; pero ninguna avanzó sin emplear el fuego. Vulcano estaba estrechamente asociado al fuego; si Thor tenía el martillo en una mano, tenía en cambio el pedernal en la otra; Ukko, el dios de Estonia, golpeo su espada contra la uña y produjo el fuego. Entre los antiguos romanos, las llamas perpetuas del templo estaban constantemente a cargo de las vírgenes vestales. Hay razón para creer que el fuego era cuidado de manera semejante en los santuarios de Egipto. El fuego es el crisol del alquimista, y en la astrología Leo, el signo fijo y de fuego, rige reyes, coronas y tronos, es el signo del sol y el símbolo del oro. El fuego es muy importante en las tradiciones sagradas de los hebreos.

El primer Fiat fue: Hágase la Luz. Después de la expulsión del Edén, el querubín que guardaba el Arbol de la Vida blandía una espada de fuego. Los pecados de Sodoma y Gomorra fueron purgados por medio del fuego, con pez ardiente que caía del cielo. Cuando Moisés escuchó por primera vez la voz de Dios, ésta venía del fuego, que ha debido ser divino, porque iluminaba sin consumir. El señor iba delante de los hijos e hijas de Jacob, durante la noche, bajo la forma de una columna de fuego. A ese mismo pueblo se le enseño a enviar sus ofrendas a Dios colocándolas en un altar y consumiendolas, o trasmutándolas, con fuego. La prueba que demostró que el Dios de Elías era el verdadero Dios y que el dios de los sacerdotes de Baal era un falso dios, fue que el primero envió fuego desde el cielo y el otro fracaso. Mas tarde, el mismo Elías fue llevado al cielo en un carro de fuego. Shadrach, Meshach y Abed-nego fueron arrojados a un horno ardiente y entre las llamas se vio uno semejante al Hijo del Hombre. En la tradición cristiana, el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles bajo la forma de lenguas, semejantes al fuego¬. San Juan describe la visión que tuvo en la isla de Patmos, diciendo que tenía ojos como llamas de fuego. La luz sin sombras del Cielo y las llamas torturadoras del Infierno, proceden ambas del fuego. En el día de hoy se halla siempre en el santuario de toda iglesia católica el fuego bajo la forma de velas encendidas. Hasta las reuniones de los toch se abren y se clausuran encendiendo la lampara del recuerdo.

El incienso encendido es algo mas que un estimulante sensual de la devoción; eleva las plegarias de los fieles hacia el espacio. Fue San Pablo quien dijo: Nuestro Dios es un fuego consumidor. Cristo es la Luz del Mundo que ilumina el sendero del hombre en su eterna búsqueda, como dijo Ella Wheeler Wilcox.

Y sin embargo, el fuego es el más terrible de los elementos. La mayor parte de las grandes ciudades del mundo han sufrido con su poder destructor. Se dice que el gran incendio de Roma estuvo crepitando continuamente durante ocho días. El daño a la propiedad ocasionado por el incendio de París de 1871 se calcula en ciento cincuenta millones de dólares. Dos veces durante el periodo sajón y una vez durante el normando, Londres quedo casi completamente destruida por el fuego. Vino después el incendio más conocido de 1666. Dresde y Venecia han sufrido de manera semejante. El fuego da a los ejércitos su poder terrorífico y destructor. Las erupciones volcánicas, los terremotos, los rayos y relámpagos, los cometas que se supone que preceden a los desastres, y los meteoros, son todas manifestaciones del fuego. El agua por lo menos devuelve el cadáver cuando ha devorado la vida; el fuego rehusa hasta esto; no solamente doblega a sus víctimas, sino que se alimenta con ellas, con una avidez que proclama su apetito poco santo, sin embargo, para el hombre el fuego es el más beneficioso de los elementos. Por medio del fuego calienta su cuerpo y su hogar, y de muchas maneras diferentes cocina sus alimentos. Con él, cuando el sol ha abandonado a nuestro mundo, ilumina su habitación y sus ciudades. Con el revela al marinero, por la noche, en donde esta y le advierte la vecindad del peligro. Con el fuego moldea los metales y produce el acero y el bronce. Los millares de ruedas y ejes que giran y zumban en las fabricas tienen su rotación rítmica en obediencia a la fuerza del fuego. Los grandes navíos, que antaño se atenían solamente al viento para avanzar, fueron presa del elemento que ha debido servirlos. A veces se retrasaban porque les era contrario, otras veces se rendían ante su violencia o quedaban inmóviles por su ausencia. Ahora, cuando los marinos emplean el fuego, desafían la tempestad, ignoran las calmas y desafían los vientos adversos. El fuego propulsa al tren expreso y, bajo la forma de chispas diminutas que son fuego, hace avanzar al automóvil y eleva a los aviadores entre las nubes, por encima de nuestras ciudades. El fuego es también el más bello de los elementos. Considerad, durante su quietud, las curvas de la llama de la vela y el pináculo que surge en su cumbre.

Arrojad un poco de sal sobre los tizones del hogar y observad los tonos anaranjados, rojos, violetas y verdes que surgen instantáneamente de la nada. La llama de la vela da la perfección de la forma, la sal la perfección del color. Los colores de las flores y el verde de los campos no pueden igualar a los colores del fuego. La tierra puede producir sus vivos colores, pero los de la llama son luminosos. Las llamas voraces de un gran incendio pueden aterrarnos pero son tan bellas y más variadas que la inmóvil grandeza de las montañas más majestuosas de la tierra. Son también más terribles, y es precisamente a causa del poder destructor de las llamas, que produce terror, por lo que algunas veces no apreciamos su belleza. Esto sucede con el relámpago, uno de los más grandes fenómenos de la naturaleza. Muchas personas se pierden en la admiración de un poniente, también producto del fuego, y sin embargo no aprecian los lampos vivísimos del rayo que iluminan, momentáneamente, las tinieblas de la noche. Conocemos su poder para golpear y destruir, y así nuestra admiración y maravilla quedan dominadas por un temor que raya en el miedo.

Cuando no hay temor, cuando sabemos que el fuego cósmico es amigo, la palabra belleza no llega a expresar bien nuestros sentimientos. Hablamos del esplendor de un crepúsculo y de la gloria del sol, y sin embargo, la gloria pertenece al cielo. El fuego es el más misterioso de los elementos. ¿Es materia? La llama no tiene peso. Si tiene substancia, ningún químico la ha analizado. Puede él darle nombres; combustión, etc.; pero esto no nos revela su secreto ni disminuye nuestro asombro. De manera milagrosa, la llama viene desde la nada y desaparece en la nada. ¿Ocupa espacio? Cuando vemos la llama manifestándose momentáneamente y luego desvaneciendose, apareciendo y desapareciendo sobre los carbones de nuestro hogar, casi llegamos a dudarlo. Sin embargo, como Dios, el fuego esta en todas partes. Esta dentro de la roca y dentro del árbol, esta hasta en el agua en la forma de calor. Mientras los demás elementos gravitan naturalmente hacia la tierra, el fuego de manera igualmente natural sube hacia el cielo.

La tierra y el agua están ocultas por las tinieblas, pero las tinieblas intensifican el brillo de la llama. Solo el fuego manifiesta un dominio sobre las tinieblas.

El fuego es también más rico en simbolismo que los demás elementos. Hablamos de las llamas de la pasión y decimos que el amor se enfría. Hablamos de la chispa de la vida, del fuego del entusiasmo o de las tinieblas de la desesperación. Consideremos la hoguera en el campo y el hogar en la casa. Los asociamos naturalmente con el amor, el compañerismo, la unión y la comprensión. Cuando contemplamos absortos el brillo de los tizones o la forma de las llamas ágiles, aprendemos lo que nunca se nos ha dicho. Es un hecho significativo el que sea el hombre el único que puede manejar el fuego. Los animales le temen, o como la mariposa, se sienten fascinados por él. Un gorila puede emplear un arma burda, pero ¿Dónde esta el gorila que pueda encender fuego, o dónde esta el hombre tan primitivo que no pueda encenderlo?¿Es esto un indicio de la divinidad del hombre? ¿Es el fuego un elemento divino? ¿Esta el sujeto solo a los inmortales? ¿Pertenece al cielo y no a la tierra? ¿Es éste el secreto de su poder? ¿Es por esto qué ilumina y calienta, que purga y purifica y hasta destruye y devora? ¿Es por esto qué las tinieblas huyen ante él, como la ignorancia ante la sabiduría? ¿Es por esto qué esta en todas partes?¿Es por esto qué, mientras todo lo demás cae naturalmente hacia la tierra, las llamas suben incesantemente hacia el cielo? ¿Es el fuego un desterrado, y como todos los desterrados, anhela volver a su sitio natal? ¿Es éste el secreto del esplendor del poniente y de la gloria del sol? ¿Es por esto qué el apóstol compara a Dios con el fuego?.

(Este artículo fue publicado por primera vez en la revista “El Rosacruz” Vol. II No.6 Editado en Julio de 1949)

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LA MASONERIA VIVA

Posted by cosmoxenus en 5 marzo 2005

FERNANDO TREJOS

No nos cabe duda que en Occidente ha sido la Masonería la más directa y verdadera depositaria de los ritos, símbolos y misterios de la tradición hermética y por ende que constituye una auténtica rama viva de la tradición primordial.

Es cierto que la mayor parte de logias y obediencias masónicas que se multiplicaron a lo largo y ancho del planeta desde el siglo XVIII han sido influenciadas desde entonces por diversas corrientes propias del mundo moderno que las han desviado de su objetivo primordial –la búsqueda incesante de la Unidad, es decir, la Verdad y de su tarea fundamental: la construcción de un templo universal basado en ideas arquetípicas heredadas de la tradición unánime y el depósito y la transmisión de los ritos y símbolos que constituyen los soportes necesarios para que los miembros de la Orden puedan efectivizar una verdadera iniciación o transmutación que les permita identificarse con aquellas ideas universales que siempre confluyen en un Centro interior del que la Orden es reflejo vivo. Pero también es cierto que en estos siglos “de oscurecimiento creciente” se han logrado mantener algunos masones que habiendo comprendido ese alto ideal y teniendo siempre que luchar contra corrientes modernas –que pareciera tienden a arrasarlo todos han logrado sin embargo conservar el verdadero espíritu masónico y por lo tanto dar vida a esos vehículos simbólicos del Arte Real que pueden conducir por la inefable senda de los Misterios.
De Le Tuileur de Vuillaume, París 1830

La existencia de logias y obediencias que no se separan de la vía iniciática y que comprenden la trascendente misión que están llamadas a cumplir, es lo que nos permite suponer que la Masonería está viva; que a pesar de los múltiples ardides del enemigo no ha sucumbido; y que existe una verdadera Orden interior que necesariamente sembrará los cimientos sobre los que se edificará el nuevo mundo –hombre nuevos que renacerá de las cenizas venciendo a la muerte y entretejiendo la tierra con el cielo, es decir haciendo interactuar la escuadra y el compás.

La mayor parte de las logias masónicas que pululan sobre todo en Occidente ignora totalmente su origen, su esencia y su misión. Hay que recordar que desde que se organizaron las primeras logias modernas de Inglaterra ya se vieron fuertemente afectadas por ideas racionalistas –y en el fondo materialistas que las alejó de sus orígenes fundamentalmente iniciáticos e inundó talleres con profanas ideologías y teorías relacionadas con el cientificismo, la visión horizontal de la historia, las miopes ilusiones de evolución y progreso y el humanismo personalizado e individualista. También sucedió que muchos hermanos masones deseosos de impedir que se perdieran los conocimientos esotéricos de la Orden se vieran infelizmente atraídos por corrientes en boga de carácter teosofista, espiritualista y ocultista que tergiversando el sentido verdaderamente interno y espiritual de los ritos y símbolos trajeron a los talleres energías psíquicas inferiores sustituyendo los caminos que conducen al Misterio por oscuras sendas caóticas plagadas de “fuerzas” y “poderes” tan ilusorios como destructivos. Por el carácter libre y autónomo de las logias, y por la posibilidad que tienen los masones de trabajar a cubierto de las indiscreciones, sin que haya ninguna “entidad” superior que supervise los trabajos, siempre ha sido posible que alguna logia determinada, ignorante de los principios esenciales de la Orden, pueda caer, como han caído tantas, en aberraciones y desviaciones de toda índole. Así, ha sido frecuente que los talleres masónicos, por no saber cual era su función, se dedicaran a actividades profanas y extramasónicas de todo tipo: muchas veces las logias se abocaron a estudiar las ciencias, las artes o la historia con esa visión racionalista que lógicamente les impidió reconocer los aspectos sagrados de los trabajos masónicos y los orígenes espirituales, míticos y metafísicos de la Orden a la que decían pertenecer; otras, muchos masones, creyendo que la labor que debían cumplir era de tipo humanista y social, utilizaron los talleres como plataforma política, como centro de influencias y poder profano, como instituciones de beneficencia, y hasta como especie de clubes sociales, reunión de amigos o centro de negocios. No es que creamos que esté mal realizar este tipo de actividades, pero hacerlo en nombre de una Orden –la única en Occidentes cuya función primordial, como hemos dicho, es la de servir de depósito a las ideas tradicionales y la de transmitir el conocimiento cosmogónico y metafísico que estas ideas comportan, ha logrado que la Masonería sea conocida hoy día, en términos generales, no por su función trascendente, sino por este tipo de actividades que no han hecho otra cosa que desprestigiarla más y más, sembrar el desorden, la división y la confusión y hacer creer –muchas veces a los propios masones ignorantes de su papel que la Masonería es eso.

Y la desviación ha sido de tal magnitud que hoy día han salido a la luz pública las actividades de verdaderas pandillas que diciendo trabajar en logia han fraguado en sus reuniones sacrílegas toda clase de conspiraciones, complots y fraudes, causando enorme desprestigio a la Orden a la que estos individuos verdaderamente nunca pertenecieron.

Es bien sabido que sobre todo durante el siglo pasado y la primera mitad de éste, salieron de las logias diversos movimientos políticos y muchos presidentes y gobernantes (casi siempre de pensamiento liberal) cuyas ideologías y estrategias fueron fraguadas en el interior de un taller masónico. El movimiento intelectual que produjo la independencia de América de los países europeos se realizó en logia; y casi todos los libertadores de ese continente (Bolívar, San Martín, Washington, Morelos, etc., etc.) fueron masones. Hoy algunos hermanos creen –pues ignoran otras posibilidades que el tipo de actividad a realizar durante los trabajos de la logia pueda consistir en dictar discursos recordando esas ideologías y vanagloriando los nombres y hazañas de los hermanos mayores históricamente destacados en la política, las artes y las ciencias profanas. Otros, en vista de la pérdida de poder político que han sufrido las logias en los últimos años, han desviado los trabajos hacia obras “culturales”, sociales y de beneficencia. Es sabido que en Norteamérica, por ejemplo, la mayor parte de las logias se han convertido exclusivamente en simples instituciones benéficas que “altruistamente” financian hospitales, escuelas y universidades.

Actualmente, además, tal vez una mayoría de logias se encuentra, por pertenecer a determinada obediencia (que tiene correspondencia con tal o cual Oriente europeo), en una absurda división, en una sórdida lucha en la que se tildan unas a otras de “irregulares” o “regulares” según parámetros de tipo burocrático que llevan hasta los extremos de dar o impedir la entrada a un hermano según si su logia esté enlistada en un determinado folletín al que dan carácter de oficial y donde los antiguos usos y costumbres brillan por su ausencia.

En esas logias se ignora lo que es un masón y lo que es la Orden.

La verdad es que una logia –por silvestre que parezcan es verdadera, si en su seno se realiza el rito con perfección y conciencia; si existe una transmisión regular de las palabras y fuerzas interiores que desde antiguo se transmiten ininterrumpidamente; si los hermanos guardan el verdadero secreto, cultivando el silencio interior; si los asuntos de índole individual y las problemáticas sociales o económicas y todo tema de carácter profano se logran mantener, como corresponde, junto con los metales, fuera de las puertas del templo; si sus miembros comprenden su misión y su función y se abocan, como tarea principal, a estudiar y practicar las Artes y las Ciencias que la Orden enseña.

Una logia es verdadera no por pertenecer a una u otra obediencia que se autoproclame arbitrariamente oficial o regular ni por tener ninguna clase de “pedigree” o patente. No. Una logia es verdadera si los trabajos masónicos que realiza son verdaderos; si logra dar vida a la Fuerza o Luz oculta detrás de los símbolos transmitidos desde los orígenes por medio de los ritos, gestos y palabras que los masones practican.

Y la Masonería está viva no por la existencia de numerosas logias que se dedican, como hemos dicho, a actividades profanas. Lo está porque a pesar de tantos avatares la mayoría de las logias han podido conservar al menos lo más esencial de los ritos de iniciación, aumento de salario y exaltación; porque las palabras sagradas y de paso se han conservado permitiendo a los que las reciban conscientemente experimentar su fuerza y conocer su significado; porque los rituales de apertura y cierre de los trabajos, en los distintos grados, se han mantenido generalmente bastante intactos; porque las leyendas que se conservan en todos los grados están vivas; porque las logias se siguen decorando con los símbolos fundamentales de la Orden y los manuales aún recuerdan los estudios simbólicos correspondientes a cada grado y el escalonado ascenso por los mundos de la gramática, la lógica y la retórica; y de la matemática, la geometría, la música y la astronomía. Está viva porque en muchísimos de los talleres se encuentran aislados hermanos con recta intención de búsqueda que les permite recibir de diverso modo y en el grado que fuere un influjo espiritual que esos ritos y símbolos son capaces de otorgar; y también porque aún existen algunas logias en las que reina el verdadero espíritu masónico; en las que siempre hay un guardatemplo atento impidiendo la entrada de fuerzas e ideas profanas; en las que se invoca incesantemente desde el corazón la Unidad del Gran Arquitecto, la Belleza de su obra, la Fuerza de su espíritu y su Sabiduría infinita. Talleres con salud y alegría en los que fraternalmente se estimula la unión no por vínculos individuales sino por lo más alto: la búsqueda común de un Centro único en el que reside la esencia de Todo. Talleres en los que se trabaja paciente y perseverantemente, en coordinación y respetando las verdaderas jerarquías en la construcción de un edificio interior, de una cosmogonía viva que incluye la muerte y la resurrección, es decir la transmutación, que finalmente hace posible que el corazón del adepto y el centro del templo –unidos indisolublemente se constituyan en verdadero habitáculo de la divinidad.

La masonería está viva porque su esencia más íntima –y la de los verdaderos masones es inmortal; y porque tarde o temprano la Orden habrá de cumplir su misión coronando la construcción de un templo universal edificado de conformidad con los planos diseñados por el Gran Arquitecto del Universo.

La Tradición Hermética está viva y aún existen verdaderos masones capaces de comprenderla y revivificarla.

“Por sus obras los conoceréis”.

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El secreto de los Números

Posted by cosmoxenus en 5 marzo 2005

¿Qué es la Numerología? A la vez ciencia y arte mágico, es el estudio de su personalidad profunda, de su destino y de los números, días, fechas que le permitirán suerte o desgracia. Pero es también mucho más que esto. Es redescubrir las cifras, así como las letras; son instrumentos esotéricos importantes que permiten un trabajo práctico así como una introspección filosófica.

En este artículo te daremos a conocer los números, pero aplicándolos a tu personalidad. Con tu fecha de nacimiento puedes saber uno de los números importantes para tu vida, el del CAMINO DE LA VIDA. Es el que habla de las predisposiciones de una persona y sus tendencias en función de la numerología de su fecha de nacimiento.

En efecto, una persona puede cambiar de nombre o de apellido, lo que modificará un poco su carácter en la forma, pero no en el fondo. Pero no puede modificar la fecha de su nacimiento. El hombre más rico del mundo – decía el escritor Oscar Wilde, no puede comprar su pasado.

Para hallar tu número solo tienes que sumar tu fecha de nacimiento y reducirla a un solo dígito. Te pongo un ejemplo para que veas lo sencillo que es: 4 -2- 1963 = 4 + 2 + 1 + 9 + 6 + 3 = 25 ; 2 + 5 = 7 O sea, que el número de esa persona sería el 7 SI TU NÚMERO SUMA MÁS DE 9 REDÚCELO A UNA CIFRA SUMANDO SUS NÚMEROS: 34=3+4=7

EL 1
Se trata de una persona extremadamente individualista y automotivada, y por tanto su tendencia es seguir sus propias ideas e instintos. El individualismo late detrás del ansia de libertad e independencia. Manifiesta su liderazgo con creatividad y originalidad.
EL 2
Es un diplomático con un fuerte anhelo de paz y armonía. Su sintonía con las actitudes y sentimientos de los demás provocará una asimilación de ideas ajenas, lo cual podrá entorpecer su capacidad de tomar decisiones. Su sensibilidad le permite influir en los demás con naturalidad desde un discreto segundo plano sin importunar a nadie. Le estimulan las fuerzas sutiles de la Naturaleza.
EL 3
Individuo altamente expresivo capaz de influir en los demás gracias a su rimbombante estilo comunicativo. En alguna parte le espera un escenario. Tanto en el discurso, la escritura como en la actuación, su naturaleza brillante y carismática atrae a sus semejantes, quienes disfrutan del entusiasmo y la energía que genera.
EL 4
Estamos ante una persona práctica, precavida y de confianza. La sal de la Tierra. Siente la responsabilidad de construir cimientos firmes sobre los que se sostendrá el futuro, motivo por el cual respeta la ley y el orden. Esto explica porque su armario nunca está vacío y siempre tiene algo que ponerse un día lluvioso. Sin duda, este individuo acude al trabajo todos los días y acaba las tareas que se le asignan. Encarna la frase de Kahlil Gibran extraída de El Profeta : “El trabajo es el amor hecho visible”. El individuo tiene un gran poder comunicativo.
EL 5
El individuo tiene un gran poder comunicativo. Impulsivo e infatigable necesita libertad para moverse sin trabas por la vida y reunir la experiencia e información que demanda su curiosidad. Promueve ideas y le gustan los cambios por la oportunidad de aprender que proporcionan. Para su bienestar es básica la estimulación mental. Su mente es ágil y se adapta y asimila con rapidez las influencias inmediatas, lo cual significa que es capaz de relacionarse con cualquier grupo.
EL 6
Persona con sensibilidad artística cuyo sentido de la armonía se expresa por si mismo en el hogar, el arte o el servicio a la comunidad. Necesita e irradia amor en su entorno inmediato, donde la familia tiene una destacada importancia. Su apreciación de la belleza se manifiesta en la decoración de la casa, las manualidades y en la cocina. Su capacidad innata para ir directamente a la esencia de las cosas, así como la comprensión que demuestra, le convierte en el consejero ideal al que acuden los demás en busca de soluciones a sus problemas.
EL 7
Se trata de un pensador e idealista que analiza el conocimiento desde distintas fuentes antes de aceptar una premisa. El ruido y la muchedumbre perturban su naturaleza meditativa, de modo que se reserva el tiempo para si mismo a fin de que su creativa imaginación pueda vagar con libertad en busca de la perfección. Su capacidad intuitiva combinada con su inclinación analítica le convierte en un profeta capaz de anticipar necesidades y acontecimientos futuros. Conoce la naturaleza humana y las apariencias externas no lo engaña fácilmente, característica que puede incomodar a los demás.
EL 8
Es el clásico ejecutivo que se mueve con soltura en cualquier esfera. La gente percibe su facultad para dirigir y organizar y automáticamente lo eligen como líder. Conoce el valor del dinero; su atinado criterio económico puede situarle en el mundo de las finanzas. Si trabaja con ahínco, disciplina y cautela, puede alcanzar un puesto de mucho poder en esta esfera. No confía en la suerte; depende de su ingenio y su perseverancia. No conoce término medio; la ambición le conducirá al éxito.
EL 9
Es una persona humanitaria que comprende y estima a aquellos que marginan las barreras raciales, sociales o económicas. Dado que se siente parte de un gran todo, reparte con generosidad su tiempo y sus recursos. Antepone la sabiduría al mero conocimiento, y desea hacer del mundo un lugar mejor donde vivir. Como pertenece a la familia universal, sabe que tiene que vivir de forma impersonal y dejar que las cosas tomen su rumbo cuando llegue el momento.
Los números mágicos
Los números de cada Signo del Zodiaco

Jugar es una necesidad psicológica de todos los seres humanos y no requiere de mucho esfuerzo. Ganar es otra cuestión. Para eso hay que estar en positivo, pasar por lo menos 24 horas sin tensiones y hacer una relajación antes de elegir los billetes y, por último, tener muy presente la idea del éxito total.

Las abuelas decían que había que jugar tres veces el mismo número. Por eso, no se sienta vencida si falla en la primera oportunidad. Si lo desea, puede recurrir a algunas técnicas: astrología, parapsicología, numerología, tarot o cartas españolas. A continuación, le contamos la combinación ideal de números, cartas y días de la semana correspondiente a cada signo.

Aries

Tanto hombres como mujeres de este signo tienen grandes impulsos, se inclinan por la aventura en todos los campos y a menudo no tienen en cuenta los caminos que más van a favorecerlos. Son arriesgados en todo lo que emprenden y también en el azar. Pasan por períodos muy exitosos alternados con otros de magras ganancias. Marte, el planeta regente de este signo, se corresponde con el número 8, marcial y crítico al extremo. El 8 es el número de los cambios y las grandes decisiones, por lo tanto, es posible que ganen con billetes terminados con este dígito o cuyos dígitos sumen 8. Por ejemplo: 010.628. 0+1+0+6+2+8= 17. 1+7= 8. Compren sus billetes los martes. Pueden compartirlos con gente de Escorpio, Leo y Sagitario. Por tarot: 41, el cuchillo; 54, el revólver,y 82, la tijera.

Tauro

Es la segunda casa del horóscopo. Los nacidos bajo esa constelación son prácticos, exigentes con el dinero, apegados a sus pertenencias y previsores. Se tientan con los juegos de azar para ganar dinero que gastar sin culpas. Su regente es Venus, por lo que les corresponde el número 6 y que trae dinero al que sabe ganarlo y sus sumandos. Por ejemplo: 2310. 2+3+1+0 = 6. Si quiere compartir el billete, hágalo con Libra que tiene su mismo regente. La gente de Cáncer puede ayudarla a ganar. Su día de suerte es el viernes. Sus números según el tarot: 28, las estrellas; 97, la mesa, y 25, la gallina.

Géminis

Son polifacéticos, muy versátiles, alegres y comunicativos. Los geminianos suelen ser bastante afectos a los juegos de azar, porque aman el riesgo. Mercurio, su regente, está representado por el número 5. También sirven los dígitos que sumen 5. Por ejemplo, 20.201. 2+0+2+0+1= 5. Comparta su suerte con Virgo, que tiene su mismo regente. Compre billetes y juegue los miércoles. Los números geminianos del tarot son: 99, los hermanos; 22, el loco, y 77, las piernas.

Cáncer

Reservados, introvertidos, metidos siempre dentro de sí mismos. No suelen hablar nunca de sus preferencias en los juegos. El número 2 es, por excelencia el de la Luna, su regente. Y también sirven los números cuyos dígitos suman 2. Por ejemplo: 9731. 9+7+3+1= 20. 2+0= 2. Pueden compartir los billetes con los taurinos y virginianos. Su día de suerte es el lunes. Según el tarot, los números que corresponden a Cáncer son: 52, la madre; 02, el niño, y 39, la lluvia.

Leo

Los hombres y mujeres de este signo suelen ser egocéntricos, nerviosos y orgullosos. Por eso, deben estar muy tranquilos cuando se dispongan a jugar para no interrumpir sus proyecciones de energía sobre las apuestas. Como su regente es el Sol, deberán jugar al 1 y todos los números cuyos dígitos sumen uno. Por ejemplo: 24.121. 2+4+1+2+1= 10. 1+0= 1. Elija los domingos para jugar y, si desea compartir su suerte, hágalo con Sagitario o Aries. Los números leoninos del tarot son: 42, los zapatos; 49, el pirata, y 18, la sangre.

Virgo

En general, hombres y mujeres de este signo son muy detallistas, casi obsesivos, tenaces, autocontrolados y juegan muy poco porque se reprimen mucho. Además, evitan malgastar su dinero. Para ellos, apostar es “tirar la plata”. Si desea tentar su suerte, le conviene hacerlo los días miércoles, el día de su planeta regente Mercurio. Juegue al 5 o los números cuyos dígitos sumados den 5 y anímese a compartir sus billetes con Cáncer, Capricornio o Tauro. Los números de la suerte según el tarot son: 92, el médico; 30, las flores; 71, la basura, y 04, la cama.

Libra

Todo lo relacionado con los juegos de azar los apasiona y lo toman de manera muy positiva. Por eso, es más factible que ganen. La suerte los premia muy seguido por creer en ella . Su regente es Venus y su número es el 6. Por eso, busque esta terminación o los números cuyos dígitos sumen 6. Por ejemplo: 012.402. 0+1+2+4+0+2= 6. Comparta sus jugadas con Acuario, Géminis, Sagitario y Leo. Compre los billetes en el atardecer del viernes. El tarot indica estos números para Libra: 63, el casamiento; 21, la primavera, y 93, el enamorado.

Escorpio

Hay dos tipos de escorpianos.: los que apuestan todos los días y los que no juegan nunca. Los nacidos bajo este signo son dinámicos, agresivos y magnéticos. Juegue los martes, por su regente Marte, pero piense los números el domingo, que corresponde a su corregente Plutón. Juegue al 8 y a los números cuyos dígitos sumen 8. Por ejemplo, 40.301. 4+0+3+0+1= 8. Comparta su suerte con Piscis, Cáncer, Capricornio y Virgo. También, puede animarse a probar suerte con el 2, el número de la Luna. Según el tarot, los números escorpianos por excelencia son: 27, el peine; 41, el cuchillo, y 81, el matemático.

Sagitario

Son dinámicos, sensacionalistas, gritones, excelentes amigos y grandes compañeros de viaje. Tiene una alegría desbordante y la mayoría de sus sueños se hacen realidad porque ponen mucho empeño en ser positivos. Sagitario tiene a Júpiter como regente, por lo tanto le corresponde jugar a la terminación 3 y a los números cuyos dígitos sumen 3. Por ejemplo: 23.007. 2+3+0+0+7= 12. 1+2= 3. Puede comprar sus billetes el jueves y compartirlos con Leo, Aries, Acuario y Libra. De acuerdo con el tarot, los números sagitarianos son: 11, el minero; 55, los dos gallegos, y 88, el Papa.

Capricornio

Las personas nacidas bajo este signo llevan el juego en el alma. Son “timberos” por tradición y jamás olvidan los aniversarios familiares, las fechas de los amores pasados y los recuerdos históricos y juegan a todo. No se les escapa nada. Los capricornianos necesitan jugar para calmar sus ansiedades. Cada vez que aciertan, se desbordan de entusiasmo y lo comunican a gritos a todo su entorno. Busque terminaciones en 4, porque ése es el número de su regente Saturno. También puede elegir los billetes cuyos dígitos sumen 4. Por ejemplo: 07.411. 0+7+4+1+1= 13. 1+3= 4. Como alternativa, puede jugar al 1. Comparta su suerte con Tauro, Virgo, Escorpio o Piscis. Según el tarot, son números capricornianos: 24, el caballo; 60, la escuela, y 14, el borracho.

Acuario

La diosa fortuna suele ser muy generosa con la gente de este signo. Ellos y ellas se dejan guiar por su inconsciente y ponen mucho de positivo en sus apuestas. Suelen asociar fechas amorosas con el azar, una manera de mostrar rebeldía. Son innovadores, progresistas y filántropos. Siempre piensan en función de futuro. El número de Urano, su regente, es el 7. Por eso, busque billetes con esa terminación o cuyos dígitos sumen 7. Por ejemplo: 23.011. 2+3+0+1+1= 7. Comparta sus jugadas con Géminis, Libra, Capricornio y Aries. Elija como alternativa la terminación 4 que corresponde a Saturno, corregente de Acuario. Los días más convenientes son sábado y domingo. El tarot indica que los números acuarianos son: 47, el muerto mudo; 72, la felicidad o la sorpresa, y 91, el miedo.

Piscis

Son antagónicos, contradictorios, tímidos y románticos. Suelen jugar el mismo número estoicamente año tras año. Ellos creen en la magia de premio y castigo del azar y siguen apostando. Las terminaciones 9 corresponden al místico Neptuno, que les otorga gran sensibilidad. También es excelente la suma de dígitos que den 9. Por ejemplo: 874.899. 8+7+4+8+9+9=45. 4+5= 9. Juegue los jueves, el día del corregente Júpiter y comparta sus números con Capricornio, Cáncer, Escorpio y Tauro. Los números piscianos del tarot son: 67, el perfume; 45, el vino, y 71, las aguas bajan turbias.

Las correspondencias numerológicas de los nombres

Desde tiempos inmemoriales, el nombre propio ha jugado un papel fundamental en la espiritualidad humana. Los Dioses poseían nombres ocultos, que sólo los sacerdotes conocían, ya que si los clanes enemigos lo conocían podrían operar magia en su contra.

Encontramos en los mitos de distintas culturas episodios en que los protagonistas intentan adivinar el nombre de su contendiente, lo cual les dará poder sobre él. La expresión conocer el nombre de la cosa es poseerla expresa el poder simbólico del nombre.

Muchas escuelas de misterios, entre ellas la Wicca, utilizan nombres iniciáticos, esto es, nombres que son elegidos por el iniciado y que sólo son conocidos dentro de su Orden. El nombre iniciático o nombre mágico debe resonar en concordancia con la personalidad mágica de quien lo usa. Muchos utilizan nombres de deidades o figuras míticas, como una forma de sintonizar con las energías arquetípicas representados por éstas.

Cuando nacemos, nuestros padres y familiares eligen para nosotros un nombre. En cierta medida, ese nombre condiciona la construcción de nuestra personalidad, y en muchos casos resuena acorde a nuestra personalidad. Pero en muchos casos esto no ocurre, más aún si la persona ha vivido cambios de conciencia importantes, o ha pasado por ritos de pasaje que han implicado un renacimiento interior.

Es en este caso que toma sentido la elección o confección de un nombre mágico, que refleje el nuevo ser que se ha gestado. Una técnica para la elección o construcción de nombres mágicos es utilizar las correspondencias numerológicas a fin de hacerlo concordar con la fecha de nacimiento o de iniciación.

Para ello, tomamos la fecha de nacimiento y sumamos los dígitos por separado, hasta reducirlo a un número de una cifra. Por ejemplo, si la fecha de nacimiento es el 15 de febrero de 1954, sumamos 1+5+2+1+9+5+4, lo que nos da 27, y 2+7 nos da 9. Por lo tanto, el número de la fecha de nacimiento es 9.

Hay diferentes métodos para hallar las correspondencias, pero el más utilizado es el que mostramos a continuación:

Número 1. Letras: A J S
Número 2: Letras: B K T
Número 3: Letras: C L U
Número 4: Letras: D M V
Número 5: Letras: E N W
Número 6: Letras: F O X
Número 7: Letras: G P Y
Número 8: Letras: H Q Z
Número 9: Letras: I R

Si la persona se llama, por ejemplo, Luis, sumamos los números correspondientes a las letras, siendo 3+3+9+1, lo que nos da 16, y 1+6 nos da 7. Por lo tanto, no existe correspondencia numerología entre el nombre y la fecha de nacimiento.

Si, por ejemplo, cambiara la s final por una c, cambiando el nombre a Luís, nos daría 9, al igual que la fecha de nacimiento.

Correspondencias

Como vimos antes, cada número se corresponde con una o más letras del alfabeto. Además, cada número se corresponde con un planeta, un elemento, y varios colores. Nuevamente aclaramos que no nos estamos basando en un sistema de correspondencias cabalístico.

1
Letras: A, J, S
Planeta: Sol.
Elemento: Fuego.
Colores: Rojo, marrón, amarillo, dorado.

2
Letras: B, K, T
Planeta: Luna.
Elemento: Agua.
Colores: Naranja, verde, blanco

3
Letras: C, L, U
Planeta: Júpiter.
Elemento: Fuego.
Colores: Amarillo, violeta, lila

4
Letras: D, M, V
Planeta: Urano.
Elemento: Aire.
Colores: Verde, azul, gris

5
Letras: E, N, W
Planeta: Mercurio.
Elemento: Aire. Colores: Azul

6
Letras: F, O, X
Planeta: Venus.
Elemento: Tierra.
Colores: Índigo, azules

7
Letras: G, P, Y
Planeta: Neptuno.
Elemento: Agua.
Colores: Violeta, verde, Amarillo

8
Letras: H, Q, Z
Planeta: Saturno.
Elemento: Tierra.
Colores: Rosado, gris oscuro, azul, violeta, Negro

9
Letras: I, R
Planeta: Marte.
Elemento: Fuego.
Colores: Dorado, rojo, carmesí, rosado

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EL EGREGOR DE LA LOGIA ::Sobre un tema que debería ser tratado en todas las Ordenes de Iniciación::

Posted by cosmoxenus en 5 marzo 2005

DIONISIO E. JARA R.*
INTRODUCCION

La palabra “Egrégor” es una voz verbal del griego clásico. Significa vigilar, velar, estar despierto, no dormir. Por extensión, la raíz sustantiva ha significado vigilia, vela, privación de sueño. Por tanto, el concepto masónico de Egrégor es “Vigilante” de la Logia.

Rizardo da Camino, en su Diccionario Masónico, nos dice que Egrégor es un “Cuerpo Místico que se forma con sus propias peculiaridades, después de la apertura del Libro Sagrado, cuando todos se unen con las mentes para el acto de crear”.

Son muy pocos los escritores que nos entregan una definición sobre el significado de nuestro tema; Mouni Sadhu es uno de ellos y en su obra “El Tarot”, nos dice que el Egrégor es una entidad colectiva, tal como una nación, estado, sociedad, religiones, sectas y sus adherentes, e incluso organizaciones humanas menores. La estructura de los Egrégores es similar a la de los seres humanos. Tienen cuerpos físicos, astrales y mentales por lo que se constituyen en la suma total de todos estos elementos.

Los Egrégores tienen formas peculiares en los mundos superfísicos, similares a sus representaciones simbolizadas, como el león de Gran Bretaña, el gallo de Francia, el águila de Alemania, etc. Estas formas – como lo declaró Paul Sédir, que las observó antes de la primera Guerra Mundial – pueden ser vistas por una persona clarividente, o por otras con la directa asistencia de un Maestro espiritual, como lo fue el caso de Sédir. En sus “Initiations” nos cuenta cómo, poco antes de 1914, el misterioso Monsieur Andréas le mostró el futuro de Europa para algunos años adelante. Habla de la tragedia de su amada Francia, que luego se desangró en la primera Guerra Mundial. En la siguiente visión, que también fue provocada por el mismo Andréas, también se le mostró a Sédir el pasado lejano, volviendo al tiempo de Santa Juana de Arco e incluso habló con ella y tomó parte de la ceremonia mística que siguió en las mazmorras y celdas del viejo castillo, donde la Santa fue reducida a prisión antes de su ejecución en la hoguera. Existe un momento en la historia, cuando Sédir – como puede verse por su narración – pudo apreciar asimismo el futuro distante, probablemente la Segunda Guerra Mundial, tan desastrosa para Francia. Pero se le prohibió revelar algo sobre eso, aunque su profunda preocupación queda en evidencia a través de sus tristes palabras al final del capítulo. En todas estas visiones, el Egrégor de Francia tenía la forma de un gallo, mientras que los otros estaban representados por diferentes pájaros y animales, como los comentados anteriormente.

Una obligada referencia debemos hacer del Maestro contemporáneo de la antigua Filiación Rusa del Martinismo, Gregory Ottonovich de Mebes, más conocido por sus iniciales “G. O. M.”, quien en su obra escrita en idioma ruso “Curso Enciclopédico de Ocultismo” escrita en la ciudad de Saint-Petersburgo entre el año 1911 y 1912 y traducida al español por el antiguo miembro de la Orden Martinista de Chile, Sergei Veshñacov, nos hace referencia en el capítulo dedicado a la explicación del XI Arcano, el desarrollo de diversas instancias iniciáticas, religiosas y filosóficas desde el punto de vista de la construcción egregórica. Su análisis tiene una visión desde la dinámica del Tetragrámaton (el Nombre Sagrado de Dios) y como ella se proyecta en sus diversas etapas hasta encontrar una solución y explicación lógica a la historia y objetivos secretos de las sociedades de iniciación. Sin embargo, no podemos entrar en el estudio de dicho texto ya que requiere de un tratamiento especial y de un auditórium preparado para comprender tales conocimientos. Solamente lo citamos para que los Hermanos estudiosos e investigadores busquen en sus profundos conocimientos, estadios superiores de aprendizaje.

EL PODER DEL PENSAMIENTO, BASE DE TODA CONSTRUCCION EGREGORICA

Para que una Tenida Masónica, o de cualquier Orden Iniciática que sea, dé el efecto deseado, cuyo objetivo es posible percibir por el sentido impreso en el ejercicio del Ritual con el que esta opera, es que el lugar donde se reúne, debe estar exclusivamente dedicado para el oficio iniciático en el cual se trabaja. Egregóricamente hablando, no es conveniente dedicar un lugar usado comúnmente para actividades profanas, para convertirlo en forma ocasional en un lugar para la actividad iniciática.

Por el contrario, tampoco es conveniente, desde este mismo punto de vista, que un Templo dedicado al uso de un Ritual preciso, se convierta por cualquier razón, en un lugar para actividades profanas.

Una Tenida masónica debe llevarse a cabo, tanto en el desarrollo del Ritual como en las intervenciones personales que surgen en el debate o análisis de alguna enseñanza, en la más justa y completa armonía. Si uno o más miembros de la Logia, estuvieren pensando, por ejemplo en forma vanidosa, sobre lo ostentoso de los paramentos que lucen para la ocasión, o el deseo de manifestarse en el afán de brillar y tomar parte prominente en los procedimientos del Ritual; si existieran sentimientos personales tales como haber ingresado al Templo en un ánimo de sentirse ofendido, de revancha, o estar afectado por los celos y la envidia, lo más probable es que todo el ejercicio y esfuerzo por conseguir el objetivo oculto del sentido del Ritual sería algo absolutamente inútil.

Si por el contrario, al ingresar en el Templo, los miembros que participan de él hacen el ejercicio de dejar todo pensamiento, sentimiento y acción profana fuera, entonces puede resultar de un efecto muy considerable y beneficioso. Entendemos que en la mayoría de los casos es así, como también que de tales efectos no se tiene conciencia, por lo desconocido que resulta del análisis de dicho tema.

La técnica recomendable para el estudio de un tema en una Tenida en particular, es que todos los miembros que asisten a ella se encuentren al tanto sobre cuál materia se estudiará. Esto permite que todos se hayan preparado convenientemente y con antelación al día de la asamblea. No es de responsabilidad el que algún Hermano llegue a las reuniones de su Logia sin siquiera estar enterado sobre el motivo y temática que se trabajará en ella, sino por el contrario, todo Hermano debe tener una inteligente comprensión del tema que se va a tratar. Su asistencia entonces constituirá un factor de aporte al trabajo general que emprenda la Logia.

Los Aprendices, Compañeros y Maestros, tienen que hacer su trabajo, y más allá de ser simples espectadores, deben estar en condiciones de hacer aportes ciertos sobre los temas en estudio; si no se está en condiciones de hacer un aporte objetivo, al menos cada uno de ellos debe dar su opinión; esto igual sirve, pues también se acumula al resultado sumatorio que en adelante se observa en la construcción del Egrégor que se quiere tener.

Este no es un tema fácil de entender, por el contrario, requiere de cierta reflexión y meditación, pues es necesario fijarse sobre el efecto exacto de un pensamiento bien definido y sostenido en el tiempo.

Todo pensamiento suficientemente definido para ser digno de este nombre, produce dos resultados diferentes. Primeramente, debe establecer una vibración lo suficientemente definida y fuerte como para invadir todo el plano de la comprensión mental que involucra a nuestros hermanos que se encuentran a nuestro alrededor, donde al igual que la voluntad al ordenar a un dedo de nuestra mano que ejerza presión sobre una tecla definida de un piano, resulte de un sonido audible y musical; nuestro pensamiento suficientemente definido entrará en la comprensión de todos quienes asisten al trabajo de la Logia. En segundo lugar, cada pensamiento reúne a su alrededor la materia viviente del plano mental y construye lo que se denomina forma de pensamiento. Allí está el átomo simiente por el cual se construye el Egrégor de nuestra Logia.

Si nuestros pensamientos y aportes al estudio de la Logia están radicados en exclusiva a un simple ejercicio mental, donde nuestro aporte resulte de algo comúnmente repetitivo y ya sin sentido, como quien suma dos más dos, tal esfuerzo no pasa más allá de ser simplemente eso.

Si nuestra intervención ya no es una simple exposición de palabras sin gracia y sentido, sino que nuestro pensamiento expresado por el verbo lleva como sello el sentido altruista, de la aspiración elevada y de la emoción superior por los Ideales que profesamos, entonces esa simple idea como pensamiento, se desarrolla en la comprensión de los hermanos centuplicando así su fuerza y acción.

Pero, un sentimiento y un pensamiento altruista pueden morir si a su derredor moran sentimientos y vibraciones inferiores tales como el egoísmo, el fanatismo o la intolerancia.

Cuando un Iniciado piensa y hace aportes muy bien definidos desde el punto de vista de la Doctrina a sus hermanos y Logia en general, está enviando a su derredor una vibración muy potente, porque prácticamente no sufre oposición, al igual que un sonido en un gran silencio. Es como una luz brillante en una noche oscura. Es la visión que mediante la potencia de su vibración, remece las mentes de sus iguales para despertarlos de su sueño mental. Es el momento en que se esclarecen las mentes de todos y comprenden las múltiples posibilidades de un pensamiento bien dirigido, esclarecido y con emoción. Esto no quiere decir que se comprende por completo las doctrinas que nos sustentan, sino que los hermanos que lo han escuchado tienden a liberalizar ciertas posiciones del plano mental, que los dejan en condiciones beneficiosas e incalculables de recepción y creatividad.

Ahora bien, si el pensamiento de un solo hermano produce tales resultados, fácil será comprender que el pensamiento de veinte, treinta o más hermanos dirigidos al mismo fin producirá un efecto enormemente mayor. La fuerza del pensamiento unido de un gran número de hermanos es, con mucho, mayor que la suma de sus pensamientos aislados.

Un Masón u Hermano de cualquier Orden Iniciática consecuente en pensamiento y emoción con sus ideales, se constituye en un centro del cual fluyen hacia el mundo profano, las ideas y pensamientos liberalizadores hacia mentes que en absoluto han sido despertadas a ideas superiores, produciendo un verdadero aceleramiento al momento de su despertar.

Quizás muchos piensen que aquí se cierra la enseñanza, pero en verdad recién está a punto de comenzar.

EL EGREGOR Y LA LOGIA

La construcción del Egrégor de una Logia está directamente relacionada con varios aspectos que es importante anotar. De hecho, cuando se funda una Logia, esta viene a la existencia bajo ciertas condiciones, que pueden ser de tipos astronómicas, astrológicas, numerológicas, cabalísticas, etc., y que afectan toda su vida. Algunas nacen sanas y robustas, otras débiles y enfermizas, permaneciendo así durante el transcurso de muchos años.

Quienes hemos tenido alguna experiencia en visitar algunas Logias de diferentes Ritos, por ejemplo, nos podemos dar cuenta que todas tienen sus características peculiares que perduran a pesar de los individuos que entran y salen y de los que las componen en forma regular. De hecho, están animadas desde su fundación por propósitos muy particulares. Algunas Logias llevan el nombre de alguna virtud, como por ejemplo “Esperanza”, “Unión Fraternal”, “La Concordia”, etc.; otras llevan el nombre de personajes famosos, como: “San Martín”, “Mozart” etc., y otras llevan nombres de santos patronos como, “San Juan Evangelista”, “San Andrés de Escocia”, etc., todas ellas animadas por una idea sostenida en una inspiración que busca una meta en particular. Estos nombres están sostenidos por pensamientos, los cuales se revisten con materia de planos superfísicos y que permanecen como una entidad independiente, durante un tiempo más o menos largo con mayor o menor actividad, según sea el impulso original que se le ha dado y según es reforzado por nuevas corrientes de pensamiento.

Un hecho que es importante considerar, y que reafirma lo que dijéramos en un principio, el Templo de la Logia debe ser considerado como el lugar donde habita el Egrégor formado por el pensamiento colectivo de todos los Hermanos que asisten a las Tenidas.

El Templo es el lugar exclusivo para los trabajos de todos los masones y no otro lugar. La construcción y permanencia del Egrégor no puede ser perturbado por pensamientos desarmónicos, cosa que ocurre cuando dicho lugar es utilizado para fines que no son iniciáticos.

Si un Templo es utilizado en otros días de la semana para actividades de tipo profano, el Egrégor se siente desarmónicamente afectado con las formas de pensamiento creadas allí por las habladurías, comentarios, chismes, discusiones, risotadas, diversiones, diversos aromas y olores que emanan del consumo de cigarrillos, bebidas alcohólicas, etc., todos ellos como efectos de una convivencia social profana. El Egrégor ciertamente que es afectado por todos estos elementos, y nuestro deber es defenderlo de todo este perjuicio evitando que nuestros Templos se conviertan en centros de actividad profana.

Nuestro interés por el embellecimiento del Templo debe ser permanente ya que el Egrégor que construimos se ve agradablemente afectado por los pensamientos de todos los que ingresen en él. Por el contrario, lo perjudicamos, si al ingresar al Templo este se encuentra sucio, con adornos de mal gusto, los Hermanos mal decorados, los candelabros deslucidos y no lustrosos, las paredes mal pintadas, mal iluminado. El Templo puede ser sencillo pero debe estar escrupulosamente limpio, decorado de un buen gusto para estimular el respeto, el recogimiento y el estímulo para la emoción artística, porque el Egrégor debe ser perfecto en todos los sentidos, y el arte y la belleza son fundamentales para la evolución tanto del Egrégor de la Logia como de los Hermanos que la componen.

El Egrégor es formado con nuestros pensamientos, sentimientos y emociones y de acuerdo a ellos, este reacciona sobre nosotros ayudándonos tan pronto como nos pongamos bajo el amparo de su influencia.

En el Templo no debería haber ninguna murmuración, ni menos ningún pensamiento o gesto poco fraternal, pues un mal pensamiento y un acto antifraternal por parte de un iniciado es multiplicado por esta condición que al ser hechos por un profano. No da lo mismo un comentario mal intencionado de parte de un profano, que una crítica incorrecta, maligna e injusta hecha por un iniciado. Por eso, todos los hermanos deben procurar que los trabajos siempre estén poblados de los pensamientos más elevados y con las palabras más respetuosas y afectuosas. Siempre hay que dar paso a opiniones útiles, verdaderas y agradables.

Todos los miembros de una Logia son importantes. Son necesarios los Hermanos con capacidades intelectuales, para construir su cabeza; son necesarios los Hermanos de vivos sentimientos para construir su corazón, son necesarios los Hermanos cooperadores y siempre dispuestos a servir a sus demás Hermanos, para construir sus miembros. Si se da el caso que un grupo de ellos es muy excesivo, entonces la construcción del cuerpo y el alma del Egrégor también será desproporcionada.

Las Tenidas deberían ser constantes y regulares y tan frecuentes como fuere posible, no precisamente muy concurridas, pero sí los que asistieren debieran ser sinceros y entusiastas con los trabajos de la Logia. Esta actitud es fundamental para su construcción ya que necesita además ser cargada continuamente con nuevo poder.

El Gran Arquitecto del Universo es el Logos constructor, y al igual que el que crea los mundos de acuerdo a sus designios, los miembros de una Logia (que es un microcosmos) también crean al Egrégor según los patrones de pensamientos que emiten en su conjunto. Es una gran responsabilidad, pero al mismo tiempo un gran privilegio el tomar parte de tan magnífica forma de pensamiento, cargada de benéficas influencias que ayudará a todos los que se pongan en contacto con él.

Por cierto que el Egrégor tiene una individualidad, y es por el resultado de quienes tengan un poder de pensamiento más poderoso, fuerte y definido, elementos que son más activos al momento de definir su edificación. Sin embargo hay que tener cuidado, porque si todos los elementos que colaboran a la construcción del cuerpo del Egrégor no son lo suficientemente equilibrados, entonces es posible que nos encontremos con Egrégores de clases muy variadas. Unos pueden ser fríamente intelectuales, otros activos y batalladores, otros adormecidos y tristes, otros muy cautelosos y desconfiados.

Si visitáramos varias Logias y poseyéramos la capacidad sensitiva de captar la influencia de un Egrégor, podríamos entonces definir aún sin conocer a los miembros que componen tal o cual Logia, qué clase de Hermanos son los que tenemos en frente. El Egrégor influencia permanentemente a los miembros de una Logia, aún a aquellos que ignoran que sus nobles pensamientos son el resultado de muchos que acuden a sus mentes en el curso de su asistencia a las Tenidas de la Logia.

Finalmente y para terminar esta pequeña exposición, agregaremos que es posible construir más de un Egrégor para una sola Logia, y señalarles a cada uno de ellos ciertas misiones que tienen que cumplir por el bien de la Orden y de la Logia en particular; dotarlos a cada uno de ellos con la armadura que estimemos conveniente y con los atributos tanto en defensa como de ataque que creamos necesarios. Solo nos reservamos la técnica con la cual es posible fabricar y dar forma a estos auxiliares invisibles ya que allí radica el secreto real de lo operativo por sobre lo especulativo y que debe ser necesariamente enseñado por quienes corresponde.

Por último, agregaremos que es perfectamente posible considerar que los iniciados con capacidades innatas para el trabajo teúrgico, pueden construir de igual forma a como lo hacen para una determinada Logia, el Egrégor o egrégores para la protección de su propio hogar y entorno familiar, pero en ello, radica ni más ni menos, que los fundamentos de una enseñanza particular.

De esta manera y considerando todos los aspectos que antes hemos señalado, y si las formas de pensamiento tanto colectiva como individuales son armoniosamente construidas, pueden ser vivificadas por los Maestros Pasados, quienes son los verdaderos Guardianes de nuestra tradición, y transformarse por este medio en el canal por el cual se viertan los dones del Espíritu en casi forma tangible. Entonces la divinidad, invocada a través del Gran Arquitecto del Universo, puede enfocar su gracia en la forma de pensamiento que nosotros hemos creado.

En el Valle de Santiago de Chile, Enero de 2004 V.·. L.·.

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