El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

Solsticio de Verano

Posted by cosmoxenus en 7 enero 2005

V:.M:. y QQ:. HH:. :

Antes de comenzar nuestra Plancha quisiera entregaros un pensamiento extraído de un texto Chino : “La luz solar que se eleva por sobre la tierra es clara por naturaleza. Mientras más alto se eleva el Sol, más sale de las tinieblas: resplandece en su pureza original en una extensión cada vez más vasta. Así también, la naturaleza del hombre es originalmente buena, más se ofusca con el contacto con lo terreno; por eso requiere una purificación para poder resplandecer con su pureza original.”

1.- Solsticio de Verano .

La palabra solsticio viene del latín “solis statio”, lo que se puede traducir literalmente como “Sol parado o detenido”.

Este fenómeno se produce en dos épocas precisas del año, el 21 de junio y el 21 de diciembre, y obedece a que el Sol alcanza en ellas casi la misma altura meridiana sobre el horizonte en su aparente detención.

El ascenso diario por el horizonte del Este o su descenso por el Oeste, no se realiza siempre en el mismo lugar. En el curso del año el Sol aparece y se pone en los horizontes señalados, más al norte en invierno y más al sur en verano (ascendiendo hacia el Cenit en esta oportunidad), produciéndose la sensación de que el Sol se desplaza en el horizonte a través del año entre dos posiciones extremas, mediante un movimiento pendular. Al alcanzar estas posiciones (extremas), se producen los solsticios de invierno y verano, llamándose a este movimiento “declinación solar”.

Los puntos intermedios entre ambas posiciones extremas y equidistantes son los equinoccios, y como su nombre bien lo dice, entre ellos existe igualdad horaria de día y de noche, siendo sus fecha el 21 de marzo y el 21 de septiembre.

Solsticios y equinoccios pueden considerarse como los 4 puntos cardinales del circuito de la tierra alrededor del Sol, con su consecuencia natural, es decir, las 4 estaciones del año.

La cultura Egipcia, así como la Maya y la Azteca, caracterizan a sus pobladores como seres que estaban familiarizados con el Universo y los grandes hechos astronómicos, geométricos y geográficos, por lo que edificaron sus templos espirituales, destinados a estrechar los vínculos del ser humano con Dios, construidos en forma de Pirámide, como Templos de adoración al Sol, situados en una relación y orientación con el Sol y su movimiento, en los que encontramos exactamente definidos los equinoccios de primavera y otoño y solsticios de verano e invierno.

Estos pueblos se encuentran en una faja de terreno perfectamente delimitada en nuestro planeta; existe una línea geomagnética en sentido perpendicular al eje de la Tierra a que se ubica entre los 15 y 30 grados de latitud norte del Trópico de Cáncer. En este cinturón geomagnético se encontraban la cultura Egipcia, Maya, Azteca y Tibetana. Los pueblos mesoamericanos siguieron el paso del Sol marcando su aparición y desaparición con extremo cuidado. Su salida en un cierto punto del horizonte les indicaba cuando y donde sembrar sus cultivos o el momento en que el río se desbordaría de su cauce. La planificación y cosecha de las siembras, estaban reguladas por dichos eventos celestes. De esta manera aprendieron a predecir los fenómenos provocados por el movimiento de los astros con mucha anticipación; contando solamente con un conocimiento matemático y un minucioso sistema de registro, lograron predecir también los eclipses. Estas culturas nos hablan de una maravillosa simbiosis entre el pensamiento mágico y el conocimiento, respeto y armonía con la naturaleza, de la que nosotros formamos parte.

2.- La Masonería y el Sol.

La masonería es eminentemente simbólica, procura por la enseñanza que se obtiene del estudio de los símbolos iluminar el camino de la búsqueda incesante de la Verdad. Estimula a los masones a combatir el error, la superstición y el fanatismo, estimula el perfeccionamiento guiándolo paso a paso hacia el Oriente, donde se encuentra el Sol, origen de la Luz.

El Sol es la luz, es el calor, es la vida y de esta idea ha nacido, naturalmente el concepto de poder creador, poder eterno que prodiga infinitos beneficios para los seres humanos. Como todo poder físico, misterioso para las generaciones, y que veían en él un poder de acción constante y soberano, fue considerado por las antiguas civilizaciones como una manifestación superior de la divinidad.

Siguiendo la evolución de la humanidad, el hombre, cuya primera fase fue el fetichismo (adoración de elementos terrenales), se fue elevando poco a poco hasta quedarse absorto contemplando la esfera celeste y, en especial, el Sol, foco perenne de luz, fuente inagotable de calor, causa aparente de toda vida y generación de toda forma y movimiento.

Los misterios y los cultos de los antiguos pueblos están fundados, todos, en la marcha aparente del Sol, declinando hacia el ocaso, para expresarnos en lenguaje figurado, que es vencido por las tinieblas representadas -a consecuencia de la misma alegoría- como el genio del mal, pero reapareciendo de nuevo sobre nuestro hemisferio, se nos presenta como vencedor y resucitado. Esta muerte y resurrección son imagen de las vicisitudes del día y de la noche, de la muerte que es una necesidad de la vida y de la vida que nace de la muerte; en fin del combate eterno de los dos principios que se encuentran en al Pavimento de Mosaico de todas las religiones, bajo nombres y alegorías distintas como vemos en la lucha de Tifón contra Osiris, de Ormuz contra Ahrimán, de los Titanes contra Júpiter, de Juno contra Hércules, de los Angeles rebeldes contra Dios.

El Primer intento monoteísta de nuestra historia se debe al Faraón Amenofis lV, conocido como Aknatón (hijo del Sol : Atón).

Esta divinidad , Atón, no podía ser representada por moldes antropomórficos, y sólo lo sería en la forma del disco solar, emanando sus rayos en forma de brazos extendidos con las manos también extendidas.

Llama la atención , QQ.: HH.: el Himno al Sol escrito por el Faraón Amenotep o Amenofis lV (1378-1350 A. C.):

“Tú naces glorioso, Oh Atón viviente. Señor de la eternidad. Eres radiante, hermoso y fuerte. Tu amor es poderoso y grande; Tu luz de diversos colores cautiva a todos . Tú eres la madre y el padre de todo ser que Tú creaste; cuando Tú te elevas, sus ojos se vuelven a contemplarte; sus corazones palpitan fuerte cuando te ven, pues Tú naces como su señor; sus manos se elevan para adorar Tu persona.

La eternidad emana de Ti, en Ti mismo estás solo, pero en Ti hay millones de poderes de vida que crean a todas las criaturas vivientes, cuando te elevas los botones se abren en flor, as plantas que crecen en tierras áridas echan brotes …”

Textos antiguos como los Vedas, el Zend Avesta, La Cábala, tratan de los que, cegados por la luz visible del Sol, pierden de vista el verdadero Sol-Logos , y así Pitágoras no se refería al Sol visible, sino al Sol de la iniciación, al expresar en Latín la frase: “Contra Solem non loquaris” (No habléis contra el Sol).

El emperador Juliano el Apóstata (331-363 D. C.) decía :”Hay tres en uno y que el Sol central es el primer Sol, la causa universal de todo, es decir, el bien; el segundo Sol es la suprema inteligencia, como dominio de todos los seres racionales, y el tercer Sol es el Sol visible, la materia, lo conocido”.

Dado que la Alquimia es una de las tradiciones filosóficas y místicas más prominentes, se puede definir como el arte de acelerar la labor lenta y paulatina que lleva a cabo la naturaleza para alcanzar la perfección universal, que se hace aparente en el procedimiento de la evolución biológica. El Fuego Solar de la evolución es lo que acelera la labor refinada y perfeccionista de la Alquimia. En la famosa obra alquímica del s. XVl titulada “Splendor Solis” que se atribuye a Salomón Trimosin, supuesto maestro del gran Paracelso. Ese importante escrito esotérico se dirige a la fuerza motriz de toda la transmutación, y describe en forma alegórica la evolución del Sol como si este fuera una Piedra Filosofal en sí; como la verdadera esencia del Ser, la luz brillante de la conciencia que en medio de la oscuridad que envuelve a la carne, resucitaría a la luz del espíritu mediante el proceso de la Iniciación.

QQ.:HH.:, sólo nos queda agregar que los solsticios son sólo accidentes en la vida del Sol, etapas de un eterno camino, fases de una eterna y misteriosa acción. Vemos que el Sol es el símbolo eterno de ayer y de hoy, y lo será de mañana y de siempre… No puede ser de otra manera, pues nuestra Logia nos representa el Universo.

3.- Las Antiguas Cofradías . San Juan Bautista.

El 24 de Junio de 1717 cuatro Talleres de Londres reunidos colocaron la piedra inicial de la Francmasonería Simbólica y proclamaron a San Juan Bautista como su patrono. Persistieron las tendencias y las antiguas leyes de las logias pretéritas y de los comienzos de la arquitectura quedaron sus valiosas, preciadas figuras y signos emblemáticos.

El pasado legendario y glorioso de la Francmasonería está todavía cristalizado en los mismos y bellos símbolos, conservados a través de las épocas turbulentas por las que ha atravesado la humanidad.

Juan Bautista, salido según toda probabilidad de la secta de los Esenios (que practicaban un ascetismo semejante a los pitagóricos) fue hijo de Zacaria y Elizabeth, ambos de linaje sacerdotal. Nació seis meses antes de Jesús en Yutta, ciudad un poco al Oeste de Jerusalén. Pasó los primeros años en las montañas de la parte oriental de Judea y a los 30 años se presentó como profeta.

Las antiguas cofradías de constructores tenían la regla, de acuerdo con las prácticas de la época de tomar y reverenciar por patrono a un santo. Las principales tomaron a San Juan Bautista y de aquí que las agrupaciones se denominaron Cofradías o Logias de San Juan. Otras, las menos, habían sido puestas bajo la tutela de San Andrés de Escocia, San Jorge, Los Cuatro Coronados, etc.

Juan Bautista preparó el camino en las postrimerías de la era pagana a una nueva moral, que por su alto y trascendental contenido de liberación humana y social, ha significado una revolución, quizá, la más grande de la historia.

4- El culto al dios Jano. San Juan Evangelista.



Estas razones son, entre otras, las que han movido a la Masonería a celebrar festividades de origen tan antiguo y que, al parecer, no guardan relación con la historia nuestra.

La Masonería es fiel a las tradiciones milenarias y, en este aspecto, pone la celebración del Solsticio de Invierno bajo la advocación de Juan el Bautista y de Juan el Evangelista el Solsticio de Verano.

El antiguo culto al dios Jano revivió en ellos, pues este era el que presidía la entrada del Sol en uno de los hemisferios, como genio de los comienzos e iniciaciones de la vida, de los años, de las estaciones. Juan significa Puerta y los solsticios junto con los equinoccios son las “puertas” de las estaciones del año y Jano era el encargado de guardar las puertas que ocultaban el misterio.

Juan Evangelista nació en el seno de una acomodada familia de pescadores de Cafarnaum y fue uno de los primeros seguidores de Jesús; creador del Cuarto Evangelio, fue el único de los apóstoles que estuvo presente en la Crucifixión.

En el Capítulo Primero de su Evangelio expresa el valor de la Palabra (Biblia de Jerusalén) o el Verbo (versión de Valera), como emanación primordial de la Divinidad, Vibración Suprema que da inicio a la Creación:

l.- “En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios.

2.- Ella estaba en el principio con Dios

3.- Todo se hizo por ella y sin ella se hizo nada nada cuanto existe”.

Aparece la Luz (como en Génesis 1.3) implícito en la Vida, en la lucha constante contra las tinieblas, principio eterno, antinómico de nuestra existencia y su constante evolución en la que prevalece la Luz de la Iniciación : ”

4.-“En ella estaba la Vida

5.-y la Vida era la Luz de los hombres y la Luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron”

(San Juan 1.- 1 al 5 . Biblia de Jerusalén)

Fue él quien escribió: “Dios es Amor”. Antes de ser desterrado a Patmos aconsejaba a sus discípulos:

“Amaos los unos a los otros. Este es el gran precepto que Cristo nos ha enseñado”.

Murió a avanzada edad, al parecer en Efeso, donde se dice haber encontrado su tumba. Su obra críptica “el Apocalipsis” fue escrito en Patmos y tiene carácter profético; la dificultad de sus interpretación aumenta, pues a los elementos proféticos se entremezclan elementos escatológicos referentes al fin del mundo.

Para una acertada interpretación del simbolismo apocalíptico, hay que recurrir a sus fuentes, esto es, a la literatura del Antiguo Testamento y a la liturgia hebraica.

5.- El Solsticio de Verano.

Las fiestas solsticiales y, en especial este Solsticio de Verano, deben ser para nosotros los masones, motivo de honda meditación, por su gran y rico significado simbólico, pues debe despertar en nuestras conciencias el deseo de ser cada vez mejores, más virtuosos, amantes del estudio y de la Verdad, amantes de la Sabiduría; como el Sol que despertando a la gota de rocío hace generar y vibrar a la naturaleza entera, a las flores con sus bellos colores y dulces aromas, a los seres, a la vida.

Creo oportuno citar en este momento a nuestro Hermano Goethe, en su poesía “Legado” :

“¡Ningún ser a la nada volver puede!

Lo eterno en todo sin cesar se agita,

persevera en el ser dichosamente.

El ser es inmortal, que leyes hay

que celosas custodian sus tesoros

vivos que al todo sirven de ornamento.

Ha largo tiempo que lo cierto existe,

y a noble hermandad psíquica vincula,

aprehende, pues, lo Verdadero antiguo!

Da gracias, ¡Oh hijo de la tierra!, al sabio

que al Sol marcó su círculo y su senda,

señaló en torno suyo a sus hermanas.

Vuélvete luego hacia ti mismo; allí

en tu interior el centro encontrarás

del que dudar no puede un noble espíritu.

Ninguna norma allí echarás de menos,

que una conciencia independiente, el Sol

de tu vida realmente es. ”

Formulemos votos muy sinceros, V.M: y QQ. HH.:, para que la Francmasonería reviva en este Solsticio de Verano, con una mayor cohesión de sus miembros; que la fraternidad sea más que un bello concepto, una realidad en nuestros corazones, que se limen las asperezas que pudieran existir entre los hermanos, que nuestras logias fortalezcan sus eslabones y, que la gran Cadena Universal de la Masonería vibre al unísono, entonando Himnos a la Naturaleza en su Eterna Armonía, para Gloria del Gran Arquitecto del Universo.

S.: F.: U.:

Dr. Juan Fasce Henry. M:.M:.

Resp:. Log.: “Caupolicán” Nº 37

Valle de Talcahuano, Diciembre de l993.

Bibliografía.

1.Berr, Henri “La Evolución de la Humanidad” Tomo 6 México .1962.

2.Bronowski, J. “El Ascenso del Hombre” l979.

3.Flammarion, Camille “Astronomía” 1963.

5.Goethe, Johann W. “Obras Completas” Tomo 1 Aguilar 1963.

6.Jung, C.G. “Psicología y Alquimia”. S. Rueda Bs. As. 1958.

7.Wirth, Oswald “El Simbolismo Hermético” Saros. Bs.As. 1958.

8.Charroux,Robert “Historia Desconocida de los Hombres”Zig-Zag 1973.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: