El Amarna

Colección de artículos sobre filosofía primordial, sophia perennis, ocultismo, esoterismo, geometría sagrada, mitología, historia oculta y misticismo.

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20 Poderosas maneras para aumentar tu energía

Publicado por cosmoxenus en 10 Abril 2009

por Leo Alcalá

1. Conéctate con tu propósito.

Me acabo de levantar de la cama. Anoche decidí que me iba a despertar temprano para aprovechar la primera hora de la mañana de este sábado, antes del despertar de mi hija, para escribir. Casi que las sábanas ganan y no lo logro. Pero afortunadamente, recordé en el último momento, antes de volver a cerrar los ojos y acurrucarme de lado, hacerme una pregunta: ¿Para qué voy a levantarme a escribir? En mi mente comenzaron a surgir respuestas conectadas a mi propósito, a mi deseo de lograr un objetivo, a los motivos que me impulsaban a ponerme de pie para avanzar en la culminación de mi libro ‘El PODER para LOGRAR lo que quieras’. Inmediatamente mi energía se elevó. Fue esa pregunta, la del propósito de la acción a ejecutar, lo que me permitió encender mi energía. Si tu propósito, el para qué haces lo que haces, está conectado con tu pasión, tienes una poderosa fórmula de energía dentro de ti. Cuando haces aquello que te apasiona y entusiasma, tu energía fluye naturalmente y se retroalimenta con tus acciones. Mientras más te acerques a tu pasión, más energía experimentarás.

¿Qué te apasiona? ¿Qué te mueve? ¿Para qué elevar tu energía?

2. Enfócate en el resultado que deseas lograr.

No saber hacia adonde vamos nos desgasta. La acción sin propósito y dirección es pérdida de energía. Todo comienza con tener clara la visión del resultado que deseas lograr. Las personas de éxito tienen un hábito en común: orientan su actuar en función de resultados. Siempre tienen una respuesta clara en relación a qué quieren lograr. Esta visión les proporciona el enfoque necesario para concentrar su tiempo y acciones en el logro de sus metas. Cuando te orientas hacia tus metas y sientes que tu día a día te acerca a ellas, tu energía crece. Te sientes en control de tu vida y tu auto-estima se fortalece.

¿Qué quieres lograr? ¿Cuáles son tus metas? ¿Cuál es tu visión?

3. Encuentra tus "yo puedo".

Siempre puedes. Es posible que no puedas hacer o lograr lo que quieres en el momento que lo estás deseando. Pero siempre puedes hacer algo.

Hace dos días estaba dictando un taller sobre "Balance de Vida y Trabajo" para ejecutivos y personal de Microsoft en Lima, Perú. Uno de ellos se me acercó para hacerme una pregunta:

—"Mucho de lo que has dicho suena muy bien y sería ideal. Pero, qué pasa cuando uno no puede hacer cambios en su vida. Cuándo uno ya está casado, con hijos y una hipoteca, incapaz de tomar riesgos por el compromiso hacia los tuyos, ¿qué haces?"

Le respondí: "Yo te entiendo. También me encuentro en este momento en una etapa en mi vida en la cual no tengo la capacidad de riesgo que tenía antes. Sin embargo, recuerda: lo más importante no es en dónde te encuentras, sino cuál es tu dirección.

Si bien puede que no tengamos la capacidad de cambiar rápidamente en dónde nos encontramos, siempre podemos modificar nuestra dirección. Es sencillo: nuestra dirección es determinada, en primera instancia, por nuestros pensamientos. Lo que pensamos precede a nuestras acciones y éstas a nuestros resultados. Cambia tus pensamientos y poco a poco comenzarás a obtener nuevos resultados. Y esto, mi querido amigo, es algo que siempre podemos hacer: elegir nuevos pensamientos. Con este solo y simple hecho, tienes el poder para iniciar el cambio que quieres ver en tu vida."

Si no puedes hacer grandes cambios en este momento, ¿qué pequeñas transformaciones sí están en tu poder? Modificaciones que te permitan ir variando el rumbo para apuntar hacia el destino deseado.

Dirigir tu vida hacia la visión que en el fondo deseas puede requerir gran energía. Pero al igual que mover todo un buque de cientos de toneladas, todo comienza por un pequeño cambio. No te concentres en tus "yo no puedo". Todos los tenemos. Sin embargo, es en nuestros "yo puedo", por pequeños que sean, en donde está nuestro poder de redirigir nuestra vida."

Recuerda: tu enfoque determina tu nivel de energía.

¿En qué te enfocas usualmente? ¿En lo que no puedes o en lo que sí puedes? Conéctate con tus "yo puedo" y estarás alimentando tu energía.

4. Encuentra la fe en ti mismo.

Ayer culminó un taller de dos días organizado por uno de mis clientes de la industria petrolera, en el cual yo participé como consultor para su diseño y como co-facilitador del proceso. Para este taller, uno de los recursos que se empleó de manera didáctica fue la película Carrozas de Fuego. Se escogieron diversos fragmentos en los cuales se reflejaban varios de los conceptos a trabajar en el evento. En una de las escenas seleccionadas, Eric Liddell habla ante una multitud congregada bajo la lluvia. Liddlell, quien era un pastor religioso, habla sobre la similitud entre la fe y una carrera.

"¿De dónde nos viene la fuerza para llegar hasta el final de la carrera cuando ya creemos que no podemos? Viene de adentro."

La fe es quizá, junto a la pasión, una de las fuerzas más poderosas a las que el ser humano puede conectarse. Es un recurso interior que te permite ir más allá. Es al conectarte con la fe cuando puedes construir lo que hoy es desconocido. La fe es la gasolina suprema. Conéctate con ella, decide creer en algo más allá de lo visible y sentirás una energía que te acompañará hasta el logro de tu visión.

5. Muévete de manera diferente .

¿Qué es primero: el huevo o la gallina? Lo mismo podemos preguntarnos sobre la energía y el movimiento. Obviamente necesitamos de energía para producir movimiento. A la vez, el movimiento por sí mismo es un generador de energía. ¿No te quedas a veces esperando a que surja tu sensación de vitalidad para ponerte en acción? En la práctica, muy factiblemente, lo que necesitas es ponerte en movimiento, en acción física, para movilizar tu energía y hacerla subir. Tu nivel de energía está directamente relacionado a la manera como te mueves. ¿Te falta energía? Significa que te falta movimiento. No esperes a tenerla para ponerte en acción. Just do it! Como dice el famoso slogan de Nike.

¿Quieres transformar tu energía? Haz en este instante ese movimiento y grita "¡¡¡Sí!!!". Explora tu cuerpo. Juega con tu capacidad de moverte para aumentar tu energía. No esperes a tenerla. A veces está simplemente "estancada" y esperando porque actives tu fisiología para poder fluir y expandirse.

6. Cambia tu expresión facial.

A finales de la década de 1980 se realizó un experimento muy interesante con pacientes maníaco depresivos. Fue muy sencillo: en las paredes de las salas comunes de la clínica en donde se encontraban recluidos los pacientes, colocaron numerosos espejos. A estas personas les fue dada una simple instrucción: "cada vez que te encuentres frente a tu reflejo, sonríe. No importa si te sientes como para hacerlo. Lo único que tienes que hacer es flexionar los músculos de tu rostro tal y como cuando uno se sonríe".

Los resultados fueron sorprendentes. Al cabo de unas semanas, varios de los pacientes ya habían expresado cambios visibles en su estado de ánimo. La depresión parecía disolverse a medida que estas personas incorporaban el hábito de sonreír varias veces al día.

¿Qué sucedía? ¿Cómo era esto posible? Los músculos de tu rostro funcionan como torniquetes, facilitando o disminuyendo el paso de la sangre hacia la zona frontal de tu cerebro. Si tus tensiones, frustraciones o amarguras se ven reflejadas en la rigidez de tu rostro, el flujo sanguíneo y el nivel de oxígeno que le llega a tu cerebro se ve reducido. Al sonreír, los 32 músculos de tu cara bombean un mayor nivel de oxígeno a los lóbulos centrales. Esto estimula la secreción de endorfinas, hormonas neuronales que inducen estados de placer los cuales comienzan a contrarrestar patrones de depresión, tristeza, apatía, rabia.

Imagínate: ¡¡Prozac gratis!! Y con un maravilloso efecto secundario: otros te devolverán sus sonrisas al verte. Así que la prescripción es simple: ríete más a menudo. Incluso, puedes probar hacer morisquetas para intensificar tus dosis de endorfinas.

7. Respira diferente.

Una de las primeras respuestas fisiológicas que cambia cuando tu emocionalidad se transforma es la respiración. Por ejemplo, cuando comienzas a estresarte tu respirar se tensa y se hace cada vez menos profundo. Cuando te excitas… bueno, ya sabes. Cuando necesites inyectarte energía instantánea, emplea el principio de cambiar el cuerpo para influir sobre tu emocionalidad al respirar diferente de manera deliberada.

¿Cómo respiras cuando estás lleno de energía y vitalidad? ¿Cómo respiras cuando estás en tus mejores momentos? Si inhalas y exhalas como cuando te encuentras en esos estados, comenzarás a sentir esa energía. Recuerda que tu energía proviene de tus células; particularmente de esas minúsculas fábricas de energía celular llamadas mitocondrias. En ellas y junto a la inyección de oxígeno suministrada por tu respiración, la glucosa es transformada en energía. Más oxígeno en tu organismo a través de una profunda respiración se traduce en una mayor generación de energía. Tu cerebro también se alimenta de oxígeno y al llenarlo de él, tu capacidad de estar alerta y despierto, aumenta. Oxigena tu cuerpo —respirando profundamente, ejercitándote o haciendo el amor— y llénate de vitalidad. No en vano para muchas filosofías y sistemas de vida oriental, la respiración es tu conexión con la energía del universo.

8. Medita.

Hablando de prácticas orientales, la meditación es una excelente manera de cuidar y potenciar tu energía. Cuando aprendí a meditar, comencé a verificar algo que ya mi instructor de meditación me había advertido: necesitaba menos horas de sueño. La meditación nos recarga y en muchos casos, nos ayuda a liberarnos de aquello que está bloqueando nuestra energía. Existen muchos tipos de meditación. Una manera de hacerlo es concentrándote en tu respiración como "ancla" para tu mente. Simplemente cierras tus ojos y colocas tu atención en el proceso y las sensaciones de tu respirar. Sin buscar cambiar nada, sino más bien siendo testigo de tu proceso, por unos minutos te concentras suavemente en tu respirar. Pruébalo. Cierra tus ojos y simplemente respira por unos 3 a 5 minutos. Vamos, regálate estos minutos. Obséquiate este mini-descanso… y comienza a agarrarle el gustito a la meditación.

9. Hazte preguntas que te potencien.

¿Qué hay de malo en tu vida? ¡¡Para!! No lo hagas, no lo pienses. ¡Rápido! Pon una sonrisa, saca la lengua.

¿Qué cosas te inspiran? ¿Qué hace vibrar tu alma y enciende tu pasión? ¿Qué aspectos sí se encuentra bajo tu control? ¿Qué sí puedes hacer hoy —por pequeña que sea tu acción— para mejorar tu vida? ¿Cómo vas a aumentar tu capacidad para avanzar hacia tus metas? ¿A quién amas? ¿Quién te ama?

Te apuesto a que experimentaste un cambio de energía entre el momento cuando leíste la primera pregunta (de apenas fracciones de segundo, espero) y las siguientes. Recuerda,

es muy simple: tu preguntas frecuentes determinan tu enfoque; aquello con lo que te conectas, impacta tu energía. Diseña tus propias preguntas potenciadoras. Emplea conscientemente el poder que ellas tienen para dirigir tu mente hacia los pensamientos que te nutren y elevan tu vibración.

10. Conéctate con emociones inspiradoras.

Algunas películas nos conmueven. Es cuando se ven expresados magistralmente por la magia de la actuación, la escenografía y la musicalización, momentos que disparan emociones intensas. Yo lloro al ver algunas de esas escenas. Aunque no tanto como Carol, mi esposa: cuando yo tengo los ojos aguados, ya ella está llorando a moco tendido. Hay películas, libros, biografías e historias que nos muestran el poder de la fe, la determinación, el amor, la esperanza; nos inspiran a través de la muestra de otros seres humanos que han soñado, vencido y surgido. Recuerda esas escenas que te emocionaron y utilízalas como inspiración para lo que tienes que hacer, superar y lograr.

Pasión, amor, convicción, triunfo, coraje, fe, determinación, compasión, alegría, entusiasmo… cuando nos dejamos tocar por estas emociones no nos queda otra que sentirnos inspirados por la grandeza humana. Esa misma que reside en ti.

11. Ingiere alimentos que te den energía en vez de restarte.

Tengo que confesarte algo. Hace un par de horas almorcé un gran plato de pasta y todavía me siento pesado. De hecho, mi cuerpo me pidió dormir una siesta después de semejante comilona. Realmente, fue un contra-ejemplo de lo que quiero compartir contigo. La digestión es la segunda de las funciones biológicas que más energía consume. ¿La primera? ¡Sexo!

Cuando ingieres alimentos y se dispara el proceso digestivo, tu cuerpo requiere dedicar gran parte de su energía al procesamiento y transformación de lo ingerido. Si la comida no es particularmente "amigable" a tu cuerpo, la energía requerida es enorme. Tanto así que te da sueño, te sientes pesado y te provoca no hacer nada por un buen rato. Sin entrar en detalles sobre nutrición y alimentación (ya que es un tema complejo), sí quiero comunicarte lo siguiente: si deseas optimizar tu energía y mantener consistentemente los niveles necesarios de vitalidad para lograr tus objetivos, es importante elegir conscientemente lo que comes.

Es impresionante cómo a veces cuidamos más lo que damos "de comer" a nuestro carro que a nuestro propio cuerpo. La gasolina del octanaje equivocado le restaría potencia al motor y el aceite de mala calidad puede disminuiría la vida del mismo. Tu cuerpo está compuesto de millones de diminutos motores energéticos de los cuales depende tu vida y tu capacidad de estar en acción: tus células. Ellas también requiere de la "gasolina" del octanaje adecuado y del "aceite" que les permita funcionar en óptimas condiciones. Sin embargo, hay quienes poco les importa lo que ingieren. Lo que comes no es inocente; tiene un impacto sobre tu bioquímica y en última instancia sobre tu vitalidad.

¿Qué es más valioso, tu carro o tu cuerpo? ¿Cómo es la calidad de la "gasolina" que le suministras a tu cuerpo?

12. Haz ejercicio físico.

El ejercicio ayuda a fortalecer tus órganos y a mantener tus sistemas internos funcionando en óptimo estado. Si haces ejercicios adecuadamente, después de hacerlos te sentirás con más energía. A veces me he sentido cansado y a punto de postergar mi sesión de pesas. Pero una vez que las hago, siento cómo vuelve la energía a mi cuerpo. Prueba qué ejercicios te sirven para despertar tu vitalidad y empléalos como un recurso para mantener tu salud y energía en alto.

13. Asegúrate un descanso de calidad.

Para tener más energía, a veces lo que necesitas es parar un rato. Es lógico: al descansar te recuperas de la energía perdida. Cuida que tu sueño sea reparador. Si no lo es, busca hacer cambios en tu ambiente que te ayuden a lograrlo. Puedes hacer más oscuro tu cuarto, comprar unas mejores almohadas o abrir las ventanas para mejorar la ventilación. Para un sueño reparador, es importante ayudar a que la mente "se duerma" al son de tu cuerpo. Procura no ver programas de alto impacto visual ni psicológico justo antes de dormirte. Así como quizá

en la mañana necesitas de unos minutos para "calentar tus motores", asegúrate también un proceso para ir bajando las revoluciones mentales antes de dormir. Desconéctate del día. Ya lo que podías hacer hoy lo hiciste. De haber quedado algo pendiente, no lo puedes resolver sino hasta mañana. Por lo tanto, suéltalo. Déjalo tranquilo y más bien, conéctate con aquello que puede inducirte emociones placenteras antes de caer en tu mundo onírico. Para esto, puedes hacerte estas preguntas cuando ya te encuentres acostado y con las luces apagadas: ¿Qué he disfrutado hoy? ¿Cómo este día ha contribuido al logro de mis metas? ¿Qué he aprendido hoy? ¿Qué he dado hoy? ¿De qué puedo estar agradecido? Y dulces sueños…

14. Estimula tus sentidos.

Luz y colores… música… agua… olor a canela… brisa tocando tu piel. Estimular tus sentidos incrementa tu energía. Puede ser tan simple como prender una luz; o mejor aun, salir para permitir que el reflejo de la luz solar estimule tus ojos. Prueba escuchar una música que te inspire o tómate un vaso frío y refrescante de agua o jugo de frutas. Inspira un aroma estimulante o permítele a tu piel ser estimulada con sensaciones que te ayuden a elevar el nivel de alerta. En definitiva, cosas tan sencillas para despertar tus sentidos como echarte agua fría en la cara, pueden hacer una diferencia positiva en un momento en el cual sientes que tu energía va en picada.

15. ¡Hidrátate!

6 a 10 vasos al día es lo recomendado por los médicos. Deepak Chopra sugiere que cargues contigo en todo momento una botella de agua con el objetivo de tomar sorbos cada 20 a 30 minutos durante todo el día. Tu cuerpo está compuesto en un 70% de agua. No es sorpresa encontrar que depende de este preciado líquido para funcionar en excelentes condiciones. Cuando tu cerebro dispara la sensación de sed, ya es tarde: tu cuerpo está en proceso de deshidratación. Y cuando esto sucede, tu energía cae. No dependas de la señal de sed para ingerir agua. Más bien desarrolla el hábito de ingerir este líquido continuamente durante el día. Claro que irás más frecuentemente al baño, pero estarás limpiando tu organismo y manteniendo su nivel de energía.

16. Conéctate con la naturaleza.

La ciudad donde vivo, Caracas, está cercada en su lindero norte por unas hermosas montañas a las cuales se les conoce con el nombre de "El Ávila". Prácticamente desde cualquier punto de la ciudad puedes observar la majestuosidad de estos cerros. Al contemplar la verde silueta de sus picos en contraste con el azul intenso del cielo, inmediatamente mis pulmones se ensanchan para respirar profundamente y mi energía surge. Imagino que algo similar debe sucederte a ti cuando entras en contacto con la naturaleza, como por ejemplo al darte el regalo de observar y sentir un hermoso paisaje. La naturaleza proyecta una magia que penetra en ti, estimulando tus sentidos y llevándote a pensamientos con altas dosis de inspiración. Las olas rompiendo en la costa; las bandadas de pájaros surcando el cielo al atardecer; el rozar de la fresca brisa en tu rostro; el aroma de las flores; el cantar de los grillos; los hermosos colores naranja de las nubes cuando el sol baja.

¿Cuándo fue la última vez que realmente te conectaste con la naturaleza? ¿Qué estás esperando para repetirlo?

17. Toma tiempo para estar solo.

En ocasiones necesitas recuperar tu centro. ¿No es cierto? Me refiero a regalarte un momento para estar solo y asentar tu mente y emociones. Para reflexionar, dejarte sentir y reconectarte con lo que es más importante. O simplemente, para encontrar respuesta a preguntas acuciantes en la sabiduría del silencio. Me refiero a realmente estar contigo, no con el televisor y ni siquiera con un libro. Sólo con tus pensamientos y tu sentir. Del silencio surge lo que quieres decir. De la calma brota lo que has de hacer. Al estar quieto haces posible el reencuentro con tu ser. Para. Calla. Céntrate. Déjate estar, déjate ser. Es en el silencio cuando mejor puedes escuchar tu intuición; es en ese espacio que puedes reencontrar tu centro, tu norte, tu esencia, tu profundidad, tu poder.

Por tres minutos, deja de leer y permítete estar en silencio. Simplemente… Respira. Siente. Y desde el silencio… vuelve a surgir para actuar tu verdad.

18. Conéctate con la energía de otras personas.

Como dice mi amigo y excelente conferencista Eduardo Martí, hay personas que son desagüe, mientras otras son fuente. Desagüe son quienes al entrar en contacto contigo, te dejan con menos energía de la que tenías antes. Son personas demandantes, muchas veces negativas, cínicas. ¿Conoces a alguien así? Fuente son quienes te surten de nuevas energías. Son individuos por lo general positivos y entusiastas quienes además muestran un genuino interés por ti. Cuando sales de estar en su compañía, te sientes como con las pilas recargadas. Las personas con quienes te rodeas impactan tu energía. Cuida de quién te acompañas y particularmente, cuando sientas la necesidad de elevar tu vitalidad, busca a las que son fuente. Claro está, ellas estarán ahí para ti en la medida en que tú también seas más fuente que desagüe.

19. Logra una meta o cierra un ciclo importante.

Ayer por la noche estaba revisando mi lista de metas para la semana que está terminando. Comencé a marcar aquellos resultados que había conseguido generar durante la semana. Cada vez que reconocía el logro de una de mis metas, sentía que mi energía aumentaba. Es extraño, pero el sólo hecho de hacer la marca de "completado" pareciera disparar un chorro de endorfinas en nuestro cerebro. Tanto así, que a veces le agrego cosas a mi lista de resultados y acciones para mi día o semana que no tenía inicialmente, pero que ya he hecho. Con sólo marcarlo como completado, experimento una inyección psicológica de energía. Cuidado: ¡Completar tus metas puede llegar a ser adictivo!

20. Libérate de algo.

Tu energía puede estar siendo consumida por personas, situaciones o incluso metas que no están alineadas con tu visión de vida. Metas del tipo "yo debería". Asuntos o conversaciones pendientes. Eso que aun no has resuelto pero lo cual continúa saltando a tu memoria. Situaciones que no son como quieres pero has estado tolerando, a costa de tu propio bienestar. Ideas sobre proyectos o actividades que quieres realizar, pero sobre las cuales no has hecho nada todavía. Puede ser una memoria, un ciclo que permanece abierto, la idea para la cena de la próxima semana, lo que no te agrada de otro o el producto que estás por lanzar al mercado. Todo esto consume energía. Imagina que tu mente tiene 100 unidades de atención. Estas unidades representan tu capacidad de asignar una porción de tu energía mental para procesar o tan sólo recordar algo. En la medida en que esas unidades se dispersan al tener presente muchas cosas en tu cabeza, tu energía mental disminuye. Imagina el siguiente inventario mental:

• 20 unidades de atención asignadas a las cosas pendientes.

• 12 unidades atrapadas en los pensamientos sobre la conversación que aun no te has decidido tener.

• 14 unidades enfocadas en lo que estás tolerando de tu compañero y ante lo cual no has llegado a un acuerdo.

• 18 unidades encargándose de alimentar tu miedo ante el reto que estás por asumir, pensando en lo peor.

• 19 unidades ubicadas en procesos de pensamiento agotadores sobre cosas fuera de tu control.

• 3 unidades fijadas en el recuerdo del bombillo del pasillo que tienes por cambiar (por cierto, esto me recuerda que tengo que…)

¿Cuánto te queda? ¡Apenas 14 unidades de atención para dedicarle al disfrute de tu vida y el logro de tus metas! Suelta. Libérate. Identifica qué le está restando a tu energía y no te está agregando valor. Escríbelo. Decide. Actúa. Bota. Resuelve. Negocia. Olvida. Acepta. Al hacerlo recuperarás energía y aumentarás tu capacidad de enfocarla en lo que te permita lograr mayor satisfacción y productividad.

 

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EMBARAZO, EDUCACIÓN Y ESPIRITUALIDAD

Publicado por cosmoxenus en 15 Marzo 2009

Un espacio dedicado a todo lo referente a la concepción, el embarazo y la educación desde una óptica espiritual, natural y alternativa:

http://embarazoespiritual.blogspot.com/

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LAS SIETE GRANDES LEYES MENTALES.

Publicado por cosmoxenus en 7 Marzo 2009

PRIMERA

LEY DE LA SUSTITUCIÓN

Esta ley dice que la única manera de librarse de cierto pensamiento es sustituirlo por otro. No se puede descartar directamente un pensamiento. Sólo puede substituírselo por otro. En el plano físico no ocurre así, se puede dejar caer un libro o una piedra abriendo sencillamente la mano y soltando el objeto, pero en el pensamiento, ese recurso no funciona. Si quiere suprimir un pensamiento negativo, la única forma de conseguirlo consiste en pensar en algo positivo y constructivo, es como si, digamos, para dejar caer un lápiz, fuera necesario poner una pluma, un libro o una piedra en su mano cuando el lápiz caiga.

… Cuando lo invaden pensamientos negativos, no los combata, sino piense en algo positivo. … a veces los pensamientos negativos parecen asediarlo con tanta fuerza que no puede superarlos, eso se llama un acceso de depresión, o de preocupación, o tal vez, un arranque de cólera. En ese caso, lo mejor es buscar a alguien con quien hablar de cualquier tema o distraerse, ir al cine o al teatro, o leer un libro interesante, una buena novela una biografía, o una crónica de viajes o algo así. Si se pone a combatir la marea negativa, lo que obtendrá, probablemente, será incrementarla.

Preste atención a algo muy distinto, negándose resueltamente a pensar en la dificultad o a recrearla y, más tarde, después que se haya alejado completamente del problema, puede regresar con confianza y afrontarlo mediante un tratamiento espiritual.

"Pero yo os digo: No resistais al que es malo".

Mateo 5:39

SEGUNDA

LA LEY DE LA RELAJACIÓN

En todo trabajo mental, el esfuerzo se derrota a si mismo. Mientras más esfuerzo realice, menos resultados obtendrá. Esto, es lo opuesto a lo que encontramos en el plano físico, pero no nos sorprende porque en muchos casos , las leyes de la mente son el reverso de las de la materia.

En el plano físico, generalmente, mientras más esfuerzo se realiza, mayor es el resultado. Mientras más fuerza se aplica a un taladro, más rápido se logra un agujero, mientras con mayor fuerza se martilla un clavo, más rápidamente penetrará la pared. … Exáctamente lo contrario ocurre con el pensamiento.

Cualquier intento de presión mental está destinado de antemano al fracaso porque en el momento en que comienza la tensión, la mente deja de funcionar con creatividad y se limita a trabajar según el viejo molde habitual. Cuando uno trata de forzar las cosas mentalmente, cuando uno trata de apresurarse mentalmente, sencillamente detiene su poder creador. Para que la mente vuelva a ser creativa, hay que suprimir su tensión mediante un relajamiento consciente.

En todo trabajo mental, sea relajado, apacible y no se apresure, pues el esfuerzo se derrota a sí mismo.

"La quietud y la confianza serán vuestra fuerza"

Isaías 30:15

TERCERA

LEY DE LA ACTIVIDAD SUBCONSCIENTE

No bien el subconsciente acepta cualquier idea, de inmediato trata de llevarla cabo. Utiliza todos sus recursos (que son mucho mayores de lo que se suele suponer) para ese fin. Utiliza todo ápice de conocimiento que uno haya acumulado, la mayor parte del cual se ha olvidado por completo, para conseguir su propósito. Moviliza los numerosos poderes mentales que uno posee, la mayoría de los cuales uno nunca emplea conscientemente. Aprovecha la energía ilimitada de la mente. Alinea todas las leyes de la naturaleza a medida que éstas operan tanto dentro como fuera de usted para obtener lo que persigue.

A veces consigue inmediatamente su objetivo. A veces le toma un poco más de tiempo; otras veces, mucho tiempo, dependiendo de las dificultades que haya que superar. Pero si el objetivo no es completamente imposible, el subconsciente lo logrará, una vez que acepte la idea.

La ley se cumple tanto con las ideas buenas como con las malas. Esta ley, cuando se utiliza negativamente, provoca enfermedades, problemas y fracasos; cuando se utiliza positivamente, genera salud, libertad y éxito …. la armonía es inevitable cuando nuestros pensamientos son positivos, constructivos y generosos.

Lo único que hay que hacer pues, es conseguir que el subconsciente acepte la idea que queremos reproducir, y las leyes de la naturaleza harán el resto: producirán el cuerpo sano, las circunstancias armoniosas, la carrera exitosa. Nosotros damos las órdenes; el subconsciente hace el trabajo.

CUARTA

LA LEY DE LA PRÁCTICA

La práctica conduce a la perfección. Ese familiar proverbio encierra una de las grandes leyes de la naturaleza humana, la cual – como es una ley – nunca, bajo ninguna circunstancia, se viola.

Para ser hábil en cualquier campo, es preciso practicar. Sencillamente, no hay logro sin práctica, y mientras más se practique, siempre que se haga inteligentemente, mayor será la pericia y más pronto se la obtendrá. Esto se cumple en el estudio de la música, de un idioma, cuando se aprende a nadar, a patinar, a esquiar o a volar. Se cumple en todo aspecto imaginable de la actividad humana. La práctica es el precio de la pericia.

En la vida comercial, y en cualquier clase de administración o dirección, la experiencia es la forma que adquiere la práctica; una vez más es la práctica la que conduce a la perfección. De ahí que, si otros aspectos son iguales, se suele escoger a una persona mayor para puestos de responsabilidad, y no a una persona más joven.

En la metafísica los efectos de esta ley, son particularmente impresionantes. El control del pensamiento es por completo cuestión de práctica inteligente…. Pero observen que he dicho práctica inteligente. Forzar algo con violencia no es práctica inteligente, al igual que no lo es la lentitud monótona.

La práctica es el secreto del logro. Podemos parodiar a Dantón y decir: ¡Práctica…! ¡Y más práctica…! ¡Y todavía más práctica!.

"Poned la palabra en práctica, y no os contentéis sólo con oirla"

Santiago 1:22

QUINTA

LOS DOS FACTORES

Todo pensamiento está integrado por dos factores: el conocimiento y el sentimiento. Un pensamiento está integrado por una porción de conocimiento con una carga de sentimiento y es solo el sentimiento el que da poder al pensamiento. Por importante o magnífico que sea el contenido de conocimiento, si no está vinculado a un sentimiento, no pasará nada. Por otra parte, por poco importante o insignificante que sea el contenido del conocimiento, si hay una carga de sentimiento, algo pasará.

En la naturaleza, el pájaro simboliza esta ley natural. Un pájaro tiene dos alas, ni más ni menos, y las dos deben funcionar para que pueda volar.

No importa que el contenido de conocimiento sea correcto o no, mientras uno crea que es correcto, recuerde que lo que importa es lo que creemos de verdad. Un informe sobre algo puede ser muy inexacto, pero si usted lo cree, tiene el mismo efecto sobre usted que si fuera cierto; y ese efecto, una vez más, dependerá de la cantidad de sentimiento que contenga.

Cuando comprendemos esta Ley advertimos la importancia de aceptar sólo la Verdad concerniente a la vida en toda la fase de nuestra experiencia. No hay duda de que por eso Jesucristo dijo: "Conoced la Verdad, y la Verdad os hará libres." Ahora comprendemos por qué los sentimientos negativos (el miedo, la crítica, etc.) son tan destructivos y por que una sensación de paz y de buena voluntad constituye un enorme poder de curación.

SEXTA

AQUELLO EN LO QUE UNO PIENSA, CRECE

Aquello en lo que uno piensa, crece. Esta es una máxima oriental, y resume las mayores y más fundamentales de todas las Leyes de la Mente.

Aquello en lo que uno piensa, crece. Cualquier cosa a la que usted de acceso en su mente, se magnifica en su vida. El sujeto de su pensamiento puede ser bueno o malo; la ley funciona y la condición crece. Cualquier asunto que usted mantenga fuera de su mente, puede reducirse en su vida, pues lo que no se usa, se atrofia.

Mientras más piensa en su indigestión o en su reuma, más se agravarán esos males. Mientras más piense que usted está sano, que está bien, mejor estará su organismo. Mientras más piense en las carencias, los malos tiempos, etc.., peor andarán sus negocios; y mientras más piense en la prosperidad, la abundancia y el éxito, dará a su vida una proporción mayor de esos bienes.

Mientras más piense en sus cuitas, o en las injusticias que ha sufrido, más pruebas de ese tipo seguirá recibiendo; y mientras más piense en la buena suerte que ha tenido, más buena suerte recibirá.

Esta es la Ley Mental básica, fundamental, que lo abarca todo. En realidad toda enseñanza psicológica y metafísica no es mucho más que un comentario sobre esta Ley.

Aquello en lo que uno piensa, crece.

Filipenses 4:8

SÉPTIMA

LA LEY DEL PERDÓN

Es una ley mental inquebrantable que uno tiene que perdonar a otros si quiere superar las dificultades y lograr un verdadero progreso espiritual.

Quizá la importancia vital del perdón no sea obvia a primera visita, pero puede estar seguro de que no es simple coincidencia que todo gran maestro espiritual, comenzando por Jesucristo, haya insistido tan enérgicamente en el perdón. Debe perdonar las injurias, pero no sólo de palabra o como una cuestión formal, sino sinceramente de corazón; así es. Usted no perdonará por el bien de otra persona, sino por su propio bien. Para esa persona el perdón no significará gran cosa (a menos que fije una serie de valores a partir del perdón), pero para usted tendrá una gran significación. El resentimiento, la condena, la ira, el deseo de ver a alguien castigado son cosas que corrompen su alma por muy astutamente que usted disimule esos sentimientos, como esas cosas tienen un contenido emocional más vigoroso de lo que cualquiera sospecharía le afianzan sus problemas, los remachan. Lo encadenan a muchos otros problemas que en realidad no tienen nada que ver con los agravios originales.

Perdonar no significa que usted deba simpatizar con el delincuente o que quiera conocerlo, sino que usted debe desearle el bien. Usted, por supuesto, no debe permitir imposiciones o malos tratos; debe librar sus propias batallas, y librarlas con oraciones, justicia y buena voluntad no importa que usted pueda olvidar la injurias o no, aunque si usted deja de pensar en ellas, probablemente las olvide pero debe perdonar.

Por david_kether

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Sobre la realidad

Publicado por cosmoxenus en 21 Febrero 2009

 

"No os preocupéis del mañana,

que el mañana se ocupará de sí.

A cada día le basta su problema".

Mt 6, 34

El día en que ustedes paren de correr, llegarán.

La idea que la gente tiene de la eternidad es estúpida. Piensa que dura para siempre porque está fuera del tiempo. La vida eterna es ahora, está aquí, y a ti te han confundido hablándote de un futuro que esperas mientras te pierdes la maravilla de la vida que es el ahora. Te pierdes la verdad.

El temor al futuro, o la esperanza en el futuro, es igual, son proyecciones del pasado. Sin proyección no hay futuro, pues no existe lo que no entra en la realidad.

Las cosas sólo serán cuando deban ser, por mucha prisa que te des. La realidad no es algo que se pueda forzar ni comprar. Se trata de ver la realidad del como es.

Lo que la sociedad te enseñó a atesorar no vale nada. Lo que la historia te legó como honor, patria, deber, etc. no vale nada, porque tienes que vivir libremente el ahora, separado de los recuerdos, que están muertos: sólo está vivo el presente y lo que tú vas descubriendo con él como real.

Experimenta la realidad, ven hasta tus sentidos.

Eso te traerá hacia el ahora. Eso te traerá a la experiencia. Es en el ahora donde se encuentra a Dios.

Se dice que un gran sabio le dijo a un emperador romano: "Cuando llegue el día de tu muerte, morirás sin haber vivido." Despertemos para que esto no sea nuestro epitafio.

Obsérvate a ti mismo. A medida que te observes, no sólo mentalmente, sino como un observador imparcial, dejarás tu existencia mecánica y de marioneta, y llegarás a ser discípulo de Jesucristo.

Vivir libremente, siendo dueño de uno mismo, es no dejarse llevar ni por persona ni situación alguna. Saber que nada ni nadie tiene poder sobre uno ni sobre sus decisiones. Eso es vivir mejor que un rey, y saber oír esa hermosa sinfonía de la vida y disfrutarla.

Las personas programadas van buscando siempre  hacer mejor las cosas. Van ansiosos de victorias, de conquistas, de logros y nunca están satisfechos; por eso sufren tanto cuando no alcanzan las metas que su exigencia les impone. Son seres que no viven ni disfrutan con lo real. Estos seres extienden su exigencia a los demás y por eso están incapacitados para amar. Buscan la felicidad donde no está.

La Realidad, la Verdad, por ser Una, no es de nadie en exclusiva, porque es de todos; pero menos lo es de los que quieren cristalizarla, porque eso que se deja atrapar, ya no es Verdad.

Sólo hay vida en el presente, y vivir en el presente supone dejar los recuerdos, como algo muerto, y vivir las personas y los acontecimientos como algo nuevo, recién estrenado, abierto a la sorpresa que cada momento te puede descubrir.

Si no te agarras a ningún concepto, cosa o ideología, te será fácil descubrir dónde están la verdad y la realidad.

Cuando se te abran los ojos, verás cómo todo cambia, que el pasado está muerto y el que se duerme en el pasado está muerto, porque sólo el presente es vivo si tú estás despierto en él.

El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que tú importas, y lo cierto es que tú, como personaje individual, no importas nada. Ni tú, ni tus decepciones ni acciones importan en el desarrollo de la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. Sólo cuando comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido.

Y esto queda muy claro en el Evangelio.

Abstracción no es vida. La vida se encuentra en la experiencia. Es como un menú que es maravilloso leer. Puedes guiar tu vida por el menú, pero el menú no es la comida. Y si gastases todo el tiempo con el menú, nunca comerías nada. Algunas veces es aun peor; hay personas que se están comiendo el menú. Están viviendo de ideas, perdiendo la vida.

El Reino de Dios está aquí y es ahora. Es posible que hayas ganado el mundo con el aplauso, pero perdiste la vida. La vida es algo que pasa mientras tú estás ocupado haciendo cosas.

Un pájaro herido no puede volar, pero un pájaro que se apega a una rama de árbol, tampoco. ¡Deja de apegarte al pasado! Dice el proverbio hindú: El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.

Lo peor y más peligroso del que duerme es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad.

La muerte de Jesús descubre la realidad en una sociedad que está dormida, y por ello su muerte es la luz. Es el grito para que despertemos.

No puedes meter un huracán en una caja, y tampoco puedes meter la realidad en una caja. Los límites de la realidad son inmensos y movibles. Lo que ocurre es que el mundo en que estamos acostumbrados a movernos no es la realidad, sino un conjunto de conceptos mentales.

Cuando san Juan de la Cruz habla de la purificación de la memoria, se refiere a purificarla de toda emoción. No anclarse en los recuerdos, ni sufrir de nostalgia, ni de añoranzas. Liberarse de las emociones del pasado.

Fragmento Extraído de Lo mejor de Anthony de Mello.

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LA PREOCUPACION

Publicado por cosmoxenus en 28 Diciembre 2008

La preocupación, se puede definir como una anticipación de algo que creemos que puede suceder en el futuro.

Normalmente las cosas no suceden como las pensamos, es muy difícil poder prever lo que puede acontecer, de una manera exacta y precisa, por lo que la preocupación no tiene realmente un sentido positivo y real.

Por otra parte, cuando se experimenta una preocupación es sobre algo que pensamos nos va a afectar de alguna forma, es decir, tememos al futuro. Lo cual en ningún momento nos ayuda a sentirnos mejor, por eso es mejor aprender a eliminar las preocupaciones de nuestra vida.

Como se dice: en lugar de preocuparte, ¡ocúpate!, es mucho mejor actuar, hacer algo en lugar de estar angustiados o temerosos por lo que pensamos nos puede suceder.

Las preocupaciones son tan dañinas que incluso pueden enfermar a quienes las sufren, debilitan al organismo, transforman negativamente la realidad, desestabilizan las emociones y nublan los procesos pensantes.

Quienes sufren de preocupaciones, se puede decir que es como si estuvieran enfermos, por lo que necesitan rápidamente salir de esa actitud mental negativa, es difícil, pero sí se puede.

De nosotros depende querer salir adelante de una situación preocupante, lo primero que podemos hacer es preguntarnos: ¿qué es lo peor que me puede pasar? al responder esta interrogante nos preparamos ante cualquier situación por más difícil que sea.

Después  aprender a aceptar lo que suceda, de esta manera dejamos de luchar en contra de la realidad, y comenzamos a tranquilizarnos; posteriormente iniciar un plan de acción para mejorar lo existente.

Todo esto acompañado de la armonía con lo espiritual o divino, que es lo que nos puede sostener en esos momentos muy difíciles que a veces tenemos que enfrentar.

"A continuación revisemos algunas reglas generales sobre la manera de eliminar las preocupaciones:

1. Mantenernos ocupados con alguna actividad constructiva.

2. No darle demasiada importancia a las cosas.

3. Aceptar la realidad, cooperar con aquello que es inevitable, siguiendo el camino de la no resistencia.

4. Cultivar una afición, hacer ejercicio físico.

5. Cambiar la alimentación, ayunar.

6. Dormir bien, practicar el relajamiento.

7. Buscar la armonía con la naturaleza.

8. Cultivar la espiritualidad mediante la oración y la meditación".

(Rolando Leal: El sendero de la paz y la armonía interior, Actitud mental positiva).

Del libro: APRENDE A SER FELIZ controlando tus emociones.

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